Con gusanos y sin cocineros: el "cambio radical" que piden para unos comedores escolares de Andalucía que "deberían tener cocina en cada centro"
Las recientes denuncias —un curso más— de las familias por la calidad de la comida de los catering y las dificultades para cubrir las plantillas reabren el debate. Diferentes voces de la comunidad educativa, además de la Junta, reflexionan en lavozdelsur.es sobre el modelo existente y la posibilidad de modificarlo
Del "pisto sin pisto" a los gusanos en el arroz. Los comedores escolares de Andalucía han comenzado el curso —otro más— reportando incidencias que han desatado quejas a tutiplén. El servicio, del que dependen miles de familias, está bajo la lupa desde que se han viralizado una serie de vídeos de comida en mal estado o con ciertos insectos.
En las imágenes se detectan desde gusanos en la sopa de los alumnos del Colegio San Manuel en Málaga, hasta una larva en el arroz de una niña del CEIP Tinar, de Albolote, en Granada. El más llamativo es el conocido episodio del presunto plato de huevo duro con pisto que se sirvió "sin pisto" y "con un líquido rojo", según uno de los menores que lo ingirió.
Estos episodios han causado preocupación en otros centros donde opera la empresa Mediterránea de Catering, que está en el punto de mira y ofrece servicio en otras provincias como Granada, Córdoba y Almería. Podrían ser otras empresas, da un poco igual el nombre porque las quejas son recurrentes curso tras curso y salpican indistintamente a unas y a otras.
Sindicatos, asociaciones de madres y padres y partidos políticos reclaman cambios, mientras la Junta de Andalucía defiende su funcionamiento y ha abierto un expediente informativo por las incidencias detectadas. A estos incidentes se suma que los colegios que cuentan con cocinas propias no han podido utilizarlas por falta de personal de Administración y Servicios (PAS).
Las críticas al modelo de gestión y especialmente al sistema de catering externalizado reavivan un debate sobre este servicio regulado por la Administración autonómica para el alumnado de segundo ciclo de Infantil, Primaria, Secundaria Obligatoria y Educación Especial.
Alimentos preparados a cientos de kilómetros
Marian, delegada de Ustea Cádiz describe un panorama que le preocupa. Según traslada el sindicato a lavozdelsur.es, el 90% de los comedores escolares de la provincia funcionan mediante un sistema de catering privatizado, con alimentos preparados lejos de los colegios.
"Un modelo que lo que busca es el beneficio de la multinacional y no le importa en absoluto nada la salud de las niñas y de los niños", denuncian desde la organización, que critica que la comida llegue envasada en barquetas para varios días.
Manuel Rodríguez, de CCOO Educación Granada, considera que la externalización y el bajo coste de las adjudicaciones terminan afectando al servicio. A su juicio, las consecuencias recaen sobre los menores, que necesitan permanecer en los centros por las dificultades de conciliación familiar. "Ahora mismo la Junta lo que parece que lo que quiere es solamente abaratar costes", sostiene.
Rodríguez conoce también el sector desde dentro, ya que trabajó en una empresa de catering para colegios y hospitales como responsable de seguridad alimentaria. Su experiencia le lleva a advertir de los riesgos relacionados con las líneas frías y el mantenimiento de las temperaturas.
Explica que, cuando faltan trabajadores, puede resultar complicado comprobar las condiciones de los alimentos desde que llegan al colegio. En su etapa profesional, asegura, detectó situaciones en las que no se verificaba adecuadamente la temperatura y casos de alimentos que permanecían fuera de las cámaras frigoríficas. "En algunos lugares, comprobé que la comida se mantenía en el patio, aunque fuera por la mañana temprano. Estaba allí a la intemperie, con todo el riesgo que eso puede tener de contaminaciones cruzadas", explica.
"Todo eso provoca que, al final, esa ruptura de la cadena de frío provoque esas crezas y estos problemas de larvas, más las propias bacterias", advierte, aunque reconoce el esfuerzo del personal para evitar problemas mayores.
Para el representante de CCOO, los centros con cocina propia ofrecen generalmente mejores condiciones. "No tienen el riesgo de que se rompan estas cadenas de frío", añade.
La falta de trabajadores en los fogones constituye otra de las grandes preocupaciones sindicales. Manuel García, delegado de CSIF en el sector de Educación de la Administración General de la Junta, describe el inicio del curso como especialmente complicado.
"El caos ha sido total, no sólo en cocina", asegura. Según relata, la solución planteada a numerosos colegios ha sido contratar un servicio externo y pagarlo con los fondos destinados al mantenimiento de los centros.
