educación

El 'batacazo' en el informe PISA: los alumnos españoles son los que más usan la IA para estudiar

El informe también apunta a una tendencia a escala mundial: el uso de estas herramientas aumenta entre los estudiantes con una situación económica más favorable

  • ChatGpt, inteligencia artificial en una foto de archivo

España se sitúa a la cabeza de Europa en el uso de la inteligencia artificial para estudiar, según los datos del informe PISA, que analiza por primera vez el empleo de estas herramientas entre los alumnos. El estudio también pone el foco en el impacto de las pantallas y los recursos digitales en las aulas y detecta diferencias importantes entre los países.

El debate sobre el uso de dispositivos tecnológicos en la educación continúa abierto tanto en los centros escolares como en los hogares. El informe PISA no establece conclusiones absolutas, pero sí permite identificar algunas tendencias. En el caso de los móviles, el 86% de los centros educativos españoles restringe su uso en clase, frente a aproximadamente la mitad de los centros de los países de la OCDE.

Más allá de los teléfonos y otros dispositivos personales, uno de los datos que más llama la atención es el relacionado con la inteligencia artificial aplicada al estudio. Un 54% de los estudiantes españoles asegura utilizarla con este fin, frente al 45% de media entre los alumnos europeos. El informe también apunta a una tendencia a escala mundial: el uso de estas herramientas aumenta entre los estudiantes con una situación económica más favorable, mientras que disminuye entre aquellos que se encuentran en una posición más desfavorecida.

Falta de concentración

El estudio también plantea una cuestión directamente relacionada con la capacidad de concentración de los alumnos. PISA preguntó a los estudiantes, con independencia de su país o nivel socioeconómico, si se distraían al utilizar recursos digitales durante las clases de ciencias. Las respuestas muestran una diferencia clara entre países como España, donde estos recursos tienen una presencia relevante, y otros como Japón, que optan por un uso mucho más prudente.

Así, casi un tercio de los alumnos en España reconoce distraerse al utilizar recursos digitales en las clases de ciencias, mientras que en Japón esta proporción se reduce hasta una minoría del 6%. Los datos dibujan así una de las principales tendencias recogidas por el informe PISA en torno al uso de la tecnología en la educación.

España se sitúa a la cabeza de Europa en el uso de la inteligencia artificial para estudiar, según los datos del informe PISA, que analiza por primera vez el empleo de estas herramientas entre los alumnos. El estudio también pone el foco en el impacto de las pantallas y los recursos digitales en las aulas y detecta diferencias importantes entre los países.

El debate sobre el uso de dispositivos tecnológicos en la educación continúa abierto tanto en los centros escolares como en los hogares. El informe PISA no establece conclusiones absolutas, pero sí permite identificar algunas tendencias. En el caso de los móviles, el 86% de los centros educativos españoles restringe su uso en clase, frente a aproximadamente la mitad de los centros de los países de la OCDE.

Más allá de los teléfonos y otros dispositivos personales, uno de los datos que más llama la atención es el relacionado con la inteligencia artificial aplicada al estudio. Un 54% de los estudiantes españoles asegura utilizarla con este fin, frente al 45% de media entre los alumnos europeos. El informe también apunta a una tendencia a escala mundial: el uso de estas herramientas aumenta entre los estudiantes con una situación económica más favorable, mientras que disminuye entre aquellos que se encuentran en una posición más desfavorecida.

Falta de concentración

El estudio también plantea una cuestión directamente relacionada con la capacidad de concentración de los alumnos. PISA preguntó a los estudiantes, con independencia de su país o nivel socioeconómico, si se distraían al utilizar recursos digitales durante las clases de ciencias. Las respuestas muestran una diferencia clara entre países como España, donde estos recursos tienen una presencia relevante, y otros como Japón, que optan por un uso mucho más prudente.

Así, casi un tercio de los alumnos en España reconoce distraerse al utilizar recursos digitales en las clases de ciencias, mientras que en Japón esta proporción se reduce hasta una minoría del 6%. Los datos dibujan así una de las principales tendencias recogidas por el informe PISA en torno al uso de la tecnología en la educación.

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