El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha apartado a un sanitario del Hospital de Jerez después de que tres compañeras pusieran en conocimientouna serie de conductas que han dado lugar a la activación de los protocolos previstos para posibles situaciones de acoso.
Según ha podido saber lavozdelsur.es, las denuncias las han realizado tres trabajadoras y han desembocado, tras la aplicación de los mecanismos internos del SAS, en la decisión de suspender de empleo al profesional mientras continúa la tramitación del procedimiento.
Preguntada oficialmente por este caso, la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía ha preferido por el momento no realizar declaraciones.
La actuación se encuadra dentro de los protocolos administrativos aplicables al personal del SAS, derivados de la normativa propia de la Junta y de las reglas generales del procedimiento administrativo. Estos mecanismos contemplan la investigación de posibles situaciones de acoso laboral, sexual o por razón de sexo, además de otras formas de discriminación.
Un procedimiento con garantías
El protocolo prevé que, cuando existen indicios, puedan adoptarse medidas cautelares durante la investigación, sin que perjudiquen las condiciones laborales de las posibles víctimas. En estas situaciones, la norma trata de dar respuesta a una situación compleja, como es salvaguardar el derecho de las trabajadoras como el del denunciado, lo cual a menudo es difícil.
Por ello, la norma establece garantías de confidencialidad, protección frente a represalias y presunción de inocencia para la persona denunciada. La investigación puede incluir audiencias de declaraciones de las personas afectadas, del denunciado y de testigos, así como la aportación de documentos, alegaciones y otras pruebas antes de que se adopte una resolución definitiva. En este caso, las tres denuncias han activado el procedimiento y el SAS ha adoptado ya la decisión de apartar al sanitario de su actividad.
El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha apartado a un sanitario del Hospital de Jerez después de que tres compañeras pusieran en conocimientouna serie de conductas que han dado lugar a la activación de los protocolos previstos para posibles situaciones de acoso.
Según ha podido saber lavozdelsur.es, las denuncias las han realizado tres trabajadoras y han desembocado, tras la aplicación de los mecanismos internos del SAS, en la decisión de suspender de empleo al profesional mientras continúa la tramitación del procedimiento.
Preguntada oficialmente por este caso, la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía ha preferido por el momento no realizar declaraciones.
La actuación se encuadra dentro de los protocolos administrativos aplicables al personal del SAS, derivados de la normativa propia de la Junta y de las reglas generales del procedimiento administrativo. Estos mecanismos contemplan la investigación de posibles situaciones de acoso laboral, sexual o por razón de sexo, además de otras formas de discriminación.
Un procedimiento con garantías
El protocolo prevé que, cuando existen indicios, puedan adoptarse medidas cautelares durante la investigación, sin que perjudiquen las condiciones laborales de las posibles víctimas. En estas situaciones, la norma trata de dar respuesta a una situación compleja, como es salvaguardar el derecho de las trabajadoras como el del denunciado, lo cual a menudo es difícil.
Por ello, la norma establece garantías de confidencialidad, protección frente a represalias y presunción de inocencia para la persona denunciada. La investigación puede incluir audiencias de declaraciones de las personas afectadas, del denunciado y de testigos, así como la aportación de documentos, alegaciones y otras pruebas antes de que se adopte una resolución definitiva. En este caso, las tres denuncias han activado el procedimiento y el SAS ha adoptado ya la decisión de apartar al sanitario de su actividad.
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