La apertura de la capilla del Arroyo: un nuevo 'servicio' para los viajeros de Jerez
Acto cívico-religioso en el que el Ayuntamiento y el Obispado confluyen en la reapertura (y bendición) del pequeño edificio que durante décadas ha estado cerrado a cal y canto sin uso alguno
Interior de la capilla de la Virgen de la Antigua, en el Arco del Arroyo, este sábado. -
Jerez cuenta desde este sábado con un nuevo servicio ciudadano: la posibilidad de encomendarse a la Virgen en la restaurada capilla que hay justo en la Puerta del Arroyo.
Después de décadas cerrada –de hecho, son muchos los jerezanos que hasta que no se han producido todas estas noticias sobre restauración y reapertura no sabían exactamente de qué se estaba hablando– se ha recordado en el acto de reapertura sobre todo el antiguo uso que tenían este tipo de capillas o humilladeros en las puertas de las murallas, que no era otro que la petición de protección a la Virgen de la gente que por el motivo que fuera, personal, negocios, expulsión… abandonaba la ciudad y se veía expuesta a lo incierto del viaje en tiempos en que los caminos no eran seguros.
Hace un par de años que se inició el proceso que ha terminado hoy por el que el Ayuntamiento cede su uso a la Diócesis, que a su vez se lo cede a la Hermandad del Cristo de la Viga y la Virgen del Socorro, copatrona de Jerez, la muy noble y muy leal.
Es una capilla, de La Antigua, que data de 1721, barroco tardío, aunque hay constancia de que anteriormente debía haber algo similar, un humilladero, como también se conoce a este tipo de capillas, de las que quedan muy pocas ya en España.
Acto a las puertas de la capilla y del Arco del Arroyo, este sábado.
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DANIEL APARICIO
Reapertura de "una joya"
La alcaldesa Pelayo recordó en el acto de reapertura de “esta joya”, tal y como la definió, que cabe pedir también la protección de la ciudad, de ir más allá de esa protección que buscaban los viajeros en tiempos en que ni los caminos ni los medios de transporte eran seguros. No sabemos si esta petición de la alcaldesa hay que circunscribirlo estrictamente al acto cívico-religioso en el que se produjo, sin más, o si, por el contrario, está pensando en algunos de los temas mundanos que pasan por sus manos todos los días, empezando por la descomunal deuda de la ciudad y los créditos solicitados para ir tirando, encomienda en este caso a Hacienda.
En cualquier caso, sería bonito que la gente comenzara a dar uso a la capilla cuando se vaya de viaje. Si eres de los que tiene miedo a ir en avión, pues vas y te echas un rezo; si tienes que coger el Alvia, pues nada, otro avemaría para ver si con un poco de suerte solo llegas media hora tarde a Madrid… lo que no vale es encomendarse para volver de El Puerto después de toda la noche en modo 80 y 90, eh, aquí tiene que haber unas normas. Tampoco vale bajarse del coche y acceder a la capilla en el mismo momento de ir a salir por la Puerta del Arroyo, imagínense el pitote que se armaría en el tráfico.
El obispo Rico Pavés bendiciendo la capilla.
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DANIEL APARICIO
Durante el acto de bendición de la capilla pasó un coche de caballos con una novia y este cronista diría que fuimos varios los que pensamos que hubiera estado bien que la novia mandara parar el carruaje para pedir protección para el viaje vital que está a punto de comenzar, que le hubiera dado su toque a la ceremonia… pero no nos pongamos cursis. (Es curioso, también pasó una madrina, no sabemos si de la misma boda, andando sola, toda vestida ‘in blue’, que levantó varias voces de ¡guapa, guapa! entre la concurrencia, sobre todo femenina, momento hispano-italiano donde los haya: al conjunto me refiero, con el señor obispo a lo suyo por allí, la señora estupenda de paseo por allá).
