El Cabildo de la Catedral de Sevilla ha iniciado la restauración integral de sus órganos de coro, un proyecto con un plazo de cinco años de ejecución a cargo de los talleres especializados Jurine y Mühleisen.
Los trabajos han comenzado sobre el terreno y tienen como objetivo recuperar el histórico instrumento inaugurado por Aquilino Amezua en 1903, corrigiendo deficiencias técnicas acumuladas y preservando su identidad sonora original.
Una compleja intervención técnica
Dada la enorme complejidad de este gran instrumento, la intervención que se está llevando a cabo se centra en el desmontaje técnico y la limpieza exhaustiva de toda la tubería interior y los sistemas, con el fin de devolver la presión y afinación correctas al órgano.
Con el inicio de estas obras, se asegura la supervivencia de una de las grandes joyas artísticas y sonoras del templo de cara a las próximas generaciones.
Más de cinco siglos de historia organística
A este órgano han precedido otros seis en los más de 500 años de existencia de la Catedral: los construidos por fray Juan (1479), Francisco Ortiguez (1733) y Valentín Verdalonga (1831) en el lado del Evangelio, y los de maese Jors (1579), Diego de Orío (1725) y Jordi Bosch (1779) en el lado de la Epístola.
El sistema eléctrico de conexión entre teclas y tubos, ya anticuado y situado en un mueble de madera con grave riesgo de incendio, exigía una modernización absoluta, que fue llevada a cabo en 1973 por la Organería Española de Ramón González Amezua.
La reforma de Grenzing y el modelo actual
En 1996, el organero alemán Gerhard Grenzing acometió una importante reforma, aplicando al instrumento las tecnologías más modernas y sentando las bases de un proyecto consistente en recuperar la tradición de dos grandes órganos independientes: uno barroco, situado en el lado de la Antigua, con consola propia y sistema mecánico; y otro romántico-sinfónico.
La restauración ahora iniciada supone un nuevo paso en la conservación de uno de los conjuntos organísticos más relevantes del patrimonio musical y artístico de la Catedral de Sevilla.
El Cabildo de la Catedral de Sevilla ha iniciado la restauración integral de sus órganos de coro, un proyecto con un plazo de cinco años de ejecución a cargo de los talleres especializados Jurine y Mühleisen.
Los trabajos han comenzado sobre el terreno y tienen como objetivo recuperar el histórico instrumento inaugurado por Aquilino Amezua en 1903, corrigiendo deficiencias técnicas acumuladas y preservando su identidad sonora original.
Una compleja intervención técnica
Dada la enorme complejidad de este gran instrumento, la intervención que se está llevando a cabo se centra en el desmontaje técnico y la limpieza exhaustiva de toda la tubería interior y los sistemas, con el fin de devolver la presión y afinación correctas al órgano.
Con el inicio de estas obras, se asegura la supervivencia de una de las grandes joyas artísticas y sonoras del templo de cara a las próximas generaciones.
Más de cinco siglos de historia organística
A este órgano han precedido otros seis en los más de 500 años de existencia de la Catedral: los construidos por fray Juan (1479), Francisco Ortiguez (1733) y Valentín Verdalonga (1831) en el lado del Evangelio, y los de maese Jors (1579), Diego de Orío (1725) y Jordi Bosch (1779) en el lado de la Epístola.
El sistema eléctrico de conexión entre teclas y tubos, ya anticuado y situado en un mueble de madera con grave riesgo de incendio, exigía una modernización absoluta, que fue llevada a cabo en 1973 por la Organería Española de Ramón González Amezua.
La reforma de Grenzing y el modelo actual
En 1996, el organero alemán Gerhard Grenzing acometió una importante reforma, aplicando al instrumento las tecnologías más modernas y sentando las bases de un proyecto consistente en recuperar la tradición de dos grandes órganos independientes: uno barroco, situado en el lado de la Antigua, con consola propia y sistema mecánico; y otro romántico-sinfónico.
La restauración ahora iniciada supone un nuevo paso en la conservación de uno de los conjuntos organísticos más relevantes del patrimonio musical y artístico de la Catedral de Sevilla.
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