La barriada de La Granja, en Jerez, afronta de nuevo un problema que sus vecinos aseguran que se ha agravado en los últimos años: la presencia masiva de ratas. Los residentes reclaman una actuación que permita controlar la proliferación de roedores y evitar que estos animales lleguen hasta el interior de los edificios y las viviendas. En redes sociales, una vecina resume el malestar con una petición directa: "A ver si hacen algo de una vez".
Los testimonios ofrecidos por residentes apuntan a distintos puntos de la barriada afectados por la presencia de estos animales. "La Granja está llena de ratas. Deberían echar algo para acabar con ellas", señala un vecino, mientras otro asegura: "Vivo en la plaza Algodonales y también hay un montón". Las quejas reflejan una situación que, según los residentes, no se limita a un punto concreto y que vuelve a aparecer con frecuencia.
Avistamientos en bloques y entrada de roedores en viviendas
Juanma relata que recientemente tuvieron que impedir que una rata accediera a uno de los edificios. "En la Ronda evitamos que entrara una en el bloque 19 el otro día. No es la primera vez que veo una. Los bajos-sótanos de la barriada están llenos", cuenta. Tesa también asegura haber tenido que enfrentarse a una situación similar y relata que el martes expulsó una rata de su cocina, en la plaza El Gastor.
Otro de los testimonios recuerda un episodio ocurrido hace tres años en el bloque 4 de la plaza Ronda. Eva recuerda que una rata entró entonces en la vivienda de su madre y mordió a su sobrino, que tenía menos de un año. "Tardaron nada en desinfectar cuando salió la noticia. "Hasta que no ocurra otra desgracia...", afirma. El recuerdo de aquel episodio forma parte de las razones por las que los residentes reclaman medidas para evitar que los roedores vuelvan a acceder a las viviendas.
El problema, según los vecinos, no sería nuevo en la barriada. La Granja arrastra desde hace años la presencia de roedores, relacionada con las características de las infraestructuras del entorno, la existencia de numerosos sumideros, la elevada densidad de población y la acumulación de residuos. Sin embargo, consideran que la situación se ha intensificado durante los últimos años, hasta el punto de reclamar una respuesta que permita reducir la presencia de ratas y evitar nuevos episodios en los edificios y viviendas.
Los testimonios coinciden así en una misma preocupación: los vecinos quieren que se actúe antes de que se produzcan nuevos incidentes. Los avistamientos en espacios comunes, bajos y sótanos, junto con los relatos de ratas que han llegado al interior de viviendas, mantienen la preocupación entre los residentes del populoso barrio jerezano.
La barriada de La Granja, en Jerez, afronta de nuevo un problema que sus vecinos aseguran que se ha agravado en los últimos años: la presencia masiva de ratas. Los residentes reclaman una actuación que permita controlar la proliferación de roedores y evitar que estos animales lleguen hasta el interior de los edificios y las viviendas. En redes sociales, una vecina resume el malestar con una petición directa: "A ver si hacen algo de una vez".
Los testimonios ofrecidos por residentes apuntan a distintos puntos de la barriada afectados por la presencia de estos animales. "La Granja está llena de ratas. Deberían echar algo para acabar con ellas", señala un vecino, mientras otro asegura: "Vivo en la plaza Algodonales y también hay un montón". Las quejas reflejan una situación que, según los residentes, no se limita a un punto concreto y que vuelve a aparecer con frecuencia.
Avistamientos en bloques y entrada de roedores en viviendas
Juanma relata que recientemente tuvieron que impedir que una rata accediera a uno de los edificios. "En la Ronda evitamos que entrara una en el bloque 19 el otro día. No es la primera vez que veo una. Los bajos-sótanos de la barriada están llenos", cuenta. Tesa también asegura haber tenido que enfrentarse a una situación similar y relata que el martes expulsó una rata de su cocina, en la plaza El Gastor.
Otro de los testimonios recuerda un episodio ocurrido hace tres años en el bloque 4 de la plaza Ronda. Eva recuerda que una rata entró entonces en la vivienda de su madre y mordió a su sobrino, que tenía menos de un año. "Tardaron nada en desinfectar cuando salió la noticia. "Hasta que no ocurra otra desgracia...", afirma. El recuerdo de aquel episodio forma parte de las razones por las que los residentes reclaman medidas para evitar que los roedores vuelvan a acceder a las viviendas.
El problema, según los vecinos, no sería nuevo en la barriada. La Granja arrastra desde hace años la presencia de roedores, relacionada con las características de las infraestructuras del entorno, la existencia de numerosos sumideros, la elevada densidad de población y la acumulación de residuos. Sin embargo, consideran que la situación se ha intensificado durante los últimos años, hasta el punto de reclamar una respuesta que permita reducir la presencia de ratas y evitar nuevos episodios en los edificios y viviendas.
Los testimonios coinciden así en una misma preocupación: los vecinos quieren que se actúe antes de que se produzcan nuevos incidentes. Los avistamientos en espacios comunes, bajos y sótanos, junto con los relatos de ratas que han llegado al interior de viviendas, mantienen la preocupación entre los residentes del populoso barrio jerezano.
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