Las familias de alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE) y Necesidades Educativas Especiales (NEE) de la provincia de Cádiz han encendido las alarmas ante la planificación prevista en la educación pública para el próximo curso académico en Andalucía. El motivo: la "drástica reducción" de la oferta de Formación Profesional Básica Específica, una vía educativa que consideran esencial para muchos jóvenes que necesitan una formación adaptada a sus capacidades y a sus expectativas de futuro.
Según la información trasladada a las familias, la provincia de Cádiz cuenta actualmente con doce ciclos de FP Básica Específica, pero para el curso 2026-2027 solo permanecerían tres, aunque las propias familias advierten de que “no hay seguridad”. De confirmarse este escenario, se perderían nueve recursos formativos especializados que hasta ahora han permitido a numerosos alumnos continuar dentro del sistema educativo con un itinerario más ajustado a sus necesidades.
La oferta actual en Cádiz incluye doce ciclos: Agro-jardinería y Composiciones Florales en el IES Ciudad de Algeciras, en Algeciras; el IES Pablo Ruíz Picasso, en Chiclana; el IES Sierra de Lijar, en Olvera; el IES Astaroth, en Rota; y el IES Botánico, en San Fernando. También figuran Informática de Oficina en el IES Rafael Alberti de Cádiz; Carpintería y Mueble en el IES Fernando Aguilar Quignon de Cádiz; Servicios Administrativos en el IES Ciudad de Hércules de Chiclana; Cocina y Restauración en el IES Alvar Núñez de Jerez; Servicios Comerciales en el IES Mar de Poniente de La Línea y en el IES Carlos III de Prado del Rey; y Alojamiento y Lavandería en el IES Blas de Infante de San Fernando.
Los ciclos que se mantendrían serían Agro-jardinería y Composiciones Florales, en el IES Pablo Ruíz Picasso de Chiclana de la Frontera; Informática de Oficina, en el IES Rafael Alberti de Cádiz; y Servicios Comerciales, en el IES Carlos III de Prado del Rey.
Para las familias, la FP Básica Específica no es una opción menor. Al contrario. Se trata de una herramienta clave porque combina el aprendizaje de competencias personales y sociales con habilidades profesionales vinculadas a distintos perfiles laborales. Además, ofrece una certificación oficial y facilita tanto la transición hacia el empleo como la continuidad en otros itinerarios formativos.
El temor de las familias es que esta reducción provoque que muchos alumnos sean derivados a modalidades educativas que no respondan adecuadamente a sus necesidades de apoyo. Eso, advierten, "puede generar problemas en el aprendizaje, dificultades para permanecer en el sistema educativo y más obstáculos para una futura inserción sociolaboral".
También recuerdan que la verdadera inclusión educativa no consiste únicamente en escolarizar al alumnado en entornos ordinarios. Para que esa inclusión sea real, subrayan, hacen falta recursos humanos, materiales y pedagógicos suficientes. Sin esos apoyos, sostienen, existe el riesgo de que la inclusión se quede en "una mera integración física, sin igualdad efectiva de oportunidades".
Piden una educación adaptada de calidad
La preocupación se extiende también al bienestar emocional y social del alumnado más vulnerable. Las familias alertan de que la pérdida de estos recursos puede aumentar el riesgo de fracaso escolar, aislamiento y exclusión, precisamente en jóvenes que necesitan itinerarios estables, especializados y ajustados a sus circunstancias.
Ante esta situación, solicitan a la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía que revise la planificación prevista para el próximo curso, mantenga la oferta de FP Básica Específica y garantice que ningún alumno con necesidades educativas especiales vea limitado su derecho a una educación adaptada y de calidad.
El llamamiento se dirige también a ayuntamientos, grupos políticos, sindicatos, entidades sociales y al conjunto de la sociedad. Las familias piden apoyo para defender unos recursos que consideran fundamentales para asegurar la igualdad de oportunidades y el derecho de estos jóvenes a construir un proyecto de vida autónomo y digno.
Coincidiendo con el periodo de solicitud de plazas de Formación Profesional, animan además a todas las personas que cumplan los requisitos a pedir plaza en los ciclos de FP Básica Específica que continúan ofertándose, con el objetivo de visibilizar la demanda existente y la necesidad de mantener estos itinerarios especializados.
Porque, insisten las familias, la inclusión educativa requiere recursos, apoyos y oportunidades reales para todo el alumnado.
La Junta analiza alternativas
Desde la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía sostienen que en el curso 2024-25 “se puso en marcha un proyecto piloto de ciclos de FP Básica Específica”, una oferta que, según precisan, “no existía antes” y cuya evaluación ha permitido constatar que “aproximadamente el 50% del alumnado presenta dificultades para seguir el currículo”.
