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Samuel Vázquez, portavoz nacional de Seguridad de Vox: "El policía no tiene respaldo jurídico para disparar antes de que lo asesinen"

Vázquez reclama más respaldo jurídico para los agentes, denuncia el abandono policial en el Campo de Gibraltar y alerta sobre el narcotráfico, la inmigración ilegal y la situación de Ceuta

  • Samuel Vázquez, portavoz nacional de seguridad e inmigración de VOX, días atrás en Algeciras.

Pregunta. ¿Qué se encuentra un policía cuando lo destinan al Campo de Gibraltar? ¿Qué cree que no ve el resto de España sobre la dimensión real del problema que hay en este punto de la provincia de Cádiz?

Respuesta. El problema que tiene este destino es que es un destino más peligroso que el resto de los destinos. Pero además, no hay ningún incentivo para quedarse aquí. Es decir, si vas a cobrar lo mismo y se te va a tratar igual, pero vas a estar mucho más expuesto a la muerte, muchísimos agentes, sobre todo los que no son de aquí y están destinados aquí, deciden irse. Eso hace que normalmente las plantillas que luchan contra el narco sean plantillas muy jóvenes, que es exactamente lo contrario de lo que se necesita en esta lucha contra grupos criminales de esta naturaleza. No hay Zona de Especial Singularidad; por no haber, no hay ni siquiera profesión de riesgo siendo Policía o Guardia Civil. Y sobre todo, que es lo que más afecta a los policías aquí destinados, no hay reglas de enfrentamiento que nos den seguridad jurídica para no tener miedo a disparar antes de que nos asesinen. Y eso es algo fundamental, porque si te pagan mal y te pagan poco, y encima te dejan a los pies de los caballos, pues mucha gente decide irse.

P. ¿Estamos perdiendo entonces esa batalla contra el narcotráfico?

R. Estamos perdiendo esa batalla. Llevamos décadas perdiendo esa batalla en Occidente contra el narcotráfico. Pero hubo una vez —no hablo a nivel español, hablo a nivel europeo—, que empezamos a ganar. Esa vez se llamó OCON-Sur, y fue la primera estrategia que desplegaba ese grupo. Fue la primera vez en décadas que un país europeo podía afirmar que estaba empezando a ganar la batalla contra el narco. Cuando eso estaba sucediendo, llegó Marlaska, llegó su dirección, sus direcciones generales, la de la Guardia Civil y la de la Policía Nacional, y decidieron cerrar OCON-Sur.

  • Samuel Vázquez, portavoz nacional de Vox de Seguridad e Inmigración.
  • MANUEL JAVIER PATINO

P. Recientemente, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, reclamaba recuperarlo. ¿Qué hacía OCON-Sur que hoy no se haga? ¿Realmente recuperarla cambiaría las cosas?

R. Absolutamente. Mire, el método tradicional, antes y después de OCON-Sur, son las grandes incautaciones, generalmente por chivatazos de otros gobiernos. Tú vas, paras un barco, coges las toneladas, el delegado del Gobierno está muy contento porque se hace la foto, el director general también está muy contento porque se hace foto, el ministro igual y además hay varios mandos que se reparten medallas y ascensos. Pero si incautamos 50 toneladas de droga, por la otra playa están entrando 500. Somos un coladero. ¿Qué hacía OCON-Sur? OCON-Sur hacía una cosa que le diferenciaba del resto: no solo iba a las incautaciones, que también, sino que intentaba llegar a la cabeza de la hidra. Y para llegar a la cabeza de la hidra tienes que seguir el dinero. Todo el mundo sabe que si sigues la droga llegas a los camellos, pero si sigues el dinero, solo Dios sabe dónde llegas. ¿A dónde estaría llegando OCON-Sur para que lo cerraran con tanta premura?

P. Claro, porque cuando hablamos del narcotráfico ya no es solo de la droga en sí, estamos hablando de organizaciones que blanquean millones de euros. ¿Estamos atacando entonces suficientemente ese dinero del narcotráfico o todavía estamos demasiado centrados en incautar la droga y detener a sus integrantes?

R. No, no estamos centrados en lo que hay que centrarse, que es lo que tú has dicho. Y aquí ahora mismo, después de OCON-Sur, todos los esfuerzos se centran en las grandes incautaciones, que efectivamente dan fotos, dan prensa, dan publicidad, dan caché si los sabes vender a a ciertos gobiernos y a ciertos personajes. Pero la realidad es que, por mucho que incautemos droga, va a seguir entrando, entrando y entrando. Pero no es ahí donde está la solución, no lo ha estado nunca, porque si la solución está en hacer incautaciones, los países occidentales llevan ya décadas y décadas. Y en esto que se ha venido a llamar "guerra contra la droga" —que es una mentira, porque las guerras acaban y esta no parece acabar nunca—,siempre hemos ido por detrás y siempre hemos ido perdiendo. Los resultados son evidentes. No es ese el método, no es esa la estrategia. ¿Por qué hemos vuelto a ese método? Pues habrá que ver qué intereses y de quiénes para volver a ese método.

