A través de 2.000 respuestas de docentes de las ocho provincias de Andalucía, el sindicato Ustea ha palpado el ambiente de la educación pública andaluza, conociendo así la situación de las aulas y las principales necesidades de los centros. Entre los problemas más señalados figuran las ratios elevadas, la falta de recursos para atender a la diversidad, la insuficiencia de personal, los retrasos en las sustituciones y las deficiencias de climatización e infraestructuras.
A estas dificultades se suma la sobrecarga laboral y burocrática que soporta el profesorado. Ustea considera que los resultados reflejan la persistencia de problemas estructurales que requieren medidas concretas, más recursos y una planificación que permita mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje.
El sindicato vincula este diagnóstico con la convocatoria de huelga educativa del próximo 11 de noviembre, bajo el lema La pública en juego. La movilización pretende reclamar mejoras en las condiciones laborales del profesorado y un refuerzo de los recursos destinados a la educación pública.
La educación pública andaluza continúa afrontando importantes dificultades un mes después del inicio del curso 2026/27. Así lo denuncia el sindicato Ustea, que advierte de la distancia entre los mensajes de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional y los problemas que, según el profesorado, siguen presentes en los centros educativos.
Ratios elevadas y falta de recursos para atender al alumnado
El número de estudiantes por aula continúa siendo una de las principales preocupaciones recogidas en el sondeo de Ustea. Las respuestas docentes incluyen grupos de ESO con entre 31 y 34 estudiantes, aulas de Primaria con 26, 27 y 28 escolares y grupos de Bachillerato que alcanzan los 36, 37, 38 o más alumnos.
El sindicato advierte de que estas cifras deben valorarse teniendo en cuenta la complejidad de los grupos y las necesidades específicas de apoyo educativo. La organización reclama una reducción efectiva de las ratios para facilitar el trabajo docente y mejorar la atención individualizada al alumnado.
La atención a la diversidad aparece como otro de los grandes desafíos de la educación pública andaluza. Según los testimonios recogidos, hay especialistas de Pedagogía Terapéutica (PT) y Audición y Lenguaje (AL) que deben atender a 40, 50 e incluso más de 50 estudiantes.
El sondeo también refleja situaciones en las que los profesionales tienen que repartir su jornada entre dos, tres y hasta cuatro centros educativos. Para USTEA, estas circunstancias evidencian la insuficiencia de las dotaciones actuales de personal especializado.
El sindicato reclama más recursos para los profesionales de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje, Personal Técnico de Integración Social (PTIS) y orientación educativa, entre otros perfiles. El objetivo es que los centros puedan responder adecuadamente a las necesidades del alumnado y garantizar una atención educativa ajustada a cada situación.
Retrasos en las sustituciones y plantillas insuficientes
La cobertura de bajas y vacantes constituye otro de los problemas señalados por el profesorado. Las respuestas recogidas por USTEA apuntan a retrasos en las sustituciones y a la falta de determinados perfiles profesionales, situaciones que obligan a reorganizar los recursos disponibles en los centros.
Cuando una ausencia no se cubre con suficiente rapidez, la carga de trabajo recae sobre el resto de la plantilla. Esta situación puede dificultar la organización de las clases y la atención que recibe el alumnado, según advierte el sindicato.
Por ello, Ustea exige que las sustituciones se tramiten con mayor agilidad para evitar que las ausencias del personal tengan consecuencias prolongadas sobre el funcionamiento de los centros educativos. La organización también incluye entre sus reivindicaciones la estabilización del personal interino, al considerar que la inestabilidad de las plantillas se suma a las dificultades que ya afronta el sistema educativo público.
Aulas con problemas de climatización y falta de espacios
Las deficiencias en las infraestructuras y los sistemas de bioclimatización también ocupan un lugar destacado en las respuestas docentes. El sondeo recoge situaciones de aulas sin climatización adecuada, instalaciones que no funcionan correctamente y temperaturas que dificultan el desarrollo de la actividad lectiva.
A estos problemas se añaden incidencias de mantenimiento, humedades, goteras, persianas deterioradas y espacios insuficientes. Ustea también señala la existencia de aulas prefabricadas y centros que deben utilizar bibliotecas, gimnasios o laboratorios como aulas ordinarias.
Estas circunstancias, según el sindicato, ponen de manifiesto la necesidad de mejorar las instalaciones y adaptar los edificios educativos a las condiciones climáticas. Por ello, reclama actuaciones que permitan garantizar espacios adecuados para el alumnado y el profesorado.
La mejora de la climatización y de las infraestructuras educativas forma parte de las medidas que la organización considera prioritarias para responder a las deficiencias detectadas en los centros andaluces.
Sobrecarga burocrática y falta de tiempo para la labor docente
El diagnóstico de Ustea no se limita a los recursos materiales y humanos. El sindicato también alerta del aumento de las tareas administrativas que debe asumir el profesorado, una carga que, según las respuestas recogidas, reduce el tiempo disponible para preparar clases, coordinarse con otros profesionales y atender individualmente al alumnado.
Las dificultades de conciliación forman parte igualmente de los problemas señalados por los docentes. Ustea considera especialmente preocupante que esta sobrecarga coincida con plantillas insuficientes y una elevada inestabilidad entre el personal interino.
Ante esta situación, la organización reclama una reducción efectiva de la carga burocrática para que el profesorado pueda dedicar más tiempo a sus funciones educativas.
El sindicato sostiene que los problemas detectados no pueden resolverse únicamente mediante anuncios de la Administración, sino que requieren actuaciones concretas y recursos suficientes para mejorar el funcionamiento cotidiano de los centros.
