Lucas González, de 'Andy y Lucas', deja atrás el calvario que ha vivido durante los dos últimos años. En octubre de 2024 pasaba por quirófano para someterse a una intervención estética de nariz pero, lejos del resultado esperado, veía cómo varias semanas después su apéndice nasal se desmoronaba. El propio cantante ha reconocido que no siguió las recomendaciones de los médicos ni guardó el reposo necesario.
El resultado fue devastador. Su reaparición con el tabique completamente hundido desató una oleada de críticas y burlas que le provocó una grave depresión. Tras meses de visitas a diferentes cirujanos buscando la mejor opción —un periodo complicado que coincidió con su polémica separación de Andy después de dos décadas juntos—, el gaditano ponía rumbo a Turquía a mediados de agosto para someterse a una nueva rinoplastia.
"Ya tengo nariz, gracias a Dios"
Tras la operación, su reacción fue de puro alivio. "Ya por fin me veo en el espejo y me veo con el perfil de nariz, ya tengo nariz, gracias a Dios", expresaba, reconociendo al mismo tiempo que todavía le queda un largo camino por delante.
La recuperación exige paciencia y disciplina, precisamente lo que faltó la primera vez: varias semanas de tratamiento a base de antibióticos y cremas, además de llevar un retenedor en la nariz para que se consolide el nuevo tabique. Aun así, el cantante no puede estar más feliz con la evolución.
El 1 de septiembre regresaba a España ocultando su rostro bajo una mascarilla y desde entonces ha optado por mantenerse lejos del foco mediático, refugiándose en su domicilio junto a su mujer María José y sus hijos, buscando la tranquilidad necesaria para que la evolución continúe siendo tan buena como hasta ahora y poder retomar pronto sus proyectos musicales en solitario.
Una máscara negra, un spray en la mano y una pérdida de peso evidente
Buena prueba de que está volcado en su recuperación es que este miércoles Lucas ha reaparecido ante las cámaras, y lo ha hecho para acudir a una revisión en un centro médico de la capital. Con rostro pensativo y una máscara negra que dejaba a la vista únicamente sus ojos y su frente, entraba en solitario en la clínica intentando pasar desapercibido y llevando un spray, probablemente antibiótico, en la mano.
La discreción tiene explicación: como ha desvelado, quedan cuatro meses para conocer el resultado definitivo de su nariz. Hasta entonces, prefiere que nadie juzgue un trabajo a medio terminar.
Una hora después abandonaba el lugar mirando a ambos lados a la búsqueda de prensa, en las primeras imágenes de su nuevo aspecto diez días después de su regreso a España tras la intervención en Estambul. Cabizbajo y con un look deportivo, ha llamado especialmente la atención la evidente pérdida de peso que ha sufrido desde que pasó por quirófano, todavía más visible con la ropa que ha elegido para acudir al médico.
Lucas González, de 'Andy y Lucas', deja atrás el calvario que ha vivido durante los dos últimos años. En octubre de 2024 pasaba por quirófano para someterse a una intervención estética de nariz pero, lejos del resultado esperado, veía cómo varias semanas después su apéndice nasal se desmoronaba. El propio cantante ha reconocido que no siguió las recomendaciones de los médicos ni guardó el reposo necesario.
El resultado fue devastador. Su reaparición con el tabique completamente hundido desató una oleada de críticas y burlas que le provocó una grave depresión. Tras meses de visitas a diferentes cirujanos buscando la mejor opción —un periodo complicado que coincidió con su polémica separación de Andy después de dos décadas juntos—, el gaditano ponía rumbo a Turquía a mediados de agosto para someterse a una nueva rinoplastia.
"Ya tengo nariz, gracias a Dios"
Tras la operación, su reacción fue de puro alivio. "Ya por fin me veo en el espejo y me veo con el perfil de nariz, ya tengo nariz, gracias a Dios", expresaba, reconociendo al mismo tiempo que todavía le queda un largo camino por delante.
La recuperación exige paciencia y disciplina, precisamente lo que faltó la primera vez: varias semanas de tratamiento a base de antibióticos y cremas, además de llevar un retenedor en la nariz para que se consolide el nuevo tabique. Aun así, el cantante no puede estar más feliz con la evolución.
El 1 de septiembre regresaba a España ocultando su rostro bajo una mascarilla y desde entonces ha optado por mantenerse lejos del foco mediático, refugiándose en su domicilio junto a su mujer María José y sus hijos, buscando la tranquilidad necesaria para que la evolución continúe siendo tan buena como hasta ahora y poder retomar pronto sus proyectos musicales en solitario.
Una máscara negra, un spray en la mano y una pérdida de peso evidente
Buena prueba de que está volcado en su recuperación es que este miércoles Lucas ha reaparecido ante las cámaras, y lo ha hecho para acudir a una revisión en un centro médico de la capital. Con rostro pensativo y una máscara negra que dejaba a la vista únicamente sus ojos y su frente, entraba en solitario en la clínica intentando pasar desapercibido y llevando un spray, probablemente antibiótico, en la mano.
La discreción tiene explicación: como ha desvelado, quedan cuatro meses para conocer el resultado definitivo de su nariz. Hasta entonces, prefiere que nadie juzgue un trabajo a medio terminar.
Una hora después abandonaba el lugar mirando a ambos lados a la búsqueda de prensa, en las primeras imágenes de su nuevo aspecto diez días después de su regreso a España tras la intervención en Estambul. Cabizbajo y con un look deportivo, ha llamado especialmente la atención la evidente pérdida de peso que ha sufrido desde que pasó por quirófano, todavía más visible con la ropa que ha elegido para acudir al médico.
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