P. Además del problema del Campo de Gibraltar, cada vez las organizaciones están utilizando otra vía, que es la del Guadalquivir. No sé si estamos llegando otra vez tarde al problema, como ocurrió en su día en el Campo de Gibraltar.

R. Sí, exactamente. Estamos llegando tarde porque ellos siempre van un pasito por delante y nosotros no tenemos ni los medios, ni los recursos humanos, ni la tecnología, para poder adaptarnos a ellos, para poder hacer planes de prevención. Cuando logremos de alguna manera, gracias al esfuerzo de los agentes sobre el terreno, cerrar esa vía, encontrarán otra. Hay que entender además una cosa bastante grave que la gente yo creo que todavía no entiende: lo primero que hace el crimen organizado cuando quiere ocupar un territorio es destrozar la economía local de ese territorio, para que toda la economía dependa directa o indirectamente de su negocio. Eso es un chantaje al que sometemos a ciertas poblaciones que es inaceptable. Hay que ofrecerles alternativas a nuestros jóvenes para ser algo en la vida, para tener un proyecto de futuro que no pase por coger una lancha, pegar dos viajes y llenarse los bolsillos de dinero.

P. Hablemos de los policías y de la Guardia Civil, que son los que están en primera línea frente a estas organizaciones. ¿El Gobierno está protegiendo y respaldando suficientemente a sus cuerpos y fuerzas de seguridad, en este caso aquí en la provincia de Cádiz?

R. El Gobierno nos está dejando a los pies de los caballos en todo tiempo y lugar, siempre. Ni siquiera las muertes de David y Miguel Ángel (los guardias civiles que murieron tras ser arrollados por una narcolancha en 2024 en Barbate), ni los arrollamientos con resultado de lesiones graves o tiroteos con resultado de invalidez para algunos de mis compañeros en el litoral de Andalucía no han cambiado ni una estrategia. No cambia nada porque lo mínimo y lo primero que hay que pedir, que nosotros ya lo pedimos en el Congreso de los Diputados, son reglas de enfrentamiento.

Las reglas de enfrentamiento son las que dan la seguridad jurídica al policía para no tener miedo a disparar antes de que le maten, que eso es lo que hay hoy en día. Y si no han sido capaces de establecer eso después de las muertes que hemos vivido, después de los tiroteos y los atropellos que continúan dándose a día de hoy y que han dejado ya fuera de servicio a varios de mis compañeros, ¿cómo podemos confiar en este Gobierno para nada? Este Gobierno está a lo suyo: a proteger sus discursos políticos, las estructuras de poder, que es a lo que se dedican todos los mandos escogidos por libre designación, que ellos mismos escogen a dedo, tanto políticos como mandos de la cúspide de la pirámide policial.

  • Samuel Vázquez, en el centro de la imagen, junto a Manuel Gavira, días atrás durante su reunión en Algeciras con sindicatos policiales.
  • MANUEL JAVIER PATINO

P. ¿Lo están denunciando?

R. Esto ya estamos hartos de denunciarlo los sindicatos y asociaciones, y yo me uno a esa denuncia. Hay que despolitizar las cúpulas policiales, despolitizarlas tanto en sus mandos civiles, porque no podemos tener un director general de la Policía y una directora general de la Guardia Civil analfabetos en ciencia policial. Y tampoco esos dos analfabetos pueden escoger por libre designación a los 50 cargos más importantes de ambos cuerpos. Así que hay que despolitizar la Policía.

P. Entonces, usted que lleva años defendiendo otro modelo policial, si tuviera que señalar una sola reforma estructural que necesita ahora mismo la Policía Nacional y la Guardia Civil, ¿cuál sería?

R. Ahora mismo, los procesos de liderazgo. Es aproximadamente un tercio de nuestro trabajo en Una Policía para el Siglo XXI: transformar todos los procesos de liderazgo, es decir, la provisión de altos mandos que generan estrategias. Eso es fundamental, porque si no, en cuerpos jerarquizados, si no despolitizas la cúspide, es imposible trabajar con un mínimo de profesionalidad. Cuando llegó este Gobierno, cambió tal número de mandos, tanto superiores como intermedios, que lo llamaron "la gran purga". Pero nosotros no podemos depender de purgas de políticos, lo siento. Así que lo primero que hay que abordar son los procesos de liderazgo para encontrar líderes profesionales basados en el mérito, la capacidad y la antigüedad operativa, y eliminar casi en un 90% la libre designación.

P. Vamos a hablar de Ceuta. A raíz de la noticia de los documentos desclasificados días atrás que revelan que el CNI avisó de la masiva entrada en Ceuta de migrantes, ¿cómo es posible que existiendo esta información no se haya evitado este problema? ¿Qué ha fallado?

R. El CNI y los servicios de inteligencia militar hicieron su trabajo. Los servicios de información de Policía Nacional y Guardia Civil hicieron su trabajo. Y el Gobierno de Marruecos y el Gobierno de España también hicieron su trabajo; el problema es que los intereses parecen ser que eran opuestos. Lo que ha fallado es lo que falla siempre: el Gobierno. Los profesionales hicieron lo que tenían que hacer, hicieron los informes, –ya sean verbales, ya sean telefónicos, ya sean escritos– que son advertencias, son avisos. Y el único que no hizo absolutamente nada fue el Gobierno de España, rehén del Gobierno de Marruecos, que es el que ha propiciado esta invasión.

