jerez

Cierra El Portal de Antonio después de 17 años: así será la nueva vida del conocido bar de Chapín Norte

Antonio Parra pone fin a una etapa tras más de cuatro décadas en la hostelería, mientras el establecimiento continuará su actividad con nuevos propietarios y parte del equipo anterior

  • Antonio, dentro del bar que acaba de traspasar. -

El bar El Portal de Antonio ha cerrado sus puertas después de 17 años de actividad en Chapín Norte, en Jerez. Detrás del cierre queda la trayectoria de Antonio Parra, que suma más de cuatro décadas de experiencia en la hostelería y que deja ahora un establecimiento convertido, con el paso de los años, en punto de encuentro para vecinos, trabajadores y clientes llegados desde distintos lugares.

Antonio Parra asegura que el cierre pone fin a una larga etapa profesional. Antes de abrir El Portal de Antonio había trabajado durante 20 años en la cafetería de Eco Jerez y también estuvo en el Pryca, posteriormente Carrefour. En ese periodo también desarrolló trabajos en el catering Alfonso. En total, calcula que acumula 44 años y nueve meses de trabajo en el sector, a los que se suman los 17 años al frente del negocio de Chapín Norte.

  • El antiguo propietario del bar, que ahora se llamará Marelula.
  •  

De todos esos años, Antonio se queda especialmente con los recuerdos construidos junto a sus clientes. "Gracias a Dios, en los veranos venía mucha gente de fuera, gente que ha venido durante muchos veranos a comer y a desayunar, porque tenían los apartamentos por aquí. Recuerdo una cantidad de clientes con una amistad muy grande. Muchos recuerdos", explica.

Entre esas historias hay algunas que todavía le emocionan. Antonio asegura haber visto crecer a numerosos niños durante los años que estuvo al frente del establecimiento y recuerda especialmente el cariño que algunos le han demostrado incluso después del cierre. "He visto nacer a muchos niños, y los niños son los que más me han llegado. De hecho, una de ellas me pidió una carta firmada para que se la llevara su padre como recuerdo. Te llega al corazón", relata.

  • Después de 17 años al frente del establecimiento, se jubila.
  •  

Una familia en torno al bar

La relación con la clientela fue creciendo hasta el punto de que Antonio considera que alrededor del bar se creó una auténtica familia. "Yo he hecho una familia en torno a El Portal de Antonio. Hemos tenido una calidad-precio buena, venía mucha gente a desayunar y también muchos clientes de Sevilla que pasaban por aquí, a lo mejor porque venían a ver a la familia y se llegaban a comer. Después, en verano, mucha gente que ha venido durante muchos años, en las motos, en Feria... Se ha hecho una gran amistad y una gran familia en torno a ellos. Yo espero que siga igual", afirma.

El propietario también ha sido testigo de la transformación experimentada por Chapín Norte durante estos años. Cuando abrió el establecimiento, el entorno era muy diferente al actual. "Cuando yo llegué, la calle José Ignacio Pinedo estaba cortada. Los edificios París y Roma no habían dado las llaves todavía, había un problema allí, y después lo único que vivían allá eran los de enfrente de Chapín y los que estaban en el bloque donde yo tenía el bar", recuerda.

  • El bar es uno de los grandes puntos de encuentro de la zona.
  •  

La situación, sin embargo, ha cambiado de forma notable y el crecimiento de la zona continuará en los próximos meses. Antonio señala que está previsto que en menos de un año se entreguen 250 viviendas. "De aquí al verano que viene se van a entregar 250 viviendas, entonces esto va a crecer bastante", explica sobre una zona que cuenta además con una importante bolsa de aparcamiento y que también ha ganado actividad con la presencia del mercadillo.

Precisamente, el mercadillo de La Granja es otro de los elementos que Antonio recuerda con especial cariño por la influencia que tuvo en el día a día del negocio. "El mercadillo a mí me ha dado mucha vida, mucha vida, porque me ha dado a conocer mucha gente. Incluso el sábado pasado estuve allí, que ya no estaba yo trabajando, y la verdad es que te saluden, que te quieran y que te den dos besos cuando te vean todos los del mercadillo, eso para mí ha sido gratificante", asegura.