Pues ahí tienen los jerezanos a su disposición un nuevo templo con una evidente vocación práctica: el seguro ‘mariano’ de viaje. Eso sí recuerden que no hay nada infalible en este mundo (salvo el Papa, cuando habla ex cathedra) y que, en principio, solo cuesta la molestia de acercarse hasta la puerta del Arroyo, lado izquierdo, según se sale de Jerez.
Jerez cuenta desde este sábado con un nuevo servicio ciudadano: la posibilidad de encomendarse a la Virgen en la restaurada capilla que hay justo en la Puerta del Arroyo.
Después de décadas cerrada –de hecho, son muchos los jerezanos que hasta que no se han producido todas estas noticias sobre restauración y reapertura no sabían exactamente de qué se estaba hablando– se ha recordado en el acto de reapertura sobre todo el antiguo uso que tenían este tipo de capillas o humilladeros en las puertas de las murallas, que no era otro que la petición de protección a la Virgen de la gente que por el motivo que fuera, personal, negocios, expulsión… abandonaba la ciudad y se veía expuesta a lo incierto del viaje en tiempos en que los caminos no eran seguros.
Hace un par de años que se inició el proceso que ha terminado hoy por el que el Ayuntamiento cede su uso a la Diócesis, que a su vez se lo cede a la Hermandad del Cristo de la Viga y la Virgen del Socorro, copatrona de Jerez, la muy noble y muy leal.
Es una capilla, de La Antigua, que data de 1721, barroco tardío, aunque hay constancia de que anteriormente debía haber algo similar, un humilladero, como también se conoce a este tipo de capillas, de las que quedan muy pocas ya en España.
Acto a las puertas de la capilla y del Arco del Arroyo, este sábado.
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DANIEL APARICIO
Reapertura de "una joya"
La alcaldesa Pelayo recordó en el acto de reapertura de “esta joya”, tal y como la definió, que cabe pedir también la protección de la ciudad, de ir más allá de esa protección que buscaban los viajeros en tiempos en que ni los caminos ni los medios de transporte eran seguros. No sabemos si esta petición de la alcaldesa hay que circunscribirlo estrictamente al acto cívico-religioso en el que se produjo, sin más, o si, por el contrario, está pensando en algunos de los temas mundanos que pasan por sus manos todos los días, empezando por la descomunal deuda de la ciudad y los créditos solicitados para ir tirando, encomienda en este caso a Hacienda.
En cualquier caso, sería bonito que la gente comenzara a dar uso a la capilla cuando se vaya de viaje. Si eres de los que tiene miedo a ir en avión, pues vas y te echas un rezo; si tienes que coger el Alvia, pues nada, otro avemaría para ver si con un poco de suerte solo llegas media hora tarde a Madrid… lo que no vale es encomendarse para volver de El Puerto después de toda la noche en modo 80 y 90, eh, aquí tiene que haber unas normas. Tampoco vale bajarse del coche y acceder a la capilla en el mismo momento de ir a salir por la Puerta del Arroyo, imagínense el pitote que se armaría en el tráfico.
El obispo Rico Pavés bendiciendo la capilla.
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DANIEL APARICIO
Durante el acto de bendición de la capilla pasó un coche de caballos con una novia y este cronista diría que fuimos varios los que pensamos que hubiera estado bien que la novia mandara parar el carruaje para pedir protección para el viaje vital que está a punto de comenzar, que le hubiera dado su toque a la ceremonia… pero no nos pongamos cursis. (Es curioso, también pasó una madrina, no sabemos si de la misma boda, andando sola, toda vestida ‘in blue’, que levantó varias voces de ¡guapa, guapa! entre la concurrencia, sobre todo femenina, momento hispano-italiano donde los haya: al conjunto me refiero, con el señor obispo a lo suyo por allí, la señora estupenda de paseo por allá).
Pues ahí tienen los jerezanos a su disposición un nuevo templo con una evidente vocación práctica: el seguro ‘mariano’ de viaje. Eso sí recuerden que no hay nada infalible en este mundo (salvo el Papa, cuando habla ex cathedra) y que, en principio, solo cuesta la molestia de acercarse hasta la puerta del Arroyo, lado izquierdo, según se sale de Jerez.
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