P. ¿Marruecos sigue siendo un socio fiable para España?

R. No. ¿Cómo va a ser un socio fiable para España un Gobierno que permite o alienta lo que ha pasado? Que incluso hemos visto a policías marroquíes dirigiendo a la gente sin importarles sus vidas. Esto no puede ser un socio fiable. Este es un socio que nos chantajea permanentemente por la cobardía del Gobierno. De momento vamos a decir cobardía, porque no sabemos la información que tendrán los teléfonos del Gobierno que lograron captar los servicios secretos marroquíes. Por eso digo que igual es algo más que cobardía, igual es un chantaje puro y duro a nuestro Gobierno. Pero no es un socio fiable, claro que no.

P. ¿Cambiaría usted la relación con Marruecos?

R. Absolutamente. Además, no solo España. Yo creo que en esto deberíamos acompañar al resto del Mediterráneo. En una Italia con Meloni, en una Francia con Le Pen –que será pronto–, y en una España con Abascal –que también será–, las relaciones del Mediterráneo con Marruecos tienen que ser totalmente diferentes. Es decir, nosotros tenemos unas relaciones comerciales que están haciendo prosperar a Marruecos, y esas relaciones comerciales deben pararse si Marruecos sigue haciendo lo que está haciendo en términos de inmigración. Es decir, utilizar a los inmigrantes como chantaje, como bolsas de personas que nos mandan para luego decir "si quieres que cierre el grifo tienes que darme esto, esto y esto".

Ante tipos así, ante gobiernos así, uno no puede ser ni cobarde ni transigente, lo que se tiene que ser es firme. Y si hay que romper relaciones se rompen relaciones, y hacer lo que sea necesario para proteger a tu país, porque tú te debes a España y a los intereses de los españoles. Y por lo tanto, el país que quiera colaborar con nosotros y beneficie a los intereses de los españoles, pues perfecto, habrá que establecer relaciones con ellos. Y el que perjudique a los intereses de los españoles tendrá que vernos de una manera muy distinta.

  • Samuel Vázquez, tras su reunión en Algeciras, hace unos días.
  • MANUEL JAVIER PATINO

P. ¿Le preocupa que pueda repetirse una entrada masiva en Ceuta o que haya una en Melilla?

R. Sí, sí, me preocupa bastante que pueda repetirse. El Gobierno de Marruecos ha utilizado escudos humanos, ha utilizado un chantaje de 70, 80, 90.000 personas, que era evidente que iban a entrar y salir, y de hecho lo hicieron en las primeras 72 horas. Pero dentro de esas personas, nos colaron a otras tantas que todavía no sabemos cuántos miles son. Esos no se han dado la vuelta y es evidente que tienen un objetivo. El futuro nos dirá cuál es, pero de momento ya se ve que claramente está erosionando la convivencia en Ceuta, lo que además puede invitar a muchas familias españolas a abandonar la ciudad autónoma y que se queden ellos en mayoría. Lo que sería de facto una rendición de la ciudad y sería mucho más fácil para el cobarde de Pedro Sánchez entregarla en esas circunstancias. Así que, ¿que pueda haber una segunda oleada que agregue más presión a esto? Claro que lo temo, claro que tengo miedo. Ojalá nunca llegue a suceder y, si eso llega a pasar, que quienes vigilan la valla, quienes vigilan el muro, no sean estos corruptos.

P. Usted lleva años hablando de la gravedad de la crisis migratoria en España y colocaba tanto al PP como al PSOE entre los “responsables de estas políticas de fronteras abiertas”. La pregunta es un poco jugar a política ficción, pero después de lo que hemos vivido en Ceuta, ¿cree que una situación como la de este verano habría ocurrido igual si el PP hubiera estado al frente del Gobierno?

R. Yo lo que creo son los hechos, los actos. Es decir, la política migratoria del siglo XXI en Europa es una política dirigida desde la Unión Europea. En la Unión Europea manda el PP y la ha pactado siempre con el PSOE, siempre. De hecho, el discurso de los diferentes PP nacionales ha sido casi igual que el del PSOE, hasta que hace poco tiempo hemos visto cómo se viraba en ese discurso por parte del Partido Popular copiando literalmente frases de Vox e ideas de Vox. Bienvenidos, aunque lleguen tarde y mal.

Yo llevo muchos años dando conferencias y ya avisé hace años de que todos cambiarían el mensaje en lo relativo a inmigración ilegal y a procesos migratorios de esta naturaleza descontrolados. Todos cambiarían el mensaje. Lamentablemente, dije desde hace años, no lo harían cuando subiesen las violaciones a niñas, lo harían cuando bajase la intención de voto. Eso es lo que estamos viendo en muchos gobiernos, no solo de derechas sino también de izquierdas, en algunos partidos europeos. Están asumiendo ya lo que deberíamos haber asumido hace 10 ó 15 años. Y cuánta muerte, y cuánto dolor, y cuántas agresiones sexuales, y cuántos homicidios habríamos evitado.

