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El exalcalde de Albox y su parecido con Lucifer en los nuevos frescos del Santuario del municipio: "Yo no me considero ningún demonio"

El autor, Andrés García Ibáñez, desmiente que las figuras representadas tengan inspiración en los políticos locales

  • Torrecillas y la pintura que se ha estrenado.

Santuario del Saliente de Albox (Almería) han desatado una polémica que ha terminado colocando en el centro de las miradas al que fuera alcalde de la localidad, Francisco Torrecillas. Parte de los vecinos asegura reconocer su rostro en una de las figuras representadas en las pinturas, concretamente en la imagen de Lucifer, derrotado por el arcángel San Miguel. Una interpretación que el propio exregidor admite que le resulta desagradable, aunque trata de restarle dramatismo. "Pues la verdad es que no es agradable, pero bueno, ¿qué vamos a hacer? La vida es así, y cuando uno está en la vida pública, pues a veces ocurren estas cosas", ha señalado en Telecinco.

Torrecillas ha explicado que la polémica tiene además un antecedente. Cuando ocupaba la Alcaldía, el sacerdote del Saliente, Antonio Saldaña, le presentó el proyecto de las nuevas pinturas y él decidió oponerse. "No lo vi conveniente, y me opuse totalmente a él", ha relatado. A su juicio, las escenas de temática apocalíptica no eran apropiadas para un santuario cuya protagonista es la Virgen del Saliente, conocida popularmente como "la Pequeñica". El exalcalde ha recordado que la imagen mide apenas 56 centímetros, tiene "una cara muy dulce" y es "una imagen preciosa" y muy venerada en el Valle del Almanzora, especialmente en Albox, donde durante su legislatura fue nombrada patrona.

Esa oposición al proyecto es uno de los elementos que algunos han relacionado con la supuesta representación de Torrecillas como Lucifer. Sin embargo, el propio exalcalde asegura que no tuvo ningún enfrentamiento con el pintor Andrés García Ibáñez. "Yo no tengo ningún contacto con el pintor", ha afirmado. Según ha explicado, su único conocimiento del artista procede de su trabajo en otros templos y de una visita al museo que tiene en Olula. También ha señalado que García Ibáñez le comunicó desde el principio su postura contraria a las pinturas del santuario. Por eso, Torrecillas considera que no tiene sentido atribuir al artista una especie de venganza personal.

El exregidor tampoco considera que el supuesto parecido pueda ser una cuestión menor desde el punto de vista artístico. "Yo no me considero ningún demonio, ni creo que tenga aspecto de demonio", ha ironizado, antes de recordar que su apariencia actual es más bien la de "un abuelo ya mayor", con barba blanca. Además, ha criticado el carácter de algunas escenas de los frescos, especialmente por los numerosos desnudos que aparecen en la representación del Apocalipsis. A su entender, la dureza de esas imágenes ha cambiado por completo la sensación que transmitía el santuario, al que los fieles acudían principalmente a rezar ante la Virgen.

El pintor lo niega

García Ibáñez, por su parte, ha negado categóricamente en Andalucía Directo que Torrecillas sea el modelo de Lucifer. El pintor ha calificado las acusaciones de "rotundamente falsas" y "delirantes" y ha explicado que para realizar la figura de San Miguel utilizó como referencia fotográfica a su propio hijo y a un amigo de este cuando ambos tenían 20 años. El artista también ha defendido la libertad creativa y ha lamentado que la pintura religiosa contemporánea realista quede envuelta en este tipo de polémicas por la búsqueda de supuestos modelos entre las personas representadas.

Durante la conversación, incluso se ha planteado a Torrecillas una posible lectura positiva de lo sucedido. Se le ha recordado el caso de la escultora María Luisa Roldán, La Roldana, cuya representación de San Miguel pisando a Lucifer se ha relacionado tradicionalmente con su marido, Luis de los Arcos. También se ha mencionado el caso de Miguel Ángel y el personaje que representó como un demonio en la Capilla Sixtina. La conclusión planteada es que, quizá, ser identificado con Lucifer pueda terminar haciendo que el exalcalde pase a la historia. Torrecillas ha aceptado el argumento con humor: "Es una tradición letalmente española que es representar a alguien que no te cae bien como Lucifer. Pues, si lo mira usted así, puede estar usted estupendo".

Pero el exalcalde ha reconocido que, pese a las bromas, la representación no le ha gustado. "La verdad es que no me ha gustado", ha admitido. La polémica, además, ha coincidido con la celebración del día de la Virgen del Saliente, algo que Torrecillas considera especialmente desafortunado porque, a su juicio, el debate sobre los rostros de los frescos ha terminado desviando la atención de la figura de la "Pequeñica". Mientras unos vecinos buscan en las pinturas caras conocidas, otros defienden el trabajo de siete años realizado por García Ibáñez.

Torrecillas ha optado finalmente por tomarse el asunto con cierta ironía. Si dentro de cien años los visitantes llegan al santuario y alguien les explica que aquel rostro correspondía a un alcalde de Albox del siglo XXI, quizá la polémica termine formando parte de la historia del templo. "Entonces me daré por satisfecho. Es una gran noticia", ha concluido el exregidor, después de escuchar que, al menos desde esa perspectiva, haber sido convertido en supuesto Lucifer podría garantizarle un lugar en la memoria de quienes contemplen las pinturas en el futuro.

