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Los mantos de la Virgen de la Merced

La Virgen de la Merced era una imagen muy devocional entre los labradores por su función milagrosa atrayendo la lluvia en tiempos de sequía para la prosperidad de los campos

  • Imagen del pasado martes de la procesión de la Patrona de Jerez, la Virgen de la Merced. -

Existen documentación que hace relación a distintos mantos que se confeccionaron para la Virgen de la Merced, patrona de Jerez. El Guadalete de 23 de febrero de 1902 recoge la noticia de que la Virgen de la Merced había sido restaurada por el gremio o asociación de labradores de Jerez, que pretendían que procesionase en la comitiva del Corpus Cristhi próximo. Se acompaña la noticia con el regalo hecho por los labradores jerezanos de un nuevo manto en el año anterior de 1901.

Así mismo se comentaba que aún era necesario dotar a la imagen con un nuevo vestido escapulario -una nueva saya- para que la imagen luciese con un resplandor acorde con la devoción popular que la Virgen profesaba. Hay que tener en cuenta que la Virgen de la Merced era una imagen muy devocional entre los labradores por su función milagrosa atrayendo la lluvia en tiempos de sequía para la prosperidad de los campos. Devotos de la Virgen y numerosos labradores pretendían iniciar una suscripción para la compra de un nuevo vestido de la Virgen que se presupuestaba en 2.500 pesetas. De esta forma, se conseguiría un atuendo acorde al lujoso manto regalado.

En El Guadalete de 18 de septiembre de 1904, dos años después, se hace referencia a que la Virgen iba a ser trasladada desde su camarín a sus andas de plata para la próxima salida procesional en su día devocional. Se alude a que la Virgen iba a lucir el traje y el vestido regalado por el Gremio de Labradores, por lo que el traje o saya ya estaba concluido.

El Guadalete de 26 de septiembre del mismo año da detalles de la procesión que se había celebrado en su día devocional dos días antes. Se detallaba el rico manto regalado por los labradores. Éste era de tisú de plata bordado en oro. La Virgen también salió adornada con ricas alhajas, entre ellas el pectoral de brillantes que le donó el cardenal Sebastián Herrero Espinosa de los Monteros y el anillo episcopal de dicho prelado, que había fallecido el año anterior de 1903.

Por notica aparecida en El Guadalete de 4 de enero de 1909, sabemos con certeza que se hizo un nuevo traje y un nuevo manto para la Virgen de la Merced. Fueron regalados por la Duquesa de Hoyos en memoria y sufragio del fallecimiento de su madre, la Duquesa de Almodóvar del Río. El manto fue realizado por las Hermanas de la Caridad que desempeñaban su labor asistencial en el Hospital de Santa Isabel. No hemos encontrado ninguna descripción de cómo era este nuevo manto.

La Duquesa de Hoyos hace referencia a Dª Isabel Sánchez- Romate y de Hoces, hija de D. Juan Manuel Sánchez y Gutiérrez de Castro, Duque de Almodóvar del Río. Era Marquesa de la Puebla de los Infantes y tras casarse con José de Hoyos y Vinent, marqués de Hoyos, se convirtió en marquesa de Hoyos. Fue su madre Dª Genoveva de Hoces y Fernández de Córdoba, fallecida en 1906, persona por cuyo sufragio se hizo el nuevo traje y manto. Isabel heredó el 50% de la Bodegas de “Sánchez-Romate Hermanos” y numerosos predios urbanos y rústicos tras el fallecimiento de sus padres en 1906.

Por último, en El Guadalete de 26 de septiembre de 1918 se hace referencia a la recientemente pasada procesión de la Virgen de la Merced en su día devocional, cuando estrenó un nuevo manto que causó admiración entre los devotos. Se trata del manto, como así detalla la noticia, confeccionado por el taller valenciano de los Señores Burillo y Compañía. Dicho manto, que no se describe en la noticia, ha sido identificado tradicionalmente como el llamado “manto de los pájaros”, por poseer adornos de pajaritos camuflados entre los adornos bordados del manto.

El taller de los hermanos Burillo fue uno de los talleres de bordados más importantes de España durante finales del XIX y durante gran parte del siglo XX. Se denominó originariamente como “Burillo y Monzón” y después como “Taller de Justo Burillo en Comandita”. Destacó por la riqueza de sus imaginativos bordados en plata y oro sobre ricas telas e incrustaciones de ricas pedrerías. Así mismo realizó numerosas restauraciones de ricos mantos marianos, estandartes, etc. Aparte del manto de los pájaros de la Virgen de la Merced se le atribuye los mantos de la Virgen de la Fuensanta en Murcia y el manto de la Virgen de los Dolores del Hospital de la Caridad de Cartagena.