P. Usted es muy crítico también con las estadísticas de criminalidad que aporta el Ministerio del Interior porque asegura que pone al mismo nivel delitos de una gravedad completamente distinta. ¿La forma en la que el Estado mide la delincuencia oculta un problema de seguridad mayor en España?

R. El sistema estadístico de la criminalidad es una estafa, una vergüenza y un engaño masivo a la ciudadanía. En nuestro sistema estadístico de la criminalidad, en tu ciudad pueden triplicarse las violaciones, triplicarse los homicidios, triplicarse los secuestros, pero si bajan un 3% los hurtos, el balance da negativo. Y el concejal te dice que como ese balance da negativo la ciudad es más segura, el director general o el subdelegado del Gobierno dicen lo mismo, y el ministro dice lo mismo. Pero es una patraña y es una mentira. Y por otro lado, en España tenemos un aumento del 275% en agresiones sexuales con penetración anal, vaginal u oral desde el año 2017, año anterior a la llegada de Marlaska. No hay balance ni mentira que pueda ocultar un dato de esa gravedad.

P. ¿El incremento de la criminalidad viene relacionado con la inmigración ilegal, según su punto de vista?

R. Yo soy experto en sociología criminal. Nosotros hemos hecho mucho modelo comparado en Europa de lo que había pasado, por eso sabíamos lo que iba a pasar aquí, llevamos 10 años anunciándolo. En todos los países europeos donde se han dado procesos de inmigración ilegal descontrolada han aumentado los índices de criminalidad violenta exponencialmente: Francia, Bélgica, Suecia, Inglaterra… En todos. Y ahora lo estamos viviendo aquí. De la misma manera que prácticamente el 80% de los delitos violentos en la década de los 80 estaban relacionados con la heroína, y según fue desapareciendo su consumo en los años 90 fue bajando la criminalidad violenta, en el siglo XXI no hay heroína, por lo tanto hay que preguntarse qué ha hecho volver a subir exponencialmente la criminalidad violenta. Y solo tenemos una cosa diferente de lo que hemos hecho estos últimos 10 años a lo que hacíamos a finales de los 80, que es permitir una inmigración descontrolada, masiva, desbordada, procesos de inmigración ilegal descontrolados y desbordados. Todos los países que han permitido eso han vivido una nueva realidad criminal y España ya está en esa nueva realidad criminal.

  • Samuel Vázquez, portavoz nacional de Seguridad e Inmigración de Vox.
  • MANUEL JAVIER PATINO

P. Ha sido absuelto recientemente de un delito electoral. ¿Cree que un policía en activo debe tener límites especiales a la hora de participar en política o considera que se restringieron injustamente sus derechos?

R. Efectivamente he sido absuelto por algo evidente. Yo soy presidente de una asociación prescriptora de ciencia policial, que ni siquiera es un sindicato, es una asociación civil que aúna policías de todos los cuerpos, civiles, criminólogos o miembros de la seguridad privada. Como presidente de esta asociación voy allí donde me llaman y hablo de ciencia policial. ¿De qué voy a hablar? ¿De física cuántica? Lo que no puede ser es que me persigan por hablar de ciencia policial, por hablar de seguridad, de modelo policial, de índices de criminalidad, cuando llevo una década hablando en universidades, hablando en platós de televisión, hablando en asambleas parlamentarias, en la Unión Europea, hablando en todos los sitios donde me han llamado. El problema es que mi discurso revelaba todas las mentiras de su discurso y por eso me persiguieron por tierra, mar y aire. Pero no tiene ningún sentido que en un modelo policial tan politizado como este, el presidente de una asociación prescriptora de ciencia policial no pueda criticar públicamente esa politización.

P. Si el día de mañana Vox gobierna, ¿cuáles serían las dos o tres primeras medidas concretas que pondrían en marcha para mejorar la seguridad en España?

R. La primera ya se la he dicho antes, cambiar los procesos de liderazgo, es decir, encontrar una cúspide de pirámide profesional y no politizada, volver al mérito, capacidad y antigüedad, eso es fundamental. Lo segundo, una transformación del modelo operativo. Tenemos una nueva realidad criminal, pero seguimos teniendo un modelo que se enfrenta a lo que eran El Torete y El Vaquilla en los años 80, cuando esos tipos de delincuentes ya no existen. Precisamente cuando las bandas criminales son cada vez más internacionales, nuestro modelo cada vez se atomiza más en cuerpos autonómicos, provinciales, y eso no tiene ningún sentido. Entonces, el esquema operativo también hay que transformarlo y crear grupos especiales. Y tercero, aunque eso costaría más porque se necesitan cambiar muchas leyes, sería el modelo estructural. Es decir, que todos los policías de España dependan de una única persona. Hay una cosa que es evidente y que lo sabe cualquier policía: si la información no la distribuyes, la información no distribuida no se convierte en inteligencia.Y cuando no tienes inteligencia es cuando nos explotan los trenes o cuando nos arrollan por Las Ramblas. Necesitamos que la información se distribuya para luchar contra la nueva realidad criminal basándonos en inteligencia.

