Un episodio digno de una película de terror se vivió el pasado 6 de junio en un hospital del norte de Gales. Un hombre de 26 años fue arrestado después de disfrazarse de la Muerte —el personaje mitológico también conocido como la Parca, que personifica el fallecimiento y la recolección de almas— y subirse al tejado del hospital Ysbyty Glan Clwyd, en St Asaph, Denbighshire, desde donde permaneció observando fijamente al personal sanitario y a los visitantes del centro.
Todo comenzó cuando la policía del norte de Gales y el servicio de bomberos y rescate del norte de Gales recibieron un aviso alertando de que un hombre vestido con una sudadera negra con capucha merodeaba por la entrada del hospital. El individuo, posteriormente identificado como Leon Gillespie, vecino de Deganwy, fue visto además blandiendo lo que parecía un cuchillo largo, lo que disparó la alarma entre los presentes y obligó a activar un despliegue de emergencia.
Un incidente de 50 minutos que movilizó a varios cuerpos de seguridad
El suceso, que se prolongó durante 50 minutos, llegó a reunir en las inmediaciones del hospital hasta cuatro coches patrulla y un vehículo de bomberos. Según ha explicado un portavoz de la policía del norte de Gales, Gillespie fue finalmente arrestado y acusado tras el incidente ocurrido en el tejado del centro sanitario. La acusación formal detalla que el hombre causó, "con un propósito distinto al de obtener asesoramiento, tratamiento o atención médica", molestias o perturbaciones sin causa justificada a un miembro del personal del Servicio Nacional de Salud (NHS) que se encontraba allí por motivos de trabajo, y que además se negó, sin justificación, a abandonar las instalaciones cuando un agente se lo solicitó. El mismo portavoz ha señalado que "la policía del norte de Gales y el servicio de bomberos y rescate del norte de Gales lograron controlar el incidente".
No se ha dado a conocer ninguna razón que explique el comportamiento de Gillespie. Curiosamente, su atuendo también fue descrito por testigos como el de un "cuervo", lo que añade cierta ambigüedad sobre el disfraz exacto que llevaba durante el episodio en el tejado del hospital.
Gillespie se declaró culpable del delito ante los magistrados de Llandudno, quienes le impusieron una multa de 200 libras esterlinas. La sanción se desglosa en 50 libras en concepto de indemnización, 100 libras en multas y 100 libras adicionales en costas procesales, que deberá abonar al Servicio de la Fiscalía de la Corona.
Otros delitos reconocidos por el mismo acusado
El caso no terminó ahí. Durante el mismo proceso judicial, Gillespie admitió también haber robado entre 30 y 40 libras esterlinas en comida y arena para gatos de la tienda Pets at Home en Llandudno, un hecho ocurrido el 26 de marzo. Asimismo, reconoció haber sustraído comida y bebida del supermercado Sainsbury's, también en Llandudno, el 28 de mayo, apenas unos días antes del episodio protagonizado en el hospital.
Tras conocerse la sentencia, un portavoz de la Junta de Salud Universitaria de Betsi Cadwaladr, responsable del hospital Ysbyty Glan Clwyd, ha recordado que la institución mantiene una postura firme frente a este tipo de comportamientos: "La junta de salud ha manifestado anteriormente que tiene una política de tolerancia cero ante cualquier abuso, agresión o molestia dentro de sus instalaciones hospitalarias".
El suceso ha generado repercusión mediática no solo por lo insólito del disfraz elegido —la representación de la Muerte, figura mitológica que en la tradición popular recoge las almas tras el fallecimiento—, sino también por el contexto en el que se produjo: un hospital, donde la presencia de una figura así resulta especialmente inquietante tanto para pacientes como para familiares y personal sanitario. El episodio se suma, además, a los otros dos delitos por hurto reconocidos por Gillespie, dibujando el perfil de una persona con varios incidentes recientes a sus espaldas.
