Recuperado de la fuerte neumonía que padeció el pasado mayo y que le obligó a cancelar todos sus compromisos profesionales ante la imposibilidad de cantar sin ahogarse, y a punto de retomar su gira de conciertos, Bertín Osborne ha reaparecido este miércoles en el plató de 'Y ahora Sonsoles'. En una extensa charla con Sonsoles Ónega se ha sincerado como nunca sobre las dos mujeres de su vida, Sandra Domecq y Fabiola Martínez, aclarando sus controvertidas declaraciones sobre el amor y reconociendo que por supuesto ha estado enamorado "hasta las trancas" de las madres de sus hijos.
Sobre el susto de salud, el cantante no ha escondido detalles. "Ahora estoy bien, pero me ahogaba un poco, tenía la sensación de mareo y, sobre todo, me ahogaba. Tenía manchas en los pulmones, y el médico cuando lo vio se asustó un poco y me asustó a mí. Me dijo que tenía una neumonía complicada, que había que cuidársela, con muchos antibióticos y cortisona", ha relatado.
Con su habitual sentido del humor, ha asegurado que pese a lo complicado del momento nunca llegó a pensar que pudiera morir: "Miedo no. Yo siempre decía: 'ya me curaré'. Siempre pensaba que no iba a palmar. Tenía que ser una cosa mucho más gorda para que yo palme", ha expresado entre risas. Fueron dos neumonías en solo cuatro meses y una recuperación que se alargó más de lo esperado, pero ya ha quedado atrás: "Hago deporte casi todos los días. Puedo jugar una hora y media sin cansarme y eso era imposible antes. Ya me encuentro bien, ya estoy bien". Este sábado volverá a subirse a un escenario en Oviedo.
La aclaración sobre el amor y una declaración inesperada a Fabiola
A mediados de agosto, Bertín asistía al Festival Starlite Occident de Marbella y sorprendía al confesar "llevo 50 años buscándolo y todavía no lo he encontrado" cuando Valeria Mazza le preguntaba qué es para él el amor. Unas declaraciones que no gustaron en absoluto a Fabiola Martínez y que el artista ha querido matizar.
"Probablemente no me expliqué bien. Para mí, estar enamorado y sentirse enamorado son dos conceptos distintos. Cuando dices estar enamorado, para mí es una cosa rotunda, contundente, y el estar enamorado no lo puedes medir", ha expresado, defendiendo que por supuesto "me he sentido enamorado, enamorado hasta las patas. Yo no me he casado dos veces porque sea gilipollas. Si me he casado es porque me sentía enamorado".
Y entonces ha llegado la parte más inesperada, dedicada a la venezolana de la que se separó en 2021 tras veinte años juntos. "A Fabiola la adoro. Me he sentido muerto por ella. A mí nadie me obligó a casarme con Fabiola. Me casé con ella porque me sentía, como dicen en Venezuela, hundido. Fabiola es una mujer bestial, inteligente, honesta, responsable, una pareja maravillosa", ha desvelado. A corazón abierto, ha reconocido: "La echo de menos. Entonces, ¿cómo no voy a sentirme enamorado? Me he sentido enamorado de muy poquitas, pero evidentemente, Sandra y Fabiola están las primeras en la lista".
"Soy más básico que un mechero": las razones de la ruptura
Preguntado por el motivo del final de aquella relación, Bertín ha señalado hacia sí mismo. Pese a que la convivencia era buena y "la faceta de vivir con Fabiola era fantástica", asegura que se rompió porque "las circunstancias de la vida son las que son y porque yo soy completamente distinto en la mayoría de las cosas. Soy muy complicado para convivir".
Su autorretrato no deja lugar a dudas: "Soy más básico que un mechero. Me gustan las cosas normales, no salgo por las noches, a las diez estoy acostado, me levanto a las seis de la mañana y me gusta el campo. Eso no tiene mucho glamour. Para la gente que quiere vivir en una ciudad, yo no sirvo. Hay muchas cosas", ha reflexionado.
También se ha emocionado al recordar a la jerezana Sandra Domecq, madre de sus hijas Alejandra, Eugenia y Claudia, fallecida a causa de un cáncer en 2004. Fue su "amor de juventud" y está convencido de que su relación habría durado de haberse conocido más tarde: "Teníamos 21 años cuando nos casamos, aún no habíamos vivido nada... seguiríamos juntos si nos hubiésemos casado más tarde. Era la tía más cachonda y divertida, una loca maravillosa. Yo me moría por ella y por eso me casé con ella", ha añadido, revelando que pese a la separación la jerezana fue su mejor amiga hasta el final.
Por último, ha presumido de la buena relación que mantiene con Gabriela Guillén por el hijo que tienen en común, David, de dos años, y ha adelantado una noticia: ya ultima los detalles del primer encuentro entre sus hijas y su hermanito. "El niño es muy cariñoso, muy gracioso, un amor. Le veo mucho y estoy organizando una reunión con mis hijas en los próximos días", ha explicado. Eso sí, ha puntualizado las palabras de la paraguaya, que aseguró que siempre le decía que era el amor de su vida: "Yo no recuerdo habérselo dicho. Si lo hubiera sido estaríamos juntos. Era una relación estupenda pero se paró y se acabó".