Pregunta. ¿Qué se encuentra un policía cuando lo destinan al Campo de Gibraltar? ¿Qué cree que no ve el resto de España sobre la dimensión real del problema que hay en este punto de la provincia de Cádiz?

Respuesta. El problema que tiene este destino es que es un destino más peligroso que el resto de los destinos. Pero además, no hay ningún incentivo para quedarse aquí. Es decir, si vas a cobrar lo mismo y se te va a tratar igual, pero vas a estar mucho más expuesto a la muerte, muchísimos agentes, sobre todo los que no son de aquí y están destinados aquí, deciden irse. Eso hace que normalmente las plantillas que luchan contra el narco sean plantillas muy jóvenes, que es exactamente lo contrario de lo que se necesita en esta lucha contra grupos criminales de esta naturaleza. No hay Zona de Especial Singularidad; por no haber, no hay ni siquiera profesión de riesgo siendo Policía o Guardia Civil. Y sobre todo, que es lo que más afecta a los policías aquí destinados, no hay reglas de enfrentamiento que nos den seguridad jurídica para no tener miedo a disparar antes de que nos asesinen. Y eso es algo fundamental, porque si te pagan mal y te pagan poco, y encima te dejan a los pies de los caballos, pues mucha gente decide irse.

P. ¿Estamos perdiendo entonces esa batalla contra el narcotráfico?

R. Estamos perdiendo esa batalla. Llevamos décadas perdiendo esa batalla en Occidente contra el narcotráfico. Pero hubo una vez —no hablo a nivel español, hablo a nivel europeo—, que empezamos a ganar. Esa vez se llamó OCON-Sur, y fue la primera estrategia que desplegaba ese grupo. Fue la primera vez en décadas que un país europeo podía afirmar que estaba empezando a ganar la batalla contra el narco. Cuando eso estaba sucediendo, llegó Marlaska, llegó su dirección, sus direcciones generales, la de la Guardia Civil y la de la Policía Nacional, y decidieron cerrar OCON-Sur.

  • Samuel Vázquez, portavoz nacional de Vox de Seguridad e Inmigración.
  • MANUEL JAVIER PATINO

P. Recientemente, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, reclamaba recuperarlo. ¿Qué hacía OCON-Sur que hoy no se haga? ¿Realmente recuperarla cambiaría las cosas?

R. Absolutamente. Mire, el método tradicional, antes y después de OCON-Sur, son las grandes incautaciones, generalmente por chivatazos de otros gobiernos. Tú vas, paras un barco, coges las toneladas, el delegado del Gobierno está muy contento porque se hace la foto, el director general también está muy contento porque se hace foto, el ministro igual y además hay varios mandos que se reparten medallas y ascensos. Pero si incautamos 50 toneladas de droga, por la otra playa están entrando 500. Somos un coladero. ¿Qué hacía OCON-Sur? OCON-Sur hacía una cosa que le diferenciaba del resto: no solo iba a las incautaciones, que también, sino que intentaba llegar a la cabeza de la hidra. Y para llegar a la cabeza de la hidra tienes que seguir el dinero. Todo el mundo sabe que si sigues la droga llegas a los camellos, pero si sigues el dinero, solo Dios sabe dónde llegas. ¿A dónde estaría llegando OCON-Sur para que lo cerraran con tanta premura?

P. Claro, porque cuando hablamos del narcotráfico ya no es solo de la droga en sí, estamos hablando de organizaciones que blanquean millones de euros. ¿Estamos atacando entonces suficientemente ese dinero del narcotráfico o todavía estamos demasiado centrados en incautar la droga y detener a sus integrantes?

R. No, no estamos centrados en lo que hay que centrarse, que es lo que tú has dicho. Y aquí ahora mismo, después de OCON-Sur, todos los esfuerzos se centran en las grandes incautaciones, que efectivamente dan fotos, dan prensa, dan publicidad, dan caché si los sabes vender a a ciertos gobiernos y a ciertos personajes. Pero la realidad es que, por mucho que incautemos droga, va a seguir entrando, entrando y entrando. Pero no es ahí donde está la solución, no lo ha estado nunca, porque si la solución está en hacer incautaciones, los países occidentales llevan ya décadas y décadas. Y en esto que se ha venido a llamar "guerra contra la droga" —que es una mentira, porque las guerras acaban y esta no parece acabar nunca—,siempre hemos ido por detrás y siempre hemos ido perdiendo. Los resultados son evidentes. No es ese el método, no es esa la estrategia. ¿Por qué hemos vuelto a ese método? Pues habrá que ver qué intereses y de quiénes para volver a ese método.

P. Además del problema del Campo de Gibraltar, cada vez las organizaciones están utilizando otra vía, que es la del Guadalquivir. No sé si estamos llegando otra vez tarde al problema, como ocurrió en su día en el Campo de Gibraltar.

