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La lonja de El Puerto, un polvorín: se fugan empresas y barcos, hay 200 quejas y Autoridad Portuaria no contesta

El sector denuncia errores de facturación y casi dos centenares escritos sin respuesta de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, que asegura que "pronto" se artenderán las reclamaciones

  • Vendedores en la lonja de El Puerto, en una imagen de archivo. -

La lonja pesquera de El Puerto de Santa María está perdiendo compradores y embarcaciones desde que, el pasado mes de febrero, se instaurara un nuevo sistema de cobros y pagos que tiene rebelados a vendedores, compradores y armadores. Hasta protagonizaron un paro a principios de mes, para mostrar su descontento y presionar a la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, que aseguran que desoye sus quejas. 

Todo comienza con la llegada de la empresa Soft Control Informática S.A., que empezó a prestar el servicio en febrero, sustituyendo a Gesico Sistemas S.L., que llevaba 20 años prestando este servicio. Durante los próximos cinco lo hará Soft Control, aunque no ha empezado con buen pie. 

El conflicto por la gestión de los cobros y pagos de la lonja y el mercado mayorista de productos pesqueros de El Puerto está lejos de cerrarse. Los actores implicados advierten de que las consecuencias empiezan a ser visibles: ya hay compradores que se marchan, barcos que optan por vender en otros puertos, un descenso de las operaciones y empresas que se plantean abandonar la actividad.

Francisco Rodríguez Morato, presidente de Asodeco, la asociación de compradores de productos pesqueros de El Puerto, sostiene en declaraciones a lavozdelsur.es que las trabas burocráticas están afectando directamente al funcionamiento cotidiano de la lonja y al volumen de negocio, que estima que ha bajado un 10% desde la llegada de esta nueva empresa. 

Una bajada drástica del número de embarcaciones

El presidente de Asodeco asegura que la situación es prácticamente la misma que cuando comenzaron las protestas, a mediados de agosto. "Una de las consecuencias que destaca es la pérdida de embarcaciones que venden su pescado en El Puerto. Según los datos que maneja Morato, anteriormente operaban "veinte y tantos barcos" y ahora lo hacen unos 13 o 14. 

  • Compradores y vendedores en la lonja de El Puerto.
  • -

La reducción de la oferta tiene, según el sector, una consecuencia inmediata: hay menos producto disponible y el pescado se encarece. A esa salida de embarcaciones se suma la de compradores profesionales, que también están trasladando parte de sus operaciones a otras lonjas y mercados.

"Los compradores se van a otros puertos. Hemos perdido un 10% o más", afirma Morato. Como referencia cita unas cuentas elaboradas por la Junta correspondientes al periodo comprendido entre febrero y junio, cuando la caída ya se situaba, según explica, en un 8,9%. Desde entonces ha transcurrido, además, el verano.

Del margen para pagar a tener que ingresar el dinero previamente

El presidente de Asodeco señala que anteriormente los compradores disponían de varios días para abonar sus operaciones. "Teníamos un sistema de pago, a los cinco o seis días y ahora pagamos por adelantado", explica a este periódico.

Eso significa, según describe, que los profesionales deben disponer previamente de un saldo para poder operar. Morato insiste en que el sector no plantea el conflicto como una defensa de una empresa concreta frente a otra, tan solo que haya “seguridad y tranquilidad en la compra”.

La principal reivindicación, sostiene, es poder trabajar con garantías tanto para el comprador como para quien vende el producto. Y el problema, añade, afecta también a los armadores, “porque cobran a los tres días. Y no hay avales. Si hubiera algún problema, el aval cubriría lo que se ha vendido".

Las asociaciones vienen denunciando precisamente desde hace meses la inexistencia de las garantías que consideran obligatorias para asegurar las operaciones comerciales.

  • La lonja de El Puerto, en una imagen de archivo.
  • -

La Asociación de vendedores de pescados en la lonja de El Puerto (Asoven), Asodeco y la Asociación de Armadores sostienen que Soft Control no ha constituido garantía alguna ante los productores de la lonja ni ante los titulares de los puestos mayoristas, algo que consideran contrario a las obligaciones previstas para el servicio.

