sociedad

Nueve años después, Hornachos reconstruye el crimen de Francisca Cadenas: las incógnitas que siguen abiertas

Los dos hermanos investigados deberán volver este lunes a la vivienda para arrojar luz sobre horarios, itinerarios y el grado de participación de cada uno

  • Francisca Cadenas desapareció hace nueve años.

Nueve años después de la desaparición de Francisca Cadenas, Hornachos volverá este lunes 14 de septiembre al centro de una investigación que todavía conserva importantes incógnitas. A las 9.30 horas está prevista la primera reconstrucción judicial de los hechos en la vivienda donde fueron encontrados sus restos y en sus inmediaciones.

Francisca desapareció la noche del 9 de mayo de 2017, después de recorrer apenas unos metros desde su casa. Casi nueve años más tarde, el 11 de marzo de 2026, la Guardia Civil localizó sus restos enterrados en el patio de la vivienda de los hermanos Manuel y Julián González, actualmente en prisión provisional.

Las escuchas que precipitaron el registro

La investigación dio un giro después de que la UCO colocara escuchas en la vivienda. Entre las conversaciones intervenidas figura una en la que Manuel habría dicho a Julián: "Juli, no te comas el coco (…) lo que sea, lo tienen que demostrar (…) no digas que la puerta estaba abierta".

Otra frase atribuida a Julián causó especial impacto: "La tenías que pinchar… todo el día fun, fun, fun… la Francisca". Las escuchas también recogieron comentarios de índole sexual hacia la víctima atribuidos a Julián, lo que los investigadores analizan para determinar una posible fijación.

Julián confesó y trató de exculpar a su hermano mayor. La defensa de Manuel sostiene que este no estaba en la vivienda en el momento del crimen y ha solicitado su puesta en libertad.

Qué falta por esclarecer

La autopsia confirmó que Francisca murió de forma violenta, aunque el paso del tiempo dificulta establecer cómo se produjo exactamente el fallecimiento y si existió agresión sexual.

En la vivienda también fueron hallados mechones de pelo, dientes humanos, ropa interior perteneciente a otra mujer y una motosierra con posibles restos biológicos, además de otros objetos.

La reconstrucción, solicitada por las acusaciones, pretende comprobar sobre el terreno horarios, recorridos y zonas clave. Los dos hermanos están obligados a acudir, aunque no a intervenir activamente.

La principal incógnita sigue siendo la misma: qué ocurrió exactamente aquella noche y qué papel tuvo cada uno de los dos investigados.

Nueve años después de la desaparición de Francisca Cadenas, Hornachos volverá este lunes 14 de septiembre al centro de una investigación que todavía conserva importantes incógnitas. A las 9.30 horas está prevista la primera reconstrucción judicial de los hechos en la vivienda donde fueron encontrados sus restos y en sus inmediaciones.

Francisca desapareció la noche del 9 de mayo de 2017, después de recorrer apenas unos metros desde su casa. Casi nueve años más tarde, el 11 de marzo de 2026, la Guardia Civil localizó sus restos enterrados en el patio de la vivienda de los hermanos Manuel y Julián González, actualmente en prisión provisional.

Las escuchas que precipitaron el registro

La investigación dio un giro después de que la UCO colocara escuchas en la vivienda. Entre las conversaciones intervenidas figura una en la que Manuel habría dicho a Julián: "Juli, no te comas el coco (…) lo que sea, lo tienen que demostrar (…) no digas que la puerta estaba abierta".

Otra frase atribuida a Julián causó especial impacto: "La tenías que pinchar… todo el día fun, fun, fun… la Francisca". Las escuchas también recogieron comentarios de índole sexual hacia la víctima atribuidos a Julián, lo que los investigadores analizan para determinar una posible fijación.

Julián confesó y trató de exculpar a su hermano mayor. La defensa de Manuel sostiene que este no estaba en la vivienda en el momento del crimen y ha solicitado su puesta en libertad.

Qué falta por esclarecer

La autopsia confirmó que Francisca murió de forma violenta, aunque el paso del tiempo dificulta establecer cómo se produjo exactamente el fallecimiento y si existió agresión sexual.

En la vivienda también fueron hallados mechones de pelo, dientes humanos, ropa interior perteneciente a otra mujer y una motosierra con posibles restos biológicos, además de otros objetos.

La reconstrucción, solicitada por las acusaciones, pretende comprobar sobre el terreno horarios, recorridos y zonas clave. Los dos hermanos están obligados a acudir, aunque no a intervenir activamente.

La principal incógnita sigue siendo la misma: qué ocurrió exactamente aquella noche y qué papel tuvo cada uno de los dos investigados.

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