Recuperado de la fuerte neumonía que padeció el pasado mayo y que le obligó a cancelar todos sus compromisos profesionales ante la imposibilidad de cantar sin ahogarse, y a punto de retomar su gira de conciertos, Bertín Osborne ha reaparecido este miércoles en el plató de 'Y ahora Sonsoles'. En una extensa charla con Sonsoles Ónega se ha sincerado como nunca sobre las dos mujeres de su vida, Sandra Domecq y Fabiola Martínez, aclarando sus controvertidas declaraciones sobre el amor y reconociendo que por supuesto ha estado enamorado "hasta las trancas" de las madres de sus hijos.
Sobre el susto de salud, el cantante no ha escondido detalles. "Ahora estoy bien, pero me ahogaba un poco, tenía la sensación de mareo y, sobre todo, me ahogaba. Tenía manchas en los pulmones, y el médico cuando lo vio se asustó un poco y me asustó a mí. Me dijo que tenía una neumonía complicada, que había que cuidársela, con muchos antibióticos y cortisona", ha relatado.
Con su habitual sentido del humor, ha asegurado que pese a lo complicado del momento nunca llegó a pensar que pudiera morir: "Miedo no. Yo siempre decía: 'ya me curaré'. Siempre pensaba que no iba a palmar. Tenía que ser una cosa mucho más gorda para que yo palme", ha expresado entre risas. Fueron dos neumonías en solo cuatro meses y una recuperación que se alargó más de lo esperado, pero ya ha quedado atrás: "Hago deporte casi todos los días. Puedo jugar una hora y media sin cansarme y eso era imposible antes. Ya me encuentro bien, ya estoy bien". Este sábado volverá a subirse a un escenario en Oviedo.
La aclaración sobre el amor y una declaración inesperada a Fabiola
A mediados de agosto, Bertín asistía al Festival Starlite Occident de Marbella y sorprendía al confesar "llevo 50 años buscándolo y todavía no lo he encontrado" cuando Valeria Mazza le preguntaba qué es para él el amor. Unas declaraciones que no gustaron en absoluto a Fabiola Martínez y que el artista ha querido matizar.
"Probablemente no me expliqué bien. Para mí, estar enamorado y sentirse enamorado son dos conceptos distintos. Cuando dices estar enamorado, para mí es una cosa rotunda, contundente, y el estar enamorado no lo puedes medir", ha expresado, defendiendo que por supuesto "me he sentido enamorado, enamorado hasta las patas. Yo no me he casado dos veces porque sea gilipollas. Si me he casado es porque me sentía enamorado".
Y entonces ha llegado la parte más inesperada, dedicada a la venezolana de la que se separó en 2021 tras veinte años juntos. "A Fabiola la adoro. Me he sentido muerto por ella. A mí nadie me obligó a casarme con Fabiola. Me casé con ella porque me sentía, como dicen en Venezuela, hundido. Fabiola es una mujer bestial, inteligente, honesta, responsable, una pareja maravillosa", ha desvelado. A corazón abierto, ha reconocido: "La echo de menos. Entonces, ¿cómo no voy a sentirme enamorado? Me he sentido enamorado de muy poquitas, pero evidentemente, Sandra y Fabiola están las primeras en la lista".
"Soy más básico que un mechero": las razones de la ruptura
Preguntado por el motivo del final de aquella relación, Bertín ha señalado hacia sí mismo. Pese a que la convivencia era buena y "la faceta de vivir con Fabiola era fantástica", asegura que se rompió porque "las circunstancias de la vida son las que son y porque yo soy completamente distinto en la mayoría de las cosas. Soy muy complicado para convivir".
Su autorretrato no deja lugar a dudas: "Soy más básico que un mechero. Me gustan las cosas normales, no salgo por las noches, a las diez estoy acostado, me levanto a las seis de la mañana y me gusta el campo. Eso no tiene mucho glamour. Para la gente que quiere vivir en una ciudad, yo no sirvo. Hay muchas cosas", ha reflexionado.
También se ha emocionado al recordar a la jerezana Sandra Domecq, madre de sus hijas Alejandra, Eugenia y Claudia, fallecida a causa de un cáncer en 2004. Fue su "amor de juventud" y está convencido de que su relación habría durado de haberse conocido más tarde: "Teníamos 21 años cuando nos casamos, aún no habíamos vivido nada... seguiríamos juntos si nos hubiésemos casado más tarde. Era la tía más cachonda y divertida, una loca maravillosa. Yo me moría por ella y por eso me casé con ella", ha añadido, revelando que pese a la separación la jerezana fue su mejor amiga hasta el final.
Por último, ha presumido de la buena relación que mantiene con Gabriela Guillén por el hijo que tienen en común, David, de dos años, y ha adelantado una noticia: ya ultima los detalles del primer encuentro entre sus hijas y su hermanito. "El niño es muy cariñoso, muy gracioso, un amor. Le veo mucho y estoy organizando una reunión con mis hijas en los próximos días", ha explicado. Eso sí, ha puntualizado las palabras de la paraguaya, que aseguró que siempre le decía que era el amor de su vida: "Yo no recuerdo habérselo dicho. Si lo hubiera sido estaríamos juntos. Era una relación estupenda pero se paró y se acabó".
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