Cita el caso del CEIP Los Molinos de Vejer, donde, según le trasladó su directora, el catering suponía un gasto de 1.200 euros semanales.
García explica que "la administración sabía desde julio que muchas vacantes se iban a quedar libres el 31 de agosto porque cesaba mucho personal y otro personal se iba por concurso de traslado". Sin embargo, denuncia que "nos han empezado a hacer el protocolo de cobertura hasta la primera semana de septiembre", lo que, a su juicio, ha provocado "un caos tremendo".
La delegada de Ustea Cádiz insiste en que el problema trasciende el ámbito educativo. "Lo vemos como un problema social", señala, porque para numerosas familias el comedor no es una alternativa voluntaria, sino una necesidad.
"Esto de Granada y Córdoba es la gota que colma el vaso, pero esto se lleva años denunciando", lamenta.
"Nosotros queremos tener nuestras cocinas in situ, en todos los centros educativos"
Rosa Martín, delegada de CCOO Enseñanza en Granada, denuncia la falta de previsión de la Administración ante los procesos de traslado y acceso a puestos fijos, que han dejado numerosos comedores escolares sin cocineros al comienzo del curso. Según explica, los centros se han visto obligados a recurrir a empresas de catering para garantizar la alimentación de los menores, pese a que las vacantes podían haberse previsto con antelación.
"Sabían la gente que se hacía fija, la gente que se movía, los puestos que se quedaban vacíos, pero no han hecho nada", lamenta. La representante sindical critica que se esperara hasta septiembre para gestionar las incorporaciones, cuando era posible realizar previamente los llamamientos y fijar una fecha de inicio. "Se han abierto los comedores y no tenemos personal para darle de comer", denuncia.
Martín también cuestiona el modelo de gestión indirecta de los comedores escolares y defiende la recuperación de las cocinas propias. "Nosotros queremos tener nuestras cocinas in situ, en todos los centros educativos que se pueda hacer", señala.
La sindicalista recuerda el caso de las larvas encontradas en el arroz de un colegio granadino y expresa sus dudas sobre el transporte de los alimentos: "Esta comida viene preparada de otras provincias, viene en camiones que no sabemos si han mantenido la cadena de frío". Frente a las afirmaciones de la Consejería sobre la calidad del servicio, responde que "se están dando muchos casos, no solamente en nuestra provincia de Granada, sino en Córdoba".
Por ello, CCOO reclama cocinas propias atendidas por personal laboral de la Junta y rechaza la externalización. "La administración no quiere invertir en personal laboral, prefiere pagar a empresas privadas", sostiene, antes de resumir su crítica al modelo actual: "Privatizar, privatizar y privatizar y nosotros desde CCOO nos negamos a eso".
Cocinas propias, productos frescos y más inspecciones
Ante este escenario, Ustea Cádiz exige un "cambio radical" que permita recuperar la elaboración diaria de los menús en los propios colegios.
Su propuesta pasa por contar con una cocina en cada centro, con alimentos frescos, saludables y adaptados a cada temporada.
Marian defiende que se utilicen productos de temporada, como "pescado, fruta y verduras", y que el sistema "promueva el comercio local, la economía local con productos de cercanía". Además, considera necesario contar con cocineros y pinches en los centros, de manera que se pueda "promover empleo público" y, sobre todo, beneficiar directamente la salud de los niños y niñas.
Ustea también pone el foco en las consecuencias que esta situación tiene para las familias. "Nadie quiere dejar a su hijo o hija en un comedor en el que estamos viendo qué tipo de comida están comiendo, que es vergonzoso", lamentan desde el sindicato.
CSIF, por su parte, pone el acento en la plantilla. "No puede tardar un mes una sustitución y no puede tardar un mes y medio en cubrirse una vacante", reclama Manuel García.
Desde CCOO Educación Granada, Manuel Rodríguez exige una intervención más rápida de la Administración y una vigilancia más exhaustiva de las empresas adjudicatarias.
"Es imprescindible que la Administración actúe con rapidez ante las denuncias y la inspección", sostiene. También cuestiona que las visitas de control se anuncien previamente, en lugar de realizar inspecciones sin previo aviso.
"No vale simplemente con voy a solucionar una incidencia que ha tenido uno en Colegio A aquí y otro en Colegio B ahí. Hay que prevenir muchísimo esto, porque está en juego la salud de los niños y las niñas", advierte.
El debate llega al Parlamento andaluz
Las reclamaciones han encontrado eco en la oposición política. Algunas formaciones se han pronunciado al respecto como es el PSOE-A que ha solicitado una revisión integral del actual modelo de comedores y una transición hacia la preparación de los alimentos dentro de los centros educativos.
