Ediciones:

Seguir en Discover

internacional

Oriente Medio al borde de una nueva crisis tras los ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán

Teherán reivindica su "derecho a defenderse" tras los bombardeos estadounidenses sobre instalaciones militares iraníes

  • Imagen tras una explosión en Irán.

La tensión en Oriente Medio ha alcanzado en las últimas horas uno de sus puntos más delicados de las últimas semanas después del intercambio de ataques con misiles y drones entre Estados Unidos e Irán, una escalada que amenaza con romper el ya frágil equilibrio en la región y extender el conflicto a nuevos países del golfo Pérsico.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán aseguró haber lanzado una operación de represalia contra 21 objetivos aéreos y marítimos vinculados a Estados Unidos, entre ellos instalaciones relacionadas con la base aérea de Al Azraq, en Jordania. Teherán afirmó que empleó misiles de largo alcance y que logró derribar un dron estadounidense MQ-9 dentro del espacio aéreo iraní, aunque estas afirmaciones no han sido confirmadas por Washington ni por los países afectados.

Además de los supuestos ataques contra objetivos en Jordania, las autoridades iraníes informaron de acciones con drones suicidas contra el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Baréin y contra la base Ali Al Salem en Kuwait. Tras los lanzamientos, los sistemas de defensa antiaérea de varios aliados de Estados Unidos en la zona fueron activados de inmediato.

Irán reivindica su derecho a responder mientras la región teme una guerra de mayor alcance

El Ministerio de Exteriores iraní defendió sus actuaciones y aseguró que mantiene su "derecho a defenderse" frente a las operaciones militares estadounidenses. En un comunicado, Teherán advirtió a los países del golfo Pérsico de su "responsabilidad" para impedir que sus territorios sean utilizados por las fuerzas estadounidenses para atacar Irán y afirmó que "Irán no dudará en ejercer su derecho inherente a defenderse, incluso atacando el origen de los ataques y las bases e instalaciones logísticas utilizadas para operaciones agresivas contra Irán".

Por su parte, Jordania confirmó que sus fuerzas armadas interceptaron cinco misiles dirigidos hacia la base de Al Azraq y precisó que los restos cayeron dentro de su territorio sin provocar "ni víctimas ni daños materiales". Mientras tanto, Kuwait también activó sus sistemas defensivos ante la amenaza de un posible impacto en sus instalaciones militares.

El origen de esta nueva escalada se sitúa en los recientes bombardeos estadounidenses contra objetivos iraníes, una operación que Washington justificó como respuesta al derribo de un helicóptero estadounidense en el estrecho de Ormuz. El Comando Central de Estados Unidos informó de que sus ataques alcanzaron sistemas de defensa aérea, radares y estaciones de control terrestre situadas cerca de esta estratégica zona marítima.

El aumento de las hostilidades se produce además en un contexto de continuos enfrentamientos entre Irán e Israel en los últimos días. Ante este escenario, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reclamó el fin "inmediato" de los ataques, incluidos los de su aliado israelí, aunque al mismo tiempo aseguró que todavía existe margen para alcanzar un acuerdo con Teherán en "dos o tres días", en un nuevo intento por rebajar una crisis que mantiene en alerta a toda la comunidad internacional.

La tensión en Oriente Medio ha alcanzado en las últimas horas uno de sus puntos más delicados de las últimas semanas después del intercambio de ataques con misiles y drones entre Estados Unidos e Irán, una escalada que amenaza con romper el ya frágil equilibrio en la región y extender el conflicto a nuevos países del golfo Pérsico.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán aseguró haber lanzado una operación de represalia contra 21 objetivos aéreos y marítimos vinculados a Estados Unidos, entre ellos instalaciones relacionadas con la base aérea de Al Azraq, en Jordania. Teherán afirmó que empleó misiles de largo alcance y que logró derribar un dron estadounidense MQ-9 dentro del espacio aéreo iraní, aunque estas afirmaciones no han sido confirmadas por Washington ni por los países afectados.

Además de los supuestos ataques contra objetivos en Jordania, las autoridades iraníes informaron de acciones con drones suicidas contra el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Baréin y contra la base Ali Al Salem en Kuwait. Tras los lanzamientos, los sistemas de defensa antiaérea de varios aliados de Estados Unidos en la zona fueron activados de inmediato.

Irán reivindica su derecho a responder mientras la región teme una guerra de mayor alcance

El Ministerio de Exteriores iraní defendió sus actuaciones y aseguró que mantiene su "derecho a defenderse" frente a las operaciones militares estadounidenses. En un comunicado, Teherán advirtió a los países del golfo Pérsico de su "responsabilidad" para impedir que sus territorios sean utilizados por las fuerzas estadounidenses para atacar Irán y afirmó que "Irán no dudará en ejercer su derecho inherente a defenderse, incluso atacando el origen de los ataques y las bases e instalaciones logísticas utilizadas para operaciones agresivas contra Irán".

Por su parte, Jordania confirmó que sus fuerzas armadas interceptaron cinco misiles dirigidos hacia la base de Al Azraq y precisó que los restos cayeron dentro de su territorio sin provocar "ni víctimas ni daños materiales". Mientras tanto, Kuwait también activó sus sistemas defensivos ante la amenaza de un posible impacto en sus instalaciones militares.

El origen de esta nueva escalada se sitúa en los recientes bombardeos estadounidenses contra objetivos iraníes, una operación que Washington justificó como respuesta al derribo de un helicóptero estadounidense en el estrecho de Ormuz. El Comando Central de Estados Unidos informó de que sus ataques alcanzaron sistemas de defensa aérea, radares y estaciones de control terrestre situadas cerca de esta estratégica zona marítima.

El aumento de las hostilidades se produce además en un contexto de continuos enfrentamientos entre Irán e Israel en los últimos días. Ante este escenario, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reclamó el fin "inmediato" de los ataques, incluidos los de su aliado israelí, aunque al mismo tiempo aseguró que todavía existe margen para alcanzar un acuerdo con Teherán en "dos o tres días", en un nuevo intento por rebajar una crisis que mantiene en alerta a toda la comunidad internacional.

COMENTARIOS