Los AK-47 llevan años asociados al narcotráfico y a las imágenes de grandes operaciones contra organizaciones criminales. Pero el escenario que dibujan ahora varios sindicatos policiales en Andalucía va mucho más allá. Las bandas ya no solo manejan Kaláshnikov, pistolas o escopetas: entre sus arsenales aparecen también AR-15, una de las armas más vinculadas a los grandes cárteles mexicanos, y subfusiles Scorpion (o Skorpion), un modelo checo que también emplean algunas de las unidades más especializadas de la Policía Nacional.
Ese es uno de los principales cambios que describen a lavozdelsur.es representantes de Jupol, CEP y Jucil, tres organizaciones de policías y guardias civiles que coinciden en advertir de un incremento tanto de la potencia del armamento como de la disposición de los narcotraficantes a utilizarlo. “Venimos detectando que hay un aumento de las armas de fuego a nivel calle y, concretamente, si hablamos de organizaciones criminales, de narcotráfico y demás, pues estas armas de fuego, pues son armas de guerra, son de una potencia pues bestial”, explica un portavoz de Jupol. “Tienen Kalashnikovs, tienen uzis, también hemos detectado AR-15, escopetas de calibre 12 tienen, tienen de todo, cosas que nosotros no tenemos ya tienen ellos, y cuentan hasta con chalecos antibalas”.
Del Kaláshnikov al AR-15
El AK-47 continúa siendo el gran símbolo del armamento pesado en manos de los narcotraficantes de todo el mundo. Su popularidad es mundial, símbolo podría decirse de la globalización de las últimas décadas, empleadas en Asia, en Europa o en América, de origen ruso pero que sirvió a grupos insurgentes y unidades oficiales en todo tipo de conflictos. En Isla Mayor, en Sevilla, cuando varios policías que realizaban labores de investigación fueron reconocidos por narcotraficantes y empezaron a dispararles con un Kalashnikov numerosas ráfagas. "Uno fue herido leve y otro fue herido grave, estuvo incluso en la UCI, tuvo que ser intervenido y la verdad es que su vida corrió peligro”.
En Algeciras, en marzo de 2026, fueron localizadas 25 armas destinadas a proteger guarderías de droga, entre ellas 19 AK-47. En otra operación que afectó a organizaciones que actuaban entre varias provincias andaluzas aparecieron también dos AK-47 junto a cuatro Skorpion. En el Mopu, en Jerez, junto a un cargamento de 1.600 kilos de hachís llegado por el Guadalete, fueron intervenidos varios fusiles de la familia Kaláshnikov, un CETME, abundante munición, cargadores y cuatro granadas M93 de origen yugoslavo.
El AK sigue ahí. Pero va un paso más allá en coste cuando se habla de los AR-15, un tipo de fusil con capacidad enorme de matar. No en vano, aparece de forma recurrente en investigaciones relacionadas con los grandes grupos del narcotráfico mexicano y ha sido vinculado durante años a organizaciones como el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación o el Cártel del Golfo.
Esas armas se emplean, por ejemplo, para cuidar de los zulos donde se almacenan grandes cantidades de droga. Llegan por esa globalización de los narcos. Todo empeora cuando entra la cocaína, que es más cara, y los grupos que la llevan son más violentos. La clave está en que sus socios son también más violentos. La razón es la siguiente. Si un grupo local, narcos andaluces, llega a acuerdos para mover droga en Andalucía (hacia Europa, por ejemplo, previa entrada por el puerto de Algeciras o por las costas), se expone a perder cantidades enormes de dinero si ocurre cualquier cosa, una investigación o un robo perpetrado por otros narcos.
Antes que perderla en una investigación o un vuelco, los narcos locales defenderán la carca con la vida llevándose por delante a quien sea. Porque los dueños reales de esa droga se van a llevar por delante a quien sea. Es la fama que precede al cartel de México de turno, mafias serbias, la Mocro Maffia (mafiosos de origen marroquí pero operativos en Países Bajos o Bélgica) e incluso colombianos. Si se tiene en cuenta que mover cocaína es más rentable, se cierra el círculo: tienen más fondos para comprar mejores armas que van a tener que usar llegado el caso.
