Más de 1.700 personas permanecen confinadas a bordo de un crucero atracado en la ciudad de Burdeos, en el suroeste de Francia, tras su llegada en la noche del martes al miércoles procedente de Brest. La situación se ha producido después del fallecimiento de un pasajero y ante la sospecha de un brote de infección digestiva aguda, según han informado las autoridades sanitarias.
En el interior del buque viajaban 1.233 pasajeros, en su mayoría de nacionalidad británica e irlandesa, además de una tripulación compuesta por 514 miembros. Entre los viajeros, alrededor de medio centenar han presentado síntomas gastrointestinales, como vómitos y diarreas. Las autoridades han señalado que se están realizando análisis para determinar una posible presencia de norovirus, si bien los primeros resultados obtenidos a bordo no han confirmado esta hipótesis, que sigue bajo investigación mediante pruebas complementarias en un hospital de Burdeos.
El crucero pertenece a la compañía Ambassador Cruise Line y había iniciado su itinerario en las islas Shetland. Durante su trayecto realizó escalas en Shetland Islands, Belfast, Liverpool y Brest antes de su llegada a Burdeos. Desde este último puerto estaba previsto que continuara su ruta hacia España, aunque el desarrollo de los acontecimientos ha interrumpido el calendario previsto.
Las autoridades sanitarias han indicado que no se descarta la posibilidad de un problema de origen alimentario como causa del brote. Al mismo tiempo, han rechazado cualquier vínculo con el hantavirus, una infección que recientemente fue relacionada con la muerte de tres pasajeros en otro crucero, el Hondius, durante una travesía entre Ushuaia y el archipiélago de Cabo Verde. Este antecedente ha sido mencionado en el marco de la investigación, aunque no se considera relacionado con el caso actual.
El pico, hace dos días
Según la información facilitada, el pico de aparición de síntomas se produjo el 11 de mayo, cuando el barco se encontraba en Brest. En ese momento se registraron la mayoría de los casos de vómitos y diarreas entre los pasajeros. La persona fallecida, un hombre de más de 90 años, murió antes de la llegada del buque al puerto bretón, según han precisado las fuentes sanitarias.
A mediodía del miércoles, el crucero continuaba atracado en el centro de Burdeos sin que se observaran medidas de seguridad visibles en tierra. Algunos pasajeros permanecían en las cubiertas del barco y realizaban fotografías de la ciudad mientras continuaban las labores de control y seguimiento sanitario. Las autoridades han reiterado que, aunque se han descartado inicialmente ciertos patógenos como el norovirus, las investigaciones siguen abiertas a la espera de los resultados completos de las pruebas en curso.
Más de 1.700 personas permanecen confinadas a bordo de un crucero atracado en la ciudad de Burdeos, en el suroeste de Francia, tras su llegada en la noche del martes al miércoles procedente de Brest. La situación se ha producido después del fallecimiento de un pasajero y ante la sospecha de un brote de infección digestiva aguda, según han informado las autoridades sanitarias.
En el interior del buque viajaban 1.233 pasajeros, en su mayoría de nacionalidad británica e irlandesa, además de una tripulación compuesta por 514 miembros. Entre los viajeros, alrededor de medio centenar han presentado síntomas gastrointestinales, como vómitos y diarreas. Las autoridades han señalado que se están realizando análisis para determinar una posible presencia de norovirus, si bien los primeros resultados obtenidos a bordo no han confirmado esta hipótesis, que sigue bajo investigación mediante pruebas complementarias en un hospital de Burdeos.
El crucero pertenece a la compañía Ambassador Cruise Line y había iniciado su itinerario en las islas Shetland. Durante su trayecto realizó escalas en Shetland Islands, Belfast, Liverpool y Brest antes de su llegada a Burdeos. Desde este último puerto estaba previsto que continuara su ruta hacia España, aunque el desarrollo de los acontecimientos ha interrumpido el calendario previsto.
Las autoridades sanitarias han indicado que no se descarta la posibilidad de un problema de origen alimentario como causa del brote. Al mismo tiempo, han rechazado cualquier vínculo con el hantavirus, una infección que recientemente fue relacionada con la muerte de tres pasajeros en otro crucero, el Hondius, durante una travesía entre Ushuaia y el archipiélago de Cabo Verde. Este antecedente ha sido mencionado en el marco de la investigación, aunque no se considera relacionado con el caso actual.
El pico, hace dos días
Según la información facilitada, el pico de aparición de síntomas se produjo el 11 de mayo, cuando el barco se encontraba en Brest. En ese momento se registraron la mayoría de los casos de vómitos y diarreas entre los pasajeros. La persona fallecida, un hombre de más de 90 años, murió antes de la llegada del buque al puerto bretón, según han precisado las fuentes sanitarias.
A mediodía del miércoles, el crucero continuaba atracado en el centro de Burdeos sin que se observaran medidas de seguridad visibles en tierra. Algunos pasajeros permanecían en las cubiertas del barco y realizaban fotografías de la ciudad mientras continuaban las labores de control y seguimiento sanitario. Las autoridades han reiterado que, aunque se han descartado inicialmente ciertos patógenos como el norovirus, las investigaciones siguen abiertas a la espera de los resultados completos de las pruebas en curso.
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