Durante las vacaciones, llenar el maletero puede convertirse en uno de los momentos más complicados antes de emprender un viaje. Maletas, mochilas, bolsas y otros objetos tienen que encajar en un espacio limitado, pero colocarlos de cualquier manera puede acabar saliendo caro. La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de los riesgos que supone llevar la carga de forma incorrecta y recuerda que determinadas infracciones pueden alcanzar los 500 euros de multa y la pérdida de cuatro puntos del carnet.
No se trata únicamente de una cuestión económica. El equipaje que queda suelto puede desplazarse en caso de accidente o frenazo y provocar graves daños a los ocupantes. Por ello, tanto la DGT como la Guardia Civil insisten en que las maletas deben transportarse correctamente sujetas y distribuidas.
La recomendación principal es que todo el equipaje debe viajar dentro del maletero. Cuando no haya suficiente espacio, Tráfico aconseja recurrir a un portaequipajes o a un maletero de techo en lugar de llenar el habitáculo con objetos sin asegurar.
También importa el orden. Las maletas y objetos de mayor peso deben colocarse en la zona inferior, mientras que los más ligeros deben ir encima. Así se mantiene más bajo el centro de gravedad del vehículo y se favorece su estabilidad. Una vez distribuida la carga, la DGT aconseja utilizar una red u otro sistema de sujeción para impedir desplazamientos.
Otro consejo puede resultar menos conocido: aunque nadie viaje en las plazas traseras, es recomendable abrochar los cinturones de seguridad, ya que pueden ayudar a contener el equipaje y evitar que penetre en el habitáculo en caso de choque.
Hasta 200 euros por llevar objetos sin sujetar
Transportar equipaje en los asientos traseros no está prohibido, pero las maletas, bolsas u objetos deben estar debidamente atados mediante los cinturones de seguridad o algún sistema específico de sujeción. Si se llevan sueltos, el conductor puede enfrentarse a una multa de 200 euros.
El Reglamento General de Circulación establece que la carga debe estar dispuesta y asegurada de forma que no pueda arrastrarse, caer total o parcialmente o desplazarse de manera peligrosa. Tampoco debe comprometer la estabilidad del vehículo, reducir la visibilidad del conductor ni generar molestias evitables.
Tráfico también recuerda la importancia de comprobar el peso máximo autorizado del vehículo antes de emprender el viaje y evitar dejar objetos sueltos dentro del habitáculo.
La sanción puede llegar a 500 euros y cuatro puntos
La normativa regula igualmente cuánto puede sobresalir una carga del vehículo. Con carácter general, no puede superar el 10% de la longitud del automóvil, porcentaje que puede llegar al 15% cuando se trate de una carga indivisible. En los turismos, además, no puede sobresalir lateralmente.
Las consecuencias pueden ser más graves cuando los agentes consideran que la disposición de la carga representa un peligro grave para la seguridad vial. En esos casos, la sanción puede alcanzar los 500 euros y la retirada de cuatro puntos del permiso de conducir.
Por eso, ante los desplazamientos largos propios del verano, la DGT insiste en dedicar unos minutos más a ordenar el maletero. Colocar primero lo pesado, después los objetos medianos y finalmente los elementos más ligeros y frágiles no solo permite aprovechar mejor el espacio: también puede evitar riesgos durante el trayecto y una multa considerable.
Durante las vacaciones, llenar el maletero puede convertirse en uno de los momentos más complicados antes de emprender un viaje. Maletas, mochilas, bolsas y otros objetos tienen que encajar en un espacio limitado, pero colocarlos de cualquier manera puede acabar saliendo caro. La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de los riesgos que supone llevar la carga de forma incorrecta y recuerda que determinadas infracciones pueden alcanzar los 500 euros de multa y la pérdida de cuatro puntos del carnet.
No se trata únicamente de una cuestión económica. El equipaje que queda suelto puede desplazarse en caso de accidente o frenazo y provocar graves daños a los ocupantes. Por ello, tanto la DGT como la Guardia Civil insisten en que las maletas deben transportarse correctamente sujetas y distribuidas.
La recomendación principal es que todo el equipaje debe viajar dentro del maletero. Cuando no haya suficiente espacio, Tráfico aconseja recurrir a un portaequipajes o a un maletero de techo en lugar de llenar el habitáculo con objetos sin asegurar.
También importa el orden. Las maletas y objetos de mayor peso deben colocarse en la zona inferior, mientras que los más ligeros deben ir encima. Así se mantiene más bajo el centro de gravedad del vehículo y se favorece su estabilidad. Una vez distribuida la carga, la DGT aconseja utilizar una red u otro sistema de sujeción para impedir desplazamientos.
Otro consejo puede resultar menos conocido: aunque nadie viaje en las plazas traseras, es recomendable abrochar los cinturones de seguridad, ya que pueden ayudar a contener el equipaje y evitar que penetre en el habitáculo en caso de choque.
Hasta 200 euros por llevar objetos sin sujetar
Transportar equipaje en los asientos traseros no está prohibido, pero las maletas, bolsas u objetos deben estar debidamente atados mediante los cinturones de seguridad o algún sistema específico de sujeción. Si se llevan sueltos, el conductor puede enfrentarse a una multa de 200 euros.
El Reglamento General de Circulación establece que la carga debe estar dispuesta y asegurada de forma que no pueda arrastrarse, caer total o parcialmente o desplazarse de manera peligrosa. Tampoco debe comprometer la estabilidad del vehículo, reducir la visibilidad del conductor ni generar molestias evitables.
Tráfico también recuerda la importancia de comprobar el peso máximo autorizado del vehículo antes de emprender el viaje y evitar dejar objetos sueltos dentro del habitáculo.
La sanción puede llegar a 500 euros y cuatro puntos
La normativa regula igualmente cuánto puede sobresalir una carga del vehículo. Con carácter general, no puede superar el 10% de la longitud del automóvil, porcentaje que puede llegar al 15% cuando se trate de una carga indivisible. En los turismos, además, no puede sobresalir lateralmente.
Las consecuencias pueden ser más graves cuando los agentes consideran que la disposición de la carga representa un peligro grave para la seguridad vial. En esos casos, la sanción puede alcanzar los 500 euros y la retirada de cuatro puntos del permiso de conducir.
Por eso, ante los desplazamientos largos propios del verano, la DGT insiste en dedicar unos minutos más a ordenar el maletero. Colocar primero lo pesado, después los objetos medianos y finalmente los elementos más ligeros y frágiles no solo permite aprovechar mejor el espacio: también puede evitar riesgos durante el trayecto y una multa considerable.
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