Las asociaciones han registrado multitud de solicitudes de inicio de procedimientos administrativos relacionadas con distintas incidencias. Entre ellas figuran los supuestos cobros indebidos de tasas públicas portuarias, los problemas con el recargo de equivalencia y la ausencia de garantías. Morato eleva la cifra global de reclamaciones individuales y escritos presentados a cerca de 200.

"Los hemos pasado por registro y Autoridad Portuaria no contesta ni uno", asegura. La institución, que preside Teófila Martínez, señala en declaraciones a lavozdelsur.es que se están estudiando todas las reclamaciones y que "pronto" tendrán una respuesta.

"Habíamos acordado tener el mismo sistema, lo firmaron y no lo cumplen"

Francisco Rodríguez Morato, de Asodeco, compara el actual funcionamiento con el modelo que existía anteriormente bajo la gestión de Gesico Sistemas S.L. Según explica, esa compañía llevaba aproximadamente 20 años prestando el servicio y el sistema funcionaba "casi perfecto".

Morato asegura que con la anterior empresa se cobraba una comisión del 0,4% y los compradores disponían de unos seis días para efectuar el pago. Con el nuevo sistema, en cambio, deben ingresar previamente el dinero. "Habíamos acordado con la de ahora el mismo sistema, lo firmaron y no lo cumplen", afirma. También critica la fórmula que, según dice, plantea Soft Control para los cobros: "Quieren el número de cuenta para ir cobrando”.

Para el dirigente de Asodeco, el cambio ha obligado a los compradores a mantener una vigilancia constante sobre la facturación. Uno de los episodios que cita se produjo con el recargo de equivalencia, que se aplica a autónomos, pero asegura que hubo recargos aplicados a empresas y situaciones diferentes entre autónomos. Su preocupación ahora está centrada en las consecuencias fiscales que puedan tener esas facturas. 

Las críticas al sistema informático también han estado presentes desde el inicio del conflicto. Los colectivos han denunciado colas de compradores, retrasos en las operaciones y problemas en el proceso de venta, circunstancias que, a su juicio, terminan provocando pérdidas económicas a los mayoristas.

La elección de Soft Control frente a Gesico 

El anuncio de la licitación fue publicado por la Autoridad Portuaria en el BOE el 31 de julio de 2025. El plazo para presentar ofertas terminó el 29 de septiembre y únicamente concurrieron dos empresas: Gesico Sistemas S.L. y Soft Control Informática S.A.

El 3 de octubre ambas fueron admitidas tras examinarse su documentación administrativa y de solvencia. El 9 de octubre se abrió la documentación técnica y el día 15 la comisión emitió su informe. En el criterio correspondiente al plan de explotación, con un máximo de 40 puntos, Gesico obtuvo 25 puntos y Soft Control 27,5.

El 16 de octubre se abrieron públicamente las ofertas económicas. Gesico propuso un importe adicional de 2.500 euros anuales a la tasa de ocupación y otros 2.500 euros a la tasa de actividad. Soft Control elevó esas cantidades a 10.000 euros y 35.000 euros anuales, respectivamente. La diferencia económica fue considerable: 45.000 euros anuales en aportaciones adicionales de Soft Control frente a 5.000 de Gesico.

La puntuación final también fue muy distinta. Gesico obtuvo 6,25 puntos en el criterio de importes adicionales a la tasa de ocupación; 2,14 en los importes adicionales a la tasa de actividad; 5 puntos en el estudio económico-financiero; y 25 en el plan de explotación. En total, 38,40 puntos. Soft Control consiguió 25 puntos, 30 puntos, 2,5 puntos y 27,5 puntos, respectivamente, para alcanzar una puntuación total de 85 puntos y hacerse con la licitación.