El Scorpion: los narcos tienen la versión de élite de las mismas que usan policías
Además de las AR-15, Agustín Domínguez, de Jucil, explica que "de las últimas armas que se intervinieron, una de ellas eran las skorpions”. No se trata de cualquier arma. El CZ Scorpion es un subfusil de fabricación checa adquirido por la Policía Nacional para dotar a unidades preparadas para escenarios de especial exigencia. Están destinados a unidades como GEO, GOES, UIP, UPR y la División de Cooperación Internacional. La propia Policía justificó la adquisición por “su capacidad técnica y operativa para hacer frente a las actuales amenazas para la seguridad pública, crimen organizado y terrorismo yihadista”. Por poner un ejemplo, son las que usaron los policías en la última visita del Papa para tomar las calles.
Puede efectuar disparos semiautomáticos, ráfagas y fuego automático, con una cadencia superior a los 1.000 disparos por minuto. En una operación desarrollada en Andalucía en 2026 fueron intervenidos cuatro Skcorpion y dos AK-47. Las usaron narcos, según las investifaciones, para repeler a guardias civiles en Huelva en julio de 2026. Con versiones más avanzadas y más caras que las que tienen los policías.
Hoy amanecemos con informaciones que apuntan a que la Guardia Civil investiga si los narcos llegaron a ametrallar a nuestros compañeros al confundirlos con los responsables de un posible vuelco.
— Jucil Nacional (@jucilnacional) June 12, 2026
Que no desvien tu ATENCIÓN. Lo que si es REAL es que dispararon a MATAR. Tan REAL… pic.twitter.com/Upgqyfj1c2
Eloy Cruz Arjona, secretario provincial de la Confederación Española de Policía en Cádiz, utiliza una expresión especialmente directa para describir esta situación: “Desigualdad total”. “Los medios a los que alcanza ahora mismo el nivel del narcotráfico no están ni por asomo a los que tenemos la policía”, afirma. Y añade: “Las armas que ellos tienen son muchísimo más avanzadas que las que nosotros tenemos. Hace cuatro o cinco años tenían armas, pero no al nivel de ahora, están mucho más preparados que antes". Eso, además, sin contar ni policías ni guardias civiles con chalecos anitabalas suficientes. O bien no se disponde de ellos para todos, o bien los que hay no son válidos para armamentos de guerra tan potentes y sofisticados.
De las escopetas del 12 a las granadas
El arsenal no termina en los fusiles de asalto. Jupol asegura que las organizaciones cuentan también con escopetas del calibre 12. Este tipo de armas ha sido utilizado incluso en mecanismos artesanales destinados a proteger plantaciones y almacenes. Y el caso del Mopu de Jerez llevó la imagen todavía más lejos. Junto a los Kaláshnikov y el CETME aparecieron cuatro granadas M93, de origen yugoslavo, con miles de elementos de fragmentación y un radio potencialmente mortal de hasta 54 metros.
No es únicamente una cuestión de acumular armas. Los sindicatos insisten en que el salto está también en la capacidad de emplearlas. CEP lo sintetiza así: “Antes tenían menos, ahora tienen más y la están usando”. Jupol lo lleva al terreno de la desigualdad para los agentes: “El compañero que está a pie de calle o el del grupo de investigación que en un momento determinado se encuentra con un tema así, pues está completamente vendido”. Y vuelve a la frase que resume buena parte de este escenario: “Cosas que nosotros no tenemos ya tienen ellos”.
Horóscopo de hoy, domingo 20 de septiembre: el último domingo de Virgo pone a prueba a tres signos
Precio de la luz hoy, domingo 20 de septiembre: el mediodía paga por consumir y hay una hora que conviene evitar
Sábado negro en Madrid: un guardia civil de 85 años ahoga a su nuera hasta la muerte; horas después hallan otra mujer asesinada en Leganés
Última hora por fiebre del Nilo en Campiña-Serrano, en El Puerto: un vecino ingresado activa un dispositivo especial con seguimiento diario
Mercadona cambia la forma de pasar por caja: ya lo están probando en sus supermercados
COMENTARIOS