El obispo de Jerez rompe su silencio tras la controversia por la nueva normativa diocesana sobre hermandades
José Rico Pavés, en declaraciones a lavozdelsur.es, sostiene que el texto todavía no está aprobado de forma definitiva y defiende que las incompatibilidades no son "alusiones personales", sino respuesta a problemas ya planteados por las propias hermandades
Hace menos de un mes, la publicación de la nueva normativa diocesana sobre hermandades levantó una enorme polvareda en la ciudad y en otros puntos de la Diócesis de Asidonia-Jerez. La norma establece una incompatibilidad expresa entre determinadas responsabilidades políticas y el desempeño de cargos en las cofradías.
La regulación afecta no solo a quienes forman parte de las juntas de gobierno, sino también a puestos de especial relevancia en la organización de las hermandades, como capataces, vestidores de los titulares, camareras o mayordomos.
La disposición aparece recogida en el artículo 81,2, dentro del apartado dedicado a los deberes de los hermanos. El texto señala que los miembros de una hermandad que asuman un cargo de dirección o portavocía en un partido político, así como quienes ejerzan una autoridad civil ejecutiva nacional, autonómica, provincial o municipal, no podrán asumir cargos de responsabilidad en su corporación. Aquí aparecen nombres como el de Tomás Sampalo, capataz en La Esperanza y La Entrega, y actual delegado municipal de Deportes en el gobierno de María José García-Pelayo.
Antes de la reunión con los hermanos mayores prevista para el próximo martes en Bertemati, el obispo de Jerez, José Rico Pavés, ha hablado por primera vez tras desatarse la controversia. En declaraciones a lavozdelsur.es, aprovechando su presencia para bendecir la reapertura de la capilla de La Antigua en el Arco del Arroyo, el prelado ha quitado hierro al asunto.
"Sinceramente, yo creo que no va a haber polémica", ha afirmado, antes de añadir que "depende de los niveles a los que uno busque, pues podrá encontrar polémica" y de apuntar que "esa sensación no es la que nos han transmitido los hermanos mayores y los presidentes de los consejos".
Bendición de monseñor Rico Pavés, este sábado en la Capilla de la Antigua en Jerez.
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DANIEL APARICIO
"Eso está por hacer": el texto aún no tiene aprobación definitiva
Una de las claves de sus palabras es que el documento todavía no está cerrado. El obispo ha explicado que la reunión del día 22 —"dos días antes de que empiece su primera vigencia"— se ha planteado como un acto de formación y de "cadena de transmisión", al que están convocados los hermanos mayores y los presidentes de los consejos locales para que empiecen a trabajar con sus juntas.
"Para recibir un documento hay que leerlo, hay que consultarlo, hay que ver las dudas, hay que ver qué problemas se plantean. Y hecho eso, entonces ya es cuando recibirá la aprobación definitiva", ha detallado Rico Pavés, que ha remachado: "Eso está por hacer". Después se irá convocando a otros miembros de las juntas de gobierno —tesoreros, secretarios y demás—, que serán quienes tengan que manejar la normativa en el día a día.
Rico Pavés, a todo esto, ha mantenido: "Estas cosas no nacen porque, de repente, se nos ocurra, sino porque hemos querido escuchar, y vamos a seguir escuchando, cómo resolver problemas que tiempo atrás se han ido planteando. O sea, no es para plantear problemas nuevos. Y por eso pienso que, como todo, al principio genera un poco de sorpresa; esa sorpresa se puede interpretar en un sentido u otro, pero ahora se trata de ver cómo vamos a ir funcionando".
Tomás Sampalo (a la izquierda, en la imagen) junto a Froilán Solís, presidente de la Unión de Hermandades, y los concejales de Vox, Antonio Fernández e Ignacio Soto, este sábado en la Calzada del Arroyo.
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DANIEL APARICIO
El prelado ha defendido además que el texto es, sobre todo, una actualización. Recuerda que el Libro Verde suponía la compilación de varios decretos y que ahora "se ha unificado, hay un solo cuerpo normativo", incorporando los puntos que se fueron clarificando con decretos posteriores. Entre las verdaderas novedades sitúa las directrices dadas a nivel de Iglesia universal en materia de transparencia y de protección de personas vulnerables y menores, ámbitos en los que las hermandades deben seguir sus protocolos. "En realidad esas son las grandes novedades, todo lo demás ya está dicho y ahora se actualiza, dependiendo muchas veces de las dudas que han surgido", ha resumido.
