Miércoles, 29 de julio, a un paso de las vacaciones de agosto, parece que los dos grandes partidos le han perdido el miedo a los minutos de la basura antes de que se dé por cerrado el actual curso político. Y no hablamos de los incendios que siguen asolando sobre todo las provincias de Ávila, Madrid y Castellón, no, hablamos de aprovechar lo que se antoja como modorra generalizada en la opinión pública para sacar adelante temas de difícil cuele, así, como el que no quiere la cosa. Hablamos de la decisión del PSOE de indultar a la dirigente de Junts y expresidenta del Parlament catalán, Laura Borràs, y la de la Comunidad de Madrid de adquirir un ático en Chamberí (zona exclusiva de Madrid), un inmueble que solo ha podido costar varios millones de euros y cuyo fin no ha sido suficientemente explicado por la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, siempre en el centro de las críticas de los socialistas.
Estas dos decisiones han motivado que, por un momento, se hable en la política nacional de otros temas que no sean los incendios... y es que dan para hablar largo y tendido. Comencemos por la señora Borràs, a la que el Gobierno ha concedido un indulto parcial –casi a medida– para que no entre en prisión. Después de haber sido condenada a cuatro años y seis meses por la adjudicación irregular a un amigo de la elaboración del portal web de la Institució de les Lletres Catalanes, ahora su pena se ha conmutado a dos años, por lo que evita cumplirla. Según el Ministerio de Justicia se mantienen los 13 años de inhabilitación y una multa de 36.000 euros.
Repárese en que nada tienen que ver los hechos con el Procès ni, se tenga la opinión al respecto que se tenga, con la amnistía de sus principales dirigentes. Se trata de un delito aparte de estos hechos, aunque Borràs siempre ha hecho todo lo posible por vincular su condena con sus ideas independentistas y su participación en el propio Procès. Sin embargo, la CUP y ERC, que también participaron de manera activa en aquella aventura separatista, reconocieron en el Parlament explícitamente que los hechos por los que se juzgó y luego condenó a Borràs no tenían nada que ver y votaron hace cuatro años su suspensión como diputada autonómica.
En junio de 2025 la Fiscalía Superior de Cataluña se opuso a que el Gobierno pudiera conceder a Borrás cualquier tipo de indulto "ya que no ha mostrado ningún signo de arrepentimiento". Pese a ello, el Gobierno ha defendido el indulto a Borràs amparándose en la vieja tesis utilizada para la amnistía, la de "normalizar la situación política de Cataluña". El ministro Óscar López es el que se ha pronunciado a favor de la medida, justificándola en la necesidad de "rescatar la convivencia" tras el proceso independentista. En las antípodas está... pues otro líder del PSOE, Emiliano García-Page, que en declaraciones a la SER achaca el indulto a Borràs "a un chantaje de los independentistas de extrema derecha", por Junts. "¿De verdad ahora, con la que nos está cayendo en materia de corrupción, ganamos en credibilidad indultando a gente que ha sido condenada por corrupción?", se preguntó el presidente de Castilla-La Mancha.
El que ha adoptado un tono bajo ha sido el PP. Los populares siempre han sido contrarios a la amnistía a los políticos catalanes –hay que insistir en que este tema es un indulto que nada tiene que ver– y, en general, a los indultos a políticos. Sin embargo, hay que recordar que el PP ha iniciado un acercamiento a Junts y estratégicamente ahora ha preferido, a través de su secretario general, Miguel Tellado, echar balones fuera y recordar que Pedro Sánchez estaba en contra de los indultos.
La CAM, el ático y Ayuso
Y está el caso de la Comunidad de Madrid, Ayuso y el ático. Esta mañana ha trascendido que la Comunidad ha comprado (sí, comprado) un ático de 485 metros cuadrados (200 de ellos son terraza) en el barrio de Chamberí para que lo use Ayuso como "oficina temporal". El piso se adquirió en abril y es un tema que se ha destapado tras una serie de preguntas de El País. Ayuso lo va a utilizar durante un período de obras en su sede habitual, la Casa de Correos.
Ayuso ha negado que vaya a ser su residencia y ha dejado claro que va a ser un lugar de trabajo temporal en el que va a mantener la actividad de su equipo. En cualquier caso, no ha explicado la necesidad de la compra, que se ha realizado a través de una empresa de la propia comunidad, Planifica Madrid. Un ático de estas características, a precio de mercado, puede costar en Chamberí unos 6 millones de euros, ya que se trata de uno de los barrios más exclusivos de la capital. El ático, a su vez, tendrá que adaptarse al uso de oficina que se le quiere dar, una obra que llevará varios meses. El ático era propiedad de Astrid Gil-Casares, que estuvo casada con el empresario Rafael del Pino, que fue uno de los hombres más ricos de España.
El PSOE y Más Madrid han anunciado que van a a impulsar una causa contra Ayuso por la compra del ático. Las dos formaciones políticas exigen al Ejecutivo autonómico que explique todos los detalles de la operación, empezando por el precio, y que aclare si Ayuso lo utilizará o no como residencia. Vox, por su parte, hace pinza con la izquierda y ha avanzado que va a pedir explicaciones "sobre la oportunidad, la legalidad e incluso la ética de gastar el dinero de los madrileños en comprar una vivienda y destinarla a un uso distinto del residencial".
