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Andalucía se pone a trabajar para frenar el uso de la IA en los exámenes de la PAU

La Consejería de Universidad abre el debate con las universidades sobre normativa y detectores de frecuencia, mientras cuatro comunidades ya los aplican este curso

  • estudiantes haciendo Selectividad en Jerez en la Universidad de Cádiz. -

La Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía ha dado los primeros pasos para abordar el uso de la inteligencia artificial en los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad. El objetivo es estudiar, junto con las universidades andaluzas, qué medidas y normativa harían falta para evitar que los alumnos recurran a estos sistemas durante las pruebas.

Por el momento, Andalucía no cuenta con ninguna regulación específica ni con detectores de frecuencia implantados en la PAU. La Junta quiere abrir un debate que cuente con el respaldo normativo que "lo avale y sustente", según ha indicado la propia Consejería.

No obstante, la comunidad no parte de cero. La Universidad de Almería ya utilizó este tipo de detectores en las pruebas de acceso para mayores de 25 años, una experiencia que podría servir de referencia para extender su uso a la Selectividad general.

Cuatro comunidades ya se han adelantado

Mientras Andalucía inicia el debate, otras autonomías han ido más lejos. Cuatro comunidades han blindado ya para este curso el uso de detectores en sus pruebas de acceso, lo que sitúa a Andalucía por detrás en la respuesta a este desafío.

La presión para actuar es creciente. El avance de herramientas de IA accesibles desde el móvil ha puesto en jaque los sistemas tradicionales de vigilancia en los exámenes, y la PAU no es una excepción.

 

  • Estudiantes de la provincia de Cádiz en la prueba de Selectividad.

Qué se considera copia ahora mismo

La normativa vigente en Andalucía ya sanciona el uso de determinados dispositivos durante los exámenes. Se considera copia la tenencia de calculadoras, audífonos, teléfonos móviles u otros aparatos programables con capacidad de almacenamiento o transmisión de datos. Tampoco están permitidos los relojes con prestaciones equivalentes.

Las consecuencias son inmediatas: el alumno abandona el examen en el acto y pierde el derecho a presentarse al resto de pruebas de la misma convocatoria. Los exámenes ya realizados quedan calificados con cero puntos y no se devuelven las tasas de matrícula. La normativa que estudia la Junta deberá encajar en este marco sancionador ya existente.

La Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía ha dado los primeros pasos para abordar el uso de la inteligencia artificial en los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad. El objetivo es estudiar, junto con las universidades andaluzas, qué medidas y normativa harían falta para evitar que los alumnos recurran a estos sistemas durante las pruebas.

Por el momento, Andalucía no cuenta con ninguna regulación específica ni con detectores de frecuencia implantados en la PAU. La Junta quiere abrir un debate que cuente con el respaldo normativo que "lo avale y sustente", según ha indicado la propia Consejería.

No obstante, la comunidad no parte de cero. La Universidad de Almería ya utilizó este tipo de detectores en las pruebas de acceso para mayores de 25 años, una experiencia que podría servir de referencia para extender su uso a la Selectividad general.

Cuatro comunidades ya se han adelantado

Mientras Andalucía inicia el debate, otras autonomías han ido más lejos. Cuatro comunidades han blindado ya para este curso el uso de detectores en sus pruebas de acceso, lo que sitúa a Andalucía por detrás en la respuesta a este desafío.

La presión para actuar es creciente. El avance de herramientas de IA accesibles desde el móvil ha puesto en jaque los sistemas tradicionales de vigilancia en los exámenes, y la PAU no es una excepción.

 

  • Estudiantes de la provincia de Cádiz en la prueba de Selectividad.

Qué se considera copia ahora mismo

La normativa vigente en Andalucía ya sanciona el uso de determinados dispositivos durante los exámenes. Se considera copia la tenencia de calculadoras, audífonos, teléfonos móviles u otros aparatos programables con capacidad de almacenamiento o transmisión de datos. Tampoco están permitidos los relojes con prestaciones equivalentes.

Las consecuencias son inmediatas: el alumno abandona el examen en el acto y pierde el derecho a presentarse al resto de pruebas de la misma convocatoria. Los exámenes ya realizados quedan calificados con cero puntos y no se devuelven las tasas de matrícula. La normativa que estudia la Junta deberá encajar en este marco sancionador ya existente.

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