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El paraíso de Mariló Montero para celebrar su 61 cumpleaños: "Aquí encuentro la paz, soy una vecina más"

La gastronomía local, con sus langostinos y sus bodegas centenarias, completa la experiencia de desconexión de la mediática comunicadora

  • Mariló Montero con la Plaza del Cabildo de Sanlúcar de fondo.

Mariló Montero cumplió este pasado 28 de julio 61 años, y lo hace en un momento inmejorable de su vida. La presentadora, que está de vacaciones en Sanlúcar, sopla las velas rodeada de motivos para celebrar: este 2026 comenzaba con la llegada de su primer nieto, hijo de Alberto Herrera y Blanca Llandres, y hace tan solo dos meses su hija Rocío Crusset se casaba en Nueva York. Ahora es su turno, y celebra un día tan especial en su paraíso , su espectacular casa con vistas al Parque Nacional de Doñana, donde disfruta de la calma y de paisajes que, en sus propias palabras, son "obras de arte". "Sorolla, siempre te encuentro en el mar", ha escrito junto a una imagen del mar.

Si en Madrid ha diseñado un refugio de lujo y diseño en medio de la ciudad, en Cádiz tiene un auténtico oasis de serenidad, paz y bienestar. Un lugar al que siempre quiere volver. "Su lugar en el mundo", así definía en ¡HOLA! la propia presentadora este hogar, que comparte con su exmarido Carlos Herrera y que se ha convertido en el escenario perfecto para las reuniones familiares.

Un refugio con alma de Los Hamptons y acento andaluz

En noviembre de 2019, Mariló Montero abría a ¡HOLA! las puertas de su refugio en Cádiz, una casa cuya arquitectura exterior adelanta el diseño que esconden sus paredes. Desde fuera, la propiedad podría ser una de las mansiones que tanto hemos visto en las películas situadas en Los Hamptons (Long Island, Nueva York), aunque reinterpretada con un toque mediterráneo. La simetría y el blanco como color predominante se mezclan con la balaustrada y las contraventanas oscuras, generando un clima de confort típico de las casas costeras, con columnas que crean una transición fluida entre el jardín y el interior.

La madera y las fibras naturales se adueñan del mobiliario exterior, envolviéndose con el entorno en una especie de lujo relajado que huye de la ostentación. Detrás de la piscina se sitúa un porche de estilo rústico, con tejado de fibras naturales tipo paja, pensado para los encuentros y celebraciones familiares. La entrada de la vivienda, por su parte, apuesta por una estética de fuertes raíces andaluzas, con un arco de medio punto enmarcado por muros encalados y un suelo de barro cocido, donde la buganvilla se convierte en el gran nexo entre el exterior y el interior.

En el interior, la casa combina piezas con historia y carácter: desde una máquina de coser antigua hasta un arco tallado y policromado con motivos florales que actúa como marco escenográfico entre estancias. La cocina, luminosa y de mobiliario blanco, se abre directamente al jardín, mientras que el despacho, de líneas rectas y estética depurada, fue el escenario donde Mariló escribió su primer libro, La Maestra, publicado en 2019.

Sanlúcar, "el lugar en el mundo" de Mariló Montero

Más allá de la casa, es el propio pueblo el que ha conquistado a la presentadora. Sanlúcar no es para ella un simple destino de vacaciones, sino su centro de gravedad permanente, el lugar donde se siente "como una vecina más", lejos del maquillaje de los platós y las preguntas incómodas. "En Sanlúcar he encontrado la paz que la ciudad me roba. Es el único sitio donde mis hijos y yo podemos ser nosotros mismos sin filtros", ha confesado la periodista a su entorno cercano.

Este refugio gaditano es también el punto de encuentro sagrado con sus hijos, Alberto y Rocío Herrera, quienes, pese a sus agendas frenéticas, bloquean fechas en el calendario para coincidir en este enclave. Juntos recorren la desembocadura del Guadalquivir y disfrutan de las vistas directas a Doñana, un espectáculo visual que, aseguran quienes lo han vivido, "nunca te prepara para la realidad del atardecer en Bajo de Guía". La gastronomía local, con sus langostinos y sus bodegas centenarias, completa la experiencia de desconexión.

Sanlúcar, además, vive un buen momento como destino turístico gracias a su reciente capitalidad gastronómica y su clima, lo que ha disparado el interés por la zona: la demanda en los restaurantes de la costa se ha incrementado un 30% en los últimos meses. Pasear por el Barrio Alto o visitar el Castillo de Santiago son, de hecho, paradas que la propia Mariló recomienda de forma indirecta cada vez que comparte un pedacito de su paraíso en redes sociales.

