Jerez renueva su histórico Voto a la Virgen de la Merced: "Siempre encontrarás a tu pueblo esperándote"
La alcaldesa de la ciudad pone ante la patrona "los sueños de los jerezanos" y dirige una mirada especial hacia Ceuta para que "siga siendo ese trocito de nuestra patria, ejemplo de convivencia y adalid de la defensa de nuestros más altos valores"
El tradicional Voto de la ciudad de Jerez a la Virgen de la Merced ha adquirido este año una dimensión especialmente significativa. Ante la próxima restauración de la patrona — una intervención que llegará después de más de un siglo y cuarto sin actuaciones sobre la imagen—, el acto celebrado en la basílica de la patrona de la ciudad minutos antes de la misa estacional presidida por el obispo de la diócesis adquiría especial relevancia, ya que la imagen será retirada del culto tras finalizar la salida procesional de este año por las calles de Jerez.
Bajo este contexto, el breve acto en el que han intervenido Fray Felipe Ortuno, comendador de la Orden de la Merced en Jerez; María José García-Pelayo Jurado, alcaldesa de la ciudad, y Mons. Rico Pavés, obispo de Asidonia-Jerez, estuvo cargado de buenas intenciones y rogativas para que la Virgen de la Merced siga cobijando y protegiendo bajo su manto a todos los jerezanos y, a "la vecina ciudad autónoma de Ceuta, en estos tiempos difíciles que están atravesando", tal y como expresó la primera autoridad municipal en su intervención.
No obstante, Fray Felipe Ortuno abría el acto poniendo el acento precisamente en la trascendencia de "una actuación que afecta a una de las principales referencias devocionales y patrimoniales de Jerez". "Siempre he sido muy reacio a hacer movimientos, sobre todo a la hora de intervenir la imagen icónica de la Merced, que, como sabéis, en los documentos están saliendo información muy importante de su antigüedad", argumentaba mientras hacía hincapié en que es una imagen que cuenta sus años por siglos y, por tanto, es "una identidad muy importante de Jerez".
La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, saludando al obsipo de la diócesis, Mons. Rico Paves, en presencia del comendador mercedario, Felipe Ortuno.
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Redacción
"La arqueología viva más antigua que tenemos"
El comendador mercedario recordó una expresión que había utilizado días antes para dimensionar la importancia de la talla: la Virgen de la Merced es "la arqueología viva más antigua que tenemos". Y exponía que eso "nos da una responsabilidad mayor" a la hora de afrontar una intervención en la que se llevará a cabo "un reforzamiento de lo que es una imagen, ya digo, icónica, no solamente de fe, sino patrimonial para el pueblo de Jerez".
Y, como en cualquier asunto que puede estar sujeto a posibles incertidumbres, reconocía una "inevitable inquietud" tanto propia como de la comunidad mercedaria, ya que están todos con "los nervios a flor de piel". Hay que recordar que la imagen no se interviene desde 1900 y que esta restauración fue realizada por el Cabildo Civil —denominación con la que se conocía a los ayuntamientos—, que "fueron, precisamente, los que la forraron de plata".
"Hay una historia muy bonita, porque se la llevaron a Valencia, y Núñez de Villavicencio hizo otra imagen, y cuando la trajo aquí, dijo el pueblo: ¡Esa no es nuestra Virgen! Y hubo que volver a Valencia, traerla de nuevo y quitar la réplica que trajo" rememoraba Ortuno, quien desconoce "dónde se encuentra aquella otra virgen en la actualidad".
El Voto de la Ciudad ante la patrona
Por su parte, la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo Jurado, iniciaba el Voto dirigiéndose a la Virgen de la Merced "llena de gozo" en nombre de todo su pueblo, para "cumplir con la ancestral tradición de renovar el compromiso de fidelidad que esta ciudad te eleva cada año". Incidiendo en que "nunca he faltado a esta cita, bien como alcaldesa cuando tú lo has querido, bien como una jerezana más que te pide en secreto que sigas protegiendo a nuestra amada ciudad Jerez" daba las gracias a la patrona de la ciudad por "lo que somos como pueblo, mirándonos en el espejo de tus bondades".
"Somos una ciudad donde respetamos la convivencia, la libertad, la paz y la solidaridad", continuaba García-Pelayo, señalando que Jerez es una ciudad que "sabe enfrentar inundaciones, incendios, epidemias y otras calamidades que a lo largo de la historia nos han acechado, protegidos por tu manto misericordioso".
En este sentido, abundaba en que los jerezanos se vuelcan siempre en "ayudar al prójimo, acoger con los brazos abiertos a los que se enamoran de nuestra forma de entender la vida y que se solidariza con cualquier pueblo que sufra, no importa el lugar de España o del mundo donde esté" recordando de manera especial a "la querida ciudad autónoma de Ceuta, a la llevamos en el corazón y te rogamos que pongas tu mirada en ella para que siga siendo ese trocito de nuestra patria, ejemplo de convivencia, faro de nuestra conciencia colectiva y adalid de la defensa de nuestros más altos valores".
