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La OMS confirma el positivo en hantavirus de cinco de los ocho casos del crucero: un fallecido permanece dentro del barco

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, señala que los otros tres casos son sospechosos

  • El crucero MV Hondius se dirige hacia Canarias.

La llegada del crucero MV Hondius a Canarias ha obligado a activar un amplio dispositivo sanitario y logístico tras confirmarse un brote de hantavirus a bordo. El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha señalado que ya existen cinco casos confirmados y otros tres sospechosos relacionados con el barco, que navega por el Atlántico rumbo a Tenerife y cuya llegada está prevista para este domingo.

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, avanzó que el buque no atracará en el archipiélago y que la evacuación de los pasajeros se realizará mediante una lancha para minimizar riesgos. Por su parte, el Ministerio de Sanidad indicó que los viajeros serán “evaluados a bordo”, mientras que el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, precisó que el desembarco se hará “sin contacto con la ciudadanía”. Protección Civil, además, comunicó que los pasajeros permanecerán dentro del crucero hasta que esté completamente preparado el dispositivo de repatriación.

La situación ha provocado también movimientos diplomáticos y coordinación entre administraciones. Según fuentes gubernamentales, Pedro Sánchez y Fernando Clavijo mantuvieron una conversación dentro del “marco de la colaboración entre instituciones y la lealtad institucional que requiere el momento”, después de que aumentara la tensión por la gestión de la llegada del barco a Canarias.

Sanidad prepara unidades de aislamiento mientras avanza la investigación

El director general de Salud Pública, Pedro Gullón, confirmó la existencia de un fallecido dentro del crucero, aunque trató de rebajar la alarma sanitaria al afirmar que “existen protocolos muy establecidos de cómo se debe mantener un cadáver. Es algo habitual”. Mientras tanto, la unidad de aislamiento y tratamiento de alto nivel del Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria, en Tenerife, permanece preparada ante la posibilidad de recibir a algunos de los pasajeros afectados.

Las autoridades sanitarias investigan ahora el posible origen del brote. La OMS estudia si la infección pudo producirse durante un viaje de observación de aves realizado por Uruguay, Chile y Argentina por un matrimonio neerlandés que enfermó en el crucero y falleció posteriormente. En la misma línea, la ministra de Sanidad, Mónica García, explicó que “los casos documentados de contagio interpersonal se dan en contextos de contacto muy estrecho, prolongado y continuado durante días, como puede ocurrir precisamente en un barco durante semanas”. También añadió que “todo apunta a que algunos de los contagios se produjeron durante una actividad concreta que realizaron conjuntamente antes de que aparecieran los síntomas, donde probablemente ocurrió la exposición al virus”.

La complejidad del operativo aumenta por el elevado número de nacionalidades presentes a bordo. La naviera Oceanwide informó de que 30 pasajeros de al menos 12 países abandonaron el barco en la isla de Santa Elena antes de declararse el brote, mientras varios estados ya han organizado la evacuación de sus ciudadanos. Estados Unidos, Reino Unido y España han confirmado el envío de aeronaves para el traslado de pasajeros una vez lleguen a Tenerife. En el caso español, los tripulantes serán derivados al hospital militar Gómez Ulla de Madrid, donde permanecerán en habitaciones individualizadas bajo vigilancia sanitaria.

 
 

La llegada del crucero MV Hondius a Canarias ha obligado a activar un amplio dispositivo sanitario y logístico tras confirmarse un brote de hantavirus a bordo. El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha señalado que ya existen cinco casos confirmados y otros tres sospechosos relacionados con el barco, que navega por el Atlántico rumbo a Tenerife y cuya llegada está prevista para este domingo.

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, avanzó que el buque no atracará en el archipiélago y que la evacuación de los pasajeros se realizará mediante una lancha para minimizar riesgos. Por su parte, el Ministerio de Sanidad indicó que los viajeros serán “evaluados a bordo”, mientras que el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, precisó que el desembarco se hará “sin contacto con la ciudadanía”. Protección Civil, además, comunicó que los pasajeros permanecerán dentro del crucero hasta que esté completamente preparado el dispositivo de repatriación.

La situación ha provocado también movimientos diplomáticos y coordinación entre administraciones. Según fuentes gubernamentales, Pedro Sánchez y Fernando Clavijo mantuvieron una conversación dentro del “marco de la colaboración entre instituciones y la lealtad institucional que requiere el momento”, después de que aumentara la tensión por la gestión de la llegada del barco a Canarias.

Sanidad prepara unidades de aislamiento mientras avanza la investigación

El director general de Salud Pública, Pedro Gullón, confirmó la existencia de un fallecido dentro del crucero, aunque trató de rebajar la alarma sanitaria al afirmar que “existen protocolos muy establecidos de cómo se debe mantener un cadáver. Es algo habitual”. Mientras tanto, la unidad de aislamiento y tratamiento de alto nivel del Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria, en Tenerife, permanece preparada ante la posibilidad de recibir a algunos de los pasajeros afectados.

Las autoridades sanitarias investigan ahora el posible origen del brote. La OMS estudia si la infección pudo producirse durante un viaje de observación de aves realizado por Uruguay, Chile y Argentina por un matrimonio neerlandés que enfermó en el crucero y falleció posteriormente. En la misma línea, la ministra de Sanidad, Mónica García, explicó que “los casos documentados de contagio interpersonal se dan en contextos de contacto muy estrecho, prolongado y continuado durante días, como puede ocurrir precisamente en un barco durante semanas”. También añadió que “todo apunta a que algunos de los contagios se produjeron durante una actividad concreta que realizaron conjuntamente antes de que aparecieran los síntomas, donde probablemente ocurrió la exposición al virus”.

La complejidad del operativo aumenta por el elevado número de nacionalidades presentes a bordo. La naviera Oceanwide informó de que 30 pasajeros de al menos 12 países abandonaron el barco en la isla de Santa Elena antes de declararse el brote, mientras varios estados ya han organizado la evacuación de sus ciudadanos. Estados Unidos, Reino Unido y España han confirmado el envío de aeronaves para el traslado de pasajeros una vez lleguen a Tenerife. En el caso español, los tripulantes serán derivados al hospital militar Gómez Ulla de Madrid, donde permanecerán en habitaciones individualizadas bajo vigilancia sanitaria.

 
 
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