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Las Zambombas de Jerez 'irrumpen' en la jornada de reflexión electoral

Sábado 28 de noviembre, día grande de Zambombas, en el que cabe esperar que haya también 'zambombadas' e incluso 'zambombás' ante la pasividad de la Junta Electoral

  • Una Zambomba en la plaza Plateros, en pleno centro de Jerez. -

Bueno, pues nada, hay elecciones generales el día 29 de noviembre. Es curioso. No sé si ustedes lo saben, si no, para eso estamos, para decírselo, pero los gobiernos, sean autonómicos o el central, cuando convocan elecciones suelen evitar, en la medida de lo posible, fiestas de guardar. Ejemplo fácil: la Semana Santa o la Navidad. ¿Por qué? Porque la gente está en otra cosa, además de que muchos están por ahí, de vacaciones (claro, que también lo estaban en julio de 2023: la excepción que confirma la regla). Da igual si uno es creyente o no, todo lo más puede haber ligeros matices –el Lunes de Pascua, por ejemplo o qué pasa con la 'parte diurna' de Nochebuena y Nochevieja– en días que son festivos en toda España y en los que no se programan nunca elecciones.

Otra cosa son las festividades locales o autonómicas (o un híbrido). Por ejemplo, el Rocío, que en lo que va de siglo XXI ha coincidido dos veces las municipales, que es lo que tiene que se celebren las dos citas en mayo o mayo-junio, que antes o después puede haber colisión.     

Cuando caen las grandes ferias andaluzas también suele ser objeto de un vistazo. Es cierto que este mismo año, las autonómicas han sido el domingo de salida de la Feria del Caballo, por ejemplo, pero ese domingo actualmente ya no es de Feria (otra cosa es que te chupes estando de feria toda la precampaña, eso ya...). En la Feria de Abril también ha tocado alguna vez en modo 'refilón'. Desde Marca ACME estamos en disposición de afirmar que festividades importantes de ámbito autonómico son también chequeadas. ¿Pero por quién? No sabemos, hay que decirlo ya, pero nos divierte esta teoría: se pasa un estadillo –bien analógico, bien digital... queda más bonito en modo analógico, la verdad– entre el funcionariado para que, a su vez, le llegue al jefe de negociado, que a su vez lo transmite al cargo semipolítico que es el que definitivamente enlaza con el primer eslabón político (contando por abajo). En ese estadillo, el personal de la Administración pública va poniendo cuando son las fiestas de su pueblo y, para intentar preservarlas de cualquier coincidencia electoral, aprovecha el recuadro de abajo para hacer una serie de apreciaciones, generalmente en modo ditirámbico, acerca del alcance gastronómico, etílico y unas cuantas esdrújulas más de la celebración de su patrona, patrón, etc.

El caso es que el fin de semana pasado, mientras el líder Pedro Sánchez reflexionaba sobre adelantar las elecciones generales o no, la maquinaria de Moncloa funcionaba a pleno pulmón. Descartadas de antemano la Navidad y el puente de la Inmaculada-Constitución, comenzó, ciñéndose a los plazos que marca la ley, el rastreo de los domingos disponibles (29 de noviembre, 13 de diciembre y 20 de diciembre), con la vista puesta en la primera de las fechas, que encajaba perfectamente si se convocaban ya mismo, como así, fue las elecciones.

El caso es que el centro de análisis integrado (CAI) de Moncloa detecto enseguida que había un estadillo, relleno por una empleada natural de Jerez de la Fra, la muy noble, muy leal y muy festiva, en el que ponía reparos a las tres posibles fechas. El máximo responsable del centro de análisis integrado no le dio mayor importancia al día 20, que estaba prácticamente descartado precisamente por estar muy cerca de Navidad y todo parecía indicar que el 13 también era un día de facto también a descartar porque la idea del líder era actuar rápido, en caliente, convocar ya. Así que sintiendo solo curiosidad por el 13 y 20 decidió echar un vistazo más detallado al 29 de noviembre, qué coño pasaba el 29 de noviembre en Jerez de la Fra, ciudad en la que, por cierto, había estado un par de veces en su vida, una de ellas precisamente más o menos por esas fechas, que nunca olvidaría por la papa que cogió con algo técnicamente llamado mosto después de ir a comer a una venta en el campo, pese a las advertencias que recibió al respecto y el soniquete de una especie de frase hecha que no sé qué decía de "emborracha" y "agacha", que no se acordaba bien.

"El 29 de noviembre no me acaba de parecer buena fecha... deben saber que el 28, que sería jornada de reflexión, hay zambombas en mi pueblo", leyó el responsable del CAI. Cogió la copia del estadillo y la arrojó a la papelera. "El futuro de un país no puede depender de las zambombas de un ciudad, sea lo que sea eso" dijo en voz baja, mientras intentaba recordar algo más sobre la rima del "emborracha" y "agacha"... 

