Dionisio Díaz, ex presidente de la Unión de Hermandades de Jerez, ex hermano mayor de la Clemencia y actualmente concejal del PSOE, considera que la nueva normativa diocesana amplía en exceso el ámbito de las incompatibilidades entre la actividad política y las responsabilidades dentro de las hermandades, aunque entiende el objetivo que persigue la Iglesia.
Díaz recuerda que la prohibición para que quienes ejercen determinadas responsabilidades políticas puedan ser hermanos mayores o miembros de juntas de gobierno ya estaba contemplada antes de la entrada en vigor de la nueva normativa. "Ahora se ha ampliado el rango de la incompatibilidad y creo que con la medida la Iglesia trata de protegerse del uso indebido de ciertos cargos y de posibles manipulaciones que se puedan hacer. Creo que es lo que la Iglesia está intentando hacer", señala.
El ex dirigente cofrade insiste en que la novedad está fundamentalmente en la extensión de las incompatibilidades a otros puestos dentro de las corporaciones. "Quizá sea demasiado... han abierto demasiado el abanico. Si ellos lo estiman oportuno así, yo no tengo nada que decir", afirma.
"No lo veo como una marginación"
Díaz rechaza que esta regulación pueda interpretarse como una marginación de los cofrades que desarrollan una actividad política y considera que existen razones que pueden explicar la decisión adoptada por el obispado.
"Yo no lo veo como una marginación. Creo que puede haber, y de hecho las hay, ciertas injerencias o ciertas manipulaciones desde la política hacia ámbitos de la vida civil, ya sea en peñas flamencas, hermandades, equipos de fútbol...", sostiene.
A su juicio, la Iglesia trata de evitar precisamente ese tipo de situaciones. "Creo que lo que la Iglesia pretende es protegerse de eso. Que lo consiga o no, que sea el camino más adecuado o no, no lo sé, pero creo que es lo que la Iglesia intenta: protegerse de esas manipulaciones, o de esos intentos de manipulación".
El concejal socialista también apunta a la existencia del "otro lado del espejo" cuando se habla de las relaciones entre el mundo cofrade y la política. "En el caso ahí estamos también Zurita y Sampalo. La gente puede decir que nos hemos acercado, pero cuando te llaman para ofrecerte algo así entras si lo estimas oportuno", explica.
Díaz recuerda además su propia experiencia y precisa que cuando accedió a una responsabilidad política no ostentaba ningún cargo en una hermandad.
"Me parece excesivo llevarlo también a capataces, camareras y demás"
La mayor objeción de Díaz se dirige precisamente a la extensión de las incompatibilidades a puestos que no forman parte directamente de las juntas de gobierno. "En relación a pertenecer a una junta o ser hermano mayor, vuelvo a recordar que eso antes ya era así, esa incompatibilidad", señala.
Pero inmediatamente introduce su principal crítica al nuevo texto: "Me parece excesivo llevarlo también a capataces, camareras y demás".
Díaz evita, no obstante, cuestionar directamente la autoridad del obispado para establecer estas nuevas reglas. "Es algo que no me toca juzgarlo a mí, el que gobierna lo ha visto oportuno mediante una comisión que ha elaborado el texto. Es lo que hay", afirma.
El exhermano mayor de la Clemencia considera que será la aplicación de la norma y, sobre todo, el paso del tiempo, los que permitirán valorar sus consecuencias. "Veremos con el tiempo si es bueno o no. Que también puede ser que no sea bueno, eso ya el tiempo lo dirá, como en todas las leyes", concluye.
Dionisio Díaz, ex presidente de la Unión de Hermandades de Jerez, ex hermano mayor de la Clemencia y actualmente concejal del PSOE, considera que la nueva normativa diocesana amplía en exceso el ámbito de las incompatibilidades entre la actividad política y las responsabilidades dentro de las hermandades, aunque entiende el objetivo que persigue la Iglesia.
Díaz recuerda que la prohibición para que quienes ejercen determinadas responsabilidades políticas puedan ser hermanos mayores o miembros de juntas de gobierno ya estaba contemplada antes de la entrada en vigor de la nueva normativa. "Ahora se ha ampliado el rango de la incompatibilidad y creo que con la medida la Iglesia trata de protegerse del uso indebido de ciertos cargos y de posibles manipulaciones que se puedan hacer. Creo que es lo que la Iglesia está intentando hacer", señala.
El ex dirigente cofrade insiste en que la novedad está fundamentalmente en la extensión de las incompatibilidades a otros puestos dentro de las corporaciones. "Quizá sea demasiado... han abierto demasiado el abanico. Si ellos lo estiman oportuno así, yo no tengo nada que decir", afirma.
"No lo veo como una marginación"
Díaz rechaza que esta regulación pueda interpretarse como una marginación de los cofrades que desarrollan una actividad política y considera que existen razones que pueden explicar la decisión adoptada por el obispado.
"Yo no lo veo como una marginación. Creo que puede haber, y de hecho las hay, ciertas injerencias o ciertas manipulaciones desde la política hacia ámbitos de la vida civil, ya sea en peñas flamencas, hermandades, equipos de fútbol...", sostiene.
A su juicio, la Iglesia trata de evitar precisamente ese tipo de situaciones. "Creo que lo que la Iglesia pretende es protegerse de eso. Que lo consiga o no, que sea el camino más adecuado o no, no lo sé, pero creo que es lo que la Iglesia intenta: protegerse de esas manipulaciones, o de esos intentos de manipulación".
El concejal socialista también apunta a la existencia del "otro lado del espejo" cuando se habla de las relaciones entre el mundo cofrade y la política. "En el caso ahí estamos también Zurita y Sampalo. La gente puede decir que nos hemos acercado, pero cuando te llaman para ofrecerte algo así entras si lo estimas oportuno", explica.
Díaz recuerda además su propia experiencia y precisa que cuando accedió a una responsabilidad política no ostentaba ningún cargo en una hermandad.
"Me parece excesivo llevarlo también a capataces, camareras y demás"
La mayor objeción de Díaz se dirige precisamente a la extensión de las incompatibilidades a puestos que no forman parte directamente de las juntas de gobierno. "En relación a pertenecer a una junta o ser hermano mayor, vuelvo a recordar que eso antes ya era así, esa incompatibilidad", señala.
Pero inmediatamente introduce su principal crítica al nuevo texto: "Me parece excesivo llevarlo también a capataces, camareras y demás".
Díaz evita, no obstante, cuestionar directamente la autoridad del obispado para establecer estas nuevas reglas. "Es algo que no me toca juzgarlo a mí, el que gobierna lo ha visto oportuno mediante una comisión que ha elaborado el texto. Es lo que hay", afirma.
El exhermano mayor de la Clemencia considera que será la aplicación de la norma y, sobre todo, el paso del tiempo, los que permitirán valorar sus consecuencias. "Veremos con el tiempo si es bueno o no. Que también puede ser que no sea bueno, eso ya el tiempo lo dirá, como en todas las leyes", concluye.
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