La Fundación Universitaria para las Artes Escénicas y el Flamenco de Jerez, Fundarte, que tomó hace diez años el relevo a la Fundación Teatro Villamarta tras ser liquidada por su agujero económico, ha vuelto a empeorar su situación económica-financiera en el último año, con fondos propios negativos que ya alcanzan los 2,63 millones, y un nuevo rescate municipal para cumplir con una abultada nómina de acreedores.
En este contexto tan complejo, uno de los principales escenarios de la provincia se encuentra además descabezado desde que se tomara conocimiento en el último patronato de la fundación pública de la renuncia de su director-gerente, Carlos Granados Dueñas, que dejará formalmente de ostentar esta responsabilidad a partir del próximo 1 de septiembre.
A partir de entonces, el teatro de la plaza Romero Martínez vivirá unos meses sin el principal puesto de su organigrama técnico cubierto, si bien lavozdelsur.es ha podido saber que este próximo viernes está previsto que el mismo patronato de Fundarte apruebe unas nuevas bases para la contratación de un nuevo director o directora-gerente, tal y como se comprometió el vicepresidente de la institución, el delegado de Cultura, Francisco Zurita.
Será el segundo responsable de Fundarte en apenas tres años, que es el tiempo que Granados ha estado en el cargo al que llegó relevando a Isamay Benavente, quien a su vez tomó el testigo de Francisco López. Precisamente en una entrevista reciente con este periódico, López, que inauguró como director el Villamarta en noviembre de 1996 —se cumplirán 30 años este 2026—, aludía a los problemas de déficit estructural de las cuentas del equipamiento, que abre cada año con más gastos en su estructura que ingresos recibe en materia de transferencias públicas y privadas.
¿El equilibrio es imposible?
¿El equilibrio es imposible? Ese será el principal reto de quien asuma las riendas, una vez se supere con luz y taquígrafos el nuevo proceso de selección —el anterior no fue, digamos, modélico en cuanto a transparencia—, a corto y medio plazo, pues Granados ha dejado perfilado el grueso de la programación de la nueva temporada 2026/2027 y, salvo el próximo Festival de Jerez, todo lo artístico está, con más o menos fortuna en cuanto a las propuestas, cerrado.
Con jubilaciones muy sensibles entre el personal y un edificio que necesita importantes intervenciones de mantenimiento, Fundarte ha encontrado en esta nueva transición cierto respiro al conocer que será a partir de ahora la Fundación Andrés de Ribera la que asuma la gestión y explotación del Centro Cultural Lola Flores y del Museo del Belén, cuyos gastos hasta ahora repercutían en las cuentas de Fundarte.
Nuevas bases, ¿más transparencia?
Tras el patronato celebrado a finales del pasado julio, este viernes, 14 de agosto, se celebrará una nueva reunión en la que presumiblemente saldrán adelante las "bases reguladoras de la convocatoria para la selección de la persona titular de la Dirección-Gerencia de Fundarte".
En la pasada reunión del patronato de Fundarte, el socialista José Antonio Díaz preguntó quién asumirá la gestión de la entidad mientras no se produzca el nombramiento de un nuevo director, a lo que Francisco Zurita respondió, según el acta de dicha reunión, que "Carlos Granados dejará organizada toda la gestión antes de su salida y que el equipo técnico, al que califica como altamente competente, estará en condiciones de asumir el funcionamiento ordinario de la entidad, incluida la ejecución de la programación ya prevista y del Festival de Jerez". Asimismo, señaló que "Carlos Granados permanecerá en su puesto hasta el día 1 de septiembre".
No se espera, así las cosas, que la plaza esté ocupada antes de unos meses, si se tiene en cuenta el recorrido administrativo y de la propia convocatoria de selección que tienen este tipo de convocatorias públicas que, aunque sean de libre designación, no están exentas a la consideración
La Fundación Universitaria para las Artes Escénicas y el Flamenco de Jerez, Fundarte, que tomó hace diez años el relevo a la Fundación Teatro Villamarta tras ser liquidada por su agujero económico, ha vuelto a empeorar su situación económica-financiera en el último año, con fondos propios negativos que ya alcanzan los 2,63 millones, y un nuevo rescate municipal para cumplir con una abultada nómina de acreedores.
En este contexto tan complejo, uno de los principales escenarios de la provincia se encuentra además descabezado desde que se tomara conocimiento en el último patronato de la fundación pública de la renuncia de su director-gerente, Carlos Granados Dueñas, que dejará formalmente de ostentar esta responsabilidad a partir del próximo 1 de septiembre.
A partir de entonces, el teatro de la plaza Romero Martínez vivirá unos meses sin el principal puesto de su organigrama técnico cubierto, si bien lavozdelsur.es ha podido saber que este próximo viernes está previsto que el mismo patronato de Fundarte apruebe unas nuevas bases para la contratación de un nuevo director o directora-gerente, tal y como se comprometió el vicepresidente de la institución, el delegado de Cultura, Francisco Zurita.
Será el segundo responsable de Fundarte en apenas tres años, que es el tiempo que Granados ha estado en el cargo al que llegó relevando a Isamay Benavente, quien a su vez tomó el testigo de Francisco López. Precisamente en una entrevista reciente con este periódico, López, que inauguró como director el Villamarta en noviembre de 1996 —se cumplirán 30 años este 2026—, aludía a los problemas de déficit estructural de las cuentas del equipamiento, que abre cada año con más gastos en su estructura que ingresos recibe en materia de transferencias públicas y privadas.
¿El equilibrio es imposible?
¿El equilibrio es imposible? Ese será el principal reto de quien asuma las riendas, una vez se supere con luz y taquígrafos el nuevo proceso de selección —el anterior no fue, digamos, modélico en cuanto a transparencia—, a corto y medio plazo, pues Granados ha dejado perfilado el grueso de la programación de la nueva temporada 2026/2027 y, salvo el próximo Festival de Jerez, todo lo artístico está, con más o menos fortuna en cuanto a las propuestas, cerrado.
Con jubilaciones muy sensibles entre el personal y un edificio que necesita importantes intervenciones de mantenimiento, Fundarte ha encontrado en esta nueva transición cierto respiro al conocer que será a partir de ahora la Fundación Andrés de Ribera la que asuma la gestión y explotación del Centro Cultural Lola Flores y del Museo del Belén, cuyos gastos hasta ahora repercutían en las cuentas de Fundarte.
Nuevas bases, ¿más transparencia?
Tras el patronato celebrado a finales del pasado julio, este viernes, 14 de agosto, se celebrará una nueva reunión en la que presumiblemente saldrán adelante las "bases reguladoras de la convocatoria para la selección de la persona titular de la Dirección-Gerencia de Fundarte".
En la pasada reunión del patronato de Fundarte, el socialista José Antonio Díaz preguntó quién asumirá la gestión de la entidad mientras no se produzca el nombramiento de un nuevo director, a lo que Francisco Zurita respondió, según el acta de dicha reunión, que "Carlos Granados dejará organizada toda la gestión antes de su salida y que el equipo técnico, al que califica como altamente competente, estará en condiciones de asumir el funcionamiento ordinario de la entidad, incluida la ejecución de la programación ya prevista y del Festival de Jerez". Asimismo, señaló que "Carlos Granados permanecerá en su puesto hasta el día 1 de septiembre".
No se espera, así las cosas, que la plaza esté ocupada antes de unos meses, si se tiene en cuenta el recorrido administrativo y de la propia convocatoria de selección que tienen este tipo de convocatorias públicas que, aunque sean de libre designación, no están exentas a la consideración
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