En este sentido, desde la Administración autonómica señalan que “existe la evidencia de la necesidad de estudiar en detalle, ciclo a ciclo y alumno a alumno, si esta oferta está dando respuesta a las capacidades y necesidades educativas de los alumnos”. Por este motivo, la Consejería asegura que está analizando “distintas alternativas” con un objetivo que considera prioritario: “garantizar la mejor atención educativa posible para cada alumno y alumna”.
La Junta también quiere trasladar un mensaje de tranquilidad a las familias del alumnado con Necesidades Educativas Especiales (NEE). Según indican, “todas las decisiones irán siempre encaminadas a garantizar que el alumnado NEE mantenga los mismos recursos de especialistas de los que dispone actualmente”. Además, añaden que la Consejería “está trabajando en ampliar algunas de las enseñanzas para que esos alumnos dispongan de una oferta educativa más amplia”.
Entre las opciones que se encuentran sobre la mesa, Educación plantea, “una vez analizada la situación del alumnado NEE”, la creación de un Grado Básico Ordinario en institutos que no contaban con esta oferta. La idea, según explican, sería mantener “los recursos de atención a la diversidad que ya tenían en el Grado Básico NEE”, favoreciendo así “la inclusión” y permitiendo también que “se puedan incorporar nuevos alumnos sin necesidades educativas especiales”.
En cualquier caso, la Consejería insiste en que “todos y cada uno de los alumnos podrán matricularse en un ciclo de FP Básica el curso que viene”. Desde la Junta reconocen que “hay institutos donde estos ciclos específicos funcionan y otros en los que no”, especialmente en aquellos casos en los que se han detectado “altas tasas de abandono” y dificultades del alumnado “para alcanzar los objetivos”.
Educación defiende asimismo que Andalucía acumula “siete cursos ampliando y mejorando su oferta de Formación Profesional”, con especial atención al alumnado con necesidades educativas especiales y a otros colectivos vulnerables. El objetivo, según subrayan, es “reforzar sus competencias básicas y profesionales” para favorecer “su empleabilidad” y avanzar hacia “su plena integración social”.
Por último, la Consejería enmarca esta revisión dentro de la reorganización general de la oferta educativa. Según explican, “de un curso a otro se revisan y ajustan los ciclos formativos”, no solo los dirigidos al alumnado con NEE, sino el conjunto de la FP, en función de factores como “las posibilidades de empleabilidad, las demandas del sector, el número de matriculaciones del curso anterior o la adecuación de la oferta al territorio, entre otros”.
Las familias de alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE) y Necesidades Educativas Especiales (NEE) de la provincia de Cádiz han encendido las alarmas ante la planificación prevista en la educación pública para el próximo curso académico en Andalucía. El motivo: la "drástica reducción" de la oferta de Formación Profesional Básica Específica, una vía educativa que consideran esencial para muchos jóvenes que necesitan una formación adaptada a sus capacidades y a sus expectativas de futuro.
Según la información trasladada a las familias, la provincia de Cádiz cuenta actualmente con doce ciclos de FP Básica Específica, pero para el curso 2026-2027 solo permanecerían tres, aunque las propias familias advierten de que “no hay seguridad”. De confirmarse este escenario, se perderían nueve recursos formativos especializados que hasta ahora han permitido a numerosos alumnos continuar dentro del sistema educativo con un itinerario más ajustado a sus necesidades.
La oferta actual en Cádiz incluye doce ciclos: Agro-jardinería y Composiciones Florales en el IES Ciudad de Algeciras, en Algeciras; el IES Pablo Ruíz Picasso, en Chiclana; el IES Sierra de Lijar, en Olvera; el IES Astaroth, en Rota; y el IES Botánico, en San Fernando. También figuran Informática de Oficina en el IES Rafael Alberti de Cádiz; Carpintería y Mueble en el IES Fernando Aguilar Quignon de Cádiz; Servicios Administrativos en el IES Ciudad de Hércules de Chiclana; Cocina y Restauración en el IES Alvar Núñez de Jerez; Servicios Comerciales en el IES Mar de Poniente de La Línea y en el IES Carlos III de Prado del Rey; y Alojamiento y Lavandería en el IES Blas de Infante de San Fernando.
Los ciclos que se mantendrían serían Agro-jardinería y Composiciones Florales, en el IES Pablo Ruíz Picasso de Chiclana de la Frontera; Informática de Oficina, en el IES Rafael Alberti de Cádiz; y Servicios Comerciales, en el IES Carlos III de Prado del Rey.
Para las familias, la FP Básica Específica no es una opción menor. Al contrario. Se trata de una herramienta clave porque combina el aprendizaje de competencias personales y sociales con habilidades profesionales vinculadas a distintos perfiles laborales. Además, ofrece una certificación oficial y facilita tanto la transición hacia el empleo como la continuidad en otros itinerarios formativos.
