El PSOE ha decidido dejar en el cajón, por ahora, el real decreto ley sobre vivienda que iba a llevar mañana al Congreso de los Diputados. El grupo parlamentario socialista ha constatado que el texto no contaba con suficientes apoyos entre los socios de investidura como para que saliera adelante, ya que tanto a su derecha como a su izquierda había 'peros' significativos al contenido del decreto, por lo que deja su tramitación para después del verano.
Este decreto ley era, de alguna forma, la medida estrella con la que el Gobierno pretendía cerrar el curso político. El suelo, los incentivos fiscales y la congelación temporal de los precios del alquiler son tres de los grandes temas sobre los que no había acuerdo, así que el Ejecutivo ha preferido dejar el tema ya para septiembre. El propio Ministerio de Vivienda ha solicitado más margen, para lograr "un pacto amplio y transversal" que, tras semanas de contactos con los socios, no se ha conseguido. Mientras, el Ministerio se sube a la ola de la actualidad y apuesta por priorizar todo lo relacionado con la campaña contra incendios en el último Consejo de Ministros, dejando claro que se trata del tema principal del actual debate político.
¿Pero cómo van las negociaciones? No ha sido el PSOE, sino Sumar, el ministro Ernest Urtasun, el que ha salido al paso de este asunto para afirmar que "las negociaciones avanzan bien" y que el hecho de dejar para septiembre llevarlo al Congreso obedece a una petición expresa de todos los socios, que "han solicitado un poco más de tiempo", pero que "ningún partido se ha bajado de ese diálogo". Urtasun afirmó que Sumar "está peleando a muerte" para afrontar "de una vez" el problema de la vivienda.
El caso es que el Gobierno tiente ante sí, en relación con este decreto, un escenario con distintas cuestiones cruzadas que son de difíciles de desentrañar. Ley de suelo, congelación de alquileres e incentivos fiscales se entrecruzan y generan tanto peticiones como líneas rojas de manera cruzada entre los socios. Por ejemplo, el PNV no está a favor de la congelación de alquileres, aunque podría estudiar dicha medida si, a cambio, se modifican distintos aspectos de la Ley del Suelo, que van desde agilizar los planteamientos urbanísticos a dotar de una mayor seguridad política la propiedad. Junts apuesta por desgravar tanto alquileres como hipotecas, algo que rechaza Podemos. Con este panorama, el Gobierno ha retirado el real decreto ante el evidente riesgo de sufrir una nueva derrota, y más si se tiene en cuenta que se trata de un tema en el que la ciudadanía está muy sensibilizada, como es la vivienda.
Vivienda e incendios
Con buena parte de España ardiendo –un verano más– el tema de la vivienda incluso se convierte en subsidiario respecto a los incendios y se convierte a su vez en tema de enfrentamiento entre Gobierno y PP. Ha bastado que la presidenta de la Comunidad de Madrid (CAM), Isabel Díaz Ayuso, presente las líneas maestras de un plan de choque para los afectados que hayan perdido sus viviendas, entre las que se encuentra el uso de VPO para que el PSOE se pregunte dónde están esas VPO. Son, hasta ahora, más de 300 las viviendas destruidas o gravemente afectadas por el macroincendio, solo en la CAM, sin contar la provincia de Ávila.
El PSOE ha decidido dejar en el cajón, por ahora, el real decreto ley sobre vivienda que iba a llevar mañana al Congreso de los Diputados. El grupo parlamentario socialista ha constatado que el texto no contaba con suficientes apoyos entre los socios de investidura como para que saliera adelante, ya que tanto a su derecha como a su izquierda había 'peros' significativos al contenido del decreto, por lo que deja su tramitación para después del verano.
Este decreto ley era, de alguna forma, la medida estrella con la que el Gobierno pretendía cerrar el curso político. El suelo, los incentivos fiscales y la congelación temporal de los precios del alquiler son tres de los grandes temas sobre los que no había acuerdo, así que el Ejecutivo ha preferido dejar el tema ya para septiembre. El propio Ministerio de Vivienda ha solicitado más margen, para lograr "un pacto amplio y transversal" que, tras semanas de contactos con los socios, no se ha conseguido. Mientras, el Ministerio se sube a la ola de la actualidad y apuesta por priorizar todo lo relacionado con la campaña contra incendios en el último Consejo de Ministros, dejando claro que se trata del tema principal del actual debate político.
¿Pero cómo van las negociaciones? No ha sido el PSOE, sino Sumar, el ministro Ernest Urtasun, el que ha salido al paso de este asunto para afirmar que "las negociaciones avanzan bien" y que el hecho de dejar para septiembre llevarlo al Congreso obedece a una petición expresa de todos los socios, que "han solicitado un poco más de tiempo", pero que "ningún partido se ha bajado de ese diálogo". Urtasun afirmó que Sumar "está peleando a muerte" para afrontar "de una vez" el problema de la vivienda.
El caso es que el Gobierno tiente ante sí, en relación con este decreto, un escenario con distintas cuestiones cruzadas que son de difíciles de desentrañar. Ley de suelo, congelación de alquileres e incentivos fiscales se entrecruzan y generan tanto peticiones como líneas rojas de manera cruzada entre los socios. Por ejemplo, el PNV no está a favor de la congelación de alquileres, aunque podría estudiar dicha medida si, a cambio, se modifican distintos aspectos de la Ley del Suelo, que van desde agilizar los planteamientos urbanísticos a dotar de una mayor seguridad política la propiedad. Junts apuesta por desgravar tanto alquileres como hipotecas, algo que rechaza Podemos. Con este panorama, el Gobierno ha retirado el real decreto ante el evidente riesgo de sufrir una nueva derrota, y más si se tiene en cuenta que se trata de un tema en el que la ciudadanía está muy sensibilizada, como es la vivienda.
Vivienda e incendios
Con buena parte de España ardiendo –un verano más– el tema de la vivienda incluso se convierte en subsidiario respecto a los incendios y se convierte a su vez en tema de enfrentamiento entre Gobierno y PP. Ha bastado que la presidenta de la Comunidad de Madrid (CAM), Isabel Díaz Ayuso, presente las líneas maestras de un plan de choque para los afectados que hayan perdido sus viviendas, entre las que se encuentra el uso de VPO para que el PSOE se pregunte dónde están esas VPO. Son, hasta ahora, más de 300 las viviendas destruidas o gravemente afectadas por el macroincendio, solo en la CAM, sin contar la provincia de Ávila.
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