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La Junta da la autorización ambiental a Ryanair para una nueva fábrica en Sevilla en la que invertirá 300 millones

La futura instalación tendrá capacidad para realizar 200 eventos anuales de mantenimiento de motores turbofan, una actividad que requiere instalaciones especializadas

  • Avión de Ryanair antes de uno de sus vuelos. -

La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, ha concedido la Autorización Ambiental Unificada Simplificada (AAUS) al proyecto de Negocios Raiseber S.L, filial de Ryanair, para la construcción de un centro especializado en la reparación, revisión y ensayo de motores aeronáuticos en el Puerto de Sevilla. La autorización permite avanzar en la planificación, construcción y posterior explotación de la instalación, siempre que se cumplan las condiciones ambientales establecidas por la Administración autonómica.

Según recoge el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), la iniciativa presenta una incidencia ambiental considerada "compatible y asumible" durante su funcionamiento ordinario. La resolución señala que la actividad podrá desarrollarse siempre que se respeten las determinaciones fijadas para "garantizar el buen estado" del medio natural en el entorno de la futura instalación.

La autorización incorpora además una serie de "mediadas preventivas y correctoras" destinadas a reducir los posibles efectos de la actividad sobre el medio ambiente. Estas condiciones afectan a aspectos como la emisión de partículas contaminantes, el impacto acústico, la vegetación, la fauna y la gestión de los residuos generados por el complejo. La resolución también establece la prohibición de realizar "ningún tipo de vertido" en los cauces que discurren por la zona en la que está prevista la actuación.

La futura instalación tendrá capacidad para realizar 200 eventos anuales de mantenimiento de motores turbofan, una actividad que requiere instalaciones especializadas, personal cualificado y medios específicos para las labores de inspección, reparación y ensayo. La Junta destaca además la necesidad de una "elevada coordinación logística" para garantizar que las aeronaves puedan mantener su disponibilidad operativa. El proyecto contempla así un complejo industrial diseñado específicamente para concentrar estas operaciones de mantenimiento aeronáutico.

La creación de puestos de trabajo

La inversión prevista asciende a 290 millones de euros e incluye la construcción de una nave de mantenimiento, un banco de pruebas de motores, almacenes, una zona destinada al almacenamiento y distribución de combustible y distintos sistemas auxiliares. En cuanto al impacto sobre el empleo, la compañía plantea la creación de 950 puestos de trabajo durante la fase de explotación, de los que 600 serían directos, mientras que durante la construcción se generarían otros 400 empleos. La Administración autonómica considera que el proyecto contribuirá a mejorar las oportunidades laborales en la provincia de Sevilla y favorecerá la creación de empleo "cualificado y estable".

No obstante, la autorización ambiental no supone todavía la confirmación definitiva de la construcción del complejo por parte de Ryanair. El consejero delegado de Ryanair DAC, Eddie Wilson, aseguró el pasado mes de julio que la compañía decidirá "antes de final del año" si finalmente levanta la instalación aeronáutica en Sevilla o si opta por un emplazamiento alternativo en Polonia. De este modo, la decisión final sobre la ubicación del proyecto continúa pendiente de la determinación de la aerolínea.

La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, ha concedido la Autorización Ambiental Unificada Simplificada (AAUS) al proyecto de Negocios Raiseber S.L, filial de Ryanair, para la construcción de un centro especializado en la reparación, revisión y ensayo de motores aeronáuticos en el Puerto de Sevilla. La autorización permite avanzar en la planificación, construcción y posterior explotación de la instalación, siempre que se cumplan las condiciones ambientales establecidas por la Administración autonómica.

Según recoge el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), la iniciativa presenta una incidencia ambiental considerada "compatible y asumible" durante su funcionamiento ordinario. La resolución señala que la actividad podrá desarrollarse siempre que se respeten las determinaciones fijadas para "garantizar el buen estado" del medio natural en el entorno de la futura instalación.

La autorización incorpora además una serie de "mediadas preventivas y correctoras" destinadas a reducir los posibles efectos de la actividad sobre el medio ambiente. Estas condiciones afectan a aspectos como la emisión de partículas contaminantes, el impacto acústico, la vegetación, la fauna y la gestión de los residuos generados por el complejo. La resolución también establece la prohibición de realizar "ningún tipo de vertido" en los cauces que discurren por la zona en la que está prevista la actuación.

La futura instalación tendrá capacidad para realizar 200 eventos anuales de mantenimiento de motores turbofan, una actividad que requiere instalaciones especializadas, personal cualificado y medios específicos para las labores de inspección, reparación y ensayo. La Junta destaca además la necesidad de una "elevada coordinación logística" para garantizar que las aeronaves puedan mantener su disponibilidad operativa. El proyecto contempla así un complejo industrial diseñado específicamente para concentrar estas operaciones de mantenimiento aeronáutico.

La creación de puestos de trabajo

La inversión prevista asciende a 290 millones de euros e incluye la construcción de una nave de mantenimiento, un banco de pruebas de motores, almacenes, una zona destinada al almacenamiento y distribución de combustible y distintos sistemas auxiliares. En cuanto al impacto sobre el empleo, la compañía plantea la creación de 950 puestos de trabajo durante la fase de explotación, de los que 600 serían directos, mientras que durante la construcción se generarían otros 400 empleos. La Administración autonómica considera que el proyecto contribuirá a mejorar las oportunidades laborales en la provincia de Sevilla y favorecerá la creación de empleo "cualificado y estable".

No obstante, la autorización ambiental no supone todavía la confirmación definitiva de la construcción del complejo por parte de Ryanair. El consejero delegado de Ryanair DAC, Eddie Wilson, aseguró el pasado mes de julio que la compañía decidirá "antes de final del año" si finalmente levanta la instalación aeronáutica en Sevilla o si opta por un emplazamiento alternativo en Polonia. De este modo, la decisión final sobre la ubicación del proyecto continúa pendiente de la determinación de la aerolínea.

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