La Mesa de Valoración acordó por ello proponer la adjudicación a Soft Control Informática S.A. El acuerdo definitivo del consejo de administración otorgó a Soft Control Informática la concesión para ocupar y explotar instalaciones de la lonja y del mercado mayorista durante los próximos cinco años.

La lonja pesquera de El Puerto de Santa María está perdiendo compradores y embarcaciones desde que, el pasado mes de febrero, se instaurara un nuevo sistema de cobros y pagos que tiene rebelados a vendedores, compradores y armadores. Hasta protagonizaron un paro a principios de mes, para mostrar su descontento y presionar a la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, que aseguran que desoye sus quejas. 

Todo comienza con la llegada de la empresa Soft Control Informática S.A., que empezó a prestar el servicio en febrero, sustituyendo a Gesico Sistemas S.L., que llevaba 20 años prestando este servicio. Durante los próximos cinco lo hará Soft Control, aunque no ha empezado con buen pie. 

El conflicto por la gestión de los cobros y pagos de la lonja y el mercado mayorista de productos pesqueros de El Puerto está lejos de cerrarse. Los actores implicados advierten de que las consecuencias empiezan a ser visibles: ya hay compradores que se marchan, barcos que optan por vender en otros puertos, un descenso de las operaciones y empresas que se plantean abandonar la actividad.

Francisco Rodríguez Morato, presidente de Asodeco, la asociación de compradores de productos pesqueros de El Puerto, sostiene en declaraciones a lavozdelsur.es que las trabas burocráticas están afectando directamente al funcionamiento cotidiano de la lonja y al volumen de negocio, que estima que ha bajado un 10% desde la llegada de esta nueva empresa. 

Una bajada drástica del número de embarcaciones

El presidente de Asodeco asegura que la situación es prácticamente la misma que cuando comenzaron las protestas, a mediados de agosto. "Una de las consecuencias que destaca es la pérdida de embarcaciones que venden su pescado en El Puerto. Según los datos que maneja Morato, anteriormente operaban "veinte y tantos barcos" y ahora lo hacen unos 13 o 14. 

  • Compradores y vendedores en la lonja de El Puerto.
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La reducción de la oferta tiene, según el sector, una consecuencia inmediata: hay menos producto disponible y el pescado se encarece. A esa salida de embarcaciones se suma la de compradores profesionales, que también están trasladando parte de sus operaciones a otras lonjas y mercados.

"Los compradores se van a otros puertos. Hemos perdido un 10% o más", afirma Morato. Como referencia cita unas cuentas elaboradas por la Junta correspondientes al periodo comprendido entre febrero y junio, cuando la caída ya se situaba, según explica, en un 8,9%. Desde entonces ha transcurrido, además, el verano.

Del margen para pagar a tener que ingresar el dinero previamente

El presidente de Asodeco señala que anteriormente los compradores disponían de varios días para abonar sus operaciones. "Teníamos un sistema de pago, a los cinco o seis días y ahora pagamos por adelantado", explica a este periódico.

Eso significa, según describe, que los profesionales deben disponer previamente de un saldo para poder operar. Morato insiste en que el sector no plantea el conflicto como una defensa de una empresa concreta frente a otra, tan solo que haya “seguridad y tranquilidad en la compra”.

La principal reivindicación, sostiene, es poder trabajar con garantías tanto para el comprador como para quien vende el producto. Y el problema, añade, afecta también a los armadores, “porque cobran a los tres días. Y no hay avales. Si hubiera algún problema, el aval cubriría lo que se ha vendido".

Las asociaciones vienen denunciando precisamente desde hace meses la inexistencia de las garantías que consideran obligatorias para asegurar las operaciones comerciales.

  • La lonja de El Puerto, en una imagen de archivo.
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La Asociación de vendedores de pescados en la lonja de El Puerto (Asoven), Asodeco y la Asociación de Armadores sostienen que Soft Control no ha constituido garantía alguna ante los productores de la lonja ni ante los titulares de los puestos mayoristas, algo que consideran contrario a las obligaciones previstas para el servicio.

