elecciones generales

Pedro Sánchez, ¿ensanchará su leyenda?: "Flotando como un velero" o "hundido hasta los cabellos"

La maquinaria socialista reúne a más de 5.000 militantes de todos los rincones andaluces en un arranque de campaña para sacar pecho por un presidente que seguirá flotando o se hundirá para siempre

La suerte está echada, como dijo Julio César en latín (Alea iacta est) y repite ahora Pedro Sánchez con los lenguajes actuales, que no es solo el román paladino, sino todos los medios al alcance de su mensaje: conviene parar para coger carrerilla o ese monstruo bicéfalo de la derecha que es el PP y Vox terminará con la justicia social que tanto les ha costado a los socialistas ir sembrando en este país. Ahora gusta más hablar de izquierdas, en plural, de frente amplio, o de progresistas, porque se piensa ya en clave estadística, con números que pueden salir o no.

De eso trató el mitin de esta mañana en Dos Hermanas y a ello contribuyó todo el entramado de una maquinaria propagandística consciente de la importancia de los símbolos y de que toda la tramoya no se monta para los presentes en el mitin, que son votos asegurados, sino para los que lo van a ver después.

  • Montero y Sánchez, este sábado en Dos Hermanas.
  • -

Para conseguir meter a más de 5.000 personas en el graderío del auditorio al aire libre Los del Río, la mayoría sentadas pero muchas también de pie, hizo falta una meticulosa organización que no solo empezó en la calle, donde las Policías, local y nacional, organizaban el tráfico de la avenida por la llegada de decenas de autobuses de muchos puntos de Andalucía, sino en esos lugares remotos donde las agrupaciones tenían clara su asistencia: socialistas de Cádiz, de Córdoba, de Marbella, de Granada y hasta de Almería que no han dudado en desayunarse muchas horas de autobús para escuchar a Pedro Sánchez durante apenas 20 minutos.

No solo fueron sus palabras, sino su sola presencia tan desenfadada –sus vaqueros y su camisa tan azul y tan informal-, sus gestos de deportista, sus sonrisas de seductor, su capacidad para convocar a lo más granado del socialismo andaluz lo que ha hechizado a esa militancia que ya venía armada de banderitas verdes o rojas con el emblema del PSOE tras bajar de los autobuses porque las habían encargado.

Gente de Dos Hermanas y alrededores también, pero menos. Y un mitin que se prepara como la actuación de una estrella de rock que baja saludando desde el monte Olimpo con una banda sonora perfectamente preparada, porque la Puerta de Alcalá de Ana Belén y el corazón partío de Alejandro Sanz eran temas que venían que ni pintados para la mañana, antes del clásico de Europe.

  • Manuel Chaves, en el acto. Las viejas glorias dan el callo.
  • -

Citius, altius, fortius, Pedro Sánchez rasgó finalmente el aire de los acentos andaluces previos con ese deje madrileño con que se le esperaba, como un mesías cuya cabeza más alta superaba a la mayoría de los convocados, y con un telón de fondo que era una selección de gente menor de 40 años que tenía que componer el puzle social donde el partido sigue teniendo que tener caladero: la chica negra junto al chico peinado a lo mid fade; la muchacha con gafas junto al chaval con pinta de malote; el gay del abanico junto a la chavala modosita. En las gradas, mucha gente contoneándose al ritmo de los Chunguitos con el pasapuré del tecno que todo lo mejora si se quiere animar a las masas. Hasta que bajó Sánchez de veras, que no fue a las 11.30 como estaba previsto sino más de media hora después porque el suspense es clave cuando se juega en serio con la esperanza.

El tema elegido fue el de La leyenda del tiempo de Camarón, ahora que Lorca vuelve a estar de moda por enésima vez gracias a Los Javis, ahora que aquel disco que los gitanos descambiaban porque no les parecía flamenco de verdad se ha fortalecido con esta bola negra que tanto promete, ahora que la letra de Federico parece echar a suertes la suerte de Sánchez: “El sueño va sobre el tiempo / flotando como un velero”, se oía a todo tronar, y el sueño parecía el PSOE mismo a lo largo de la democracia, o Pedro Sánchez, sonriente y soñador, bajando por el gradería, flotando él mismo, en efecto, como un velero sobre el mar de gentes, sobre la fuerza de la gente.