R. Sí, exactamente. Estamos llegando tarde porque ellos siempre van un pasito por delante y nosotros no tenemos ni los medios, ni los recursos humanos, ni la tecnología, para poder adaptarnos a ellos, para poder hacer planes de prevención. Cuando logremos de alguna manera, gracias al esfuerzo de los agentes sobre el terreno, cerrar esa vía, encontrarán otra. Hay que entender además una cosa bastante grave que la gente yo creo que todavía no entiende: lo primero que hace el crimen organizado cuando quiere ocupar un territorio es destrozar la economía local de ese territorio, para que toda la economía dependa directa o indirectamente de su negocio. Eso es un chantaje al que sometemos a ciertas poblaciones que es inaceptable. Hay que ofrecerles alternativas a nuestros jóvenes para ser algo en la vida, para tener un proyecto de futuro que no pase por coger una lancha, pegar dos viajes y llenarse los bolsillos de dinero.

P. Hablemos de los policías y de la Guardia Civil, que son los que están en primera línea frente a estas organizaciones. ¿El Gobierno está protegiendo y respaldando suficientemente a sus cuerpos y fuerzas de seguridad, en este caso aquí en la provincia de Cádiz?

R. El Gobierno nos está dejando a los pies de los caballos en todo tiempo y lugar, siempre. Ni siquiera las muertes de David y Miguel Ángel (los guardias civiles que murieron tras ser arrollados por una narcolancha en 2024 en Barbate), ni los arrollamientos con resultado de lesiones graves o tiroteos con resultado de invalidez para algunos de mis compañeros en el litoral de Andalucía no han cambiado ni una estrategia. No cambia nada porque lo mínimo y lo primero que hay que pedir, que nosotros ya lo pedimos en el Congreso de los Diputados, son reglas de enfrentamiento.

Las reglas de enfrentamiento son las que dan la seguridad jurídica al policía para no tener miedo a disparar antes de que le maten, que eso es lo que hay hoy en día. Y si no han sido capaces de establecer eso después de las muertes que hemos vivido, después de los tiroteos y los atropellos que continúan dándose a día de hoy y que han dejado ya fuera de servicio a varios de mis compañeros, ¿cómo podemos confiar en este Gobierno para nada? Este Gobierno está a lo suyo: a proteger sus discursos políticos, las estructuras de poder, que es a lo que se dedican todos los mandos escogidos por libre designación, que ellos mismos escogen a dedo, tanto políticos como mandos de la cúspide de la pirámide policial.

  • Samuel Vázquez, en el centro de la imagen, junto a Manuel Gavira, días atrás durante su reunión en Algeciras con sindicatos policiales.
  • MANUEL JAVIER PATINO

P. ¿Lo están denunciando?

R. Esto ya estamos hartos de denunciarlo los sindicatos y asociaciones, y yo me uno a esa denuncia. Hay que despolitizar las cúpulas policiales, despolitizarlas tanto en sus mandos civiles, porque no podemos tener un director general de la Policía y una directora general de la Guardia Civil analfabetos en ciencia policial. Y tampoco esos dos analfabetos pueden escoger por libre designación a los 50 cargos más importantes de ambos cuerpos. Así que hay que despolitizar la Policía.

P. Entonces, usted que lleva años defendiendo otro modelo policial, si tuviera que señalar una sola reforma estructural que necesita ahora mismo la Policía Nacional y la Guardia Civil, ¿cuál sería?

R. Ahora mismo, los procesos de liderazgo. Es aproximadamente un tercio de nuestro trabajo en Una Policía para el Siglo XXI: transformar todos los procesos de liderazgo, es decir, la provisión de altos mandos que generan estrategias. Eso es fundamental, porque si no, en cuerpos jerarquizados, si no despolitizas la cúspide, es imposible trabajar con un mínimo de profesionalidad. Cuando llegó este Gobierno, cambió tal número de mandos, tanto superiores como intermedios, que lo llamaron "la gran purga". Pero nosotros no podemos depender de purgas de políticos, lo siento. Así que lo primero que hay que abordar son los procesos de liderazgo para encontrar líderes profesionales basados en el mérito, la capacidad y la antigüedad operativa, y eliminar casi en un 90% la libre designación.

P. Vamos a hablar de Ceuta. A raíz de la noticia de los documentos desclasificados días atrás que revelan que el CNI avisó de la masiva entrada en Ceuta de migrantes, ¿cómo es posible que existiendo esta información no se haya evitado este problema? ¿Qué ha fallado?

R. El CNI y los servicios de inteligencia militar hicieron su trabajo. Los servicios de información de Policía Nacional y Guardia Civil hicieron su trabajo. Y el Gobierno de Marruecos y el Gobierno de España también hicieron su trabajo; el problema es que los intereses parecen ser que eran opuestos. Lo que ha fallado es lo que falla siempre: el Gobierno. Los profesionales hicieron lo que tenían que hacer, hicieron los informes, –ya sean verbales, ya sean telefónicos, ya sean escritos– que son advertencias, son avisos. Y el único que no hizo absolutamente nada fue el Gobierno de España, rehén del Gobierno de Marruecos, que es el que ha propiciado esta invasión.