A través de 2.000 respuestas de docentes de las ocho provincias de Andalucía, el sindicato Ustea ha palpado el ambiente de la educación pública andaluza, conociendo así la situación de las aulas y las principales necesidades de los centros. Entre los problemas más señalados figuran las ratios elevadas, la falta de recursos para atender a la diversidad, la insuficiencia de personal, los retrasos en las sustituciones y las deficiencias de climatización e infraestructuras.
A estas dificultades se suma la sobrecarga laboral y burocrática que soporta el profesorado. Ustea considera que los resultados reflejan la persistencia de problemas estructurales que requieren medidas concretas, más recursos y una planificación que permita mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje.
El sindicato vincula este diagnóstico con la convocatoria de huelga educativa del próximo 11 de noviembre, bajo el lema La pública en juego. La movilización pretende reclamar mejoras en las condiciones laborales del profesorado y un refuerzo de los recursos destinados a la educación pública.
La educación pública andaluza continúa afrontando importantes dificultades un mes después del inicio del curso 2026/27. Así lo denuncia el sindicato Ustea, que advierte de la distancia entre los mensajes de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional y los problemas que, según el profesorado, siguen presentes en los centros educativos.
Ratios elevadas y falta de recursos para atender al alumnado
El número de estudiantes por aula continúa siendo una de las principales preocupaciones recogidas en el sondeo de Ustea. Las respuestas docentes incluyen grupos de ESO con entre 31 y 34 estudiantes, aulas de Primaria con 26, 27 y 28 escolares y grupos de Bachillerato que alcanzan los 36, 37, 38 o más alumnos.
El sindicato advierte de que estas cifras deben valorarse teniendo en cuenta la complejidad de los grupos y las necesidades específicas de apoyo educativo. La organización reclama una reducción efectiva de las ratios para facilitar el trabajo docente y mejorar la atención individualizada al alumnado.
La atención a la diversidad aparece como otro de los grandes desafíos de la educación pública andaluza. Según los testimonios recogidos, hay especialistas de Pedagogía Terapéutica (PT) y Audición y Lenguaje (AL) que deben atender a 40, 50 e incluso más de 50 estudiantes.
El sondeo también refleja situaciones en las que los profesionales tienen que repartir su jornada entre dos, tres y hasta cuatro centros educativos. Para USTEA, estas circunstancias evidencian la insuficiencia de las dotaciones actuales de personal especializado.
El sindicato reclama más recursos para los profesionales de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje, Personal Técnico de Integración Social (PTIS) y orientación educativa, entre otros perfiles. El objetivo es que los centros puedan responder adecuadamente a las necesidades del alumnado y garantizar una atención educativa ajustada a cada situación.
Retrasos en las sustituciones y plantillas insuficientes
La cobertura de bajas y vacantes constituye otro de los problemas señalados por el profesorado. Las respuestas recogidas por USTEA apuntan a retrasos en las sustituciones y a la falta de determinados perfiles profesionales, situaciones que obligan a reorganizar los recursos disponibles en los centros.
Cuando una ausencia no se cubre con suficiente rapidez, la carga de trabajo recae sobre el resto de la plantilla. Esta situación puede dificultar la organización de las clases y la atención que recibe el alumnado, según advierte el sindicato.
Por ello, Ustea exige que las sustituciones se tramiten con mayor agilidad para evitar que las ausencias del personal tengan consecuencias prolongadas sobre el funcionamiento de los centros educativos. La organización también incluye entre sus reivindicaciones la estabilización del personal interino, al considerar que la inestabilidad de las plantillas se suma a las dificultades que ya afronta el sistema educativo público.
Aulas con problemas de climatización y falta de espacios
Las deficiencias en las infraestructuras y los sistemas de bioclimatización también ocupan un lugar destacado en las respuestas docentes. El sondeo recoge situaciones de aulas sin climatización adecuada, instalaciones que no funcionan correctamente y temperaturas que dificultan el desarrollo de la actividad lectiva.
A estos problemas se añaden incidencias de mantenimiento, humedades, goteras, persianas deterioradas y espacios insuficientes. Ustea también señala la existencia de aulas prefabricadas y centros que deben utilizar bibliotecas, gimnasios o laboratorios como aulas ordinarias.
Estas circunstancias, según el sindicato, ponen de manifiesto la necesidad de mejorar las instalaciones y adaptar los edificios educativos a las condiciones climáticas. Por ello, reclama actuaciones que permitan garantizar espacios adecuados para el alumnado y el profesorado.
La mejora de la climatización y de las infraestructuras educativas forma parte de las medidas que la organización considera prioritarias para responder a las deficiencias detectadas en los centros andaluces.
Sobrecarga burocrática y falta de tiempo para la labor docente
El diagnóstico de Ustea no se limita a los recursos materiales y humanos. El sindicato también alerta del aumento de las tareas administrativas que debe asumir el profesorado, una carga que, según las respuestas recogidas, reduce el tiempo disponible para preparar clases, coordinarse con otros profesionales y atender individualmente al alumnado.
Las dificultades de conciliación forman parte igualmente de los problemas señalados por los docentes. Ustea considera especialmente preocupante que esta sobrecarga coincida con plantillas insuficientes y una elevada inestabilidad entre el personal interino.
Ante esta situación, la organización reclama una reducción efectiva de la carga burocrática para que el profesorado pueda dedicar más tiempo a sus funciones educativas.
El sindicato sostiene que los problemas detectados no pueden resolverse únicamente mediante anuncios de la Administración, sino que requieren actuaciones concretas y recursos suficientes para mejorar el funcionamiento cotidiano de los centros.
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