“Nadie puede abrir semillas / en el corazón del sueño”, seguía oyéndose conforme ondeaban las banderas, y mucha gente de esta gente socialista pensaba en la imposibilidad de la derecha de abrirse camino o de sembrar nada en los corazones que sueñan, como los suyos, y por eso tanta gente se sentía reconocida con una banda sonora que hacía tan suya, sin querer corear otros versos más aciagos: “El tiempo va sobre el sueño / hundido hasta los cabellos” o “Ayer y mañana comen / oscuras flores de duelo”.

  • Gestos de apoyo desde el graderío.
  • -

El exalcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, de nuevo candidato para las próximas municipales de la capital andaluza, parecía satisfecho viendo la multitud desde su primera fila. “Anoche estuve tapeando por el centro de Sevilla y noté que la gente nos anima”, declaró a lavozdelsur.es. “La gente está viendo lo que puede pasar y está habiendo una reacción tremenda y muy bonita. Te dicen ‘Vamos, que se puede’, y eso no anima”. La alcaldesa de Alcalá de Guadaíra, Ana Isabel Jiménez, también sonreía viendo la ola creciente de entusiasmo antes de que el acto comenzara de facto, mientras la gente coreaba “¡Pedro! ¡Pedro!” y a Pedro aún no se le veía y la nube de fotógrafos se impacientaba.

Al rato, mientras tomaban la palabra Paco Rodríguez o María Jesús Montero, Pedro se levantó en más de una ocasión para saludar al tendido. La vicepresidenta preguntaba si había algún líder con la valentía de hacer políticas progresistas como las de este gobierno, y la gente coreaba “¡Ninguno!”.

Montero pidió la dimisión del concejal del PP de Benalmádena José Luis Bergillos que había insultado a Mari Carmen el día mismo de su muerte, así como el cese por parte de Moreno Bonilla al alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, tras esta última denuncia por presuntas agresiones sexuales. Saludó asimismo las movilizaciones de los sindicatos de vivienda y del resto de sindicatos para la huelga general convocada ya para el día 11 de noviembre.

Cuando Pedro Sánchez tomó la palabra y tenía ya tan trabajado el ataque a los partidos de la competencia, ironizó sobre esa afirmación “de alguien del PP que ha dicho que cuando gobiernen ellos se acabaron los insultos”. Sánchez concluyó que “si están en la oposición, insultan; y si están en el gobierno, recortan”, con lo que “prefiero que sigan otros cuatro años insultando”, después de hacer referencia al miedo de los partidos de la derecha para “destruir el sistema público de sanidad, de la educación y de las pensiones” a pesar de que “dejaron la hucha de las pensiones en 5.000 millones de euros y hoy están en 20.000 millones”.

La suerte está echada, como dijo Julio César en latín (Alea iacta est) y repite ahora Pedro Sánchez con los lenguajes actuales, que no es solo el román paladino, sino todos los medios al alcance de su mensaje: conviene parar para coger carrerilla o ese monstruo bicéfalo de la derecha que es el PP y Vox terminará con la justicia social que tanto les ha costado a los socialistas ir sembrando en este país. Ahora gusta más hablar de izquierdas, en plural, de frente amplio, o de progresistas, porque se piensa ya en clave estadística, con números que pueden salir o no.

De eso trató el mitin de esta mañana en Dos Hermanas y a ello contribuyó todo el entramado de una maquinaria propagandística consciente de la importancia de los símbolos y de que toda la tramoya no se monta para los presentes en el mitin, que son votos asegurados, sino para los que lo van a ver después.

  • Montero y Sánchez, este sábado en Dos Hermanas.
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Para conseguir meter a más de 5.000 personas en el graderío del auditorio al aire libre Los del Río, la mayoría sentadas pero muchas también de pie, hizo falta una meticulosa organización que no solo empezó en la calle, donde las Policías, local y nacional, organizaban el tráfico de la avenida por la llegada de decenas de autobuses de muchos puntos de Andalucía, sino en esos lugares remotos donde las agrupaciones tenían clara su asistencia: socialistas de Cádiz, de Córdoba, de Marbella, de Granada y hasta de Almería que no han dudado en desayunarse muchas horas de autobús para escuchar a Pedro Sánchez durante apenas 20 minutos.

No solo fueron sus palabras, sino su sola presencia tan desenfadada –sus vaqueros y su camisa tan azul y tan informal-, sus gestos de deportista, sus sonrisas de seductor, su capacidad para convocar a lo más granado del socialismo andaluz lo que ha hechizado a esa militancia que ya venía armada de banderitas verdes o rojas con el emblema del PSOE tras bajar de los autobuses porque las habían encargado.