En un cumpleaños marcado por la felicidad familiar —con la llegada de su primer nieto y la reciente boda de su hija—, Mariló Montero elige de nuevo Sanlúcar para celebrar, rodeada de los suyos, en el lugar donde asegura sentirse verdaderamente libre.

Mariló Montero cumplió este pasado 28 de julio 61 años, y lo hace en un momento inmejorable de su vida. La presentadora, que está de vacaciones en Sanlúcar, sopla las velas rodeada de motivos para celebrar: este 2026 comenzaba con la llegada de su primer nieto, hijo de Alberto Herrera y Blanca Llandres, y hace tan solo dos meses su hija Rocío Crusset se casaba en Nueva York. Ahora es su turno, y celebra un día tan especial en su paraíso , su espectacular casa con vistas al Parque Nacional de Doñana, donde disfruta de la calma y de paisajes que, en sus propias palabras, son "obras de arte". "Sorolla, siempre te encuentro en el mar", ha escrito junto a una imagen del mar.

Si en Madrid ha diseñado un refugio de lujo y diseño en medio de la ciudad, en Cádiz tiene un auténtico oasis de serenidad, paz y bienestar. Un lugar al que siempre quiere volver. "Su lugar en el mundo", así definía en ¡HOLA! la propia presentadora este hogar, que comparte con su exmarido Carlos Herrera y que se ha convertido en el escenario perfecto para las reuniones familiares.

Un refugio con alma de Los Hamptons y acento andaluz

En noviembre de 2019, Mariló Montero abría a ¡HOLA! las puertas de su refugio en Cádiz, una casa cuya arquitectura exterior adelanta el diseño que esconden sus paredes. Desde fuera, la propiedad podría ser una de las mansiones que tanto hemos visto en las películas situadas en Los Hamptons (Long Island, Nueva York), aunque reinterpretada con un toque mediterráneo. La simetría y el blanco como color predominante se mezclan con la balaustrada y las contraventanas oscuras, generando un clima de confort típico de las casas costeras, con columnas que crean una transición fluida entre el jardín y el interior.

La madera y las fibras naturales se adueñan del mobiliario exterior, envolviéndose con el entorno en una especie de lujo relajado que huye de la ostentación. Detrás de la piscina se sitúa un porche de estilo rústico, con tejado de fibras naturales tipo paja, pensado para los encuentros y celebraciones familiares. La entrada de la vivienda, por su parte, apuesta por una estética de fuertes raíces andaluzas, con un arco de medio punto enmarcado por muros encalados y un suelo de barro cocido, donde la buganvilla se convierte en el gran nexo entre el exterior y el interior.

En el interior, la casa combina piezas con historia y carácter: desde una máquina de coser antigua hasta un arco tallado y policromado con motivos florales que actúa como marco escenográfico entre estancias. La cocina, luminosa y de mobiliario blanco, se abre directamente al jardín, mientras que el despacho, de líneas rectas y estética depurada, fue el escenario donde Mariló escribió su primer libro, La Maestra, publicado en 2019.

Sanlúcar, "el lugar en el mundo" de Mariló Montero

Más allá de la casa, es el propio pueblo el que ha conquistado a la presentadora. Sanlúcar no es para ella un simple destino de vacaciones, sino su centro de gravedad permanente, el lugar donde se siente "como una vecina más", lejos del maquillaje de los platós y las preguntas incómodas. "En Sanlúcar he encontrado la paz que la ciudad me roba. Es el único sitio donde mis hijos y yo podemos ser nosotros mismos sin filtros", ha confesado la periodista a su entorno cercano.

Este refugio gaditano es también el punto de encuentro sagrado con sus hijos, Alberto y Rocío Herrera, quienes, pese a sus agendas frenéticas, bloquean fechas en el calendario para coincidir en este enclave. Juntos recorren la desembocadura del Guadalquivir y disfrutan de las vistas directas a Doñana, un espectáculo visual que, aseguran quienes lo han vivido, "nunca te prepara para la realidad del atardecer en Bajo de Guía". La gastronomía local, con sus langostinos y sus bodegas centenarias, completa la experiencia de desconexión.

Sanlúcar, además, vive un buen momento como destino turístico gracias a su reciente capitalidad gastronómica y su clima, lo que ha disparado el interés por la zona: la demanda en los restaurantes de la costa se ha incrementado un 30% en los últimos meses. Pasear por el Barrio Alto o visitar el Castillo de Santiago son, de hecho, paradas que la propia Mariló recomienda de forma indirecta cada vez que comparte un pedacito de su paraíso en redes sociales.

En un cumpleaños marcado por la felicidad familiar —con la llegada de su primer nieto y la reciente boda de su hija—, Mariló Montero elige de nuevo Sanlúcar para celebrar, rodeada de los suyos, en el lugar donde asegura sentirse verdaderamente libre.

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