Los sanitarios de Jerez vuelven a alzar la voz ante el aumento de las agresiones en los centros de salud
Concentración en La Granja de profesionales y sindicatos tras dos episodios de violencia verbal en este centro de Atención Primaria y otro en Montealegre.
Los profesionales sanitarios de Jerez han protagonizado este martes una nueva concentración para denunciar las agresiones que continúan registrándose en los centros de salud de la ciudad. La protesta, convocada por CSIF, se ha desarrollado en el centro de salud Manuel Blanco, en La Granja, y ha reunido a trabajadores del centro junto a representantes del Sindicato Médico, CCOO y UGT, que han reclamado un refuerzo de las medidas de seguridad y una respuesta más contundente frente a estos incidentes.
La movilización llega después de que durante la pasada semana se produjeran hasta tres episodios de agresiones verbales en instalaciones de atención primaria de Jerez. Dos de estos casos tuvieron lugar en el centro de salud de La Granja y otro en Montealegre, dependencias que, según los representantes sindicales, carecen actualmente de vigilancia de seguridad capaz de actuar como elemento disuasorio ante posibles agresores.
Otra imagen de la concentración delante del centro de salud doctor Manuel Blanco, en la barriada de La Granja.
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JUAN CARLOS TORO
Piden vigilantes para todos los centros de salud
Entre las principales demandas planteadas figura la incorporación de personal de seguridad en la totalidad de los centros sanitarios de la ciudad. Desde CSIF consideran que el Servicio Andaluz de Salud debe adoptar medidas "efectivas" para acabar con esta "lacra", además de revisar y actualizar los protocolos de actuación para garantizar una mayor protección de los profesionales durante el desempeño de su trabajo.
La representante de CSIF en Atención Primaria en Jerez, Miriam Naranjo, advierte de la preocupación creciente entre las plantillas ante la repetición de estos episodios. "Estamos llegando a un punto en el que los propios profesionales dicen 'otra vez lo mismo'. Se está normalizando algo que no se puede normalizar", una situación que, a su juicio, refleja el desgaste acumulado por los trabajadores ante la falta de soluciones definitivas.
Entrada del centro de salud de La Granja.
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JUAN CARLOS TORO
El sindicato insiste además en recuperar los vigilantes de seguridad que dejaron de prestar servicio en numerosos centros tras la pandemia. En este sentido, asegura que la petición se traslada de forma reiterada en los órganos de prevención y seguridad laboral. "En cada Comité de Seguridad y Salud solicitamos que haya un vigilante en cada centro de salud. Lo llevamos reclamando desde hace años y no hemos obtenido respuesta", denuncian desde la organización.
Los representantes sindicales sostienen que la Administración sanitaria suele reaccionar cuando las agresiones alcanzan determinados niveles estadísticos y lamentan que las agresiones verbales tengan un menor peso en la adopción de medidas preventivas. Por ello, defienden la necesidad de denunciar todos los incidentes para reflejar la magnitud real del problema. "Ese es precisamente el problema. No podemos permitir que las agresiones verbales se vean como algo normal o inevitable. Hay que denunciarlas para que exista constancia real de lo que está ocurriendo", señalan.
Los profesionales sanitarios de Jerez han protagonizado este martes una nueva concentración para denunciar las agresiones que continúan registrándose en los centros de salud de la ciudad. La protesta, convocada por CSIF, se ha desarrollado en el centro de salud Manuel Blanco, en La Granja, y ha reunido a trabajadores del centro junto a representantes del Sindicato Médico, CCOO y UGT, que han reclamado un refuerzo de las medidas de seguridad y una respuesta más contundente frente a estos incidentes.
La movilización llega después de que durante la pasada semana se produjeran hasta tres episodios de agresiones verbales en instalaciones de atención primaria de Jerez. Dos de estos casos tuvieron lugar en el centro de salud de La Granja y otro en Montealegre, dependencias que, según los representantes sindicales, carecen actualmente de vigilancia de seguridad capaz de actuar como elemento disuasorio ante posibles agresores.
Otra imagen de la concentración delante del centro de salud doctor Manuel Blanco, en la barriada de La Granja.
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JUAN CARLOS TORO
Piden vigilantes para todos los centros de salud
Entre las principales demandas planteadas figura la incorporación de personal de seguridad en la totalidad de los centros sanitarios de la ciudad. Desde CSIF consideran que el Servicio Andaluz de Salud debe adoptar medidas "efectivas" para acabar con esta "lacra", además de revisar y actualizar los protocolos de actuación para garantizar una mayor protección de los profesionales durante el desempeño de su trabajo.
La representante de CSIF en Atención Primaria en Jerez, Miriam Naranjo, advierte de la preocupación creciente entre las plantillas ante la repetición de estos episodios. "Estamos llegando a un punto en el que los propios profesionales dicen 'otra vez lo mismo'. Se está normalizando algo que no se puede normalizar", una situación que, a su juicio, refleja el desgaste acumulado por los trabajadores ante la falta de soluciones definitivas.
Entrada del centro de salud de La Granja.
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JUAN CARLOS TORO
El sindicato insiste además en recuperar los vigilantes de seguridad que dejaron de prestar servicio en numerosos centros tras la pandemia. En este sentido, asegura que la petición se traslada de forma reiterada en los órganos de prevención y seguridad laboral. "En cada Comité de Seguridad y Salud solicitamos que haya un vigilante en cada centro de salud. Lo llevamos reclamando desde hace años y no hemos obtenido respuesta", denuncian desde la organización.
Los representantes sindicales sostienen que la Administración sanitaria suele reaccionar cuando las agresiones alcanzan determinados niveles estadísticos y lamentan que las agresiones verbales tengan un menor peso en la adopción de medidas preventivas. Por ello, defienden la necesidad de denunciar todos los incidentes para reflejar la magnitud real del problema. "Ese es precisamente el problema. No podemos permitir que las agresiones verbales se vean como algo normal o inevitable. Hay que denunciarlas para que exista constancia real de lo que está ocurriendo", señalan.
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