"¿Cuántas fotografías de comida en condiciones lamentables tenemos que ver para que la Junta admita que hay un problema con el modelo de comedores escolares en Andalucía?", se preguntaba Patricia Alba, portavoz parlamentaria socialista de Educación.
Su grupo defenderá un "plan progresivo" que comenzaría por los colegios que ya disponen de cocinas o pueden recuperarlas.
Por su parte, Adelante Andalucía volverá a presentar su Proposición de Ley del derecho al comedor escolar, rechazada por el PP-A con su mayoría absoluta en julio de 2025.
Más de un año después, regresa a la mesa esta iniciativa que contempla cocinas propias en todos los centros, trabajadores de cocina dependientes de la Consejería de Educación, elaboración diaria de las comidas, compras a productores de proximidad y comedor gratuito también para Secundaria.
La consejera de Desarrollo Educativo, María del Carmen Castillo, en el comedor escolar del CEIP Los Argonautas de Chipiona, en una imagen de archivo.
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JUAN CARLOS TORO
La Junta defiende los menús y abre un expediente informativo
En medio de esta polémica, la consejera de Educación, María del Carmen Castillo, defendió este lunes la importancia de los comedores escolares, tanto para facilitar la conciliación como por ofrecer, según sus palabras, "un servicio de calidad, seguro y adaptado a las necesidades del alumnado".
Aseguró que los menús "se caracterizan por la presencia diaria de verdura y fruta fresca, aceite de oliva virgen extra y una mayor proporción de pescado que de carne, en línea con la dieta mediterránea y con la presencia de productos ecológicos entre los ingredientes".
En respuesta a lavozdelsur.es, la Consejería de Educación ha confirmado la apertura de un expediente informativo a la empresa responsable del servicio en los centros afectados, con requerimientos para corregir las incidencias y explicar lo ocurrido.
La Administración recuerda que en los colegios andaluces se sirven cerca de 200.000 menús diarios, unos 20 millones por curso, y asegura que se ha realizado una doble inspección de los casos denunciados: una por parte de los técnicos de la Agencia Pública Andaluza de Educación y otra de los inspectores de la Consejería de Sanidad, dentro del plan Evacole.
Además, Educación ha citado de urgencia a los responsables de la empresa para exigirles un plan de actuación que evite nuevos episodios. El plazo máximo para presentarlo es de 15 días y los pliegos contemplan penalizaciones si las incidencias no se subsanan o vuelven a producirse.
Del "pisto sin pisto" a los gusanos en el arroz. Los comedores escolares de Andalucía han comenzado el curso —otro más— reportando incidencias que han desatado quejas a tutiplén. El servicio, del que dependen miles de familias, está bajo la lupa desde que se han viralizado una serie de vídeos de comida en mal estado o con ciertos insectos.
En las imágenes se detectan desde gusanos en la sopa de los alumnos del Colegio San Manuel en Málaga, hasta una larva en el arroz de una niña del CEIP Tinar, de Albolote, en Granada. El más llamativo es el conocido episodio del presunto plato de huevo duro con pisto que se sirvió "sin pisto" y "con un líquido rojo", según uno de los menores que lo ingirió.
Estos episodios han causado preocupación en otros centros donde opera la empresa Mediterránea de Catering, que está en el punto de mira y ofrece servicio en otras provincias como Granada, Córdoba y Almería. Podrían ser otras empresas, da un poco igual el nombre porque las quejas son recurrentes curso tras curso y salpican indistintamente a unas y a otras.
Sindicatos, asociaciones de madres y padres y partidos políticos reclaman cambios, mientras la Junta de Andalucía defiende su funcionamiento y ha abierto un expediente informativo por las incidencias detectadas. A estos incidentes se suma que los colegios que cuentan con cocinas propias no han podido utilizarlas por falta de personal de Administración y Servicios (PAS).
Las críticas al modelo de gestión y especialmente al sistema de catering externalizado reavivan un debate sobre este servicio regulado por la Administración autonómica para el alumnado de segundo ciclo de Infantil, Primaria, Secundaria Obligatoria y Educación Especial.
Alimentos preparados a cientos de kilómetros
Marian, delegada de Ustea Cádiz describe un panorama que le preocupa. Según traslada el sindicato a lavozdelsur.es, el 90% de los comedores escolares de la provincia funcionan mediante un sistema de catering privatizado, con alimentos preparados lejos de los colegios.
"Un modelo que lo que busca es el beneficio de la multinacional y no le importa en absoluto nada la salud de las niñas y de los niños", denuncian desde la organización, que critica que la comida llegue envasada en barquetas para varios días.
