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Tres funcionarios agredidos por un interno fuera de sí en el Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla: "Faltan unas condiciones de seguridad acordes"

CSIF exige a Instituciones Penitenciarias que adopte medidas preventivas para evitar estas situaciones

  • Las instalaciones en las que se ubica el Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla.

CSIF Prisiones ha denunciado nuevos incidentes en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla que dejaron varios trabajadores lesionados durante la tarde del 24 de agosto. Según el sindicato, la situación se produjo cuando un interno mostró una conducta extremadamente agresiva y golpeó directamente en la cara a un funcionario. Otros empleados acudieron de inmediato para reducir al interno y auxiliar a su compañero. Durante la intervención, otra funcionaria sufrió una lesión en una mano y una tercera recibió escupitajos, según la versión difundida por CSIF. Los trabajadores afectados precisaron asistencia médica.

El sindicato ha querido destacar la “profesionalidad, responsabilidad y actuación ejemplar” de los empleados públicos que participaron en la reducción y ha insistido en que “no puede normalizarse la violencia contra los funcionarios”. CSIF sostiene que estos episodios evidencian una situación que viene denunciando desde hace años: agresiones, amenazas e insultos a trabajadores penitenciarios que, a su juicio, no siempre cuentan con los medios humanos y materiales suficientes.

La organización considera especialmente delicada la situación en un centro psiquiátrico, donde determinados internos presentan alteraciones de conducta y patologías que requieren una atención especializada. “No se puede exigir a los funcionarios que asuman riesgos extraordinarios mientras la Administración no garantiza unas condiciones de seguridad acordes con la realidad de los centros penitenciarios”, señala.

Entre sus peticiones, CSIF reclama el incremento de las plantillas, una evaluación urgente de los riesgos, protocolos específicos ante episodios violentos, formación continua, más medios técnicos y seguimiento médico y psicológico de los trabajadores agredidos. Además, exige la regresión de grado y el traslado del interno implicado a otro establecimiento penitenciario, así como una mayor coordinación entre los servicios médicos, psiquiátricos y regimentales. El sindicato pide a Instituciones Penitenciarias que deje de actuar únicamente después de las agresiones y adopte medidas preventivas que refuercen la seguridad de los trabajadores.

CSIF Prisiones ha denunciado nuevos incidentes en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla que dejaron varios trabajadores lesionados durante la tarde del 24 de agosto. Según el sindicato, la situación se produjo cuando un interno mostró una conducta extremadamente agresiva y golpeó directamente en la cara a un funcionario. Otros empleados acudieron de inmediato para reducir al interno y auxiliar a su compañero. Durante la intervención, otra funcionaria sufrió una lesión en una mano y una tercera recibió escupitajos, según la versión difundida por CSIF. Los trabajadores afectados precisaron asistencia médica.

El sindicato ha querido destacar la “profesionalidad, responsabilidad y actuación ejemplar” de los empleados públicos que participaron en la reducción y ha insistido en que “no puede normalizarse la violencia contra los funcionarios”. CSIF sostiene que estos episodios evidencian una situación que viene denunciando desde hace años: agresiones, amenazas e insultos a trabajadores penitenciarios que, a su juicio, no siempre cuentan con los medios humanos y materiales suficientes.

La organización considera especialmente delicada la situación en un centro psiquiátrico, donde determinados internos presentan alteraciones de conducta y patologías que requieren una atención especializada. “No se puede exigir a los funcionarios que asuman riesgos extraordinarios mientras la Administración no garantiza unas condiciones de seguridad acordes con la realidad de los centros penitenciarios”, señala.

Entre sus peticiones, CSIF reclama el incremento de las plantillas, una evaluación urgente de los riesgos, protocolos específicos ante episodios violentos, formación continua, más medios técnicos y seguimiento médico y psicológico de los trabajadores agredidos. Además, exige la regresión de grado y el traslado del interno implicado a otro establecimiento penitenciario, así como una mayor coordinación entre los servicios médicos, psiquiátricos y regimentales. El sindicato pide a Instituciones Penitenciarias que deje de actuar únicamente después de las agresiones y adopte medidas preventivas que refuercen la seguridad de los trabajadores.

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