Parecería que las opciones de voto se cierren en dos, pero son esas dos las que encierran Andalucía en su papel de ser la última, o casi, de todas las listas de desarrollo. Después de dos mandatos del PP, cualquiera que abra los ojos se da cuenta de que a los andaluces del día a día no les va mejor y la pregunta es ociosa: si votaron al PP para cambiar, ¿por qué no votan ahora para cambiar al PP? Lo digo solo porque las cosas cambiaron a peor, empezando por la salud.
El paro está un 4% más alto que en el resto de España. El PIB andaluz per cápita es el último de España. Moreno Bonilla es presidente andaluz desde 2019 y desde ese mismo año la mortalidad por cáncer en Andalucía se disparó, según el estudio Atención oncológica y sobremortalidad por cáncer en Andalucía, de Juan Antonio Córdoba Doña, Antonio Escobar y Vanesa Santos. Una sobremortalidad que va mucho más allá del grave problema de los cribados del cáncer de mama. Es la privatización.
No sé si alguien puede seguir diciendo que votará al menos malo. Si los datos sobre la economía andaluza dicen que crece por encima de la media española, Andalucía es la comunidad más pobre de España. El riesgo de pobreza o exclusión alcanza casi al 35%, a unos 3 millones de personas (2025). A las personas las disuelven en datos de crecimientos estadísticos de macroeconomía, pero su realidad diaria es que su situación es dramática de día en día. Pretender que los datos de pobreza han mejorado en un 0,9%, para tapar que la situación andaluza es la peor de España, parece una burla. La pobreza se cronifica en Andalucía y la desigualdad impide la mejora social para 3 millones de personas. Pueden consultar todos los indicadores aquí.
Hay otras opciones que la resignación o el empeoramiento. Con independencia del nivel completo de acuerdo que se tenga con Por Andalucía o con Adelante Andalucía, incluso con el PSOE, parece que la esperanza en que las derechas vayan a solucionar algo es una fábula y no ocurrirá ninguna mejora para las mayorías sociales en Andalucía. Moreno Bonilla y todos sus compañeros de gobierno representan la crueldad con sonrisa, sin las expresiones altisonantes de Ayuso, pero con exactamente idénticos contenidos: la privatización de todo contra todas las personas que no tengan una buena cuenta corriente. La privatización a favor del negocio de unos pocos que comercian con la salud y con el futuro de los andaluces.
Es la salud lo que está en riesgo este domingo, pero es la educación y el futuro. La negación de la escuela pública en Andalucía se hace para encerrar a los 3 millones de personas en riesgo de pobreza o exclusión en su pobreza y su exclusión, y para poner en peligro a varios millones más. La Inteligencia Artificial va a necesitar cada vez a menos gente. Los que piensen que con el turismo eso es imposible, y que Andalucía vive del turismo, deberían darse cuenta de la cantidad de huéspedes que llegan a Andalucía y para alojarse no existen los mostradores de las recepciones, sino unas cajitas con las llaves dentro y la clave de la cajita enviada por guasap. Que los cruceros lo que más dejan es basura y consumo de agua.
Los camareros van desapareciendo en todas partes y la gente que quiere tomarse algo en una terraza tiene que camarearse a sí misma en todas partes de este mundo. Andalucía no será diferente. Empezarán a hacerse los pedidos desde el móvil, pago por adelantado incluido, para evitar las colas del Manteca en Cádiz, por ejemplo. La pregunta no es si sucederá, sino cuándo. Que hoy no lo podamos imaginar no significa nada.
Ante todo este desarrollo caben, a grandes rasgos, dos opciones: la de desechar a quienes no produzcan, y no tengan dinero para pagarlo todo con su tarjeta de crédito, si la tienen, o votar una opción con la que podamos vivir todøs.
Parecería que las opciones de voto se cierren en dos, pero son esas dos las que encierran Andalucía en su papel de ser la última, o casi, de todas las listas de desarrollo. Después de dos mandatos del PP, cualquiera que abra los ojos se da cuenta de que a los andaluces del día a día no les va mejor y la pregunta es ociosa: si votaron al PP para cambiar, ¿por qué no votan ahora para cambiar al PP? Lo digo solo porque las cosas cambiaron a peor, empezando por la salud.
El paro está un 4% más alto que en el resto de España. El PIB andaluz per cápita es el último de España. Moreno Bonilla es presidente andaluz desde 2019 y desde ese mismo año la mortalidad por cáncer en Andalucía se disparó, según el estudio Atención oncológica y sobremortalidad por cáncer en Andalucía, de Juan Antonio Córdoba Doña, Antonio Escobar y Vanesa Santos. Una sobremortalidad que va mucho más allá del grave problema de los cribados del cáncer de mama. Es la privatización.
No sé si alguien puede seguir diciendo que votará al menos malo. Si los datos sobre la economía andaluza dicen que crece por encima de la media española, Andalucía es la comunidad más pobre de España. El riesgo de pobreza o exclusión alcanza casi al 35%, a unos 3 millones de personas (2025). A las personas las disuelven en datos de crecimientos estadísticos de macroeconomía, pero su realidad diaria es que su situación es dramática de día en día. Pretender que los datos de pobreza han mejorado en un 0,9%, para tapar que la situación andaluza es la peor de España, parece una burla. La pobreza se cronifica en Andalucía y la desigualdad impide la mejora social para 3 millones de personas. Pueden consultar todos los indicadores aquí.
Hay otras opciones que la resignación o el empeoramiento. Con independencia del nivel completo de acuerdo que se tenga con Por Andalucía o con Adelante Andalucía, incluso con el PSOE, parece que la esperanza en que las derechas vayan a solucionar algo es una fábula y no ocurrirá ninguna mejora para las mayorías sociales en Andalucía. Moreno Bonilla y todos sus compañeros de gobierno representan la crueldad con sonrisa, sin las expresiones altisonantes de Ayuso, pero con exactamente idénticos contenidos: la privatización de todo contra todas las personas que no tengan una buena cuenta corriente. La privatización a favor del negocio de unos pocos que comercian con la salud y con el futuro de los andaluces.
Es la salud lo que está en riesgo este domingo, pero es la educación y el futuro. La negación de la escuela pública en Andalucía se hace para encerrar a los 3 millones de personas en riesgo de pobreza o exclusión en su pobreza y su exclusión, y para poner en peligro a varios millones más. La Inteligencia Artificial va a necesitar cada vez a menos gente. Los que piensen que con el turismo eso es imposible, y que Andalucía vive del turismo, deberían darse cuenta de la cantidad de huéspedes que llegan a Andalucía y para alojarse no existen los mostradores de las recepciones, sino unas cajitas con las llaves dentro y la clave de la cajita enviada por guasap. Que los cruceros lo que más dejan es basura y consumo de agua.
Los camareros van desapareciendo en todas partes y la gente que quiere tomarse algo en una terraza tiene que camarearse a sí misma en todas partes de este mundo. Andalucía no será diferente. Empezarán a hacerse los pedidos desde el móvil, pago por adelantado incluido, para evitar las colas del Manteca en Cádiz, por ejemplo. La pregunta no es si sucederá, sino cuándo. Que hoy no lo podamos imaginar no significa nada.
Ante todo este desarrollo caben, a grandes rasgos, dos opciones: la de desechar a quienes no produzcan, y no tengan dinero para pagarlo todo con su tarjeta de crédito, si la tienen, o votar una opción con la que podamos vivir todøs.
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