Manuel Rodríguez, de CCOO Educación Granada, considera que la externalización y el bajo coste de las adjudicaciones terminan afectando al servicio. A su juicio, las consecuencias recaen sobre los menores, que necesitan permanecer en los centros por las dificultades de conciliación familiar. "Ahora mismo la Junta lo que parece que lo que quiere es solamente abaratar costes", sostiene.
Rodríguez conoce también el sector desde dentro, ya que trabajó en una empresa de catering para colegios y hospitales como responsable de seguridad alimentaria. Su experiencia le lleva a advertir de los riesgos relacionados con las líneas frías y el mantenimiento de las temperaturas.
Explica que, cuando faltan trabajadores, puede resultar complicado comprobar las condiciones de los alimentos desde que llegan al colegio. En su etapa profesional, asegura, detectó situaciones en las que no se verificaba adecuadamente la temperatura y casos de alimentos que permanecían fuera de las cámaras frigoríficas. "En algunos lugares, comprobé que la comida se mantenía en el patio, aunque fuera por la mañana temprano. Estaba allí a la intemperie, con todo el riesgo que eso puede tener de contaminaciones cruzadas", explica.
"Todo eso provoca que, al final, esa ruptura de la cadena de frío provoque esas crezas y estos problemas de larvas, más las propias bacterias", advierte, aunque reconoce el esfuerzo del personal para evitar problemas mayores.
Para el representante de CCOO, los centros con cocina propia ofrecen generalmente mejores condiciones. "No tienen el riesgo de que se rompan estas cadenas de frío", añade.
La falta de trabajadores en los fogones constituye otra de las grandes preocupaciones sindicales. Manuel García, delegado de CSIF en el sector de Educación de la Administración General de la Junta, describe el inicio del curso como especialmente complicado.
"El caos ha sido total, no sólo en cocina", asegura. Según relata, la solución planteada a numerosos colegios ha sido contratar un servicio externo y pagarlo con los fondos destinados al mantenimiento de los centros.
Cita el caso del CEIP Los Molinos de Vejer, donde, según le trasladó su directora, el catering suponía un gasto de 1.200 euros semanales.
García explica que "la administración sabía desde julio que muchas vacantes se iban a quedar libres el 31 de agosto porque cesaba mucho personal y otro personal se iba por concurso de traslado". Sin embargo, denuncia que "nos han empezado a hacer el protocolo de cobertura hasta la primera semana de septiembre", lo que, a su juicio, ha provocado "un caos tremendo".
La delegada de Ustea Cádiz insiste en que el problema trasciende el ámbito educativo. "Lo vemos como un problema social", señala, porque para numerosas familias el comedor no es una alternativa voluntaria, sino una necesidad.
"Esto de Granada y Córdoba es la gota que colma el vaso, pero esto se lleva años denunciando", lamenta.
"Nosotros queremos tener nuestras cocinas in situ, en todos los centros educativos"
Rosa Martín, delegada de CCOO Enseñanza en Granada, denuncia la falta de previsión de la Administración ante los procesos de traslado y acceso a puestos fijos, que han dejado numerosos comedores escolares sin cocineros al comienzo del curso. Según explica, los centros se han visto obligados a recurrir a empresas de catering para garantizar la alimentación de los menores, pese a que las vacantes podían haberse previsto con antelación.
"Sabían la gente que se hacía fija, la gente que se movía, los puestos que se quedaban vacíos, pero no han hecho nada", lamenta. La representante sindical critica que se esperara hasta septiembre para gestionar las incorporaciones, cuando era posible realizar previamente los llamamientos y fijar una fecha de inicio. "Se han abierto los comedores y no tenemos personal para darle de comer", denuncia.
Martín también cuestiona el modelo de gestión indirecta de los comedores escolares y defiende la recuperación de las cocinas propias. "Nosotros queremos tener nuestras cocinas in situ, en todos los centros educativos que se pueda hacer", señala.
La sindicalista recuerda el caso de las larvas encontradas en el arroz de un colegio granadino y expresa sus dudas sobre el transporte de los alimentos: "Esta comida viene preparada de otras provincias, viene en camiones que no sabemos si han mantenido la cadena de frío". Frente a las afirmaciones de la Consejería sobre la calidad del servicio, responde que "se están dando muchos casos, no solamente en nuestra provincia de Granada, sino en Córdoba".
