Los trabajadores de Airbus España están convocados desde este martes a una huelga indefinida después de que la plantilla haya decidido mantener las movilizaciones pese al último intento de la dirección de la compañía por alcanzar un acuerdo. La decisión se produjo tras la reunión de mediación celebrada el pasado viernes 21 de agosto ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), en la que la empresa presentó nuevas propuestas con el objetivo de evitar el paro.
Las asambleas celebradas este lunes por los sindicatos convocantes, CGT, UGT y ÚTIL, confirmaron por amplia mayoría el rechazo a la oferta patronal. Las votaciones se desarrollaron tanto durante el turno de mañana como durante el de tarde en los centros de Getafe (Madrid), San Pablo y Tablada (Sevilla), Illescas (Toledo) y Albacete. En Cádiz, la asamblea ha quedado aplazada hasta el próximo 1 de septiembre, aunque el centro se sumará a la decisión mayoritaria adoptada por el resto de la plantilla.
En la última reunión ante el SIMA, Airbus puso sobre la mesa un 'Planteamiento de Diálogo y Paz Social' que incluía un incremento salarial vinculado al IPC y un porcentaje adicional destinado a recuperar poder adquisitivo. La compañía también ofreció restituir las condiciones anteriores de teletrabajo y retirar el recurso presentado ante el Tribunal Supremo relacionado con los complementos por baja médica (IT), además de comprometerse a devolver los descuentos que se hubieran aplicado por este concepto.
Sin embargo, las medidas planteadas no han sido suficientes para los trabajadores. Entre los principales motivos del rechazo figuran la falta de concreción sobre los plazos y las cuantías de la subida salarial, así como el aplazamiento de cuestiones consideradas relevantes por la plantilla, entre ellas las vacaciones, la flexibilidad horaria, el servicio de comedor y el transporte colectivo. Estos elementos terminaron inclinando las votaciones hacia el mantenimiento del paro indefinido, frente a la posibilidad de suspenderlo para continuar las negociaciones.
Airbus ha lamentado la decisión del Comité de Huelga de seguir adelante con las movilizaciones y ha señalado que ya analiza el "impacto adicional" que los paros pueden provocar sobre sus obligaciones de producción, los acuerdos con clientes, sus compromisos institucionales y la reputación de la compañía. La dirección del fabricante aeronáutico considera que alcanzar un acuerdo en los próximos días resulta "crítico" para el proyecto común de Airbus en España y sostiene que sus últimas propuestas recogen las principales demandas planteadas por los trabajadores.
El conflicto en la compañía
La compañía ha insistido, por ello, en su voluntad de continuar negociando y de alcanzar un marco "sólido, equilibrado y responsable". Airbus mantiene su compromiso de retomar las conversaciones desde este mismo martes, dentro del calendario de reuniones diarias acordado después de la mediación ante el SIMA. El objetivo de la dirección es intentar desbloquear un conflicto que se ha prolongado durante las últimas semanas y evitar que la huelga indefinida tenga un mayor impacto sobre la actividad de la compañía.
El conflicto laboral se intensificó desde julio, después de que se desconvocara una huelga anterior tras el rechazo de la plantilla al preacuerdo alcanzado por la dirección con los sindicatos no convocantes, CCOO, SIPA y ATP. Posteriormente, Airbus recurrió a la mediación del SIMA, contrató al bufete Baker McKenzie y realizó un relevo en la dirección de Recursos Humanos, con el nombramiento de Soledad Muñoz en sustitución de Antonio Lasada. Pese a los intentos de acercamiento y al diálogo abierto sobre asuntos como los acuerdos laborales de Cádiz o el proyecto Bromo, las secciones sindicales han mantenido su rechazo a la propuesta empresarial. UGT defendió que la oferta "quedaba muy lejos de lo que debe ser un marco avalado por la plantilla", una posición que finalmente ha quedado respaldada por las votaciones y que abre paso a la huelga indefinida desde este martes.