Bueno, pues nada, hay elecciones generales el día 29 de noviembre. Es curioso. No sé si ustedes lo saben, si no, para eso estamos, para decírselo, pero los gobiernos, sean autonómicos o el central, cuando convocan elecciones suelen evitar, en la medida de lo posible, fiestas de guardar. Ejemplo fácil: la Semana Santa o la Navidad. ¿Por qué? Porque la gente está en otra cosa, además de que muchos están por ahí, de vacaciones (claro, que también lo estaban en julio de 2023: la excepción que confirma la regla). Da igual si uno es creyente o no, todo lo más puede haber ligeros matices –el Lunes de Pascua, por ejemplo o qué pasa con la 'parte diurna' de Nochebuena y Nochevieja– en días que son festivos en toda España y en los que no se programan nunca elecciones.

Otra cosa son las festividades locales o autonómicas (o un híbrido). Por ejemplo, el Rocío, que en lo que va de siglo XXI ha coincidido dos veces las municipales, que es lo que tiene que se celebren las dos citas en mayo o mayo-junio, que antes o después puede haber colisión.     

Cuando caen las grandes ferias andaluzas también suele ser objeto de un vistazo. Es cierto que este mismo año, las autonómicas han sido el domingo de salida de la Feria del Caballo, por ejemplo, pero ese domingo actualmente ya no es de Feria (otra cosa es que te chupes estando de feria toda la precampaña, eso ya...). En la Feria de Abril también ha tocado alguna vez en modo 'refilón'. Desde Marca ACME estamos en disposición de afirmar que festividades importantes de ámbito autonómico son también chequeadas. ¿Pero por quién? No sabemos, hay que decirlo ya, pero nos divierte esta teoría: se pasa un estadillo –bien analógico, bien digital... queda más bonito en modo analógico, la verdad– entre el funcionariado para que, a su vez, le llegue al jefe de negociado, que a su vez lo transmite al cargo semipolítico que es el que definitivamente enlaza con el primer eslabón político (contando por abajo). En ese estadillo, el personal de la Administración pública va poniendo cuando son las fiestas de su pueblo y, para intentar preservarlas de cualquier coincidencia electoral, aprovecha el recuadro de abajo para hacer una serie de apreciaciones, generalmente en modo ditirámbico, acerca del alcance gastronómico, etílico y unas cuantas esdrújulas más de la celebración de su patrona, patrón, etc.

El caso es que el fin de semana pasado, mientras el líder Pedro Sánchez reflexionaba sobre adelantar las elecciones generales o no, la maquinaria de Moncloa funcionaba a pleno pulmón. Descartadas de antemano la Navidad y el puente de la Inmaculada-Constitución, comenzó, ciñéndose a los plazos que marca la ley, el rastreo de los domingos disponibles (29 de noviembre, 13 de diciembre y 20 de diciembre), con la vista puesta en la primera de las fechas, que encajaba perfectamente si se convocaban ya mismo, como así, fue las elecciones.

El caso es que el centro de análisis integrado (CAI) de Moncloa detecto enseguida que había un estadillo, relleno por una empleada natural de Jerez de la Fra, la muy noble, muy leal y muy festiva, en el que ponía reparos a las tres posibles fechas. El máximo responsable del centro de análisis integrado no le dio mayor importancia al día 20, que estaba prácticamente descartado precisamente por estar muy cerca de Navidad y todo parecía indicar que el 13 también era un día de facto también a descartar porque la idea del líder era actuar rápido, en caliente, convocar ya. Así que sintiendo solo curiosidad por el 13 y 20 decidió echar un vistazo más detallado al 29 de noviembre, qué coño pasaba el 29 de noviembre en Jerez de la Fra, ciudad en la que, por cierto, había estado un par de veces en su vida, una de ellas precisamente más o menos por esas fechas, que nunca olvidaría por la papa que cogió con algo técnicamente llamado mosto después de ir a comer a una venta en el campo, pese a las advertencias que recibió al respecto y el soniquete de una especie de frase hecha que no sé qué decía de "emborracha" y "agacha", que no se acordaba bien.

"El 29 de noviembre no me acaba de parecer buena fecha... deben saber que el 28, que sería jornada de reflexión, hay zambombas en mi pueblo", leyó el responsable del CAI. Cogió la copia del estadillo y la arrojó a la papelera. "El futuro de un país no puede depender de las zambombas de un ciudad, sea lo que sea eso" dijo en voz baja, mientras intentaba recordar algo más sobre la rima del "emborracha" y "agacha"... 

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