Gente de Dos Hermanas y alrededores también, pero menos. Y un mitin que se prepara como la actuación de una estrella de rock que baja saludando desde el monte Olimpo con una banda sonora perfectamente preparada, porque la Puerta de Alcalá de Ana Belén y el corazón partío de Alejandro Sanz eran temas que venían que ni pintados para la mañana, antes del clásico de Europe.

  • Manuel Chaves, en el acto. Las viejas glorias dan el callo.
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Citius, altius, fortius, Pedro Sánchez rasgó finalmente el aire de los acentos andaluces previos con ese deje madrileño con que se le esperaba, como un mesías cuya cabeza más alta superaba a la mayoría de los convocados, y con un telón de fondo que era una selección de gente menor de 40 años que tenía que componer el puzle social donde el partido sigue teniendo que tener caladero: la chica negra junto al chico peinado a lo mid fade; la muchacha con gafas junto al chaval con pinta de malote; el gay del abanico junto a la chavala modosita. En las gradas, mucha gente contoneándose al ritmo de los Chunguitos con el pasapuré del tecno que todo lo mejora si se quiere animar a las masas. Hasta que bajó Sánchez de veras, que no fue a las 11.30 como estaba previsto sino más de media hora después porque el suspense es clave cuando se juega en serio con la esperanza.

El tema elegido fue el de La leyenda del tiempo de Camarón, ahora que Lorca vuelve a estar de moda por enésima vez gracias a Los Javis, ahora que aquel disco que los gitanos descambiaban porque no les parecía flamenco de verdad se ha fortalecido con esta bola negra que tanto promete, ahora que la letra de Federico parece echar a suertes la suerte de Sánchez: “El sueño va sobre el tiempo / flotando como un velero”, se oía a todo tronar, y el sueño parecía el PSOE mismo a lo largo de la democracia, o Pedro Sánchez, sonriente y soñador, bajando por el gradería, flotando él mismo, en efecto, como un velero sobre el mar de gentes, sobre la fuerza de la gente.

“Nadie puede abrir semillas / en el corazón del sueño”, seguía oyéndose conforme ondeaban las banderas, y mucha gente de esta gente socialista pensaba en la imposibilidad de la derecha de abrirse camino o de sembrar nada en los corazones que sueñan, como los suyos, y por eso tanta gente se sentía reconocida con una banda sonora que hacía tan suya, sin querer corear otros versos más aciagos: “El tiempo va sobre el sueño / hundido hasta los cabellos” o “Ayer y mañana comen / oscuras flores de duelo”.

  • Gestos de apoyo desde el graderío.
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El exalcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, de nuevo candidato para las próximas municipales de la capital andaluza, parecía satisfecho viendo la multitud desde su primera fila. “Anoche estuve tapeando por el centro de Sevilla y noté que la gente nos anima”, declaró a lavozdelsur.es. “La gente está viendo lo que puede pasar y está habiendo una reacción tremenda y muy bonita. Te dicen ‘Vamos, que se puede’, y eso no anima”. La alcaldesa de Alcalá de Guadaíra, Ana Isabel Jiménez, también sonreía viendo la ola creciente de entusiasmo antes de que el acto comenzara de facto, mientras la gente coreaba “¡Pedro! ¡Pedro!” y a Pedro aún no se le veía y la nube de fotógrafos se impacientaba.

Al rato, mientras tomaban la palabra Paco Rodríguez o María Jesús Montero, Pedro se levantó en más de una ocasión para saludar al tendido. La vicepresidenta preguntaba si había algún líder con la valentía de hacer políticas progresistas como las de este gobierno, y la gente coreaba “¡Ninguno!”.

Montero pidió la dimisión del concejal del PP de Benalmádena José Luis Bergillos que había insultado a Mari Carmen el día mismo de su muerte, así como el cese por parte de Moreno Bonilla al alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, tras esta última denuncia por presuntas agresiones sexuales. Saludó asimismo las movilizaciones de los sindicatos de vivienda y del resto de sindicatos para la huelga general convocada ya para el día 11 de noviembre.

Cuando Pedro Sánchez tomó la palabra y tenía ya tan trabajado el ataque a los partidos de la competencia, ironizó sobre esa afirmación “de alguien del PP que ha dicho que cuando gobiernen ellos se acabaron los insultos”. Sánchez concluyó que “si están en la oposición, insultan; y si están en el gobierno, recortan”, con lo que “prefiero que sigan otros cuatro años insultando”, después de hacer referencia al miedo de los partidos de la derecha para “destruir el sistema público de sanidad, de la educación y de las pensiones” a pesar de que “dejaron la hucha de las pensiones en 5.000 millones de euros y hoy están en 20.000 millones”.

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