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aprendiendo a cocinar

La receta de albóndigas en salsa que nunca falla y siempre invita a mojar pan

Este plato acompañado de guisantes y arroz sigue siendo uno de los favoritos en muchas casas

  • Un plato de albóndigas en salsa con guisantes.

Las albóndigas en salsa son uno de esos platos que evocan el olor de la cocina de nuestras madres y abuelas. Una receta sencilla, elaborada con ingredientes de siempre y que, generación tras generación, continúa siendo una de las favoritas en muchos hogares.

Cada familia tiene su forma de prepararlas, con pequeños trucos que hacen única la receta. En casa nos gustan especialmente acompañadas de guisantes y un molde de arroz, aunque unas buenas patatas fritas caseras también son el complemento perfecto para disfrutar de una salsa que invita a mojar pan hasta dejar el plato limpio.

Acompáñanos y te enseñamos como las cocinamos en casa:

Ingredientes

Para las albóndigas

500 g de carne picada (mitad ternera y mitad cerdo)

½ cebolla blanca, cortada en daditos

1 diente de ajo picado

2 huevos

Perejil fresco picado

1 cucharadita de mejorana seca

Sal

Pimienta negra molida

Harina de espelta para rebozar (opción sin gluten, harina de garbanzos)

Aceite de oliva suave para freír

Para la salsa

½ cebolla blanca, finamente picada

1 diente de ajo picado

2 cucharadas de harina de espelta

Unos hilos de azafrán

2 hojas de laurel

½ vaso de vino blanco (en esta ocasión hemos utilizado Gran Mayeto de Bodegas El Gato)

1 taza de agua

150 g de guisantes (frescos o congelados)

Elaboración

Comenzamos preparando la mezcla de las albóndigas. En un bol ponemos la carne picada junto con la cebolla y el ajo muy picados, el perejil, los huevos, la mejorana, la sal y la pimienta. Mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea.

Formamos las albóndigas con las manos, las pasamos por harina de espelta y las freímos en abundante aceite caliente hasta que estén doradas. No es necesario cocinarlas por completo, ya terminarán de hacerse en la salsa. Las reservamos sobre papel absorbente.

Para preparar la salsa, aprovechamos unas cucharadas del aceite de freír, previamente colado. Sofreímos la cebolla y el ajo picados. Añadimos la harina y removemos constantemente para que se cocine sin formar grumos.

Incorporamos el vino blanco, el azafrán y las hojas de laurel. Añadimos poco a poco el agua hasta conseguir una salsa ligera y bien ligada. Si apareciera algún grumo, basta con pasar la batidora unos segundos para dejarla perfectamente fina.

Cuando la salsa esté lista, incorporamos las albóndigas junto con los guisantes y dejamos cocinar a fuego suave durante unos diez minutos, para que todos los sabores se integren y los guisantes queden tiernos.

Solo queda servirlas bien calientes acompañadas de un molde de arroz, como hemos hecho nosotras, o con unas patatas fritas caseras, dos opciones que combinan de maravilla con esta deliciosa salsa.

Ya sabéis que, para más recetas, podéis consultar la hemeroteca de lavozdelsur.es y nuestro blog www.aprendiendoacocinar.es.

Buen fin de semana y qué disfrutéis mucho.

Las albóndigas en salsa son uno de esos platos que evocan el olor de la cocina de nuestras madres y abuelas. Una receta sencilla, elaborada con ingredientes de siempre y que, generación tras generación, continúa siendo una de las favoritas en muchos hogares.

Cada familia tiene su forma de prepararlas, con pequeños trucos que hacen única la receta. En casa nos gustan especialmente acompañadas de guisantes y un molde de arroz, aunque unas buenas patatas fritas caseras también son el complemento perfecto para disfrutar de una salsa que invita a mojar pan hasta dejar el plato limpio.

Acompáñanos y te enseñamos como las cocinamos en casa:

Ingredientes

Para las albóndigas

500 g de carne picada (mitad ternera y mitad cerdo)

½ cebolla blanca, cortada en daditos

1 diente de ajo picado

2 huevos

Perejil fresco picado

1 cucharadita de mejorana seca

Sal

Pimienta negra molida

Harina de espelta para rebozar (opción sin gluten, harina de garbanzos)

Aceite de oliva suave para freír

Para la salsa

½ cebolla blanca, finamente picada

1 diente de ajo picado

2 cucharadas de harina de espelta

Unos hilos de azafrán

2 hojas de laurel

½ vaso de vino blanco (en esta ocasión hemos utilizado Gran Mayeto de Bodegas El Gato)

1 taza de agua

150 g de guisantes (frescos o congelados)

Elaboración

Comenzamos preparando la mezcla de las albóndigas. En un bol ponemos la carne picada junto con la cebolla y el ajo muy picados, el perejil, los huevos, la mejorana, la sal y la pimienta. Mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea.

Formamos las albóndigas con las manos, las pasamos por harina de espelta y las freímos en abundante aceite caliente hasta que estén doradas. No es necesario cocinarlas por completo, ya terminarán de hacerse en la salsa. Las reservamos sobre papel absorbente.

Para preparar la salsa, aprovechamos unas cucharadas del aceite de freír, previamente colado. Sofreímos la cebolla y el ajo picados. Añadimos la harina y removemos constantemente para que se cocine sin formar grumos.

Incorporamos el vino blanco, el azafrán y las hojas de laurel. Añadimos poco a poco el agua hasta conseguir una salsa ligera y bien ligada. Si apareciera algún grumo, basta con pasar la batidora unos segundos para dejarla perfectamente fina.

Cuando la salsa esté lista, incorporamos las albóndigas junto con los guisantes y dejamos cocinar a fuego suave durante unos diez minutos, para que todos los sabores se integren y los guisantes queden tiernos.

Solo queda servirlas bien calientes acompañadas de un molde de arroz, como hemos hecho nosotras, o con unas patatas fritas caseras, dos opciones que combinan de maravilla con esta deliciosa salsa.

Ya sabéis que, para más recetas, podéis consultar la hemeroteca de lavozdelsur.es y nuestro blog www.aprendiendoacocinar.es.

Buen fin de semana y qué disfrutéis mucho.

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