izquierda

Besos y abrazos al levantarse la sesión de investidura. FOTO: MANU GARCÍA

El salario del miedo

La fotografía en Jerez, al igual que en otras ciudades, es deprimente. La izquierda acabó como acostumbra, pidiendo autocrítica pero sin hacerla, clamando generosidad pero sin tenerla, llamando a la unidad sin reunirse