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¡Que viene! ¡Que viene!

Entre las urnas y el Vaticano: España se prepara para la visita del Papa León XIV el 6 de junio y, aunque visitará varios puntos del país, el epicentro de todo estará en Madrid

  • León XIV, celebrando su primera misa como Papa.

     Seguro que tras leer el título del artículo han pensado en todas las posibles cosas que pueden venirnos, que deberían venir y las que han llegado. Hoy, posiblemente, lean este artículo antes de ir a ejercer su derecho al voto o cuando lo hayan leído, ya se habrán acercado a las urnas; pero no, no he querido llamarles la atención sobre la llegada de las elecciones al Parlamento de Andalucía del 17M. Desde que fueron convocadas han aparecido sobremanera en nuestras vidas. Pero como soy mujer y además vivimos en un estado de democracia (o al menos de eso se trataba), sí, que no quiero desaprovechar la ocasión para invitarles a que ejerzan su derecho al voto si aún no lo han hecho. Los motivos para ello son muchos, así que busquen alguno, ya que siempre se encuentra un motivo para todo. 

Pero, como les decía, hoy no vengo a hablar de elecciones ni de política, ¿o tal vez en cierto modo sí? Ustedes opinarán, pero la llegada inminente de la cual quiero hablar es de la que se producirá el próximo 6 de junio; España se prepara ese día para la visita del Papa León XIV y, aunque visitará varios puntos del país, el epicentro de todo estará en Madrid. Hasta el día 12 de junio estaremos corriendo con los gastos de la visita del representante de Dios, porque quien quiera creerse esa falacia de que los donantes financian el viaje de este señor, que sigan creyéndolo si así les duele menos al pensar el dineral que nos cuesta a todos los españoles esta visita. Algunos lo ven todo del color del papa y lo justifican porque, según parece, ¡será la primera vez que un papa hablará en el parlamento de España! Lo que de verdad es asombroso e insultante es que El Vaticano tenga la idea de pedir donativos para esta visita papal. Un ciudadano de a pie, si no tiene dinero, no viaja, pero el papa pide limosna. ¡Empeñen la vajilla del Vaticano y con eso les alcanza para dar la vuelta al mundo! Y volviendo atrás a lo del parlamento, estoy deseando saber cuál será el discurso que León XIV dará en el mismo. ¿Pedirá una sanidad pública y de calidad? ¿Rogará a nuestro presidente que deje de mentir a los españoles? ¿Pedirá a nuestros políticos que dejen de ser unos corruptos? Tal vez haga un acto de confesión colectiva con los allí presentes y los absuelva a todos de sus pecados, y entonces ¡que Dios nos coja confesados al resto! 

     Yo soy cristiana y creyente, pero no estoy de acuerdo con la figura del papa ni con la existencia de una Ciudad del Vaticano o país (llámenlo como quieran). Si el hijo de Dios fue humilde, pobre y generoso, y fue él quien decidió que así fuera según la Biblia de los cristianos, no creo que llegue nunca el creador a estar conforme en que su máximo representante en la tierra viva rodeado de riquezas y ostentaciones. Insisto lo de las donaciones a la iglesia se lo tragarán quienes de verdad… ya no puede ser más tontos, pero yo a día de hoy aún tonta no me considero. Y seguro que también hay quien está a favor de la derrochadora visita del papa e incluso afirman que supondrá una inyección para la economía del país. ¡Una inyección letal! Lástima que los datos verdaderos de cuánto dinero se tomaran de las arcas y cuánto beneficio generará la estancia del papa jamás saldrán a la luz. Y casi mejor, así seguimos mirando para otro lado, aunque al otro lado veamos las grandes colas de los comedores sociales cuando abren por las mañanas, a los sin techo abandonando los portales o los bancos de los parques tras pasar la noche y dirigiéndose al único bufet libre donde les permiten estar, los contenedores de basura. Pero seguro que del 6 al 12 de junio en Madrid no habrá quien duerma en la calle, quien busque en la basura alimentos, ni hará falta hacer cola para los comedores sociales porque en este país lo que nos sobran son voluntarios y gente solidaria. Las hay, pero no nos engañemos, sobrados no estamos sobrados de nada y de solidaridad aún menos. Perdón, seguramente a eso viene a visitarnos León XIV, para hacer de los españoles gentes solidarias y de paz. 

