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El vendimiador de palabras

La universidad funciona cada vez más como un partido político, al servicio de los intereses de los poderes fácticos de nuestra sociedad, los cuales se sirven de su capacidad de presión para promover a sus elegidos.

Este ecosistema del deterioro no parece presagiar nada bueno. Cerrar los ojos ante él sería, como dijo Noël Mamère, lo mismo que practicar la política del avestruz.

Tuve la fortuna de encontrarme por primera vez con la palabra conversatorio en la Fundación Caballero Bonald, el lunes pasado. En ese momento y lugar, se nombraba así, concretamente, a una mesa redonda con mujeres poetas.

La palabra pensión deriva del verbo latino pendere, “pesar”, en referencia a la ponderación del valor de una cosa en función de su peso.

No hay secretos ni intimidades, sino la verdad transparente de la desigualdad entre sexos, más allá del sexo.

Hay tiempo en singular y tiempos en plural, como estos tiempos presentes, tiempos de censura y, peor, de autocensura, en los que sólo podemos hablar del tiempo, por la imposibilidad de decir lo que se piensa, lo que se cree, lo que se sabe.

La ventana es un pasaje, es una frontera, cultural más que espacial, entre lo de fuera y lo de dentro.

Sabemos con certeza que las palabras son mucho más que palabras, pues se hacen carne.

Muchas veces parece como si, en esta ciudad del siglo XXI, el ardor de la cultura continuase siendo un derecho sólo para católicos.

Estar por encima significa tener privilegios de los que carecen quienes están por debajo: un mejor puesto de trabajo, un mejor salario, mejores condiciones de vida…

Como dijo Focílides de Mileto, el pueblo, como el fuego y como el agua, son fuerzas indomables. 

Caminar es la única opción para los vivos, retornando hacia delante, moviéndonos cada año apenas un paso del sitio donde estamos.

Sin duda hay un cierto erotismo de la inocencia que hace que consideremos a los inocentes como gente virgen, joven, inmaculada, intacta…

¿De qué tipo de unidad estamos hablando en estos días (hace meses ya) protagonizados por el “asunto catalán”?

Es un conjunto de prácticas destinadas a compartir palabras, acciones y objetos en  movimiento que sostienen una verdad indemostrable, como la de los locos. 

¿Qué función esperamos que cumplan las instituciones sociales y religiosas respecto a la indigencia? 

Rommelpot es un nombre descriptivo, que dice exactamente lo que es una zambomba:  "una maceta que produce un zumbido”.

Pasear por las calles es como leer un libro: permite conocerse a sí mismo, pero también, por la manera en que podemos movernos a pie por la ciudad, podemos conocer los pensamientos de nuestros gobernantes municipales.

Antiguamente, la palabra intramuros designaba el corazón de una ciudad fortificada. 

Patria es una palabra de significado transparente: es la tierra del padre.