P. ¿Marruecos sigue siendo un socio fiable para España?

R. No. ¿Cómo va a ser un socio fiable para España un Gobierno que permite o alienta lo que ha pasado? Que incluso hemos visto a policías marroquíes dirigiendo a la gente sin importarles sus vidas. Esto no puede ser un socio fiable. Este es un socio que nos chantajea permanentemente por la cobardía del Gobierno. De momento vamos a decir cobardía, porque no sabemos la información que tendrán los teléfonos del Gobierno que lograron captar los servicios secretos marroquíes. Por eso digo que igual es algo más que cobardía, igual es un chantaje puro y duro a nuestro Gobierno. Pero no es un socio fiable, claro que no.

P. ¿Cambiaría usted la relación con Marruecos?

R. Absolutamente. Además, no solo España. Yo creo que en esto deberíamos acompañar al resto del Mediterráneo. En una Italia con Meloni, en una Francia con Le Pen –que será pronto–, y en una España con Abascal –que también será–, las relaciones del Mediterráneo con Marruecos tienen que ser totalmente diferentes. Es decir, nosotros tenemos unas relaciones comerciales que están haciendo prosperar a Marruecos, y esas relaciones comerciales deben pararse si Marruecos sigue haciendo lo que está haciendo en términos de inmigración. Es decir, utilizar a los inmigrantes como chantaje, como bolsas de personas que nos mandan para luego decir "si quieres que cierre el grifo tienes que darme esto, esto y esto".

Ante tipos así, ante gobiernos así, uno no puede ser ni cobarde ni transigente, lo que se tiene que ser es firme. Y si hay que romper relaciones se rompen relaciones, y hacer lo que sea necesario para proteger a tu país, porque tú te debes a España y a los intereses de los españoles. Y por lo tanto, el país que quiera colaborar con nosotros y beneficie a los intereses de los españoles, pues perfecto, habrá que establecer relaciones con ellos. Y el que perjudique a los intereses de los españoles tendrá que vernos de una manera muy distinta.

  • Samuel Vázquez, tras su reunión en Algeciras, hace unos días.
  • MANUEL JAVIER PATINO

P. ¿Le preocupa que pueda repetirse una entrada masiva en Ceuta o que haya una en Melilla?

R. Sí, sí, me preocupa bastante que pueda repetirse. El Gobierno de Marruecos ha utilizado escudos humanos, ha utilizado un chantaje de 70, 80, 90.000 personas, que era evidente que iban a entrar y salir, y de hecho lo hicieron en las primeras 72 horas. Pero dentro de esas personas, nos colaron a otras tantas que todavía no sabemos cuántos miles son. Esos no se han dado la vuelta y es evidente que tienen un objetivo. El futuro nos dirá cuál es, pero de momento ya se ve que claramente está erosionando la convivencia en Ceuta, lo que además puede invitar a muchas familias españolas a abandonar la ciudad autónoma y que se queden ellos en mayoría. Lo que sería de facto una rendición de la ciudad y sería mucho más fácil para el cobarde de Pedro Sánchez entregarla en esas circunstancias. Así que, ¿que pueda haber una segunda oleada que agregue más presión a esto? Claro que lo temo, claro que tengo miedo. Ojalá nunca llegue a suceder y, si eso llega a pasar, que quienes vigilan la valla, quienes vigilan el muro, no sean estos corruptos.

P. Usted lleva años hablando de la gravedad de la crisis migratoria en España y colocaba tanto al PP como al PSOE entre los “responsables de estas políticas de fronteras abiertas”. La pregunta es un poco jugar a política ficción, pero después de lo que hemos vivido en Ceuta, ¿cree que una situación como la de este verano habría ocurrido igual si el PP hubiera estado al frente del Gobierno?

R. Yo lo que creo son los hechos, los actos. Es decir, la política migratoria del siglo XXI en Europa es una política dirigida desde la Unión Europea. En la Unión Europea manda el PP y la ha pactado siempre con el PSOE, siempre. De hecho, el discurso de los diferentes PP nacionales ha sido casi igual que el del PSOE, hasta que hace poco tiempo hemos visto cómo se viraba en ese discurso por parte del Partido Popular copiando literalmente frases de Vox e ideas de Vox. Bienvenidos, aunque lleguen tarde y mal.

Yo llevo muchos años dando conferencias y ya avisé hace años de que todos cambiarían el mensaje en lo relativo a inmigración ilegal y a procesos migratorios de esta naturaleza descontrolados. Todos cambiarían el mensaje. Lamentablemente, dije desde hace años, no lo harían cuando subiesen las violaciones a niñas, lo harían cuando bajase la intención de voto. Eso es lo que estamos viendo en muchos gobiernos, no solo de derechas sino también de izquierdas, en algunos partidos europeos. Están asumiendo ya lo que deberíamos haber asumido hace 10 ó 15 años. Y cuánta muerte, y cuánto dolor, y cuántas agresiones sexuales, y cuántos homicidios habríamos evitado.

