Sandra Peña acudió al instituto por última vez el pasado 14 de octubre. Ese día, volvió a su casa y decidió quitarse la vida, con apenas catorce años. Porque estaba sufriendo un acoso escolar que se le hizo insoportable. Un caso de bullying que acabó de la peor manera posible.
Un caso en el que fallaron las medidas de prevención. De hecho, la familia de Sandra ha pedido recientemente una reunión con la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional de la Junta de Andalucía para conocer el estado del expediente administrativo abierto tras la muerte de la joven.
Una vez que la Fiscalía comunique sus conclusiones, se reabrirá el expediente para continuar con el análisis del caso, como informó la consejera María del Carmen Castillo. La familia quiere saber qué grado de responsabilidad tiene el colegio privado concertado Irlandesas Loreto de Sevilla, donde estudiaba Sandra, al que se había alertado en dos ocasiones sobre el presunto acoso escolar que sufría la menor.
Más sombras, si cabe, hay en el caso de Sharit y Rosmed, dos menores que fueron halladas muertas en un parque de Jaén. Los investigadores trabajan con el suicidio como principal hipótesis del fallecimiento de ambas adolescentes, aunque la familia de una de ellas lo niega.

El IES Santa Catalina, donde estudió el curso pasado una de las menores, mantuvo abierto un protocolo de autolesiones y adoptó las medidas correspondientes. Hay compañeros de instituto que hablan de que sufrieron acoso escolar, pero este término no está confirmado.
Exigen una Ley Integral contra el Acoso Escolar
A principios de noviembre, decenas de familiares de niños y niñas que han sido víctimas de acoso escolar o que se han suicidado se concentraron frente al Congreso para pedir a los políticos que "legislen ya" y cambien los protocolos de actuación de los centros educativos.
La Asociación Trencats Contra las Violencias en las Escuelas, cuyo presidente es José Manuel López Viñuela, el padre de Kira —una adolescente de 15 años que se suicidó en 2021—, exigía a los responsables políticos la aprobación urgente de una Ley Integral contra el Acoso Escolar.
"Los que están aquí atrás no son capaces de reunirse y ponerse de acuerdo para salvar la vida de nuestros hijos… No se lo toman en serio… Los protocolos son insuficientes", abundó López Viñuela, tras incidir en que los insultos o burlas deberían ser prioritarios, porque "mi hija no se suicidó porque le diesen palizas".

Crece el suicidio juvenil
Durante 2024, se registraron en España 3.953 muertes por suicidio, lo que supone un descenso de 163 casos respecto al año 2023, cuando se contabilizaron 4.116, según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El 73,4% de los casos son hombres, que tienen una tasa de 12,1 por 100.000 frente a 4,2 de las mujeres. Las tasas más altas de suicidio se concentran en hombres mayores de 85 años o más. Y entre menores de 30 años, disminuye el total de fallecimientos, pasando de 364 suicidios en 2023 a 344 en 2024.
Pero entre los menores de 20 años, pasa de 76 a 90 casos en 2024. Casi un 30% de adolescentes declara haberse autolesionado el último año; los ingresos hospitalarios por conductas suicidas se han multiplicado por cuatro en dos décadas y más del 70% corresponde a chicas. Y según los registros más recientes, los suicidios en jóvenes de 15 a 19 años crecieron un 20% en 2024. En 2021, el suicidio fue la primera causa de muerte en personas entre 15 y 29 años.
Daniel López, psicólogo: "Hay volver a la idea de la tribu, de sentirnos parte de algo"
"Profesionales de salud mental y de diversos ámbitos, de medios de comunicación y redes sociales hemos obviado en ocasiones la célebre alocución latina que se atribuyó a Hipócrates: "Primum non nocere" (en castellano, “lo primero es no hacer daño") que enfatiza en el entorno sanitario la evitación del daño a los pacientes", dice Daniel López, psicólogo y presidente de la asociación Papageno, que trabaja en la prevención y posvención del suicidio.
Porque echa de menos, en estos casos, que a nivel informativo de sigan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) o del Ministerio de Sanidad, y se han dado muchos casos de "exceso de información, sobreexposición de los casos, aparición de los métodos de suicidio usado, simplificación de las causas, la especulación, la búsqueda de culpables y no de responsables o la falta de datos sobre recursos recomendados", dice en declaraciones a lavozdelsur.es.