Las asociaciones han registrado multitud de solicitudes de inicio de procedimientos administrativos relacionadas con distintas incidencias. Entre ellas figuran los supuestos cobros indebidos de tasas públicas portuarias, los problemas con el recargo de equivalencia y la ausencia de garantías. Morato eleva la cifra global de reclamaciones individuales y escritos presentados a cerca de 200.

"Los hemos pasado por registro y Autoridad Portuaria no contesta ni uno", asegura. La institución, que preside Teófila Martínez, señala en declaraciones a lavozdelsur.es que se están estudiando todas las reclamaciones y que "pronto" tendrán una respuesta.

"Habíamos acordado tener el mismo sistema, lo firmaron y no lo cumplen"

Francisco Rodríguez Morato, de Asodeco, compara el actual funcionamiento con el modelo que existía anteriormente bajo la gestión de Gesico Sistemas S.L. Según explica, esa compañía llevaba aproximadamente 20 años prestando el servicio y el sistema funcionaba "casi perfecto".

Morato asegura que con la anterior empresa se cobraba una comisión del 0,4% y los compradores disponían de unos seis días para efectuar el pago. Con el nuevo sistema, en cambio, deben ingresar previamente el dinero. "Habíamos acordado con la de ahora el mismo sistema, lo firmaron y no lo cumplen", afirma. También critica la fórmula que, según dice, plantea Soft Control para los cobros: "Quieren el número de cuenta para ir cobrando”.

Para el dirigente de Asodeco, el cambio ha obligado a los compradores a mantener una vigilancia constante sobre la facturación. Uno de los episodios que cita se produjo con el recargo de equivalencia, que se aplica a autónomos, pero asegura que hubo recargos aplicados a empresas y situaciones diferentes entre autónomos. Su preocupación ahora está centrada en las consecuencias fiscales que puedan tener esas facturas. 

Las críticas al sistema informático también han estado presentes desde el inicio del conflicto. Los colectivos han denunciado colas de compradores, retrasos en las operaciones y problemas en el proceso de venta, circunstancias que, a su juicio, terminan provocando pérdidas económicas a los mayoristas.

La elección de Soft Control frente a Gesico 

El anuncio de la licitación fue publicado por la Autoridad Portuaria en el BOE el 31 de julio de 2025. El plazo para presentar ofertas terminó el 29 de septiembre y únicamente concurrieron dos empresas: Gesico Sistemas S.L. y Soft Control Informática S.A.

El 3 de octubre ambas fueron admitidas tras examinarse su documentación administrativa y de solvencia. El 9 de octubre se abrió la documentación técnica y el día 15 la comisión emitió su informe. En el criterio correspondiente al plan de explotación, con un máximo de 40 puntos, Gesico obtuvo 25 puntos y Soft Control 27,5.

El 16 de octubre se abrieron públicamente las ofertas económicas. Gesico propuso un importe adicional de 2.500 euros anuales a la tasa de ocupación y otros 2.500 euros a la tasa de actividad. Soft Control elevó esas cantidades a 10.000 euros y 35.000 euros anuales, respectivamente. La diferencia económica fue considerable: 45.000 euros anuales en aportaciones adicionales de Soft Control frente a 5.000 de Gesico.

La puntuación final también fue muy distinta. Gesico obtuvo 6,25 puntos en el criterio de importes adicionales a la tasa de ocupación; 2,14 en los importes adicionales a la tasa de actividad; 5 puntos en el estudio económico-financiero; y 25 en el plan de explotación. En total, 38,40 puntos. Soft Control consiguió 25 puntos, 30 puntos, 2,5 puntos y 27,5 puntos, respectivamente, para alcanzar una puntuación total de 85 puntos y hacerse con la licitación.

La Mesa de Valoración acordó por ello proponer la adjudicación a Soft Control Informática S.A. El acuerdo definitivo del consejo de administración otorgó a Soft Control Informática la concesión para ocupar y explotar instalaciones de la lonja y del mercado mayorista durante los próximos cinco años.

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