España ha reducido sus exportaciones a Estados Unidos durante el primer trimestre de 2026 hasta los 4.092 millones de euros, lo que representa una caída del 6,4% respecto al mismo período del año anterior. Este mercado sigue siendo prioritario para España, ya que, pese a la reducción, significa el 4,2% de las exportaciones españolas.
Hay tres motivos que explicarían esta importante reducción, todos ellos relacionados, de una u otra manera, con la imposición de los aranceles por parte de la administración Trump en 2025. El primero serían los propios aranceles del 15% como tipo general a todos los productos de la Unión Europea (UE); el segundo sería la importante sobrecompra llevaba a cabo en distintos sectores por los propios importadores de Estados Unidos, que todavía estarían soltando producto y, en tercer lugar, cabe hablar de la inseguridad que crean las continuas declaraciones en tono amenazante del propio presidente Trump, las últimas relacionadas con el escaso apoyo recibido desde la UE –e incluso Reino Unido– a la incursión bélica en Oriente Medio que inició el 28 de febrero.
La balanza comercial entre Estados Unidos y España es, siempre ha sido, deficitaria para España, de ahí que incluso se califique técnicamente dicho déficit como 'estructural'. En 2025 el déficit comercial español alcanzó los 13.450 millones de euros, una cifra que subió casi un 35% y que acerca a España a exportar casi la mitad de lo que importa, que es lo que va de 16.700 millones de euros (exportación) a unos 30.000 millones, número redondos de importaciones de nuestro país.
El dato trimestral de las exportaciones a Estados Unidos no es bueno, como tampoco lo son las exportaciones a la otra gran potencia mundial, China, que también se han reducido durante el mismo trimestre, ya que los 1.929 millones suponen una reducción del 3,6%, todo ello pese a las visitas prioritarias y la firma de convenios por parte del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. No obstante, las exportaciones a la UE se mantienen estables y alcanzan el 70% de las ventas totales al exterior.
Aceite, vino y jamón
España exporta a Estados Unidos maquinaria, productos farmacéuticos y derivados del petróleo, entre otros productos industriales, pero cabe destacar tres productos agroalimentarios que forman parte de la base alimentaria española –y andaluza, por supuesto–, como son el aceite de oliva, el jamón y el vino. No obstante, el aceite de oliva es el gran producto español, con unas ventas en 2024, antes de los aranceles, que superaron los 1.000 millones de euros. Esas ventas bajaron en 2025 y se están recuperando en 2026. De hecho, durante el primer trimestre superarían en un 20% las del mismo período del año anterior. Se trata de un mercado en evolución continua y que ha visto como el incremento de producción de la penúltima campaña ha reducido precios de manera natural, por lo que se ha asimilado buena parte del arancel.
En cuanto al vino, Estados Unidos continúa siendo el primer mercado extracomunitario para los caldos españoles. En 2025 se movió en unos 330 millones de euros, pero en este caso sí está teniendo importantes problemas con los aranceles impuestos por la administración Trump.
España ha reducido sus exportaciones a Estados Unidos durante el primer trimestre de 2026 hasta los 4.092 millones de euros, lo que representa una caída del 6,4% respecto al mismo período del año anterior. Este mercado sigue siendo prioritario para España, ya que, pese a la reducción, significa el 4,2% de las exportaciones españolas.
Hay tres motivos que explicarían esta importante reducción, todos ellos relacionados, de una u otra manera, con la imposición de los aranceles por parte de la administración Trump en 2025. El primero serían los propios aranceles del 15% como tipo general a todos los productos de la Unión Europea (UE); el segundo sería la importante sobrecompra llevaba a cabo en distintos sectores por los propios importadores de Estados Unidos, que todavía estarían soltando producto y, en tercer lugar, cabe hablar de la inseguridad que crean las continuas declaraciones en tono amenazante del propio presidente Trump, las últimas relacionadas con el escaso apoyo recibido desde la UE –e incluso Reino Unido– a la incursión bélica en Oriente Medio que inició el 28 de febrero.
La balanza comercial entre Estados Unidos y España es, siempre ha sido, deficitaria para España, de ahí que incluso se califique técnicamente dicho déficit como 'estructural'. En 2025 el déficit comercial español alcanzó los 13.450 millones de euros, una cifra que subió casi un 35% y que acerca a España a exportar casi la mitad de lo que importa, que es lo que va de 16.700 millones de euros (exportación) a unos 30.000 millones, número redondos de importaciones de nuestro país.
El dato trimestral de las exportaciones a Estados Unidos no es bueno, como tampoco lo son las exportaciones a la otra gran potencia mundial, China, que también se han reducido durante el mismo trimestre, ya que los 1.929 millones suponen una reducción del 3,6%, todo ello pese a las visitas prioritarias y la firma de convenios por parte del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. No obstante, las exportaciones a la UE se mantienen estables y alcanzan el 70% de las ventas totales al exterior.
Aceite, vino y jamón
España exporta a Estados Unidos maquinaria, productos farmacéuticos y derivados del petróleo, entre otros productos industriales, pero cabe destacar tres productos agroalimentarios que forman parte de la base alimentaria española –y andaluza, por supuesto–, como son el aceite de oliva, el jamón y el vino. No obstante, el aceite de oliva es el gran producto español, con unas ventas en 2024, antes de los aranceles, que superaron los 1.000 millones de euros. Esas ventas bajaron en 2025 y se están recuperando en 2026. De hecho, durante el primer trimestre superarían en un 20% las del mismo período del año anterior. Se trata de un mercado en evolución continua y que ha visto como el incremento de producción de la penúltima campaña ha reducido precios de manera natural, por lo que se ha asimilado buena parte del arancel.
En cuanto al vino, Estados Unidos continúa siendo el primer mercado extracomunitario para los caldos españoles. En 2025 se movió en unos 330 millones de euros, pero en este caso sí está teniendo importantes problemas con los aranceles impuestos por la administración Trump.
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