El temor de las familias es que esta reducción provoque que muchos alumnos sean derivados a modalidades educativas que no respondan adecuadamente a sus necesidades de apoyo. Eso, advierten, "puede generar problemas en el aprendizaje, dificultades para permanecer en el sistema educativo y más obstáculos para una futura inserción sociolaboral".
También recuerdan que la verdadera inclusión educativa no consiste únicamente en escolarizar al alumnado en entornos ordinarios. Para que esa inclusión sea real, subrayan, hacen falta recursos humanos, materiales y pedagógicos suficientes. Sin esos apoyos, sostienen, existe el riesgo de que la inclusión se quede en "una mera integración física, sin igualdad efectiva de oportunidades".
Piden una educación adaptada de calidad
La preocupación se extiende también al bienestar emocional y social del alumnado más vulnerable. Las familias alertan de que la pérdida de estos recursos puede aumentar el riesgo de fracaso escolar, aislamiento y exclusión, precisamente en jóvenes que necesitan itinerarios estables, especializados y ajustados a sus circunstancias.
Ante esta situación, solicitan a la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía que revise la planificación prevista para el próximo curso, mantenga la oferta de FP Básica Específica y garantice que ningún alumno con necesidades educativas especiales vea limitado su derecho a una educación adaptada y de calidad.
El llamamiento se dirige también a ayuntamientos, grupos políticos, sindicatos, entidades sociales y al conjunto de la sociedad. Las familias piden apoyo para defender unos recursos que consideran fundamentales para asegurar la igualdad de oportunidades y el derecho de estos jóvenes a construir un proyecto de vida autónomo y digno.
Coincidiendo con el periodo de solicitud de plazas de Formación Profesional, animan además a todas las personas que cumplan los requisitos a pedir plaza en los ciclos de FP Básica Específica que continúan ofertándose, con el objetivo de visibilizar la demanda existente y la necesidad de mantener estos itinerarios especializados.
Porque, insisten las familias, la inclusión educativa requiere recursos, apoyos y oportunidades reales para todo el alumnado.
La Junta analiza alternativas
Desde la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía sostienen que en el curso 2024-25 “se puso en marcha un proyecto piloto de ciclos de FP Básica Específica”, una oferta que, según precisan, “no existía antes” y cuya evaluación ha permitido constatar que “aproximadamente el 50% del alumnado presenta dificultades para seguir el currículo”.
En este sentido, desde la Administración autonómica señalan que “existe la evidencia de la necesidad de estudiar en detalle, ciclo a ciclo y alumno a alumno, si esta oferta está dando respuesta a las capacidades y necesidades educativas de los alumnos”. Por este motivo, la Consejería asegura que está analizando “distintas alternativas” con un objetivo que considera prioritario: “garantizar la mejor atención educativa posible para cada alumno y alumna”.
La Junta también quiere trasladar un mensaje de tranquilidad a las familias del alumnado con Necesidades Educativas Especiales (NEE). Según indican, “todas las decisiones irán siempre encaminadas a garantizar que el alumnado NEE mantenga los mismos recursos de especialistas de los que dispone actualmente”. Además, añaden que la Consejería “está trabajando en ampliar algunas de las enseñanzas para que esos alumnos dispongan de una oferta educativa más amplia”.
Entre las opciones que se encuentran sobre la mesa, Educación plantea, “una vez analizada la situación del alumnado NEE”, la creación de un Grado Básico Ordinario en institutos que no contaban con esta oferta. La idea, según explican, sería mantener “los recursos de atención a la diversidad que ya tenían en el Grado Básico NEE”, favoreciendo así “la inclusión” y permitiendo también que “se puedan incorporar nuevos alumnos sin necesidades educativas especiales”.
En cualquier caso, la Consejería insiste en que “todos y cada uno de los alumnos podrán matricularse en un ciclo de FP Básica el curso que viene”. Desde la Junta reconocen que “hay institutos donde estos ciclos específicos funcionan y otros en los que no”, especialmente en aquellos casos en los que se han detectado “altas tasas de abandono” y dificultades del alumnado “para alcanzar los objetivos”.
Educación defiende asimismo que Andalucía acumula “siete cursos ampliando y mejorando su oferta de Formación Profesional”, con especial atención al alumnado con necesidades educativas especiales y a otros colectivos vulnerables. El objetivo, según subrayan, es “reforzar sus competencias básicas y profesionales” para favorecer “su empleabilidad” y avanzar hacia “su plena integración social”.
Por último, la Consejería enmarca esta revisión dentro de la reorganización general de la oferta educativa. Según explican, “de un curso a otro se revisan y ajustan los ciclos formativos”, no solo los dirigidos al alumnado con NEE, sino el conjunto de la FP, en función de factores como “las posibilidades de empleabilidad, las demandas del sector, el número de matriculaciones del curso anterior o la adecuación de la oferta al territorio, entre otros”.
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