La vendimia está ya generalizada en las cuatro grandes zonas productoras de Andalucía, todas con buenas vibraciones, después de un 2025 malo o, directamente, muy malo. Jerez, Xérès-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar, Montilla-Moriles, Condado de Huelva y Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga avanzan bien y van cumpliendo los pronósticos de partida de apuntan a una vendimia buena tanto en cantidad (sin hablar, en absoluto, de producciones excepcionales) como en calidad de la uva.
En Montilla-Moriles, las perspectivas apuntan a una vendimia entre los 32 y los 35 millones de kilos de uva. Por ahora son 10 millones de kilos los que han entrado en los lagares y que vienen a confirmar las perspectivas que maneja el sector. Es una cosecha que, por volumen, podría considerarse como normal, aunque de confirmarse supondría un 50% más que el año anterior, una campaña en la que el mildiu asoló el viñedo cordobés, igual que hizo este hongo con casi toda la producción del viñedo andaluz. En Montilla ya se recogió la uva para los vinos jóvenes, luego vinieron las variedades tintas y ahora están con la Pedro Ximénez, la variedad principal. Son casi 4.000 hectáreas las que tiene la DO cordobesa que, por cierto, un año más, ha tenido importantes problemas para conseguir mano de obra para realizar la campaña.
En Condado de Huelva se cortó al principio la variedad moscatel de grano menudo, con muy buenas perspectivas para la auténtica reina de esta denominación de origen protegida (DOP), la uva zalema. La vendimia en Condado en 2025 fue francamente mala, con una producción por debajo del 50% respecto al año anterior. ¿El culpable? Pues el mildiu, claro. Este año ha habido también algunos ataques, aunque no han sido de consideración, nada que ver con el año anterior. Las perspectivas hablan de una cosecha normal, aceptable, en torno a los 20-22 millones de kilos de uva.
El Consejo Regulador de Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga destacó en un comunicado la calidad con la que viene la uva y la posibilidad de que se vuelva a producciones normales –se habla de 2,6 millones de kilos de uva–, también tras varios años muy malos, tanto por el mildiu como por la sequía. "Las perspectivas apuntan a una calidad excelente o muy buena en las uvas a partir de las que se elaborarán los vinos de Málaga y Sierras de Málaga", afirman desde el propio Consejo Regulador malagueño.
Jerez, a buen ritmo
En el Marco de Jerez las cosas van razonablemente bien. Con más de 50 millones de kilos de uva ya en los lagares de la comarca, la producción se acerca a los 55-60 millones de kilos que espera el Consejo Regulador de la denominación de origen, con una buena calidad y apenas problemas con el mildiu, que el año pasado se llevó por delante aproximadamente el 45% de la producción respecto al año anterior.
Si en Jerez el primer lagar abrió el lunes 27 de julio, por lo que se comenzó a cortar ese mismo fin de semana, en línea similar se han estado moviendo el resto de DO andaluzas –el primer corte en Condado, por ejemplo, fue antes, ni más ni menos que el 22 de julio–, que se acercan (Condado sobrepasa) ya al mes de campaña. Con anterioridad, la uva ha sufrido un mes de junio más caluroso de lo normal y, en términos generales, un mes de julio que también lo ha sido, aunque aquí hay que tener muy en cuenta el régimen de vientos de cada zona.
La vendimia está ya generalizada en las cuatro grandes zonas productoras de Andalucía, todas con buenas vibraciones, después de un 2025 malo o, directamente, muy malo. Jerez, Xérès-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar, Montilla-Moriles, Condado de Huelva y Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga avanzan bien y van cumpliendo los pronósticos de partida de apuntan a una vendimia buena tanto en cantidad (sin hablar, en absoluto, de producciones excepcionales) como en calidad de la uva.
En Montilla-Moriles, las perspectivas apuntan a una vendimia entre los 32 y los 35 millones de kilos de uva. Por ahora son 10 millones de kilos los que han entrado en los lagares y que vienen a confirmar las perspectivas que maneja el sector. Es una cosecha que, por volumen, podría considerarse como normal, aunque de confirmarse supondría un 50% más que el año anterior, una campaña en la que el mildiu asoló el viñedo cordobés, igual que hizo este hongo con casi toda la producción del viñedo andaluz. En Montilla ya se recogió la uva para los vinos jóvenes, luego vinieron las variedades tintas y ahora están con la Pedro Ximénez, la variedad principal. Son casi 4.000 hectáreas las que tiene la DO cordobesa que, por cierto, un año más, ha tenido importantes problemas para conseguir mano de obra para realizar la campaña.
En Condado de Huelva se cortó al principio la variedad moscatel de grano menudo, con muy buenas perspectivas para la auténtica reina de esta denominación de origen protegida (DOP), la uva zalema. La vendimia en Condado en 2025 fue francamente mala, con una producción por debajo del 50% respecto al año anterior. ¿El culpable? Pues el mildiu, claro. Este año ha habido también algunos ataques, aunque no han sido de consideración, nada que ver con el año anterior. Las perspectivas hablan de una cosecha normal, aceptable, en torno a los 20-22 millones de kilos de uva.
El Consejo Regulador de Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga destacó en un comunicado la calidad con la que viene la uva y la posibilidad de que se vuelva a producciones normales –se habla de 2,6 millones de kilos de uva–, también tras varios años muy malos, tanto por el mildiu como por la sequía. "Las perspectivas apuntan a una calidad excelente o muy buena en las uvas a partir de las que se elaborarán los vinos de Málaga y Sierras de Málaga", afirman desde el propio Consejo Regulador malagueño.
Jerez, a buen ritmo
En el Marco de Jerez las cosas van razonablemente bien. Con más de 50 millones de kilos de uva ya en los lagares de la comarca, la producción se acerca a los 55-60 millones de kilos que espera el Consejo Regulador de la denominación de origen, con una buena calidad y apenas problemas con el mildiu, que el año pasado se llevó por delante aproximadamente el 45% de la producción respecto al año anterior.
Si en Jerez el primer lagar abrió el lunes 27 de julio, por lo que se comenzó a cortar ese mismo fin de semana, en línea similar se han estado moviendo el resto de DO andaluzas –el primer corte en Condado, por ejemplo, fue antes, ni más ni menos que el 22 de julio–, que se acercan (Condado sobrepasa) ya al mes de campaña. Con anterioridad, la uva ha sufrido un mes de junio más caluroso de lo normal y, en términos generales, un mes de julio que también lo ha sido, aunque aquí hay que tener muy en cuenta el régimen de vientos de cada zona.
COMENTARIOS