P. Usted es muy crítico también con las estadísticas de criminalidad que aporta el Ministerio del Interior porque asegura que pone al mismo nivel delitos de una gravedad completamente distinta. ¿La forma en la que el Estado mide la delincuencia oculta un problema de seguridad mayor en España?

R. El sistema estadístico de la criminalidad es una estafa, una vergüenza y un engaño masivo a la ciudadanía. En nuestro sistema estadístico de la criminalidad, en tu ciudad pueden triplicarse las violaciones, triplicarse los homicidios, triplicarse los secuestros, pero si bajan un 3% los hurtos, el balance da negativo. Y el concejal te dice que como ese balance da negativo la ciudad es más segura, el director general o el subdelegado del Gobierno dicen lo mismo, y el ministro dice lo mismo. Pero es una patraña y es una mentira. Y por otro lado, en España tenemos un aumento del 275% en agresiones sexuales con penetración anal, vaginal u oral desde el año 2017, año anterior a la llegada de Marlaska. No hay balance ni mentira que pueda ocultar un dato de esa gravedad.

P. ¿El incremento de la criminalidad viene relacionado con la inmigración ilegal, según su punto de vista?

R. Yo soy experto en sociología criminal. Nosotros hemos hecho mucho modelo comparado en Europa de lo que había pasado, por eso sabíamos lo que iba a pasar aquí, llevamos 10 años anunciándolo. En todos los países europeos donde se han dado procesos de inmigración ilegal descontrolada han aumentado los índices de criminalidad violenta exponencialmente: Francia, Bélgica, Suecia, Inglaterra… En todos. Y ahora lo estamos viviendo aquí. De la misma manera que prácticamente el 80% de los delitos violentos en la década de los 80 estaban relacionados con la heroína, y según fue desapareciendo su consumo en los años 90 fue bajando la criminalidad violenta, en el siglo XXI no hay heroína, por lo tanto hay que preguntarse qué ha hecho volver a subir exponencialmente la criminalidad violenta. Y solo tenemos una cosa diferente de lo que hemos hecho estos últimos 10 años a lo que hacíamos a finales de los 80, que es permitir una inmigración descontrolada, masiva, desbordada, procesos de inmigración ilegal descontrolados y desbordados. Todos los países que han permitido eso han vivido una nueva realidad criminal y España ya está en esa nueva realidad criminal.

  • Samuel Vázquez, portavoz nacional de Seguridad e Inmigración de Vox.
  • MANUEL JAVIER PATINO

P. Ha sido absuelto recientemente de un delito electoral. ¿Cree que un policía en activo debe tener límites especiales a la hora de participar en política o considera que se restringieron injustamente sus derechos?

R. Efectivamente he sido absuelto por algo evidente. Yo soy presidente de una asociación prescriptora de ciencia policial, que ni siquiera es un sindicato, es una asociación civil que aúna policías de todos los cuerpos, civiles, criminólogos o miembros de la seguridad privada. Como presidente de esta asociación voy allí donde me llaman y hablo de ciencia policial. ¿De qué voy a hablar? ¿De física cuántica? Lo que no puede ser es que me persigan por hablar de ciencia policial, por hablar de seguridad, de modelo policial, de índices de criminalidad, cuando llevo una década hablando en universidades, hablando en platós de televisión, hablando en asambleas parlamentarias, en la Unión Europea, hablando en todos los sitios donde me han llamado. El problema es que mi discurso revelaba todas las mentiras de su discurso y por eso me persiguieron por tierra, mar y aire. Pero no tiene ningún sentido que en un modelo policial tan politizado como este, el presidente de una asociación prescriptora de ciencia policial no pueda criticar públicamente esa politización.

P. Si el día de mañana Vox gobierna, ¿cuáles serían las dos o tres primeras medidas concretas que pondrían en marcha para mejorar la seguridad en España?

R. La primera ya se la he dicho antes, cambiar los procesos de liderazgo, es decir, encontrar una cúspide de pirámide profesional y no politizada, volver al mérito, capacidad y antigüedad, eso es fundamental. Lo segundo, una transformación del modelo operativo. Tenemos una nueva realidad criminal, pero seguimos teniendo un modelo que se enfrenta a lo que eran El Torete y El Vaquilla en los años 80, cuando esos tipos de delincuentes ya no existen. Precisamente cuando las bandas criminales son cada vez más internacionales, nuestro modelo cada vez se atomiza más en cuerpos autonómicos, provinciales, y eso no tiene ningún sentido. Entonces, el esquema operativo también hay que transformarlo y crear grupos especiales. Y tercero, aunque eso costaría más porque se necesitan cambiar muchas leyes, sería el modelo estructural. Es decir, que todos los policías de España dependan de una única persona. Hay una cosa que es evidente y que lo sabe cualquier policía: si la información no la distribuyes, la información no distribuida no se convierte en inteligencia.Y cuando no tienes inteligencia es cuando nos explotan los trenes o cuando nos arrollan por Las Ramblas. Necesitamos que la información se distribuya para luchar contra la nueva realidad criminal basándonos en inteligencia.

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