     Si eres una de esas personas que piensan pasar horas bajo el sol madrileño esperando a ver al papa, tienes todo mi respeto y te deseo que te cuides y también mucho ánimo. ¡Sarna con gusto no pica! Tienes todos mis respetos ante esta decisión y solo espero que hoy, que es jornada electoral, también tengas la misma predisposición y que le des la importancia a ejercer tu derecho al voto que a la visita del santo padre. Quiero dejar claro que no soy afiliada a ningún partido político, pero sí creo que, si vivimos en democracia, es una gran irresponsabilidad no acudir a las urnas y como siempre digo, no tolero opiniones de quien no ejerce el derecho al voto. Es muy fácil no valorar que votar es un derecho para hombres y mujeres por igual; pero recuerden que no siempre fue considerado como tal y mucho menos si no vestías pantalones. En fin, que ojalá León XIV interceda ante Dios, la Virgen y el Espíritu Santo, si fuera posible, y se acaben los abusos de poder, las guerras, las desigualdades, la dejadez ante los enfermos, ancianos y niños. Ojalá hiciera el milagro de hacernos más justos y humanos. Un partido electoral con capacidad para hacer de verdad todo esto sí que sacaría mayoría absoluta, o tal vez no; el mal parece que triunfa y el bien hace mucho que quedó pasado de moda y solo unos pocos se atreven a vestirse con ese anticuado traje. Me temo que ni el mismísimo Dios podría arreglar este caos de mundo. La visita del papa es un gasto caro e innecesario y adelantar las elecciones es otro acto de puro egoísmo y egocentrismo que, aunque no nos exime de ser responsables, nos han sido impuesta por un dictador que nos seguirá teniendo las manos atadas.  

     Seguro que tras leer el título del artículo han pensado en todas las posibles cosas que pueden venirnos, que deberían venir y las que han llegado. Hoy, posiblemente, lean este artículo antes de ir a ejercer su derecho al voto o cuando lo hayan leído, ya se habrán acercado a las urnas; pero no, no he querido llamarles la atención sobre la llegada de las elecciones al Parlamento de Andalucía del 17M. Desde que fueron convocadas han aparecido sobremanera en nuestras vidas. Pero como soy mujer y además vivimos en un estado de democracia (o al menos de eso se trataba), sí, que no quiero desaprovechar la ocasión para invitarles a que ejerzan su derecho al voto si aún no lo han hecho. Los motivos para ello son muchos, así que busquen alguno, ya que siempre se encuentra un motivo para todo. 

Pero, como les decía, hoy no vengo a hablar de elecciones ni de política, ¿o tal vez en cierto modo sí? Ustedes opinarán, pero la llegada inminente de la cual quiero hablar es de la que se producirá el próximo 6 de junio; España se prepara ese día para la visita del Papa León XIV y, aunque visitará varios puntos del país, el epicentro de todo estará en Madrid. Hasta el día 12 de junio estaremos corriendo con los gastos de la visita del representante de Dios, porque quien quiera creerse esa falacia de que los donantes financian el viaje de este señor, que sigan creyéndolo si así les duele menos al pensar el dineral que nos cuesta a todos los españoles esta visita. Algunos lo ven todo del color del papa y lo justifican porque, según parece, ¡será la primera vez que un papa hablará en el parlamento de España! Lo que de verdad es asombroso e insultante es que El Vaticano tenga la idea de pedir donativos para esta visita papal. Un ciudadano de a pie, si no tiene dinero, no viaja, pero el papa pide limosna. ¡Empeñen la vajilla del Vaticano y con eso les alcanza para dar la vuelta al mundo! Y volviendo atrás a lo del parlamento, estoy deseando saber cuál será el discurso que León XIV dará en el mismo. ¿Pedirá una sanidad pública y de calidad? ¿Rogará a nuestro presidente que deje de mentir a los españoles? ¿Pedirá a nuestros políticos que dejen de ser unos corruptos? Tal vez haga un acto de confesión colectiva con los allí presentes y los absuelva a todos de sus pecados, y entonces ¡que Dios nos coja confesados al resto! 