El último día de Antonio al frente de El Portal de Antonio fue el 8 de agosto. Después llegaron las vacaciones y, poco después, se produjo el traspaso del establecimiento. "Ha sido todo muy rápido. Yo me he llevado 32 meses con el bar preparado y no ha llegado nadie, y en menos de una semana llegaron con una oferta y se ha hecho todo. Todo en menos de una semana. Ha sido muy precipitado, pero las cosas pasan, el tren pasa y hay que cogerlo", explica sobre una operación que cerró en apenas unos días.

El sello de Mari, la esposa de Antonio

El Portal de Antonio desaparece como nombre, pero el local continuará su actividad con nuevos propietarios. Antonio asegura que estos le han trasladado su intención de mantener una línea similar, aunque con sus propias novedades, y destaca que se han quedado con las dos empleadas que trabajaban con él. Entre ellas se encuentra la cocinera, que comenzó junto a su esposa, Mari, considerada durante años el alma de la cocina. "Se han quedado con las dos empleadas que tenía yo. Una es la que estaba en la cocina y otra es la que estaba conmigo fuera. Conocen a la clientela, saben cómo es mi clientela y conocen los precios. Él me ha dicho que va a seguir una línea más o menos igual, pero la decisión es suya", señala.

  • Antonio Parra, en el interior del establecimiento.
  •  

La continuidad de la cocina es uno de los aspectos que Antonio destaca de esta nueva etapa. "La cocinera es la misma, empezó con mi mujer y por lo visto va a seguir una misma línea de trabajo", explica. La cocina de Mari dejó algunos de los platos más reconocidos del establecimiento, entre ellos la ensaladilla y la cola de toro. "La ensaladilla, es única. Había un señor de Jaén que no comía ensaladilla en ningún sitio de España, solamente en mi casa. Con eso te lo digo todo. ¿Y la cola de toro? La cola de toro es un espectáculo", afirma Antonio.

Aunque El Portal de Antonio ya ha cerrado definitivamente esta etapa y el nombre del establecimiento desaparecerá, su propietario cree que la referencia seguirá presente durante algún tiempo en la memoria de la zona. De hecho, recuerda que muchos taxistas ya utilizaban el nombre del bar como punto de referencia

El bar El Portal de Antonio ha cerrado sus puertas después de 17 años de actividad en Chapín Norte, en Jerez. Detrás del cierre queda la trayectoria de Antonio Parra, que suma más de cuatro décadas de experiencia en la hostelería y que deja ahora un establecimiento convertido, con el paso de los años, en punto de encuentro para vecinos, trabajadores y clientes llegados desde distintos lugares.

Antonio Parra asegura que el cierre pone fin a una larga etapa profesional. Antes de abrir El Portal de Antonio había trabajado durante 20 años en la cafetería de Eco Jerez y también estuvo en el Pryca, posteriormente Carrefour. En ese periodo también desarrolló trabajos en el catering Alfonso. En total, calcula que acumula 44 años y nueve meses de trabajo en el sector, a los que se suman los 17 años al frente del negocio de Chapín Norte.

  • El antiguo propietario del bar, que ahora se llamará Marelula.
  •  

De todos esos años, Antonio se queda especialmente con los recuerdos construidos junto a sus clientes. "Gracias a Dios, en los veranos venía mucha gente de fuera, gente que ha venido durante muchos veranos a comer y a desayunar, porque tenían los apartamentos por aquí. Recuerdo una cantidad de clientes con una amistad muy grande. Muchos recuerdos", explica.

Entre esas historias hay algunas que todavía le emocionan. Antonio asegura haber visto crecer a numerosos niños durante los años que estuvo al frente del establecimiento y recuerda especialmente el cariño que algunos le han demostrado incluso después del cierre. "He visto nacer a muchos niños, y los niños son los que más me han llegado. De hecho, una de ellas me pidió una carta firmada para que se la llevara su padre como recuerdo. Te llega al corazón", relata.