Recientemente, se ha informado de la futura restauración de la imagen de la Virgen de la Merced, algo que ya hacía falta dada la antigüedad de la talla, y también del manto de los pájaros del taller de los Burillo, que fue estrenado en la procesión de la patrona de 1918.

 

Existen documentación que hace relación a distintos mantos que se confeccionaron para la Virgen de la Merced, patrona de Jerez. El Guadalete de 23 de febrero de 1902 recoge la noticia de que la Virgen de la Merced había sido restaurada por el gremio o asociación de labradores de Jerez, que pretendían que procesionase en la comitiva del Corpus Cristhi próximo. Se acompaña la noticia con el regalo hecho por los labradores jerezanos de un nuevo manto en el año anterior de 1901.

Así mismo se comentaba que aún era necesario dotar a la imagen con un nuevo vestido escapulario -una nueva saya- para que la imagen luciese con un resplandor acorde con la devoción popular que la Virgen profesaba. Hay que tener en cuenta que la Virgen de la Merced era una imagen muy devocional entre los labradores por su función milagrosa atrayendo la lluvia en tiempos de sequía para la prosperidad de los campos. Devotos de la Virgen y numerosos labradores pretendían iniciar una suscripción para la compra de un nuevo vestido de la Virgen que se presupuestaba en 2.500 pesetas. De esta forma, se conseguiría un atuendo acorde al lujoso manto regalado.

En El Guadalete de 18 de septiembre de 1904, dos años después, se hace referencia a que la Virgen iba a ser trasladada desde su camarín a sus andas de plata para la próxima salida procesional en su día devocional. Se alude a que la Virgen iba a lucir el traje y el vestido regalado por el Gremio de Labradores, por lo que el traje o saya ya estaba concluido.

El Guadalete de 26 de septiembre del mismo año da detalles de la procesión que se había celebrado en su día devocional dos días antes. Se detallaba el rico manto regalado por los labradores. Éste era de tisú de plata bordado en oro. La Virgen también salió adornada con ricas alhajas, entre ellas el pectoral de brillantes que le donó el cardenal Sebastián Herrero Espinosa de los Monteros y el anillo episcopal de dicho prelado, que había fallecido el año anterior de 1903.

Por notica aparecida en El Guadalete de 4 de enero de 1909, sabemos con certeza que se hizo un nuevo traje y un nuevo manto para la Virgen de la Merced. Fueron regalados por la Duquesa de Hoyos en memoria y sufragio del fallecimiento de su madre, la Duquesa de Almodóvar del Río. El manto fue realizado por las Hermanas de la Caridad que desempeñaban su labor asistencial en el Hospital de Santa Isabel. No hemos encontrado ninguna descripción de cómo era este nuevo manto.

La Duquesa de Hoyos hace referencia a Dª Isabel Sánchez- Romate y de Hoces, hija de D. Juan Manuel Sánchez y Gutiérrez de Castro, Duque de Almodóvar del Río. Era Marquesa de la Puebla de los Infantes y tras casarse con José de Hoyos y Vinent, marqués de Hoyos, se convirtió en marquesa de Hoyos. Fue su madre Dª Genoveva de Hoces y Fernández de Córdoba, fallecida en 1906, persona por cuyo sufragio se hizo el nuevo traje y manto. Isabel heredó el 50% de la Bodegas de “Sánchez-Romate Hermanos” y numerosos predios urbanos y rústicos tras el fallecimiento de sus padres en 1906.

Por último, en El Guadalete de 26 de septiembre de 1918 se hace referencia a la recientemente pasada procesión de la Virgen de la Merced en su día devocional, cuando estrenó un nuevo manto que causó admiración entre los devotos. Se trata del manto, como así detalla la noticia, confeccionado por el taller valenciano de los Señores Burillo y Compañía. Dicho manto, que no se describe en la noticia, ha sido identificado tradicionalmente como el llamado “manto de los pájaros”, por poseer adornos de pajaritos camuflados entre los adornos bordados del manto.

El taller de los hermanos Burillo fue uno de los talleres de bordados más importantes de España durante finales del XIX y durante gran parte del siglo XX. Se denominó originariamente como “Burillo y Monzón” y después como “Taller de Justo Burillo en Comandita”. Destacó por la riqueza de sus imaginativos bordados en plata y oro sobre ricas telas e incrustaciones de ricas pedrerías. Así mismo realizó numerosas restauraciones de ricos mantos marianos, estandartes, etc. Aparte del manto de los pájaros de la Virgen de la Merced se le atribuye los mantos de la Virgen de la Fuensanta en Murcia y el manto de la Virgen de los Dolores del Hospital de la Caridad de Cartagena.

Recientemente, se ha informado de la futura restauración de la imagen de la Virgen de la Merced, algo que ya hacía falta dada la antigüedad de la talla, y también del manto de los pájaros del taller de los Burillo, que fue estrenado en la procesión de la patrona de 1918.

 

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