la bulla

El movimiento ciudadano existe. Y persiste

La fiesta anual del Retiro Obrero, sin alarde ni arrogancia, pero con muchas buenas perspectivas, siempre que el Ayuntamiento no intente aprovecharse del trabajo de los vecinos en busca de votos

  • Uno de los archivos histórico del Retiro Obrero. -

Lo vienen demostrando y lo ha vuelto a demostrar una vez más, los vecinos de la barriada del Retiro Obrero, un barrio con historia en la periferia de la Sevilla histórica. Entre sus muchas aventuras por conservar una arquitectura de época y una forma de entender la vivienda muy distante de la impuesta hoy por la especulación, los vecinos consiguieron conservar su barrio de la piqueta cuando al Ayuntamiento no se le ocurrió mejor idea que atravesarlo con una Avenida, desfigurándolo así por completo y deformando su actual unidad. Su esfuerzo persistente, bajo la batuta de Basilio Moreno, a quien hay que reconocer su tenacidad, y el especialista Julián Sobrino, imprescindible asesor y erudito, también consiguieron salvar y dar usos útiles para el barrio y para la ciudad, la antigua “Fábrica de vidrio La Trinidad”, situada en la Avenida de Miraflores, la importan vía-zona industrial de otro tiempo, a la que la desidia de unas autoridades más volcadas en el exterior que en defender lo propio, fueron segadas antes de poder trasladarse a un moderno “Parque Industrial”.

Y como la barriada es un lugar de encuentro, un centro de diálogo y para eso es necesario hacer barrio, como decía Basilio, su Velá de este año ha seguido el camino ascendente de años anteriores. La fiesta anual del Retiro Obrero, sin alarde ni arrogancia, pero con muchas buenas perspectivas, siempre que el Ayuntamiento no intente aprovecharse del trabajo de los vecinos en busca de votos, la última edición ha sido un éxito rotundo. Una rotunda victoria de los vecinos, satisfechos de su barrio, en el que han podido mantenerse a pesar de los intentos de la supuesta y manida “modernización”.

Las autoridades municipales, hasta el momento y en su visita, están respetando la iniciativa vecinal. Y ello está permitiendo, gracias al mucho trabajo desarrollado, que los niños especialmente, protagonistas en esta edición, hayan disfrutado sanamente, hayan participado y ocupado el escenario, porque los niños, en contra de algunas opiniones, son participativos por naturaleza, transmiten y contagian ilusión. Y en esta ocasión han tenido la posibilidad de participar, de ser protagonistas, no sólo espectadores. Buen ejemplo para quienes sólo saben ver y poco oir.Y todos han disfrutado con la magia de Noël, el arte de Arco Salero y la música más actual de Distrito Bonzo y su especial mención, su particular homenaje, del barrio y de toda Sevilla, al grupo Triana, a Jesús de la Rosa, a Tele y Eduardo Rodríguez, despedido para siempre de la música y de su ciudad, hace pocos días.

Como la aprobación a lo bien hecho anima, tuvo el valor correspondiente la visita de varios representantes de otras tantas asociaciones culturales. También, después del recorrido realizado por los niños para además de andar, conocer en detalle la zona en su paseo por la Avenida de Miraflores, varios directores de colegio se han interesado en llevar a cabo actividades como estas, en que los niños han participado y han protagonizado. Y otras, que se puedan plantear.

La animación creció hasta el final de la noche, se agotó toda la comida y bebida prevista, y el acercamiento a la hora final apenaba. Con ese positivo sabor, todos el mundo se despidió hasta el próximo año, con el mejor agrado y el deseo de continuar creciendo y aportando a Sevilla algo que Sevilla debe mantener: el bien carácter, la alegría, la amabilidad. Además de otros valores que deben ir juntos.

Lo vienen demostrando y lo ha vuelto a demostrar una vez más, los vecinos de la barriada del Retiro Obrero, un barrio con historia en la periferia de la Sevilla histórica. Entre sus muchas aventuras por conservar una arquitectura de época y una forma de entender la vivienda muy distante de la impuesta hoy por la especulación, los vecinos consiguieron conservar su barrio de la piqueta cuando al Ayuntamiento no se le ocurrió mejor idea que atravesarlo con una Avenida, desfigurándolo así por completo y deformando su actual unidad. Su esfuerzo persistente, bajo la batuta de Basilio Moreno, a quien hay que reconocer su tenacidad, y el especialista Julián Sobrino, imprescindible asesor y erudito, también consiguieron salvar y dar usos útiles para el barrio y para la ciudad, la antigua “Fábrica de vidrio La Trinidad”, situada en la Avenida de Miraflores, la importan vía-zona industrial de otro tiempo, a la que la desidia de unas autoridades más volcadas en el exterior que en defender lo propio, fueron segadas antes de poder trasladarse a un moderno “Parque Industrial”.

Y como la barriada es un lugar de encuentro, un centro de diálogo y para eso es necesario hacer barrio, como decía Basilio, su Velá de este año ha seguido el camino ascendente de años anteriores. La fiesta anual del Retiro Obrero, sin alarde ni arrogancia, pero con muchas buenas perspectivas, siempre que el Ayuntamiento no intente aprovecharse del trabajo de los vecinos en busca de votos, la última edición ha sido un éxito rotundo. Una rotunda victoria de los vecinos, satisfechos de su barrio, en el que han podido mantenerse a pesar de los intentos de la supuesta y manida “modernización”.

Las autoridades municipales, hasta el momento y en su visita, están respetando la iniciativa vecinal. Y ello está permitiendo, gracias al mucho trabajo desarrollado, que los niños especialmente, protagonistas en esta edición, hayan disfrutado sanamente, hayan participado y ocupado el escenario, porque los niños, en contra de algunas opiniones, son participativos por naturaleza, transmiten y contagian ilusión. Y en esta ocasión han tenido la posibilidad de participar, de ser protagonistas, no sólo espectadores. Buen ejemplo para quienes sólo saben ver y poco oir.Y todos han disfrutado con la magia de Noël, el arte de Arco Salero y la música más actual de Distrito Bonzo y su especial mención, su particular homenaje, del barrio y de toda Sevilla, al grupo Triana, a Jesús de la Rosa, a Tele y Eduardo Rodríguez, despedido para siempre de la música y de su ciudad, hace pocos días.

Como la aprobación a lo bien hecho anima, tuvo el valor correspondiente la visita de varios representantes de otras tantas asociaciones culturales. También, después del recorrido realizado por los niños para además de andar, conocer en detalle la zona en su paseo por la Avenida de Miraflores, varios directores de colegio se han interesado en llevar a cabo actividades como estas, en que los niños han participado y han protagonizado. Y otras, que se puedan plantear.

La animación creció hasta el final de la noche, se agotó toda la comida y bebida prevista, y el acercamiento a la hora final apenaba. Con ese positivo sabor, todos el mundo se despidió hasta el próximo año, con el mejor agrado y el deseo de continuar creciendo y aportando a Sevilla algo que Sevilla debe mantener: el bien carácter, la alegría, la amabilidad. Además de otros valores que deben ir juntos.

Comentarios