Unas gotas de leche materna. Eso es lo que está en el centro de una investigación que nació en Córdoba y que persigue una posibilidad de enorme alcance: anticipar el riesgo de desarrollar cáncer de mama posparto mediante un test sencillo y no invasivo. Detrás de esa idea está el Proyecto HERA, una iniciativa científica que ha conseguido movilizar a miles de madres y construir una de las mayores colecciones de muestras de leche materna para investigación.
Ese trabajo recibe ahora el Premio Voces del Sur 2026 en la categoría de Investigación. El galardón, obra del artista Fernando Toro, se entregará el próximo 26 de octubre durante la gala de los Premios Voces del Sur, que tendrá lugar en el Centro de Interpretación del Vino y la Sal de Chiclana.
El Proyecto HERA forma parte de la línea de trabajo del Grupo de Nuevas Terapias en Cáncer del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), que lleva más de una década estudiando la relación entre embarazo, lactancia y cáncer. Está liderado por el oncólogo Juan de la Haba y la investigadora Silvia Guil y cuenta con una red multidisciplinar de profesionales y centros sanitarios.
La pregunta que guía la investigación es tan sencilla de formular como compleja de resolver: si determinados cambios asociados al cáncer pueden dejar una huella en la leche materna antes del diagnóstico, ¿sería posible identificarlos y anticiparse a la enfermedad?
Miles de madres detrás de una investigación pionera
La primera fase del proyecto consiguió reunir a más de 3.000 madres lactantes andaluzas, cuyas muestras permitieron comenzar la búsqueda de posibles biomarcadores asociados al cáncer de mama posparto. Esa colección dio paso a una segunda etapa mucho más ambiciosa, extendida al conjunto de España y diseñada para validar los resultados mediante el mismo soporte con el que se pretende desarrollar el futuro test.
La respuesta volvió a superar las previsiones. Más de 25.000 mujeres de todas las provincias españolas han participado en la iniciativa, con muestras llegadas incluso desde municipios de menos de 300 habitantes. El material queda conservado en el Biobanco del Sistema Sanitario Público de Andalucía para su estudio y puede convertirse en una herramienta de gran valor para futuras investigaciones.
El procedimiento evolucionó además para facilitar la participación. Frente a las primeras recogidas realizadas en diferentes eventos, en la segunda fase se desarrolló un sistema que permite a las mujeres tomar la muestra en su propia casa y enviarla posteriormente, ampliando considerablemente el alcance de la investigación.
Diez casos entre las participantes
El seguimiento de las madres está aportando ya información especialmente relevante. Hasta septiembre de 2026, diez mujeres participantes habían sido diagnosticadas de cáncer de mama posparto: siete pertenecientes a la primera fase y tres a la segunda. Estas situaciones permiten a los investigadores estudiar las muestras recogidas antes o durante el desarrollo de la enfermedad y buscar diferencias capaces de revelar futuras señales de riesgo.
El cáncer de mama posparto puede aparecer hasta diez años después de haber dado a luz. El propio proyecto destaca que continúa siendo una enfermedad poco conocida y que puede diagnosticarse en fases más avanzadas, de ahí que una de sus líneas principales sea mejorar su identificación temprana.
La meta es convertir todo ese conocimiento acumulado en una herramienta utilizable: un test basado en unas pocas gotas de leche que permita señalar qué mujeres presentan un riesgo aumentado y favorecer así un seguimiento más preciso.
El trabajo cuenta con colaboración científica de GEICAM y con el respaldo de una amplia red de profesionales e instituciones. En la segunda fase han participado también el Ayuntamiento de Córdoba, Fundación Kutxabank y la iniciativa social #Strong&BraveWomen, entre otros apoyos que han permitido ampliar la recogida de muestras a todo el territorio nacional.
De una primera llamada a madres lactantes en Andalucía a una investigación con alcance nacional. De miles de pequeñas muestras a la posibilidad de encontrar señales que hoy permanecen ocultas. Esa combinación de investigación biomédica, participación ciudadana y búsqueda de nuevas herramientas para anticiparse al cáncer de mama es la que reconocen los Premios Voces del Sur 2026 con su premio en la categoría de Investigación.