     Yo soy cristiana y creyente, pero no estoy de acuerdo con la figura del papa ni con la existencia de una Ciudad del Vaticano o país (llámenlo como quieran). Si el hijo de Dios fue humilde, pobre y generoso, y fue él quien decidió que así fuera según la Biblia de los cristianos, no creo que llegue nunca el creador a estar conforme en que su máximo representante en la tierra viva rodeado de riquezas y ostentaciones. Insisto lo de las donaciones a la iglesia se lo tragarán quienes de verdad… ya no puede ser más tontos, pero yo a día de hoy aún tonta no me considero. Y seguro que también hay quien está a favor de la derrochadora visita del papa e incluso afirman que supondrá una inyección para la economía del país. ¡Una inyección letal! Lástima que los datos verdaderos de cuánto dinero se tomaran de las arcas y cuánto beneficio generará la estancia del papa jamás saldrán a la luz. Y casi mejor, así seguimos mirando para otro lado, aunque al otro lado veamos las grandes colas de los comedores sociales cuando abren por las mañanas, a los sin techo abandonando los portales o los bancos de los parques tras pasar la noche y dirigiéndose al único bufet libre donde les permiten estar, los contenedores de basura. Pero seguro que del 6 al 12 de junio en Madrid no habrá quien duerma en la calle, quien busque en la basura alimentos, ni hará falta hacer cola para los comedores sociales porque en este país lo que nos sobran son voluntarios y gente solidaria. Las hay, pero no nos engañemos, sobrados no estamos sobrados de nada y de solidaridad aún menos. Perdón, seguramente a eso viene a visitarnos León XIV, para hacer de los españoles gentes solidarias y de paz. 

     Si eres una de esas personas que piensan pasar horas bajo el sol madrileño esperando a ver al papa, tienes todo mi respeto y te deseo que te cuides y también mucho ánimo. ¡Sarna con gusto no pica! Tienes todos mis respetos ante esta decisión y solo espero que hoy, que es jornada electoral, también tengas la misma predisposición y que le des la importancia a ejercer tu derecho al voto que a la visita del santo padre. Quiero dejar claro que no soy afiliada a ningún partido político, pero sí creo que, si vivimos en democracia, es una gran irresponsabilidad no acudir a las urnas y como siempre digo, no tolero opiniones de quien no ejerce el derecho al voto. Es muy fácil no valorar que votar es un derecho para hombres y mujeres por igual; pero recuerden que no siempre fue considerado como tal y mucho menos si no vestías pantalones. En fin, que ojalá León XIV interceda ante Dios, la Virgen y el Espíritu Santo, si fuera posible, y se acaben los abusos de poder, las guerras, las desigualdades, la dejadez ante los enfermos, ancianos y niños. Ojalá hiciera el milagro de hacernos más justos y humanos. Un partido electoral con capacidad para hacer de verdad todo esto sí que sacaría mayoría absoluta, o tal vez no; el mal parece que triunfa y el bien hace mucho que quedó pasado de moda y solo unos pocos se atreven a vestirse con ese anticuado traje. Me temo que ni el mismísimo Dios podría arreglar este caos de mundo. La visita del papa es un gasto caro e innecesario y adelantar las elecciones es otro acto de puro egoísmo y egocentrismo que, aunque no nos exime de ser responsables, nos han sido impuesta por un dictador que nos seguirá teniendo las manos atadas.  

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