La carretera de la muerte en la Dehesa de Abajo de Sevilla donde "lince que llega, lince que atropellan”

La Plataforma Stop Atropellos Lince Carretera Dehesa de Abajo lucha por movilizar a las administraciones para reducir los continuos atropellos de ejemplares de lince ibérico que tienen lugar en la vía que comunica el Poblado de Colinas, en La Puebla del Río, y el vado de Don Simón, en Isla Mayor

Lince atropellado en la Dehesa de Abajo de Sevilla.   CEDIDA
Lince atropellado en la Dehesa de Abajo de Sevilla. CEDIDA

A disparos. Así mataron, sin piedad, al lince ibérico que apareció flotando en el Caño Guadimar. Un furtivo perforó sus patas delanteras acribillando a otro ejemplar más de esta especie en peligro de extinción que sufre, muy cerca de esta zona, constantes atropellos, su principal causa de muerte, por delante del furtivismo. En la Reserva Natural Concertada Dehesa de Abajo, cercana al Espacio Natural Doñana, se divisa una carretera que supone una gran amenaza para la fauna. 7 kilómetros de asfalto donde aparecen animales muertos con frecuencia a causa de la circulación.

En la vía que transcurre entre el Poblado de Colinas, en La Puebla del Río, y el vado de Don Simón, en Isla Mayor, Sevilla, ya se han producido siete atropellos de linces desde 2014. “Muchos en muy poco tiempo”, expresan desde la Plataforma Stop Atropellos Lince Carretera Dehesa de Abajo, que rememora a los ejemplares fallecidos. El primero fue Juglar, y a él le siguió Nala, “que estaba llamada a ser la hembra territorial de la zona, afortunadamente no murió, pero la llevaron al centro de cría en cautividad de El Acebuche, fuera del territorio”.

La última víctima de las garras de la circulación fue el lince Platero. Su pérdida el 7 de septiembre de 2020 conmocionó a aquellos fotógrafos, observadores y amantes del felino que acostumbraban a verle de cerca. “Era bastante noble, él hacia su ciclo vital perfectamente delante de personas, tenía mucho contacto con los que nos acercábamos sigilosamente a él, temiéndolo y respetándolo, venía gente de toda Europa a verlo, era un referente para el turismo de naturaleza y hacía que el nombre de esa comarca sonase”, comentan los fundadores de la plataforma.

El lince Platero.   FRANCISCO JAMARDO
El lince Platero.   FRANCISCO JAMARDO

Antonio, José Manuel y Francisco, entre otros, alzaron la voz para frenar de una vez por todas los atropellos en la Dehesa de Abajo. Platero “fue el detonante” para que se movilizasen e instar a las administraciones competentes que tomen medidas al respecto. “Esa carretera es un fondo de saco roto donde lince que llega, lince que muere”, lamentan.

“Es una carretera recta, se circula fácilmente a velocidades de 100 kilómetros por hora”

Los trágicos accidentes “no ocurren por casualidad”. Según explican, la vía atraviesa una de las zonas más sensibles donde convergen dos ecosistemas, las marismas con el monte mediterráneo. En sus entrañas habitan numerosas especias, desde anfibios y reptiles hasta mamíferos y aves. Su gran diversidad convierte al enclave en un lugar único donde por desgracia, las especies sufren el paso de la humanidad. “Si la carretera en vez de ahí estuviera por medio de los arrozales, probablemente no habría tantos atropellos, porque allí hay menos cantidad de fauna”, exponen los impulsores que también destacan a la cerceta pardilla, otra especie en peligro de extinción que agoniza en esta peligrosa vía.

Sus características y la irresponsabilidad de los conductores provocan sucesos indeseados. “Es una carretera bastante recta, se circula fácilmente a velocidades de 100 kilómetros por hora”, dicen. Superan los límites establecidos sin ser conscientes del daño que pueden llegar a hacer.  

Especie atropellada en la carretera de la Dehesa de Abajo.   CEDIDA
Especie atropellada en la carretera de la Dehesa de Abajo.   CEDIDA

El desarrollo de la marisma convirtió a la vía en una de las líneas principales de comunicación para agricultores y turistas. “Lo que hace 20 años era un camino de tierra por donde pasaban 20 personas, hoy resulta que es un camino asfaltado por el que pasan mil coches”, sostienen. La gran afluencia de vehículos tiene consecuencias nefastas. La zona no está preparada y las especies cruzan a su antojo revelando un entorno vivo, pero a priori, desprotegido. “Por parte de la Administración ha habido una falta de previsión de haber adecuado la carretera a los tiempos que corren”, añaden los vecinos que llevan décadas visitando la zona. Sus ojos han visto la transformación de “un camino de barro”.

"Ha habido una falta de previsión de haber adecuado la carretera"

Dos años antes de constituir Stop Atropellos Lince, algunos ya protestaron tras la muerte del abuelo de Platero, Esencia, el macho territorial de la zona del Aljarafe.  Su voz llegó a oídos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, titular de la carretera, que, por entonces, se comprometió con la causa e instaló badenes atornillados, señales de advertencia y desbroces parciales de 2 metros a cada margen de la vía. “Pero a los pocos días, a los que les estorbaban, los quitaban directamente, y hoy día no hay rastro de ellos”, manifiesta la plataforma que valora las medidas provisionales tomadas por la CHG pero las considera “insuficientes”.

Señales en la vía.   CEDIDA
Señales en la vía.   CEDIDA

Por eso siguen reivindicando soluciones para parar la masacre de linces. “En una carretera con un nivel de circulación tan alto se deberían de haber tomado medidas de protección de la fauna, haber hecho pasos seguros para la fauna o simplemente limitar la velocidad de una manera más dura”, consideran.

El proyecto de la CHG para la reducción del riesgo de accidentes y atropellos en la carretera de la Dehesa de Abajo se pondrá en marcha “de forma inminente”. Así lo anunció en diciembre el Ayuntamiento de La Puebla del Río. “Se ha logrado desbloquear la situación para la puesta en marcha del proyecto de actuación sobre medidas para la reducción de la velocidad e incremento de la visibilidad”, comunicaron hace tres meses.

La plataforma insiste en que la vía “no cumple la normativa” y “aún no hay respuesta” sobre avances en el proyecto, que, entre otras acciones, contempla eliminar la vegetación que se extiende por los bordes de la carretera con el fin de que “los conductores y tengan una visión mucho más amplia”.

A través de un comunicado público que comparten en redes sociales, reclaman responsabilidad por parte de los usuarios de la vía y un empujón administrativo que ponga en valor la biodiversidad del paraje. Tan solo se preocupan por cuidar su entorno y la vida que hay en él.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído