La familia de Jesús Rosado teme que el acusado por su asesinato pueda quedar en libertad antes de que se celebre el juicio. Ana Jiménez, madre del joven, asesinado con 18 años cuando regresaba a su domicilio en Palomares del Río (Sevilla) durante la noche de Halloween de 2022, reclama que la causa avance antes de marzo de 2027. Antonio Manuel S. V., conocido como "el Kirro", permanece en prisión provisional desde marzo de 2023, mientras la instrucción judicial, según denuncia la familia, "aún no se ha cerrado".
La preocupación de Jiménez está relacionada con el tiempo máximo de permanencia en prisión provisional. Según explica, si el procedimiento no llega a la Audiencia Provincial de Sevilla antes de marzo de 2027, el acusado tendría que quedar en libertad al cumplirse los cuatro años de prisión preventiva. La madre asegura que está concentrando sus esfuerzos en evitar esa situación y reclama que el procedimiento llegue a los juzgados del Prado de San Sebastián. "No queremos vernos ante la incertidumbre de la salida de este ser después de casi cuatro años", ha manifestado en Canal Sur.
La madre de Jesús reconoce que hablar públicamente sobre el caso supone "un esfuerzo muy grande", pero sostiene que considera necesario hacerlo para "buscar justicia" y también por "miedo". Durante este tiempo, asegura haber leído "casi 4.000 folios" del sumario para intentar reconstruir lo ocurrido. "Yo quería la verdad, saber qué había sucedido", explica. La madre recuerda también que, según las palabras que atribuye al fiscal, "en apenas tres minutos arrancaron la vida de mi hijo sin un para qué, no lo conocían. Ellos mismos han declarado que esa noche buscaban sangre".
La familia sostiene que participaron al menos cinco personas
Jiménez afirma que en la agresión participaron al menos cinco personas, aunque tres de ellas, menores de edad, figuran en este procedimiento como testigos y no han sido acusadas. La madre sostiene que la violencia empleada contra Jesús no pudo ser obra únicamente de dos personas y afirma que fue perseguido hasta la puerta de su domicilio. "El propio forense afirma que no pudo ser obra solo de dos personas", señala Jiménez. "Eligieron a Jesús como podrían haber elegido a una chica o a cualquier otra persona. Le persiguieron trece minutos hasta la puerta de casa".
Por estos hechos ya fue condenado un menor de edad a nueve años de internamiento en régimen cerrado y otros cinco años de libertad vigilada por los delitos de asesinato y robo con violencia en grado de tentativa. Ahora está pendiente el procedimiento contra el acusado mayor de edad, que debe ser juzgado por un tribunal del jurado. La demora en la celebración del juicio mantiene la preocupación de la familia ante la posibilidad de que finalice el periodo máximo de prisión provisional.
La madre de Jesús ha pedido que las "demoras judiciales" no hagan "aún más difíciles" unos procesos que califica de "tan duros". Como otra vía para trasladar su preocupación, ha dirigido un escrito al Defensor del Pueblo Andaluz y permanece a la espera de respuesta. La familia reclama además para el acusado una condena de prisión permanente revisable.
Lo que recoge la sentencia sobre el ataque
La sentencia del Juzgado de Menores número 1 de Sevilla, confirmada por la Audiencia Provincial, declaró probado que durante la madrugada del 1 de noviembre de 2022 el menor condenado y otro joven mayor de edad, contra quien se sigue un procedimiento separado, se encontraban junto a otros tres menores en Palomares del Río. Según el relato judicial, portaban una barra o porra de hierro extensible y una navaja y abordaron a Jesús cuando "regresaba en solitario hacia su domicilio de la calle Federico Moreno Torroba de la urbanización La Mampela".
Los hechos probados sitúan el ataque alrededor de las 3.29 horas, cuando Jesús se encontraba cerca de "entrar en su domicilio". El menor llevaba "la cara tapada con una máscara", mientras que uno de los dos portaba la barra extensible de hierro y el otro la navaja. Ambos le reclamaron dinero y objetos de valor y, ante su negativa, "comenzaron a propinarle puñetazos en la cara y por la espalda". La sentencia añade que, ante la oposición del joven, "dada la oposición de Jesús, decidieron de mutuo acuerdo atacarle sorpresivamente de manera simultánea y conjunta usando las armas que cada uno de ellos portaba, a sabiendas de que la utilización de las mismas por sus características específicas podía ocasionar la muerte de Jesús y aceptando las consecuencias".
La familia de Jesús Rosado teme que el acusado por su asesinato pueda quedar en libertad antes de que se celebre el juicio. Ana Jiménez, madre del joven, asesinado con 18 años cuando regresaba a su domicilio en Palomares del Río (Sevilla) durante la noche de Halloween de 2022, reclama que la causa avance antes de marzo de 2027. Antonio Manuel S. V., conocido como "el Kirro", permanece en prisión provisional desde marzo de 2023, mientras la instrucción judicial, según denuncia la familia, "aún no se ha cerrado".
La preocupación de Jiménez está relacionada con el tiempo máximo de permanencia en prisión provisional. Según explica, si el procedimiento no llega a la Audiencia Provincial de Sevilla antes de marzo de 2027, el acusado tendría que quedar en libertad al cumplirse los cuatro años de prisión preventiva. La madre asegura que está concentrando sus esfuerzos en evitar esa situación y reclama que el procedimiento llegue a los juzgados del Prado de San Sebastián. "No queremos vernos ante la incertidumbre de la salida de este ser después de casi cuatro años", ha manifestado en Canal Sur.
La madre de Jesús reconoce que hablar públicamente sobre el caso supone "un esfuerzo muy grande", pero sostiene que considera necesario hacerlo para "buscar justicia" y también por "miedo". Durante este tiempo, asegura haber leído "casi 4.000 folios" del sumario para intentar reconstruir lo ocurrido. "Yo quería la verdad, saber qué había sucedido", explica. La madre recuerda también que, según las palabras que atribuye al fiscal, "en apenas tres minutos arrancaron la vida de mi hijo sin un para qué, no lo conocían. Ellos mismos han declarado que esa noche buscaban sangre".
La familia sostiene que participaron al menos cinco personas
Jiménez afirma que en la agresión participaron al menos cinco personas, aunque tres de ellas, menores de edad, figuran en este procedimiento como testigos y no han sido acusadas. La madre sostiene que la violencia empleada contra Jesús no pudo ser obra únicamente de dos personas y afirma que fue perseguido hasta la puerta de su domicilio. "El propio forense afirma que no pudo ser obra solo de dos personas", señala Jiménez. "Eligieron a Jesús como podrían haber elegido a una chica o a cualquier otra persona. Le persiguieron trece minutos hasta la puerta de casa".
Por estos hechos ya fue condenado un menor de edad a nueve años de internamiento en régimen cerrado y otros cinco años de libertad vigilada por los delitos de asesinato y robo con violencia en grado de tentativa. Ahora está pendiente el procedimiento contra el acusado mayor de edad, que debe ser juzgado por un tribunal del jurado. La demora en la celebración del juicio mantiene la preocupación de la familia ante la posibilidad de que finalice el periodo máximo de prisión provisional.
La madre de Jesús ha pedido que las "demoras judiciales" no hagan "aún más difíciles" unos procesos que califica de "tan duros". Como otra vía para trasladar su preocupación, ha dirigido un escrito al Defensor del Pueblo Andaluz y permanece a la espera de respuesta. La familia reclama además para el acusado una condena de prisión permanente revisable.
Lo que recoge la sentencia sobre el ataque
La sentencia del Juzgado de Menores número 1 de Sevilla, confirmada por la Audiencia Provincial, declaró probado que durante la madrugada del 1 de noviembre de 2022 el menor condenado y otro joven mayor de edad, contra quien se sigue un procedimiento separado, se encontraban junto a otros tres menores en Palomares del Río. Según el relato judicial, portaban una barra o porra de hierro extensible y una navaja y abordaron a Jesús cuando "regresaba en solitario hacia su domicilio de la calle Federico Moreno Torroba de la urbanización La Mampela".
Los hechos probados sitúan el ataque alrededor de las 3.29 horas, cuando Jesús se encontraba cerca de "entrar en su domicilio". El menor llevaba "la cara tapada con una máscara", mientras que uno de los dos portaba la barra extensible de hierro y el otro la navaja. Ambos le reclamaron dinero y objetos de valor y, ante su negativa, "comenzaron a propinarle puñetazos en la cara y por la espalda". La sentencia añade que, ante la oposición del joven, "dada la oposición de Jesús, decidieron de mutuo acuerdo atacarle sorpresivamente de manera simultánea y conjunta usando las armas que cada uno de ellos portaba, a sabiendas de que la utilización de las mismas por sus características específicas podía ocasionar la muerte de Jesús y aceptando las consecuencias".
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