Miércoles, 29 de julio, a un paso de las vacaciones de agosto, parece que los dos grandes partidos le han perdido el miedo a los minutos de la basura antes de que se dé por cerrado el actual curso político. Y no hablamos de los incendios que siguen asolando sobre todo las provincias de Ávila, Madrid y Castellón, no, hablamos de aprovechar lo que se antoja como modorra generalizada en la opinión pública para sacar adelante temas de difícil cuele, así, como el que no quiere la cosa. Hablamos de la decisión del PSOE de indultar a la dirigente de Junts y expresidenta del Parlament catalán, Laura Borràs, y la de la Comunidad de Madrid de adquirir un ático en Chamberí (zona exclusiva de Madrid), un inmueble que solo ha podido costar varios millones de euros y cuyo fin no ha sido suficientemente explicado por la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, siempre en el centro de las críticas de los socialistas.
Estas dos decisiones han motivado que, por un momento, se hable en la política nacional de otros temas que no sean los incendios... y es que dan para hablar largo y tendido. Comencemos por la señora Borràs, a la que el Gobierno ha concedido un indulto parcial –casi a medida– para que no entre en prisión. Después de haber sido condenada a cuatro años y seis meses por la adjudicación irregular a un amigo de la elaboración del portal web de la Institució de les Lletres Catalanes, ahora su pena se ha conmutado a dos años, por lo que evita cumplirla. Según el Ministerio de Justicia se mantienen los 13 años de inhabilitación y una multa de 36.000 euros.
Repárese en que nada tienen que ver los hechos con el Procès ni, se tenga la opinión al respecto que se tenga, con la amnistía de sus principales dirigentes. Se trata de un delito aparte de estos hechos, aunque Borràs siempre ha hecho todo lo posible por vincular su condena con sus ideas independentistas y su participación en el propio Procès. Sin embargo, la CUP y ERC, que también participaron de manera activa en aquella aventura separatista, reconocieron en el Parlament explícitamente que los hechos por los que se juzgó y luego condenó a Borràs no tenían nada que ver y votaron hace cuatro años su suspensión como diputada autonómica.
En junio de 2025 la Fiscalía Superior de Cataluña se opuso a que el Gobierno pudiera conceder a Borrás cualquier tipo de indulto "ya que no ha mostrado ningún signo de arrepentimiento". Pese a ello, el Gobierno ha defendido el indulto a Borràs amparándose en la vieja tesis utilizada para la amnistía, la de "normalizar la situación política de Cataluña". El ministro Óscar López es el que se ha pronunciado a favor de la medida, justificándola en la necesidad de "rescatar la convivencia" tras el proceso independentista. En las antípodas está... pues otro líder del PSOE, Emiliano García-Page, que en declaraciones a la SER achaca el indulto a Borràs "a un chantaje de los independentistas de extrema derecha", por Junts. "¿De verdad ahora, con la que nos está cayendo en materia de corrupción, ganamos en credibilidad indultando a gente que ha sido condenada por corrupción?", se preguntó el presidente de Castilla-La Mancha.
El que ha adoptado un tono bajo ha sido el PP. Los populares siempre han sido contrarios a la amnistía a los políticos catalanes –hay que insistir en que este tema es un indulto que nada tiene que ver– y, en general, a los indultos a políticos. Sin embargo, hay que recordar que el PP ha iniciado un acercamiento a Junts y estratégicamente ahora ha preferido, a través de su secretario general, Miguel Tellado, echar balones fuera y recordar que Pedro Sánchez estaba en contra de los indultos.
La CAM, el ático y Ayuso
Y está el caso de la Comunidad de Madrid, Ayuso y el ático. Esta mañana ha trascendido que la Comunidad ha comprado (sí, comprado) un ático de 485 metros cuadrados (200 de ellos son terraza) en el barrio de Chamberí para que lo use Ayuso como "oficina temporal". El piso se adquirió en abril y es un tema que se ha destapado tras una serie de preguntas de El País. Ayuso lo va a utilizar durante un período de obras en su sede habitual, la Casa de Correos.
Ayuso ha negado que vaya a ser su residencia y ha dejado claro que va a ser un lugar de trabajo temporal en el que va a mantener la actividad de su equipo. En cualquier caso, no ha explicado la necesidad de la compra, que se ha realizado a través de una empresa de la propia comunidad, Planifica Madrid. Un ático de estas características, a precio de mercado, puede costar en Chamberí unos 6 millones de euros, ya que se trata de uno de los barrios más exclusivos de la capital. El ático, a su vez, tendrá que adaptarse al uso de oficina que se le quiere dar, una obra que llevará varios meses. El ático era propiedad de Astrid Gil-Casares, que estuvo casada con el empresario Rafael del Pino, que fue uno de los hombres más ricos de España.
El PSOE y Más Madrid han anunciado que van a a impulsar una causa contra Ayuso por la compra del ático. Las dos formaciones políticas exigen al Ejecutivo autonómico que explique todos los detalles de la operación, empezando por el precio, y que aclare si Ayuso lo utilizará o no como residencia. Vox, por su parte, hace pinza con la izquierda y ha avanzado que va a pedir explicaciones "sobre la oportunidad, la legalidad e incluso la ética de gastar el dinero de los madrileños en comprar una vivienda y destinarla a un uso distinto del residencial".
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