Capataces y hermanos mayores: "Las alusiones no son personales"
Preguntado por la paradoja de que, entre más de un centenar de páginas de articulado, lo que ha sobresalido sean cuestiones como la de los capataces, el obispo lo ve "normal". "Cada uno lo puede interpretar de diferente manera, pero las alusiones, desde luego, no son personales, sino que han nacido incluso de lo que hermandades, hermanos mayores han ido transmitiendo", ha señalado.
En ese sentido, ha puesto como ejemplo los conflictos que en ocasiones se generan cuando un hermano mayor tiene que ser también responsable del paso como capataz, y ha vinculado a ello parte de los problemas de coordinación en la estación de penitencia. "Estas cosas no nacen porque de repente se nos ocurra, sino porque hemos querido escuchar y vamos a seguir escuchando cómo resolver problemas que tiempo atrás se han ido planteando.
La distancia entre política e Iglesia: "Sin que, manteniendo la unión, haya confusión"
Sobre el punto más delicado —la separación entre la función política y la función eclesial—, Rico Pavés sostiene que "en rigor, eso tampoco es nuevo". Ha recordado que ya Benedicto XVI, refiriéndose al ejercicio de la caridad, "hablaba de la necesidad de separar la política de la asistencia entendida como servicio a los más necesitados", y ha considerado que la normativa supone "una ampliación de ese campo".
El obispo también ha remitido a la nota de los Obispos del Sur publicada con motivo de las elecciones autonómicas andaluzas del pasado mes de mayo, en la que, junto al reconocimiento al trabajo de los políticos, se pedía que "se cuidaran los espacios propios". "Teniendo un interés común, tenemos funciones diferentes", ha subrayado. Su conclusión sobre el texto que ha encendido el debate cofrade es tan breve como clarividente: "La normativa lo único que viene es un poco matizar cómo se puede estar realizando una colaboración sin que, manteniendo la unión, no haya confusión. Eso es el principio".
Hace menos de un mes, la publicación de la nueva normativa diocesana sobre hermandades levantó una enorme polvareda en la ciudad y en otros puntos de la Diócesis de Asidonia-Jerez. La norma establece una incompatibilidad expresa entre determinadas responsabilidades políticas y el desempeño de cargos en las cofradías.
La regulación afecta no solo a quienes forman parte de las juntas de gobierno, sino también a puestos de especial relevancia en la organización de las hermandades, como capataces, vestidores de los titulares, camareras o mayordomos.
La disposición aparece recogida en el artículo 81,2, dentro del apartado dedicado a los deberes de los hermanos. El texto señala que los miembros de una hermandad que asuman un cargo de dirección o portavocía en un partido político, así como quienes ejerzan una autoridad civil ejecutiva nacional, autonómica, provincial o municipal, no podrán asumir cargos de responsabilidad en su corporación. Aquí aparecen nombres como el de Tomás Sampalo, capataz en La Esperanza y La Entrega, y actual delegado municipal de Deportes en el gobierno de María José García-Pelayo.
Antes de la reunión con los hermanos mayores prevista para el próximo martes en Bertemati, el obispo de Jerez, José Rico Pavés, ha hablado por primera vez tras desatarse la controversia. En declaraciones a lavozdelsur.es, aprovechando su presencia para bendecir la reapertura de la capilla de La Antigua en el Arco del Arroyo, el prelado ha quitado hierro al asunto.
"Sinceramente, yo creo que no va a haber polémica", ha afirmado, antes de añadir que "depende de los niveles a los que uno busque, pues podrá encontrar polémica" y de apuntar que "esa sensación no es la que nos han transmitido los hermanos mayores y los presidentes de los consejos".
Bendición de monseñor Rico Pavés, este sábado en la Capilla de la Antigua en Jerez.
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DANIEL APARICIO
"Eso está por hacer": el texto aún no tiene aprobación definitiva
Una de las claves de sus palabras es que el documento todavía no está cerrado. El obispo ha explicado que la reunión del día 22 —"dos días antes de que empiece su primera vigencia"— se ha planteado como un acto de formación y de "cadena de transmisión", al que están convocados los hermanos mayores y los presidentes de los consejos locales para que empiecen a trabajar con sus juntas.
"Para recibir un documento hay que leerlo, hay que consultarlo, hay que ver las dudas, hay que ver qué problemas se plantean. Y hecho eso, entonces ya es cuando recibirá la aprobación definitiva", ha detallado Rico Pavés, que ha remachado: "Eso está por hacer". Después se irá convocando a otros miembros de las juntas de gobierno —tesoreros, secretarios y demás—, que serán quienes tengan que manejar la normativa en el día a día.
Rico Pavés, a todo esto, ha mantenido: "Estas cosas no nacen porque, de repente, se nos ocurra, sino porque hemos querido escuchar, y vamos a seguir escuchando, cómo resolver problemas que tiempo atrás se han ido planteando. O sea, no es para plantear problemas nuevos. Y por eso pienso que, como todo, al principio genera un poco de sorpresa; esa sorpresa se puede interpretar en un sentido u otro, pero ahora se trata de ver cómo vamos a ir funcionando".
Tomás Sampalo (a la izquierda, en la imagen) junto a Froilán Solís, presidente de la Unión de Hermandades, y los concejales de Vox, Antonio Fernández e Ignacio Soto, este sábado en la Calzada del Arroyo.
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DANIEL APARICIO
El prelado ha defendido además que el texto es, sobre todo, una actualización. Recuerda que el Libro Verde suponía la compilación de varios decretos y que ahora "se ha unificado, hay un solo cuerpo normativo", incorporando los puntos que se fueron clarificando con decretos posteriores. Entre las verdaderas novedades sitúa las directrices dadas a nivel de Iglesia universal en materia de transparencia y de protección de personas vulnerables y menores, ámbitos en los que las hermandades deben seguir sus protocolos. "En realidad esas son las grandes novedades, todo lo demás ya está dicho y ahora se actualiza, dependiendo muchas veces de las dudas que han surgido", ha resumido.
Capataces y hermanos mayores: "Las alusiones no son personales"
Preguntado por la paradoja de que, entre más de un centenar de páginas de articulado, lo que ha sobresalido sean cuestiones como la de los capataces, el obispo lo ve "normal". "Cada uno lo puede interpretar de diferente manera, pero las alusiones, desde luego, no son personales, sino que han nacido incluso de lo que hermandades, hermanos mayores han ido transmitiendo", ha señalado.
En ese sentido, ha puesto como ejemplo los conflictos que en ocasiones se generan cuando un hermano mayor tiene que ser también responsable del paso como capataz, y ha vinculado a ello parte de los problemas de coordinación en la estación de penitencia. "Estas cosas no nacen porque de repente se nos ocurra, sino porque hemos querido escuchar y vamos a seguir escuchando cómo resolver problemas que tiempo atrás se han ido planteando.
La distancia entre política e Iglesia: "Sin que, manteniendo la unión, haya confusión"
Sobre el punto más delicado —la separación entre la función política y la función eclesial—, Rico Pavés sostiene que "en rigor, eso tampoco es nuevo". Ha recordado que ya Benedicto XVI, refiriéndose al ejercicio de la caridad, "hablaba de la necesidad de separar la política de la asistencia entendida como servicio a los más necesitados", y ha considerado que la normativa supone "una ampliación de ese campo".
El obispo también ha remitido a la nota de los Obispos del Sur publicada con motivo de las elecciones autonómicas andaluzas del pasado mes de mayo, en la que, junto al reconocimiento al trabajo de los políticos, se pedía que "se cuidaran los espacios propios". "Teniendo un interés común, tenemos funciones diferentes", ha subrayado. Su conclusión sobre el texto que ha encendido el debate cofrade es tan breve como clarividente: "La normativa lo único que viene es un poco matizar cómo se puede estar realizando una colaboración sin que, manteniendo la unión, no haya confusión. Eso es el principio".
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