Los trabajadores de Airbus España están convocados desde este martes a una huelga indefinida después de que la plantilla haya decidido mantener las movilizaciones pese al último intento de la dirección de la compañía por alcanzar un acuerdo. La decisión se produjo tras la reunión de mediación celebrada el pasado viernes 21 de agosto ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), en la que la empresa presentó nuevas propuestas con el objetivo de evitar el paro.
Las asambleas celebradas este lunes por los sindicatos convocantes, CGT, UGT y ÚTIL, confirmaron por amplia mayoría el rechazo a la oferta patronal. Las votaciones se desarrollaron tanto durante el turno de mañana como durante el de tarde en los centros de Getafe (Madrid), San Pablo y Tablada (Sevilla), Illescas (Toledo) y Albacete. En Cádiz, la asamblea ha quedado aplazada hasta el próximo 1 de septiembre, aunque el centro se sumará a la decisión mayoritaria adoptada por el resto de la plantilla.
En la última reunión ante el SIMA, Airbus puso sobre la mesa un 'Planteamiento de Diálogo y Paz Social' que incluía un incremento salarial vinculado al IPC y un porcentaje adicional destinado a recuperar poder adquisitivo. La compañía también ofreció restituir las condiciones anteriores de teletrabajo y retirar el recurso presentado ante el Tribunal Supremo relacionado con los complementos por baja médica (IT), además de comprometerse a devolver los descuentos que se hubieran aplicado por este concepto.
Sin embargo, las medidas planteadas no han sido suficientes para los trabajadores. Entre los principales motivos del rechazo figuran la falta de concreción sobre los plazos y las cuantías de la subida salarial, así como el aplazamiento de cuestiones consideradas relevantes por la plantilla, entre ellas las vacaciones, la flexibilidad horaria, el servicio de comedor y el transporte colectivo. Estos elementos terminaron inclinando las votaciones hacia el mantenimiento del paro indefinido, frente a la posibilidad de suspenderlo para continuar las negociaciones.
Airbus ha lamentado la decisión del Comité de Huelga de seguir adelante con las movilizaciones y ha señalado que ya analiza el "impacto adicional" que los paros pueden provocar sobre sus obligaciones de producción, los acuerdos con clientes, sus compromisos institucionales y la reputación de la compañía. La dirección del fabricante aeronáutico considera que alcanzar un acuerdo en los próximos días resulta "crítico" para el proyecto común de Airbus en España y sostiene que sus últimas propuestas recogen las principales demandas planteadas por los trabajadores.
El conflicto en la compañía
La compañía ha insistido, por ello, en su voluntad de continuar negociando y de alcanzar un marco "sólido, equilibrado y responsable". Airbus mantiene su compromiso de retomar las conversaciones desde este mismo martes, dentro del calendario de reuniones diarias acordado después de la mediación ante el SIMA. El objetivo de la dirección es intentar desbloquear un conflicto que se ha prolongado durante las últimas semanas y evitar que la huelga indefinida tenga un mayor impacto sobre la actividad de la compañía.
El conflicto laboral se intensificó desde julio, después de que se desconvocara una huelga anterior tras el rechazo de la plantilla al preacuerdo alcanzado por la dirección con los sindicatos no convocantes, CCOO, SIPA y ATP. Posteriormente, Airbus recurrió a la mediación del SIMA, contrató al bufete Baker McKenzie y realizó un relevo en la dirección de Recursos Humanos, con el nombramiento de Soledad Muñoz en sustitución de Antonio Lasada. Pese a los intentos de acercamiento y al diálogo abierto sobre asuntos como los acuerdos laborales de Cádiz o el proyecto Bromo, las secciones sindicales han mantenido su rechazo a la propuesta empresarial. UGT defendió que la oferta "quedaba muy lejos de lo que debe ser un marco avalado por la plantilla", una posición que finalmente ha quedado respaldada por las votaciones y que abre paso a la huelga indefinida desde este martes.
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