El Banco Central Europeo (BCE) ha subido un cuarto los tipos de interés –el precio oficial del dinero– dejándolo en el 2,25%. Esta decisión del BCE se ha tomado después de que la inflación en la Eurozona haya superado de media el 3%. La subida de los tipos de interés en Europa va de guerra en guerra: ahora el BCE toma esta decisión de subida debido a la guerra en Oriente Medio –Irán y Líbano– y hace tres años, cuando tuvo lugar la última subida hasta la que se ha anunciado hoy, fue a causa de la guerra entre Rusia y Ucrania. En los dos casos, la subida del precio de los combustibles fósiles, tanto del petróleo como del gas, se dejó sentir en la economía real. En esta ocasión, la subida del petróleo ha 'triturado' el 2% de previsión de inflación con la que trabajaban tanto el BCE como los 21 países (el último en hacerlo fue Bulgaria, a comienzos de 2026) que conforman la zona euro.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha calificado la decisión adoptada por la entidad que dirige como "unánime, sin reservas", algo que no encaja del todo con lo que se ha venido hablando durante toda la semana. Prensa especializada aventuró que aproximadamente el 25% de los consejeros del BCE no veía necesario subir los tipos, al menos no todavía, y prefería esperar un poco a ver qué ocurre finalmente con la guerra en Oriente Medio, si finamente cuaja un acuerdo entre la Administración Trump de los Estados Unidos e Irán y la 'derivada' en el que conflicto que ha surgido en el Líbano con el enfrentamiento abierto entre el ejército de Israel y la milicia chií de Hizbulá.
Esta y no otra es la clave de la cuestión, el conflicto de Oriente Medio. El ataque de Estados Unidos a Irán y el posterior cierre del estrecho de Ormuz por parte del estado persa han elevado el precio del petróleo –que en el algún momento desde que estalló el conflicto ha llegado a superar los 120 dólares el barril Brent... hoy ha cerrado cerca de los 85 dólares– y ha terminado por encarecer el resto de productos, tanto de alimentos como de bienes y servicios.
Llama poderosamente la atención que el BCE rechace de manera explícita decir que se trata de una medida "preventiva" ante lo que pueda pasar. Al contrario. Tiene claro que ya está pasando. La propia Largarde ha señalado que "el shock, su duración y la expansión por la economía son ya mayores de lo previsto inicialmente", lo que se va a dejar sentir forzosamente en un mayor impacto en los mercados de materias primas, las rentas reales y la confianza. De hecho, el BCE no descarta que se produzca una nueva subida de tipos antes de que concluya 2026.
Menos dinero en familias y empresas
Acerca de las consecuencias de la subida del precio del dinero habría que diferenciar entras las familias y las empresas, aunque la contracción de la economía es algo común e inevitable, por eso precisamente había quienes pretendían esperar todavía un poco antes de tomar esta decisión. En el primer caso, el de las familias, el mayor problema es la inevitable subida de las hipotecas y un menor consumo, consecuencia de dicha subida, y posibles ajustes en la renta real de los sueldos e incluso despidos. Si hablamos de las empresas, lo primero sería una reducción de las inversiones, producción y posibles ajustes en el empleo.
El IBEX 35 ha digerido bien esta subida de tipos y ha cerrado con una subida del 0,81%, hasta situarse muy cerca de los 18.300 puntos. El DAX alemán ha cerrado prácticamente plano (0,06%), mientras que el CAC 40 de París se ha movido entre medias, cerrando con subidas del 0,48%.
El Banco Central Europeo (BCE) ha subido un cuarto los tipos de interés –el precio oficial del dinero– dejándolo en el 2,25%. Esta decisión del BCE se ha tomado después de que la inflación en la Eurozona haya superado de media el 3%. La subida de los tipos de interés en Europa va de guerra en guerra: ahora el BCE toma esta decisión de subida debido a la guerra en Oriente Medio –Irán y Líbano– y hace tres años, cuando tuvo lugar la última subida hasta la que se ha anunciado hoy, fue a causa de la guerra entre Rusia y Ucrania. En los dos casos, la subida del precio de los combustibles fósiles, tanto del petróleo como del gas, se dejó sentir en la economía real. En esta ocasión, la subida del petróleo ha 'triturado' el 2% de previsión de inflación con la que trabajaban tanto el BCE como los 21 países (el último en hacerlo fue Bulgaria, a comienzos de 2026) que conforman la zona euro.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha calificado la decisión adoptada por la entidad que dirige como "unánime, sin reservas", algo que no encaja del todo con lo que se ha venido hablando durante toda la semana. Prensa especializada aventuró que aproximadamente el 25% de los consejeros del BCE no veía necesario subir los tipos, al menos no todavía, y prefería esperar un poco a ver qué ocurre finalmente con la guerra en Oriente Medio, si finamente cuaja un acuerdo entre la Administración Trump de los Estados Unidos e Irán y la 'derivada' en el que conflicto que ha surgido en el Líbano con el enfrentamiento abierto entre el ejército de Israel y la milicia chií de Hizbulá.
Esta y no otra es la clave de la cuestión, el conflicto de Oriente Medio. El ataque de Estados Unidos a Irán y el posterior cierre del estrecho de Ormuz por parte del estado persa han elevado el precio del petróleo –que en el algún momento desde que estalló el conflicto ha llegado a superar los 120 dólares el barril Brent... hoy ha cerrado cerca de los 85 dólares– y ha terminado por encarecer el resto de productos, tanto de alimentos como de bienes y servicios.
Llama poderosamente la atención que el BCE rechace de manera explícita decir que se trata de una medida "preventiva" ante lo que pueda pasar. Al contrario. Tiene claro que ya está pasando. La propia Largarde ha señalado que "el shock, su duración y la expansión por la economía son ya mayores de lo previsto inicialmente", lo que se va a dejar sentir forzosamente en un mayor impacto en los mercados de materias primas, las rentas reales y la confianza. De hecho, el BCE no descarta que se produzca una nueva subida de tipos antes de que concluya 2026.
Menos dinero en familias y empresas
Acerca de las consecuencias de la subida del precio del dinero habría que diferenciar entras las familias y las empresas, aunque la contracción de la economía es algo común e inevitable, por eso precisamente había quienes pretendían esperar todavía un poco antes de tomar esta decisión. En el primer caso, el de las familias, el mayor problema es la inevitable subida de las hipotecas y un menor consumo, consecuencia de dicha subida, y posibles ajustes en la renta real de los sueldos e incluso despidos. Si hablamos de las empresas, lo primero sería una reducción de las inversiones, producción y posibles ajustes en el empleo.
El IBEX 35 ha digerido bien esta subida de tipos y ha cerrado con una subida del 0,81%, hasta situarse muy cerca de los 18.300 puntos. El DAX alemán ha cerrado prácticamente plano (0,06%), mientras que el CAC 40 de París se ha movido entre medias, cerrando con subidas del 0,48%.
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