  • Después de 17 años al frente del establecimiento, se jubila.
  •  

Una familia en torno al bar

La relación con la clientela fue creciendo hasta el punto de que Antonio considera que alrededor del bar se creó una auténtica familia. "Yo he hecho una familia en torno a El Portal de Antonio. Hemos tenido una calidad-precio buena, venía mucha gente a desayunar y también muchos clientes de Sevilla que pasaban por aquí, a lo mejor porque venían a ver a la familia y se llegaban a comer. Después, en verano, mucha gente que ha venido durante muchos años, en las motos, en Feria... Se ha hecho una gran amistad y una gran familia en torno a ellos. Yo espero que siga igual", afirma.

El propietario también ha sido testigo de la transformación experimentada por Chapín Norte durante estos años. Cuando abrió el establecimiento, el entorno era muy diferente al actual. "Cuando yo llegué, la calle José Ignacio Pinedo estaba cortada. Los edificios París y Roma no habían dado las llaves todavía, había un problema allí, y después lo único que vivían allá eran los de enfrente de Chapín y los que estaban en el bloque donde yo tenía el bar", recuerda.

  • El bar es uno de los grandes puntos de encuentro de la zona.
  •  

La situación, sin embargo, ha cambiado de forma notable y el crecimiento de la zona continuará en los próximos meses. Antonio señala que está previsto que en menos de un año se entreguen 250 viviendas. "De aquí al verano que viene se van a entregar 250 viviendas, entonces esto va a crecer bastante", explica sobre una zona que cuenta además con una importante bolsa de aparcamiento y que también ha ganado actividad con la presencia del mercadillo.

Precisamente, el mercadillo de La Granja es otro de los elementos que Antonio recuerda con especial cariño por la influencia que tuvo en el día a día del negocio. "El mercadillo a mí me ha dado mucha vida, mucha vida, porque me ha dado a conocer mucha gente. Incluso el sábado pasado estuve allí, que ya no estaba yo trabajando, y la verdad es que te saluden, que te quieran y que te den dos besos cuando te vean todos los del mercadillo, eso para mí ha sido gratificante", asegura.

El último día de Antonio al frente de El Portal de Antonio fue el 8 de agosto. Después llegaron las vacaciones y, poco después, se produjo el traspaso del establecimiento. "Ha sido todo muy rápido. Yo me he llevado 32 meses con el bar preparado y no ha llegado nadie, y en menos de una semana llegaron con una oferta y se ha hecho todo. Todo en menos de una semana. Ha sido muy precipitado, pero las cosas pasan, el tren pasa y hay que cogerlo", explica sobre una operación que cerró en apenas unos días.

El sello de Mari, la esposa de Antonio

El Portal de Antonio desaparece como nombre, pero el local continuará su actividad con nuevos propietarios. Antonio asegura que estos le han trasladado su intención de mantener una línea similar, aunque con sus propias novedades, y destaca que se han quedado con las dos empleadas que trabajaban con él. Entre ellas se encuentra la cocinera, que comenzó junto a su esposa, Mari, considerada durante años el alma de la cocina. "Se han quedado con las dos empleadas que tenía yo. Una es la que estaba en la cocina y otra es la que estaba conmigo fuera. Conocen a la clientela, saben cómo es mi clientela y conocen los precios. Él me ha dicho que va a seguir una línea más o menos igual, pero la decisión es suya", señala.

  • Antonio Parra, en el interior del establecimiento.
  •  

La continuidad de la cocina es uno de los aspectos que Antonio destaca de esta nueva etapa. "La cocinera es la misma, empezó con mi mujer y por lo visto va a seguir una misma línea de trabajo", explica. La cocina de Mari dejó algunos de los platos más reconocidos del establecimiento, entre ellos la ensaladilla y la cola de toro. "La ensaladilla, es única. Había un señor de Jaén que no comía ensaladilla en ningún sitio de España, solamente en mi casa. Con eso te lo digo todo. ¿Y la cola de toro? La cola de toro es un espectáculo", afirma Antonio.

Aunque El Portal de Antonio ya ha cerrado definitivamente esta etapa y el nombre del establecimiento desaparecerá, su propietario cree que la referencia seguirá presente durante algún tiempo en la memoria de la zona. De hecho, recuerda que muchos taxistas ya utilizaban el nombre del bar como punto de referencia

COMENTARIOS