"El suicidio es un fenómeno poliédrico que esconde una realidad muy compleja con factores de tipo individual, familiar y social. En consecuencia, es inadecuado simplificar sus causas o confundirlas con los factores precipitantes", explica el presidente de Papageno.
"Las fake news, la infoxicación y el ciberacoso constituyen un riesgo que debemos aprender a controlar"
Y alerta: "Las fake news, el acceso a información potencialmente peligrosa, la infoxicación o exceso de información, el ciberacoso… constituyen un riesgo que debemos aprender a controlar para aprovechar todo el potencial que nos proporcionan estos medios, minimizando sus consecuencias. Pero el problema es anterior a la aparición de estos medios y nos habla de la necesidad de una sociedad más tolerante, más inclusiva y mucho más tolerante, con o sin redes sociales".
Eso sí, considera que "demonizar las redes sociales constituye un riesgo, puesto que su uso es algo extendido y afecta a personas de todas las edades", ya que "el fenómeno es más complejo". Para López, "la empatía, la asertividad, la creatividad, las habilidades sociales, el autoconocimiento, la gestión de las emociones… constituye una necesidad para construir una adolescencia sana que disminuya el riesgo de suicidio en etapas posteriores de la vida".
También habla sobre el uso de Inteligencia Artificial como consultorio emocional, algo que se da mucho entre los jóvenes. "El uso de la IA para consultar información emocional denota una deficiencia en el apoyo que proporcionan los grupos primarios como la familia, la escuela, los entornos laborales, el mundo social y la sociedad". Daniel López anima "volver a la idea de la tribu, de sentirnos parte de algo y de una sociedad inclusiva que dé importancia a todos sus miembros son dos factores clave en la prevención del suicidio".
"Nuestra sociedad que sigue tratando la salud mental como un privilegio y no como una necesidad básica del ser humano"
"El avance en la creación de estrategias, planes y protocolos por parte de la Administración sanitaria autonómica y estatal ha sido evidente en los últimos años", dice, pero solo es el primer paso para "conseguir que su aplicación sea efectiva y no solo una declaración de intenciones". Pero remata: "Aprender a pedir ayuda y la creación de recursos al efecto constituye una de las tareas pendientes de nuestra sociedad, que sigue tratando la salud mental como un privilegio y no como una necesidad básica del ser humano".
Yolanda González, orientadora: "Los protocolos actuales dependen en exceso del centro educativo"
"El suicidio se ha convertido en la primera causa externa de muerte en población infanto-juvenil, y esto nos obliga a mirar más allá de un único factor", señala Yolanda González Gómez, psicóloga graduada por la Universidad de Jaén y psicóloga general sanitaria por la Universidad Europea de Valencia, que trabajó como orientadora educativa en un colegio durante la pandemia, que para ella fue un punto de inflexión.
"La desconexión con sus iguales generó malestar, desregulación emocional y dificultades para afrontar situaciones cotidianas como volver al colegio tras muchos meses sin clase", abunda González, para quien "el uso intensivo de las tecnologías no solo aumentó la dependencia digital, sino que redujo notablemente las habilidades sociales".
"El peligro de ChatGPT está en tomar una respuesta generada por un algoritmo como si fuera una prescripción personal"
El aumento de las conductas suicidas en adolescentes lo achaca a diversos factores, que pasan por "sobrecarga emocional, uso intensivo de tecnología sin acompañamiento, modelos de crianza que buscan evitar el sufrimiento, falta de habilidades sociales, presión externa y dificultades para pedir ayuda". Para prevenirlo, anima a "limitar el uso del móvil, hablar abiertamente de lo que conlleva, crear espacios de confianza, dedicar tiempo de calidad en familia, y pedir apoyo profesional".
Porque ChatGPT se usa para consultar "temas emocionales, identitarios o relacionales, pero "el peligro está en tomar una respuesta generada por un algoritmo como si fuera una prescripción personal, sin contexto, sin matices y sin comprensión emocional". Y alerta sobre el uso de redes sociales, en las que los adolescentes "solo se sienten valiosos si su comunidad virtual también los aplaude".
"La adolescencia es una etapa en la que se aprende precisamente a resolver problemas, a perdonar, a reparar, a entender matices. Y sin embargo, estamos creando una cultura del todo o nada: o eres perfecto para mí, o desapareces", lamenta Yolanda González, quien dice que "esto tiene consecuencias directas en la tolerancia a la frustración, el dolor que genera una ruptura de amistades por motivos menores, el miedo intenso al rechazo, y por supuesto, un aumento de la ansiedad social".
"En los centros falta la figura especializada del psicólogo escolar"
Para la orientadora, "la prevención del suicidio en población infanto-juvenil pasa, sobre todo, por tres pilares fundamentales: una buena red de apoyo, una comunicación segura en casa y una formación adecuada del entorno educativo y familiar".
Y manda un recado a las Administraciones: "Los protocolos actuales dependen en exceso del centro educativo, y muchos centros no cuentan con formación específica para abordarlos, no tienen un psicólogo escolar. Además, el procedimiento puede resultar revictimizador: el estudiante tiene que repetir su historia varias veces ante distintos profesionales, lo que lo expone, lo señala y lo agota emocionalmente".