Santuario del Saliente de Albox (Almería) han desatado una polémica que ha terminado colocando en el centro de las miradas al que fuera alcalde de la localidad, Francisco Torrecillas. Parte de los vecinos asegura reconocer su rostro en una de las figuras representadas en las pinturas, concretamente en la imagen de Lucifer, derrotado por el arcángel San Miguel. Una interpretación que el propio exregidor admite que le resulta desagradable, aunque trata de restarle dramatismo. "Pues la verdad es que no es agradable, pero bueno, ¿qué vamos a hacer? La vida es así, y cuando uno está en la vida pública, pues a veces ocurren estas cosas", ha señalado en Telecinco.

Torrecillas ha explicado que la polémica tiene además un antecedente. Cuando ocupaba la Alcaldía, el sacerdote del Saliente, Antonio Saldaña, le presentó el proyecto de las nuevas pinturas y él decidió oponerse. "No lo vi conveniente, y me opuse totalmente a él", ha relatado. A su juicio, las escenas de temática apocalíptica no eran apropiadas para un santuario cuya protagonista es la Virgen del Saliente, conocida popularmente como "la Pequeñica". El exalcalde ha recordado que la imagen mide apenas 56 centímetros, tiene "una cara muy dulce" y es "una imagen preciosa" y muy venerada en el Valle del Almanzora, especialmente en Albox, donde durante su legislatura fue nombrada patrona.

Esa oposición al proyecto es uno de los elementos que algunos han relacionado con la supuesta representación de Torrecillas como Lucifer. Sin embargo, el propio exalcalde asegura que no tuvo ningún enfrentamiento con el pintor Andrés García Ibáñez. "Yo no tengo ningún contacto con el pintor", ha afirmado. Según ha explicado, su único conocimiento del artista procede de su trabajo en otros templos y de una visita al museo que tiene en Olula. También ha señalado que García Ibáñez le comunicó desde el principio su postura contraria a las pinturas del santuario. Por eso, Torrecillas considera que no tiene sentido atribuir al artista una especie de venganza personal.

El exregidor tampoco considera que el supuesto parecido pueda ser una cuestión menor desde el punto de vista artístico. "Yo no me considero ningún demonio, ni creo que tenga aspecto de demonio", ha ironizado, antes de recordar que su apariencia actual es más bien la de "un abuelo ya mayor", con barba blanca. Además, ha criticado el carácter de algunas escenas de los frescos, especialmente por los numerosos desnudos que aparecen en la representación del Apocalipsis. A su entender, la dureza de esas imágenes ha cambiado por completo la sensación que transmitía el santuario, al que los fieles acudían principalmente a rezar ante la Virgen.

El pintor lo niega

García Ibáñez, por su parte, ha negado categóricamente en Andalucía Directo que Torrecillas sea el modelo de Lucifer. El pintor ha calificado las acusaciones de "rotundamente falsas" y "delirantes" y ha explicado que para realizar la figura de San Miguel utilizó como referencia fotográfica a su propio hijo y a un amigo de este cuando ambos tenían 20 años. El artista también ha defendido la libertad creativa y ha lamentado que la pintura religiosa contemporánea realista quede envuelta en este tipo de polémicas por la búsqueda de supuestos modelos entre las personas representadas.

Durante la conversación, incluso se ha planteado a Torrecillas una posible lectura positiva de lo sucedido. Se le ha recordado el caso de la escultora María Luisa Roldán, La Roldana, cuya representación de San Miguel pisando a Lucifer se ha relacionado tradicionalmente con su marido, Luis de los Arcos. También se ha mencionado el caso de Miguel Ángel y el personaje que representó como un demonio en la Capilla Sixtina. La conclusión planteada es que, quizá, ser identificado con Lucifer pueda terminar haciendo que el exalcalde pase a la historia. Torrecillas ha aceptado el argumento con humor: "Es una tradición letalmente española que es representar a alguien que no te cae bien como Lucifer. Pues, si lo mira usted así, puede estar usted estupendo".

Pero el exalcalde ha reconocido que, pese a las bromas, la representación no le ha gustado. "La verdad es que no me ha gustado", ha admitido. La polémica, además, ha coincidido con la celebración del día de la Virgen del Saliente, algo que Torrecillas considera especialmente desafortunado porque, a su juicio, el debate sobre los rostros de los frescos ha terminado desviando la atención de la figura de la "Pequeñica". Mientras unos vecinos buscan en las pinturas caras conocidas, otros defienden el trabajo de siete años realizado por García Ibáñez.

Torrecillas ha optado finalmente por tomarse el asunto con cierta ironía. Si dentro de cien años los visitantes llegan al santuario y alguien les explica que aquel rostro correspondía a un alcalde de Albox del siglo XXI, quizá la polémica termine formando parte de la historia del templo. "Entonces me daré por satisfecho. Es una gran noticia", ha concluido el exregidor, después de escuchar que, al menos desde esa perspectiva, haber sido convertido en supuesto Lucifer podría garantizarle un lugar en la memoria de quienes contemplen las pinturas en el futuro.

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