Unas gotas de leche materna. Eso es lo que está en el centro de una investigación que nació en Córdoba y que persigue una posibilidad de enorme alcance: anticipar el riesgo de desarrollar cáncer de mama posparto mediante un test sencillo y no invasivo. Detrás de esa idea está el Proyecto HERA, una iniciativa científica que ha conseguido movilizar a miles de madres y construir una de las mayores colecciones de muestras de leche materna para investigación.
Ese trabajo recibe ahora el Premio Voces del Sur 2026 en la categoría de Investigación. El galardón, obra del artista Fernando Toro, se entregará el próximo 26 de octubre durante la gala de los Premios Voces del Sur, que tendrá lugar en el Centro de Interpretación del Vino y la Sal de Chiclana.
El Proyecto HERA forma parte de la línea de trabajo del Grupo de Nuevas Terapias en Cáncer del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), que lleva más de una década estudiando la relación entre embarazo, lactancia y cáncer. Está liderado por el oncólogo Juan de la Haba y la investigadora Silvia Guil y cuenta con una red multidisciplinar de profesionales y centros sanitarios.
La pregunta que guía la investigación es tan sencilla de formular como compleja de resolver: si determinados cambios asociados al cáncer pueden dejar una huella en la leche materna antes del diagnóstico, ¿sería posible identificarlos y anticiparse a la enfermedad?
Miles de madres detrás de una investigación pionera
La primera fase del proyecto consiguió reunir a más de 3.000 madres lactantes andaluzas, cuyas muestras permitieron comenzar la búsqueda de posibles biomarcadores asociados al cáncer de mama posparto. Esa colección dio paso a una segunda etapa mucho más ambiciosa, extendida al conjunto de España y diseñada para validar los resultados mediante el mismo soporte con el que se pretende desarrollar el futuro test.
La respuesta volvió a superar las previsiones. Más de 25.000 mujeres de todas las provincias españolas han participado en la iniciativa, con muestras llegadas incluso desde municipios de menos de 300 habitantes. El material queda conservado en el Biobanco del Sistema Sanitario Público de Andalucía para su estudio y puede convertirse en una herramienta de gran valor para futuras investigaciones.
El procedimiento evolucionó además para facilitar la participación. Frente a las primeras recogidas realizadas en diferentes eventos, en la segunda fase se desarrolló un sistema que permite a las mujeres tomar la muestra en su propia casa y enviarla posteriormente, ampliando considerablemente el alcance de la investigación.
Diez casos entre las participantes
El seguimiento de las madres está aportando ya información especialmente relevante. Hasta septiembre de 2026, diez mujeres participantes habían sido diagnosticadas de cáncer de mama posparto: siete pertenecientes a la primera fase y tres a la segunda. Estas situaciones permiten a los investigadores estudiar las muestras recogidas antes o durante el desarrollo de la enfermedad y buscar diferencias capaces de revelar futuras señales de riesgo.
El cáncer de mama posparto puede aparecer hasta diez años después de haber dado a luz. El propio proyecto destaca que continúa siendo una enfermedad poco conocida y que puede diagnosticarse en fases más avanzadas, de ahí que una de sus líneas principales sea mejorar su identificación temprana.
La meta es convertir todo ese conocimiento acumulado en una herramienta utilizable: un test basado en unas pocas gotas de leche que permita señalar qué mujeres presentan un riesgo aumentado y favorecer así un seguimiento más preciso.
El trabajo cuenta con colaboración científica de GEICAM y con el respaldo de una amplia red de profesionales e instituciones. En la segunda fase han participado también el Ayuntamiento de Córdoba, Fundación Kutxabank y la iniciativa social #Strong&BraveWomen, entre otros apoyos que han permitido ampliar la recogida de muestras a todo el territorio nacional.
De una primera llamada a madres lactantes en Andalucía a una investigación con alcance nacional. De miles de pequeñas muestras a la posibilidad de encontrar señales que hoy permanecen ocultas. Esa combinación de investigación biomédica, participación ciudadana y búsqueda de nuevas herramientas para anticiparse al cáncer de mama es la que reconocen los Premios Voces del Sur 2026 con su premio en la categoría de Investigación.
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