Intervención de la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, durante la renovación del Voto de la ciudad ante la Virgen de la Merced
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Redacción
Dentro de su intervención, la primera autoridad municipal puso ante la patrona "los sueños y proyectos de cada uno de los hombres y mujeres de Jerez, hombres y mujeres que nacieron en esta ciudad, también de los que la han elegido para que sea su hogar, a los que nacen, a los que llegan, a los que se marchan con una estampa tuya en la cartera con la esperanza de volver a verte en esta basílica".
"Derrama siempre tu misericordia sobre todos ellos" proseguía, interpelando a las alturas la sabiduría y buen gobierno para "los que tenemos también el deber y el honor de servir desde la política a la ciudadanía" y que pusiera en práctica con ello el pensamiento de San Agustín de Hipona, que la consideraba la política como "el más noble oficio en bien de la colectividad".
Y solicitando "sabiduría para hacer lo correcto, coraje para enfrentarnos a las adversidades y templanza para ser siempre fieles y honestos en nuestro quehacer", alcaldesa jerezana imploraba "serenidad para decidir, inteligencia para acertar, humildad para corregir y pedir perdón y generosidad para construir siempre todos juntos". "Que la ambición de Jerez sea siempre una causa noble y generosa y esa causa tiene que ser la de dejar siempre una ciudad mejor a los que vienen y vendrán detrás", remataba deseando que transcurra pronto "el año de ansiosa espera" hasta que vuelva a presidir el retablo mercedario.
"El Señor nos quiere como somos, pero nos sueña mejores"
Por último, el obispo de la diócesis, Mons. Rico Pavés clausuraba el acto recogiendo "con agradecimiento" la renovación del voto de la ciudad con su patrona, si bien profundizaba en el significado del mismo: "No vivimos en un ciclo cerrado que nos encierra sin posibilidad de crecimiento, sino que, volviendo un año y otro sobre lo mismo, tenemos la dicha de experimentar la novedad de lo que el Señor nos regala".
"En el voto que hemos escuchado, hay sentimientos de agradecimiento, de un mayor compromiso, voluntad expresa de crecer para hacer el bien y para esto nos ponemos a los pies de la imagen de nuestra patrona" subrayaba el prelado, al tiempo que reafirmaba la dimensión mercedaria y penitenciaria de esta advocación y recordaba al Papa León XIV, junto con su cita "El Señor nos quiere como somos, pero nos sueña mejores", pronunciada ante los reclusos en su reciente visita a España.
Y enlazando estas palabras con el futuro de la ciudad, Mons. Rico Pavés cerraba su intervención, al igual que la alcaldesa, con una de las expresiones que más se escuchará esta tarde por las calles de Jerez: "¡Viva la Virgen de la Merced!"
El tradicional Voto de la ciudad de Jerez a la Virgen de la Merced ha adquirido este año una dimensión especialmente significativa. Ante la próxima restauración de la patrona — una intervención que llegará después de más de un siglo y cuarto sin actuaciones sobre la imagen—, el acto celebrado en la basílica de la patrona de la ciudad minutos antes de la misa estacional presidida por el obispo de la diócesis adquiría especial relevancia, ya que la imagen será retirada del culto tras finalizar la salida procesional de este año por las calles de Jerez.
Bajo este contexto, el breve acto en el que han intervenido Fray Felipe Ortuno, comendador de la Orden de la Merced en Jerez; María José García-Pelayo Jurado, alcaldesa de la ciudad, y Mons. Rico Pavés, obispo de Asidonia-Jerez, estuvo cargado de buenas intenciones y rogativas para que la Virgen de la Merced siga cobijando y protegiendo bajo su manto a todos los jerezanos y, a "la vecina ciudad autónoma de Ceuta, en estos tiempos difíciles que están atravesando", tal y como expresó la primera autoridad municipal en su intervención.
No obstante, Fray Felipe Ortuno abría el acto poniendo el acento precisamente en la trascendencia de "una actuación que afecta a una de las principales referencias devocionales y patrimoniales de Jerez". "Siempre he sido muy reacio a hacer movimientos, sobre todo a la hora de intervenir la imagen icónica de la Merced, que, como sabéis, en los documentos están saliendo información muy importante de su antigüedad", argumentaba mientras hacía hincapié en que es una imagen que cuenta sus años por siglos y, por tanto, es "una identidad muy importante de Jerez".
La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, saludando al obsipo de la diócesis, Mons. Rico Paves, en presencia del comendador mercedario, Felipe Ortuno.
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"La arqueología viva más antigua que tenemos"
El comendador mercedario recordó una expresión que había utilizado días antes para dimensionar la importancia de la talla: la Virgen de la Merced es "la arqueología viva más antigua que tenemos". Y exponía que eso "nos da una responsabilidad mayor" a la hora de afrontar una intervención en la que se llevará a cabo "un reforzamiento de lo que es una imagen, ya digo, icónica, no solamente de fe, sino patrimonial para el pueblo de Jerez".