Un episodio digno de una película de terror se vivió el pasado 6 de junio en un hospital del norte de Gales. Un hombre de 26 años fue arrestado después de disfrazarse de la Muerte —el personaje mitológico también conocido como la Parca, que personifica el fallecimiento y la recolección de almas— y subirse al tejado del hospital Ysbyty Glan Clwyd, en St Asaph, Denbighshire, desde donde permaneció observando fijamente al personal sanitario y a los visitantes del centro.
Todo comenzó cuando la policía del norte de Gales y el servicio de bomberos y rescate del norte de Gales recibieron un aviso alertando de que un hombre vestido con una sudadera negra con capucha merodeaba por la entrada del hospital. El individuo, posteriormente identificado como Leon Gillespie, vecino de Deganwy, fue visto además blandiendo lo que parecía un cuchillo largo, lo que disparó la alarma entre los presentes y obligó a activar un despliegue de emergencia.
Un incidente de 50 minutos que movilizó a varios cuerpos de seguridad
El suceso, que se prolongó durante 50 minutos, llegó a reunir en las inmediaciones del hospital hasta cuatro coches patrulla y un vehículo de bomberos. Según ha explicado un portavoz de la policía del norte de Gales, Gillespie fue finalmente arrestado y acusado tras el incidente ocurrido en el tejado del centro sanitario. La acusación formal detalla que el hombre causó, "con un propósito distinto al de obtener asesoramiento, tratamiento o atención médica", molestias o perturbaciones sin causa justificada a un miembro del personal del Servicio Nacional de Salud (NHS) que se encontraba allí por motivos de trabajo, y que además se negó, sin justificación, a abandonar las instalaciones cuando un agente se lo solicitó. El mismo portavoz ha señalado que "la policía del norte de Gales y el servicio de bomberos y rescate del norte de Gales lograron controlar el incidente".
No se ha dado a conocer ninguna razón que explique el comportamiento de Gillespie. Curiosamente, su atuendo también fue descrito por testigos como el de un "cuervo", lo que añade cierta ambigüedad sobre el disfraz exacto que llevaba durante el episodio en el tejado del hospital.
Gillespie se declaró culpable del delito ante los magistrados de Llandudno, quienes le impusieron una multa de 200 libras esterlinas. La sanción se desglosa en 50 libras en concepto de indemnización, 100 libras en multas y 100 libras adicionales en costas procesales, que deberá abonar al Servicio de la Fiscalía de la Corona.
Otros delitos reconocidos por el mismo acusado
El caso no terminó ahí. Durante el mismo proceso judicial, Gillespie admitió también haber robado entre 30 y 40 libras esterlinas en comida y arena para gatos de la tienda Pets at Home en Llandudno, un hecho ocurrido el 26 de marzo. Asimismo, reconoció haber sustraído comida y bebida del supermercado Sainsbury's, también en Llandudno, el 28 de mayo, apenas unos días antes del episodio protagonizado en el hospital.
Tras conocerse la sentencia, un portavoz de la Junta de Salud Universitaria de Betsi Cadwaladr, responsable del hospital Ysbyty Glan Clwyd, ha recordado que la institución mantiene una postura firme frente a este tipo de comportamientos: "La junta de salud ha manifestado anteriormente que tiene una política de tolerancia cero ante cualquier abuso, agresión o molestia dentro de sus instalaciones hospitalarias".
El suceso ha generado repercusión mediática no solo por lo insólito del disfraz elegido —la representación de la Muerte, figura mitológica que en la tradición popular recoge las almas tras el fallecimiento—, sino también por el contexto en el que se produjo: un hospital, donde la presencia de una figura así resulta especialmente inquietante tanto para pacientes como para familiares y personal sanitario. El episodio se suma, además, a los otros dos delitos por hurto reconocidos por Gillespie, dibujando el perfil de una persona con varios incidentes recientes a sus espaldas.
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