El Índice de Precios al Consumo, IPC, subió un 3,6% el pasado mes de julio, una décima aún más –todavía peor– del 3,5% del que ya había alertado el Instituto Nacional del Estadística (INE) hace unos días. Los carburantes y la electricidad son los que peor se portan, lo que es una mala noticia dentro de una mala noticia. Hay que tener en cuenta que la subida de carburantes y de la electricidad hace que sea más caro producir todo tipo de bienes, por lo que finalmente repercutirá en el precio final.
Con este dato, España vuelve a la inflación de hace dos años y acumula cinco meses consecutivos con una tasa interanual superior al 3%. La previsión del Gobierno para 2026 es del 3,1%, por lo que va a resultar complicado que se pueda cumplir.
Esta subida también le va a salir cara al Gobierno, que había comenzado a retirar las bonificaciones fiscales y las ayudas que estableció hace unos meses, cuando estalló una nueva guerra en Oriente Medio. Con este dato, el gasóleo se va a una variación interanual del 15,7% en julio, por lo que supera el umbral del 15% previsto en el decreto de medidas para contener el impacto de dicho conflicto. Al superarse ese umbral, se activa de forma automática la cláusula de salvaguarda que estaba prevista, de forma que la rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos aplicable al gasóleo, que estaba prevista inicialmente en 5 céntimos por litro, se elevará a 20 céntimos por litro en septiembre. La gasolina, con un 7,3% de subida, está lejos de ese umbral del 15%, por lo que no se moverá de los citados 5 céntimos por litro.
Quien más, quien menos, habrá contratado estos meses veraniegos un hotel y habrá reparado en el precio que tienen. Pues el dato es aún peor, tirando a terrorífico: es el sector que presenta la mayor subida, con un increíble 31% (ojo, esto no se refiere a una media, sino al volumen de dicho sector, pero no deja de ser una cifra impresionante), seguido por los paquetes turísticos, que han crecido un 7,7% y luego ya campings y albergues, que han crecido un 4,4%.
Hay una buena noticia en julio: por lo menos los alimentos han moderado su subida. El propio Ministerio de Economía ha reparado en este dato y lo comenta. "La presión inflacionista no se ha trasladado a los alimentos, para los que la variación interanual fue del 1,6%, tres décimas por debajo de la tasa de junio y un mínimo no visto desde 2021", ha destacado el propio Ministerio.
Andalucía se queda en el 3,3%
Por comunidades autónomas, hay que decir que con un 3,3%, Andalucía no está entre las que más suben, que son Cantabria (4,3%), Galicia (4,1%), Madrid y Baleares (ambas con el 3,9%).
Si buscamos una comparativa con el resto de países de la Unión Europea (UE), España no sale muy bien parada. Hay que tener en cuenta que en la UE la media ni siquiera llega al 3%, se queda en el 2,9%. La energía también es el producto que más sube y, como en el caso español, incide en la subida del resto de productos.
El Índice de Precios al Consumo, IPC, subió un 3,6% el pasado mes de julio, una décima aún más –todavía peor– del 3,5% del que ya había alertado el Instituto Nacional del Estadística (INE) hace unos días. Los carburantes y la electricidad son los que peor se portan, lo que es una mala noticia dentro de una mala noticia. Hay que tener en cuenta que la subida de carburantes y de la electricidad hace que sea más caro producir todo tipo de bienes, por lo que finalmente repercutirá en el precio final.
Con este dato, España vuelve a la inflación de hace dos años y acumula cinco meses consecutivos con una tasa interanual superior al 3%. La previsión del Gobierno para 2026 es del 3,1%, por lo que va a resultar complicado que se pueda cumplir.
Esta subida también le va a salir cara al Gobierno, que había comenzado a retirar las bonificaciones fiscales y las ayudas que estableció hace unos meses, cuando estalló una nueva guerra en Oriente Medio. Con este dato, el gasóleo se va a una variación interanual del 15,7% en julio, por lo que supera el umbral del 15% previsto en el decreto de medidas para contener el impacto de dicho conflicto. Al superarse ese umbral, se activa de forma automática la cláusula de salvaguarda que estaba prevista, de forma que la rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos aplicable al gasóleo, que estaba prevista inicialmente en 5 céntimos por litro, se elevará a 20 céntimos por litro en septiembre. La gasolina, con un 7,3% de subida, está lejos de ese umbral del 15%, por lo que no se moverá de los citados 5 céntimos por litro.
Quien más, quien menos, habrá contratado estos meses veraniegos un hotel y habrá reparado en el precio que tienen. Pues el dato es aún peor, tirando a terrorífico: es el sector que presenta la mayor subida, con un increíble 31% (ojo, esto no se refiere a una media, sino al volumen de dicho sector, pero no deja de ser una cifra impresionante), seguido por los paquetes turísticos, que han crecido un 7,7% y luego ya campings y albergues, que han crecido un 4,4%.
Hay una buena noticia en julio: por lo menos los alimentos han moderado su subida. El propio Ministerio de Economía ha reparado en este dato y lo comenta. "La presión inflacionista no se ha trasladado a los alimentos, para los que la variación interanual fue del 1,6%, tres décimas por debajo de la tasa de junio y un mínimo no visto desde 2021", ha destacado el propio Ministerio.
Andalucía se queda en el 3,3%
Por comunidades autónomas, hay que decir que con un 3,3%, Andalucía no está entre las que más suben, que son Cantabria (4,3%), Galicia (4,1%), Madrid y Baleares (ambas con el 3,9%).
Si buscamos una comparativa con el resto de países de la Unión Europea (UE), España no sale muy bien parada. Hay que tener en cuenta que en la UE la media ni siquiera llega al 3%, se queda en el 2,9%. La energía también es el producto que más sube y, como en el caso español, incide en la subida del resto de productos.
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