Y, como en cualquier asunto que puede estar sujeto a posibles incertidumbres, reconocía una "inevitable inquietud" tanto propia como de la comunidad mercedaria, ya que están todos con "los nervios a flor de piel". Hay que recordar que la imagen no se interviene desde 1900 y que esta restauración fue realizada por el Cabildo Civil —denominación con la que se conocía a los ayuntamientos—, que "fueron, precisamente, los que la forraron de plata".
"Hay una historia muy bonita, porque se la llevaron a Valencia, y Núñez de Villavicencio hizo otra imagen, y cuando la trajo aquí, dijo el pueblo: ¡Esa no es nuestra Virgen! Y hubo que volver a Valencia, traerla de nuevo y quitar la réplica que trajo" rememoraba Ortuno, quien desconoce "dónde se encuentra aquella otra virgen en la actualidad".
El Voto de la Ciudad ante la patrona
Por su parte, la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo Jurado, iniciaba el Voto dirigiéndose a la Virgen de la Merced "llena de gozo" en nombre de todo su pueblo, para "cumplir con la ancestral tradición de renovar el compromiso de fidelidad que esta ciudad te eleva cada año". Incidiendo en que "nunca he faltado a esta cita, bien como alcaldesa cuando tú lo has querido, bien como una jerezana más que te pide en secreto que sigas protegiendo a nuestra amada ciudad Jerez" daba las gracias a la patrona de la ciudad por "lo que somos como pueblo, mirándonos en el espejo de tus bondades".
"Somos una ciudad donde respetamos la convivencia, la libertad, la paz y la solidaridad", continuaba García-Pelayo, señalando que Jerez es una ciudad que "sabe enfrentar inundaciones, incendios, epidemias y otras calamidades que a lo largo de la historia nos han acechado, protegidos por tu manto misericordioso".
En este sentido, abundaba en que los jerezanos se vuelcan siempre en "ayudar al prójimo, acoger con los brazos abiertos a los que se enamoran de nuestra forma de entender la vida y que se solidariza con cualquier pueblo que sufra, no importa el lugar de España o del mundo donde esté" recordando de manera especial a "la querida ciudad autónoma de Ceuta, a la llevamos en el corazón y te rogamos que pongas tu mirada en ella para que siga siendo ese trocito de nuestra patria, ejemplo de convivencia, faro de nuestra conciencia colectiva y adalid de la defensa de nuestros más altos valores".
Intervención de la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, durante la renovación del Voto de la ciudad ante la Virgen de la Merced
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Redacción
Dentro de su intervención, la primera autoridad municipal puso ante la patrona "los sueños y proyectos de cada uno de los hombres y mujeres de Jerez, hombres y mujeres que nacieron en esta ciudad, también de los que la han elegido para que sea su hogar, a los que nacen, a los que llegan, a los que se marchan con una estampa tuya en la cartera con la esperanza de volver a verte en esta basílica".
"Derrama siempre tu misericordia sobre todos ellos" proseguía, interpelando a las alturas la sabiduría y buen gobierno para "los que tenemos también el deber y el honor de servir desde la política a la ciudadanía" y que pusiera en práctica con ello el pensamiento de San Agustín de Hipona, que la consideraba la política como "el más noble oficio en bien de la colectividad".
Y solicitando "sabiduría para hacer lo correcto, coraje para enfrentarnos a las adversidades y templanza para ser siempre fieles y honestos en nuestro quehacer", alcaldesa jerezana imploraba "serenidad para decidir, inteligencia para acertar, humildad para corregir y pedir perdón y generosidad para construir siempre todos juntos". "Que la ambición de Jerez sea siempre una causa noble y generosa y esa causa tiene que ser la de dejar siempre una ciudad mejor a los que vienen y vendrán detrás", remataba deseando que transcurra pronto "el año de ansiosa espera" hasta que vuelva a presidir el retablo mercedario.
"El Señor nos quiere como somos, pero nos sueña mejores"
Por último, el obispo de la diócesis, Mons. Rico Pavés clausuraba el acto recogiendo "con agradecimiento" la renovación del voto de la ciudad con su patrona, si bien profundizaba en el significado del mismo: "No vivimos en un ciclo cerrado que nos encierra sin posibilidad de crecimiento, sino que, volviendo un año y otro sobre lo mismo, tenemos la dicha de experimentar la novedad de lo que el Señor nos regala".
"En el voto que hemos escuchado, hay sentimientos de agradecimiento, de un mayor compromiso, voluntad expresa de crecer para hacer el bien y para esto nos ponemos a los pies de la imagen de nuestra patrona" subrayaba el prelado, al tiempo que reafirmaba la dimensión mercedaria y penitenciaria de esta advocación y recordaba al Papa León XIV, junto con su cita "El Señor nos quiere como somos, pero nos sueña mejores", pronunciada ante los reclusos en su reciente visita a España.
Y enlazando estas palabras con el futuro de la ciudad, Mons. Rico Pavés cerraba su intervención, al igual que la alcaldesa, con una de las expresiones que más se escuchará esta tarde por las calles de Jerez: "¡Viva la Virgen de la Merced!"
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