Por ello, CCOO reclama cocinas propias atendidas por personal laboral de la Junta y rechaza la externalización. "La administración no quiere invertir en personal laboral, prefiere pagar a empresas privadas", sostiene, antes de resumir su crítica al modelo actual: "Privatizar, privatizar y privatizar y nosotros desde CCOO nos negamos a eso".
Cocinas propias, productos frescos y más inspecciones
Ante este escenario, Ustea Cádiz exige un "cambio radical" que permita recuperar la elaboración diaria de los menús en los propios colegios.
Su propuesta pasa por contar con una cocina en cada centro, con alimentos frescos, saludables y adaptados a cada temporada.
Marian defiende que se utilicen productos de temporada, como "pescado, fruta y verduras", y que el sistema "promueva el comercio local, la economía local con productos de cercanía". Además, considera necesario contar con cocineros y pinches en los centros, de manera que se pueda "promover empleo público" y, sobre todo, beneficiar directamente la salud de los niños y niñas.
Ustea también pone el foco en las consecuencias que esta situación tiene para las familias. "Nadie quiere dejar a su hijo o hija en un comedor en el que estamos viendo qué tipo de comida están comiendo, que es vergonzoso", lamentan desde el sindicato.
CSIF, por su parte, pone el acento en la plantilla. "No puede tardar un mes una sustitución y no puede tardar un mes y medio en cubrirse una vacante", reclama Manuel García.
Desde CCOO Educación Granada, Manuel Rodríguez exige una intervención más rápida de la Administración y una vigilancia más exhaustiva de las empresas adjudicatarias.
"Es imprescindible que la Administración actúe con rapidez ante las denuncias y la inspección", sostiene. También cuestiona que las visitas de control se anuncien previamente, en lugar de realizar inspecciones sin previo aviso.
"No vale simplemente con voy a solucionar una incidencia que ha tenido uno en Colegio A aquí y otro en Colegio B ahí. Hay que prevenir muchísimo esto, porque está en juego la salud de los niños y las niñas", advierte.
El debate llega al Parlamento andaluz
Las reclamaciones han encontrado eco en la oposición política. Algunas formaciones se han pronunciado al respecto como es el PSOE-A que ha solicitado una revisión integral del actual modelo de comedores y una transición hacia la preparación de los alimentos dentro de los centros educativos.
"¿Cuántas fotografías de comida en condiciones lamentables tenemos que ver para que la Junta admita que hay un problema con el modelo de comedores escolares en Andalucía?", se preguntaba Patricia Alba, portavoz parlamentaria socialista de Educación.
Su grupo defenderá un "plan progresivo" que comenzaría por los colegios que ya disponen de cocinas o pueden recuperarlas.
Por su parte, Adelante Andalucía volverá a presentar su Proposición de Ley del derecho al comedor escolar, rechazada por el PP-A con su mayoría absoluta en julio de 2025.
Más de un año después, regresa a la mesa esta iniciativa que contempla cocinas propias en todos los centros, trabajadores de cocina dependientes de la Consejería de Educación, elaboración diaria de las comidas, compras a productores de proximidad y comedor gratuito también para Secundaria.
La consejera de Desarrollo Educativo, María del Carmen Castillo, en el comedor escolar del CEIP Los Argonautas de Chipiona, en una imagen de archivo.
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JUAN CARLOS TORO
La Junta defiende los menús y abre un expediente informativo
En medio de esta polémica, la consejera de Educación, María del Carmen Castillo, defendió este lunes la importancia de los comedores escolares, tanto para facilitar la conciliación como por ofrecer, según sus palabras, "un servicio de calidad, seguro y adaptado a las necesidades del alumnado".
Aseguró que los menús "se caracterizan por la presencia diaria de verdura y fruta fresca, aceite de oliva virgen extra y una mayor proporción de pescado que de carne, en línea con la dieta mediterránea y con la presencia de productos ecológicos entre los ingredientes".
En respuesta a lavozdelsur.es, la Consejería de Educación ha confirmado la apertura de un expediente informativo a la empresa responsable del servicio en los centros afectados, con requerimientos para corregir las incidencias y explicar lo ocurrido.
La Administración recuerda que en los colegios andaluces se sirven cerca de 200.000 menús diarios, unos 20 millones por curso, y asegura que se ha realizado una doble inspección de los casos denunciados: una por parte de los técnicos de la Agencia Pública Andaluza de Educación y otra de los inspectores de la Consejería de Sanidad, dentro del plan Evacole.
Además, Educación ha citado de urgencia a los responsables de la empresa para exigirles un plan de actuación que evite nuevos episodios. El plazo máximo para presentarlo es de 15 días y los pliegos contemplan penalizaciones si las incidencias no se subsanan o vuelven a producirse.
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